5 Beneficios del Cacao

Por Kiwilimón - Julio 2014

El cacao es uno de los alimentos más ricos que brinda la naturaleza para cuidar la salud. Rara es la persona que no siente placer al comer por lo menos un trozo de este alimento y experimentar una alegría inmediata, pero, ¿qué otros beneficios tiene el cacao? Nuestros amigos de Salud180 nos comparten ésta información.

En México, se produce en tres estados: Tabasco, Chiapas y Oaxca, por lo que la producción anual es de 50 mil toneladas, de acuerdo con el Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP).

 Además de su exquisito sabor, el cacao tiene muchos beneficios que te ayudarán a tener una mejor salud, como los siguientes.

1. Adiós Alzheimer. Un estudio realizado por la Escuela de Medicina de Icahn en el Monte Sinaí en Nueva York, señala que el extracto de esta semilla llamado “lavado”, que tiene una gran cantidad de polifenoles, ayuda a prevenir el desarrollo de Alzheimer, porque reduce el daño en las vías nerviosas del cerebro.

2. Cuídate del cáncer. Un estudio publicado en la Revista Internacional de Ciencias Médicas detalla que el consumo de cacao reduce hasta en un 10% el desarrollo de cáncer.

3. Previene la arteroesclerosis. Una investigación publicada en el Journal of Cardiovascular Pharmacology detalla que el cacao revierte el deterioro que se registra en el funcionamiento de los vasos sanguíneos.

4. Tos crónica. Una investigación del Imperial College  de Londres señala que el cacao contiene teobromina, el cual genera un efecto inhibidor de la tos, mejor que los jarabes.

5. Baja la presión sanguínea. Un estudio publicado en el British Medical Journal  señala que las personas que consumen cacao tienen un 48% menor riesgo de sufrir accidentes cerebrovasculares, ya que reduce la presión arterial.

El cacao es un alimento natural que si lo consumes de manera controlada será benéfico y no tienes que preocuparte por la obesidad. El secreto está en la moderación, así que disfrútalo y goza de todas sus propiedades. Y tú, ¿cómo lo disfrutas?

