5 Frutas que aceleran tu metabolismo

Por Kiwilimón - Noviembre 2014
Un estudio del Journal of the American Diabetic Association, señala las virtudes de varios alimentos que ayudan a acelerar el metabolismo además, son muy saludables. Aunque no es propiamente una fruta, el té verde es una bebida altamente recomendable si quieres acelerar tu metabolismo y perder peso.

1. Toronja. La toronja contiene naringenina, un antioxidante que, según investigadores de la Clínica Scripps en California, ayuda al cuerpo a utilizar la insulina eficientemente, lo que mantiene tu nivel de azúcar balanceado y ayuda a quemar calorías.

2. Manzanas y peras. Diversos estudios demuestran que estas dos frutas aceleran el metabolismo y la pérdida de peso. Un estudio hecho en la Universidad Estatal de Río de Janeiro encontró que las mujeres que comen tres manzanas o peras pequeñas al día, perdieron más peso que las mujeres que no lo hicieron.

3. Cítricos en general. Se ha comprobado que este tipo de fruta nos ayuda a quemar grasa y mantener nuestro metabolismo elevado. Esto puede relacionarse con el alto contenido de vitamina C de las frutas, un componente que reduce el desequilibrio de insulina.

4. Papaya. Esta deliciosa fruta ayuda a perder peso, por su bajo contenido en calorías. A esto hay que unir el efecto diurético del potasio y la presencia de papaína, una enzima que mejora la digestión de las proteínas, mantiene el metabolismo y favorece la combustión de las grasas.

5. Chiles picantes. Un químico llamada capsaicina en los jalapeños, habaneros y cayenas ayudan a quemar calorías. Las investigaciones han revelado que comidas picantes pueden acelerar el metabolismo hasta 25% después de tres horas de ingeridas.

Las frutas brindan mejores resultados si se ingieren solas. Nuestro sistema digestivo podrá asimilar los nutrientes con mayor eficacia si el estómago está vacío cuando son ingeridas.

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Hay jugos con vitamina C, jugos para estreñimiento, jugos verdes, jugos con betabel, , la variedad es muy extensa, pues incluye frutas, verduras e incluso semillas, y todos prometen estar llenos de propiedades benéficas para ti. Además, pueden ser muy útiles para incorporar a tu dieta ciertas verduras que no sean tus favoritas, como las espinacas que, en un jugo y mezcladas con otros sabores, pueden ser un descubrimiento delicioso y nutritivo.Uno de los jugos en los que puedes combinar espinacas es el jugo verde, que además es uno de los más populares y con muchos beneficios.Para qué sirven los jugos verdesEl jugo verde es una bebida elaborada a partir de vegetales verdes como apio, col, acelgas, espinacas, pepino, perejil o menta, y puesto que esta mezcla tiende a saber un poco amarga, la mayoría de las recetas agregan pequeñas cantidades de fruta, como manzanas, moras, kiwi, limones, naranjas y toronjas. No hay una receta única para preparar jugo verde y en cuanto a sus usos, no hay una sola opción para responder para qué sirven los jugos verdes, pero su uso más común suele ser para desintoxicar, o para bajar de peso, aunque no hay suficiente información científica para comprobar esto.Jugos verdes: beneficios Entre los beneficios potenciales de los jugos verdes, algunas investigaciones señalan que comer verduras de hoja verde a diario puede ayudar a reducir la inflamación, el riesgo de enfermedad cardíaca y el riesgo de deterioro mental relacionado con la edad.También hay evidencia de que ciertos compuestos en el jugo fresco pueden funcionar como prebióticos, los cuales alimentan y apoyan el crecimiento de bacterias beneficiosas en el tracto digestivo.Los mejores jugos para el desayunoAdemás del jugo verde y sus propiedades, si lo tuyo son los jugos para acompañar tu desayuno, te dejamos algunos con muchos beneficios para ti.Espinaca, manzana y manzana. Pica 5 hojas de espinaca, 1 zanahoria y 1 manzana en trozos grandes y mezcla en la licuadora, añade un poco de agua para diluir la consistencia y aromatiza con un poco de canela; también puedes colarlo, pero si conservas la pulpa, obtendrás la fibra.Jugo de kale y apio. Para este jugo sólo necesitas picar y licuar 1 tallo de apio, 5 hojas de kale, medio pepino, 2 cucharadas de perejil y un poco de piña, si deseas un sabor dulce.Betabel y kiwi. Mezcla en la licuadora 2 tallos de apio, 1 kiwi y 1/4 de betabel, con un chorrito de jugo de limón, para darle sabor.Recuerda que los jugos no son un sustituto de una dieta equilibrada y saludable, a pesar de que sí contengan muchos de los beneficios de las frutas. No olvides consultar con tu médico o nutriólogo sobre los jugos adecuados para ti y tu dieta.
He estado en Nayarit dos veces. Antes de ir, el ansia pasaba por presenciar parajes de película, atardeceres aflojadores de lágrimas, el color luminiscente del mar. Ya ahí, con el sombrero de exploradora puesto, mi foco cambiaba: cada vez que un plato con masa, con mariscos, con adobo, era puesto sobre mi mesa, signos de admiración y de interrogación emanaban de ellos como el humo. Esta semana, en el viaje de votantes de la guía México Gastronómico de Culinaria Mexicana, reviví la sensación. Entre sobremesas tuve la oportunidad de platicar con la chef de El Delfín, Betty Vázquez, para que me ayudara a ponerle adjetivos y comas a las interrogantes que la comida de su estado genera en mí. A primera vista, Nayarit comparte platillos con Jalisco, pues ambos fueron parte de la misma región –el Séptimo Cantón de Jalisco– hasta que en 1917 el estado se independizó. Pero su historia comienza mucho atrás: hay vestigios de caza, pesca y agricultura de 5000 a. de C. en esa inmensa fuente de ecosistemas y microclimas. Su oferta de productos fue poblándose por la Conquista, por el comercio con Oriente. La Nao de China –el Galeón de Manila– tocaba base en el puerto de San Blas trayendo especias, frutas, arroz, seda y madera desde la lejana Filipinas. Directa o indirectamente Nayarit tuvo influencia de todos los puntos del planeta: “Trajeron ingredientes, técnicas culinarias, tradiciones y formas de comer”, según me cuenta Betty. “La cocina nayarita entonces es una fusión, pero una fusión con identidad”.Imposible dejar en vista la costa que bordea el estado por el lado oeste, con ese Pacífico efectivamente aflojador de lágrimas. Pero él no es la única fuente de riqueza natural –ni de lágrimas de felicidad–. Según lo que me cuenta Betty, Nayarit tiene cuarenta y cuatro ecosistemas de los que se cosecha coco, maíz, trigo, frijol, arroz y tabaco de excelente calidad; el plátano y la caña del azúcar se dan con gracia y facilidad por su clima mayormente cálido. Hay una gran cantidad de quelites, leche de muy buena calidad y quesos que se producen con ella. Pero, un buen producto no es nada sin una buena preparación. La cosa se hace compleja –rica, pues– cuando a la olla cultural se suman cuatro tradiciones endémicas: la cora, la huichol, la tepehuana y la mexicanera, que han creado formas únicas de consumir el producto regional. “Tenemos veinte municipios, o sea que hay veinte formas diferente de cocinar. Son veinte municipios que generan una riqueza extraordinaria”, asegura Betty. El reto que lleva por delante esta gran embajadora de la culinaria mexicana es el de generar un acervo de recetas locales con la ayuda de las universidades.A nivel general, la cocina de humo tiene un lugar especial en la culinaria: es con esta técnica y la madera del mangle que el pescado zarandeado adquiere sabores que nos hacen querer roer los huesos del pargo. También está la cocina cruda que se da el lujo de la desnudez para exhibir su frescura. “La cocina cruda viene de Oriente, de este mestizaje con Occidente. Fue de allá que llegaron los limones, así que se puede decir que el ceviche no es peruano ni mexicano, sino una fusión de técnica asiática con productos locales”. Hablando de los platos regionales, según Betty Vázquez, de San Blas no hay que perderse el pescado ahumado, el pescado tatemado, las empanadas de camarón, las chimichangas de ostión, el pozole de camarón y el pozole de pescado. Hay que probar la nieve de garrafa de Ixtlán del Río; de Jala, sus maíces endémicos, las tostadas raspadas y de postre, los roscones. De Santiago está el paté de camarón y de la Isla de Mexcaltitán, el pescado zarandeado a la leña. Hacia el norte, el guiso