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Esa mañana callejoneamos por las áridas calles de la capital de Veracruz. El ambiente ya no olía a mar, o sí, pero de lejos. Erik Guerrero y yo esperamos en la mesita de lámina que por mantel llevaba el logo de una cerveza. La promesa eran los mariscos que, según uno de los chefs más importante del puerto y fundador de Nuestra Pesca, no tenían competencia. “Aquí viene hasta Enrique Olvera”, me aseguró. A los quince minutos, salió de la cocina de Ay Apá un tazón de barro grueso y humeante con arroz a la tumbada. A cada meneada de la cuchara salían las papas y los mariscos suspendidos en esa suerte de océano rojo con aromas a epazote. Recuerdo que, tras la quemada de lengua, el caldo me dio información sobre el sabor del mar, sobre la justicia que le hace a sus frutos una buena preparación. Esa no fue la única vez. Esa sensación vino con los cocteles de pulpo que me presentó Jonatán Gómez Luna en Tulum, o las almejas chinas que el chef Nico Mejía nos dio a probar en la laguna de Cuyutlán, Colima. Años antes también lo sentí frente a la Quebrada en Acapulco. No tenía ni cuatro años cuando supe que los mariscos de México son para hacerles un poema en endecasílabas. Los 1,592.77 km2 que mide el litoral mexicano son espacio suficiente para hacer una fiesta interminable de platos regionales que combinan los frutos del mar de formas únicas. El norteño, el costeño o el chilango sabe que una copa bombacha desbordada en camarones o una mesa de plástico con salcitas vinagrosas al centro, son la antesala de un placer reservado para los no novatos, para los que conocen la gastronomía nacional desde sus profundidades.Hay que sentirse plenamente mexicano y en confianza para jugarse la vida en un puesto de mariscos frente al metro en la Ciudad de México –y aún así es probable el hallazgo sea exitoso–. Y si eso sucede en el centro del país, a kilómetros del mar, el viaje por los dos flancos de las costas mexicanas amerita abrocharse los cinturones para luego desabrocharlos.La primera parada sería en Mazatlán, donde hay que pedirse un burrito de marlín tupido en frijoles frente a un chiringuito playero. En Tampico el viaje se hace corto cuando de por medio hay unas jaibas rellenas de Los Curricanes, que pueden llevarse de souvenir en su versión congelada y debidamente guardada en hielerita.Los aguachiles verdes del norte despiertan el sudor y las ganas de apagarlo a fuerza de cheves tan frías como las corrientes de Humboldt mientras que los negros de Yucatán nos cautivan con los sabores cenizos de su recado. ¿Ceviches, alguien? Hay tanta variedad como cocinas tradicionales. Ya saben, no es lo mismo el ceviche de Nayarit que uno de Jalisco o de Guerrero. ¿Un mole rojo con camarones? Hay que tocar base en el istmo oaxaqueño.De ostiones los de Sonora y mejor que tengan queso Parmesano. A Rosarito hay que llegar por las langostas al vapor que luego van fritas y arropadas en tortillas de harina recién hechas. Frijolitos, salcita y mantequilla, ¡pum! Directo al mar, y también al cielo. De ahí por almejas chocolatas a La Paz o por todo tipo de conchas a la Baja: sobre unas suculentas tostadas, a la Guerrerense; sobre platos con toques Baja-Med y técnicas pulcras a Fauna, Deckman’s o Villa Torél. Erik Guerrero dice que lo más rico del Golfo es su pescado, y del Pacífico, mariscos como el camarón, las conchas, el pulpo, el caracol, los calamares y las langostas. Nos invita a aventuramos fuera del puerto para ir por una recompensa única: los mariscos de Doña Tella en Alvarado. Sospecho que le haré caso. Después de su recomendación de Ay apá le creería que la luna es de Veracruz.Si no puedes viajar este año, no importa. La Cuaresma ya inició, y con ella una temporada gastronómica en la que no deben faltar las preparaciones frescas, las recetas picositas ni los mariscos que te van a llevar a las playas mexicanas en un par de ingredientes. ¿Listo para el tour?
¿Quieres hacer un huerto casero pero no sabes cómo empezar? No te preocupes, aquí te mostramos 5 hierbas que puedes cultivar fácilmente y que además, te ayudarán a preparar tus alimentos en la cocina. ¡Olvídate de tener que salir al mercado y aprende a cultivar plantas en casa! Cilantro El cilantro es un ingrediente básico en la cocina y lo mejor es que puedes comprar sus semillas y sembrarlas en una maceta sin mayor problema. El cilantro tiene una vida corta de aproximadamente 12 meses, pero una vez que lo coseches, éste no volverá a crecer. Albahaca La albahaca es una hierba que además de servir para cocinar, también es conocida por sus propiedades medicinales. Esta hierba puede llegar a vivir hasta un año y puedes replantarla cada 10 y 11 meses para alargar su vida. Asegúrate de conseguir una maceta mediana pues puede crecer hasta 30 centímetros. Menta La menta es una de las hierbas favoritas de las personas, ya que te puede servir para preparar té, ensaladas y por supuesto, para decorar tus postres. Puedes plantar tu menta en una maceta pequeña que utilices únicamente para ella. Romero El romero es una hierba de olor y una planta con numerosas propiedades medicinales, como antiséptico, antiespasmódico, aromatizante y estimulante estomacal. No olvides regar constantemente esta hierba pues la tierra siempre debe estar húmeda, de lo contrario se secará rápidamente. Perejil El perejil es una hierba de olor que sirve para condimentar y adornar la comida. Además, puedes utilizarlo para favorecer el crecimiento de otras plantas, como espárragos y tomates. ¿Qué hierbas te animarás a plantar en tu huerto casero?
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Los postres como el pan y los pasteles son un imprescindible en la vida de todas las personas y en Campanita, de la Chef Gabriela Fuente, lo entienden mejor que nadie. Esta es la recomendación de la semana, hecha por nuestra Chef Yamilette González, quien asegura que el secreto de Campanita para crear los mejores pasteles de fondant y pan es su grande pasión por lo que hacen. “Mi favorito es un clásico que no puede faltar en cualquier celebración, el pastel de 3 leches, e cual tiene la cantidad perfecta de leche que cubre un esponjadito bizcocho sabor vainilla relleno de frutas de temporada; cada bocado es simplemente celestial”, nos cuenta la Chef Yamilette. Campanita surge como un proyecto personal originado en casa la Chef Gaby, quien actualmente ya cuenta con su propio local en la calle Reforma #22, Tulantongo, Texcoco. Gaby nos cuenta que su fuente de inspiración fue la belleza de las flores y colores. La Chef Gaby ama hacer pasteles y pays con frutas, de hecho, su favorito es el pay de queso con frutos rojos, pero eso no es todo lo que la creadora de Campanita ha logrado. Gaby también se inspira en las tendencias en redes sociales para preparar cosas nuevas, le encanta innovar en panadería, siempre cuidando las recetas tradicionales pero agregando un toque original y único. La Chef Gaby se guía por el aroma de los ingredientes de la más alta calidad que encuentra en mercados tradicionales, lo cual le permite crear los pasteles más increíbles, entre los que destacan pasteles con forma de número, elaborados con un bizcocho de diferentes sabores como, café, red velvet, rompope, queso crema, vainilla y chocolate, ¡sin lugar a dudas los favoritos de su clientela! El pan más vendido es el cuernito de naranja y la trenza de guayaba con queso y qué decir de las roscas de reyes, la sensación de la temporada que inicia a finales de noviembre y termina a principios de febrero, donde podrás encontrar roscas con relleno de nata, queso con frutos rojos, queso con guayaba, queso con manzana y chocolate. Debido a la alta demanda, la Chef Gaby planea inaugurar un lugar más grande donde la gente pueda disfrutar de un café y pastel. Así que ya sabes, si estás por Texcoco no puedes perderte la oportunidad de disfrutar de los deliciosos postres de Campanita.
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