es el puerquito echado de Acaponeta; el agua, de cebada.En la zona sur está la exquisita sopa de boda, preparada con una base de tortillas de maíz, pan frito y pan tostado que se acomoda alternadamente sobre un refractario. Lleva pollo, plátano, huevo cocido, almendras, garbanzos. De Tepic, la marisquiza y los cocteles cura-crudas. De ahí también es el ante, un postre de la época virreinal que no es como colimote. Este va cubierto con pasas, ajonjolí y canela en polvo y generalmente se sirve en un cuenquito de barro decorado con papel de china picado.Las bebidas no son pocas. Como en Jalisco y en Colima, se produce y consume el tejuino, que refresca y el tesguino, que traiciona. La última novedad es que el estado ingresa a la lista de productores de vino con nueve variedades de uvas. “La misma empresa que está haciendo este gran esfuerzo vinícola ya está trabajando con un chamán huichol y cora para rescatar una bebida ancestral de maguey llamada tuchi”. El café es una de las maravillas del clima y de la cercanía con el Trópico de Cáncer. “Tenemos un café maravilloso desde Compostela hasta el municipio de San Blas, pasando por el municipio de Tepic, con unos estándares de calidad importantísimos”. De hecho, según lo que me confirma Betty, de esta zona se exportaba un café que ni Obama, o más bien, incluso que Obama. De aquí era originario el café de la Casa Blanca durante su reinado.Cuando la confianza y el bolsillo nos permita viajar, Nayarit es un destino para desmenuzarse y comerse doblado en una tortilla, crudo o asado a la leña. Hay que probar los restaurantes de lujo de la zona de Punta Mita o de la Rivera Nayarit; detenerse en Bucerías o Tepic para probar platillos típicos; pueblear, como antes de la nueva normalidad, para probar los mangos chilosos de la esquina, los antojitos elaborados con ese maíz que sabe a la mineralidad de la tierra. “Hay que venir a ver los lujos de la Riviera Nayarit, y cuando digo lujos no hablo de hotelería de cinco o más estrellas. Hablo de lujo de la gente que es cálida, y de los lujos de la naturaleza, de los lujos de la gastronomía, de las costumbres y de las tradiciones”. Lujo es descubrir que el mundo sigue siendo bueno, con o sin nosotros. Mejor con nosotros.
Las decisiones, o las cargamos o las arrastramos. En el caso de la comida, las decisiones que tomamos sobre qué, cómo y cuándo alimentarnos nos habitan bajo la piel. Le dan forma a nuestro cuerpo físico, aunque al cuerpo mental y al espiritual tampoco pasan desapercibidos. Una comida pesada aletarga las ideas lo mismo que una buena combinación de alimentos da agilidad, claridad y lucidez. Según la sabiduría oriental, el alimento incluso moldea las emociones y determina la forma de procesar lo de fuera y lo de dentro. Al final todo acaba en aquel callejón sin salida que anuncia que sí somos lo que comemos.Si ustedes son como yo y todo el tiempo piensan en comida, a cada instante estarán tomando una decisión. No será ingenua. Mucho menos arbitraria. Algunas veces –la mayor parte– surgirá de una programación añeja: de un juego pavloviano brevísimo entre el estímulo y la reacción. Otras veces, la decisión estará dictada por la necesidad, por la autonomía o la rebeldía hacia el vínculo familiar. La autora Melanie Mühl habla de que hemos aprendido a comer desde el útero materno. La elección será proporcional al tamaño de los lazos que guardamos con mamá, con los ancestros.De ahí que cada dieta sea una biografía con anexos, epílogos, iconografía y tiempo. Las dietas –en el sentido literal– atesoran los ingredientes cotidianos, las recetas y las preparaciones que se convierten en el acervo de las papilas gustativas. Esa biblioteca sápida que guardamos en el cerebro y el corazón es la voz que pide sin chistar “unas enchiladas rojas” –no unas verdes, no una carne en su jugo, no una hamburguesa vegana– en un restaurante. Determina cuál es nuestro pasillo favorito en el súper, el antojo que nos despierta por las noches, lo que ponemos al plato frente a nuestros hijos. Ante tales condicionamientos parecería imposible cambiar de hábitos alimenticios. Sin embargo, la solución es tan simple como anclarse al presente. Esa es la verdadera decisión. Con ella pasamos de ser esclavos de la comida a ser libertarios en conciencia. Sólo basta un diálogo, un aterrizaje sobre las plantas de los pies para saber lo que realmente quiere, necesita y anhela el cuerpo. “Este soy yo. Esto es lo que quiere comer mi cuerpo”. Comer en conciencia nos hace tomar mejores decisiones sobre lo que termina en el plato y la boca. Y como en cualquier otra relación de amor, lo vital es la comunicación: ¿Realmente necesito este pedazo extra de pastel? ¿Ya quedé satisfecho? ¿Se me antoja esa cerveza? Puede que la respuesta sea sí y está bien.A partir de habitar el organismo y escuchar sus necesidades auténticas, la dieta puede ser tan holgada y liviana como queramos, sobre todo si tenemos salud. Y aunque una enfermedad parezca menguar el recorrido, la conciencia sobre el cuerpo nos reconciliará con ese sabio interno que no pide más que apoyo en las buenas y en las malas. Sea cual sea tu caso, en Kiwilimón nos hemos tomado en serio el tema de la salud. Nuestra decisión es comprometernos contigo. Queremos darte las herramientas que te lleven a tomar decisiones de alimentación más conscientes. Queremos acompañarte en los momentos de antojo y en los de conexión con tu organismo; ser parte de tus cenas memorables y de tus mañanas de ayuno; celebrar la saciedad tanto como la dieta; brindar por los platos llenos y por los vacíos. Al final son la misma moneda.La nueva cara de la moneda se llama Kiwi Te cuida. Para esta, nuestra nueva sección en kiwilimon.com, creamos un montón de nuevas recetas y contratamos a un grupo de expertas en diferentes ramas de la nutrición –especialistas en familia, en deporte, en enfermedades crónicas, en dietas restrictivas– que curaron cada dieta, cada porción y cada ingrediente. Le metimos horas hombre y horas corazón al escribir tips y consejos, al confeccionar retos semanales, al programar recetas en las que ahora es posible ver cuántas calorías y valor nutrimental te proporcionan. Nuestro objetivo es que te sientas respaldado; ayudarte en la comunicación con ese ser perfecto que es tu cuerpo y cuidarlo junto a ti cuando así lo decidas. Queremos ayudar a cuidarte, ¿nos dejas?
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