5 frutas y 5 verduras al día: Ideas para consumir frutas y verduras
Dietas y Nutrición

5 frutas y 5 verduras al día: Ideas para consumir frutas y verduras

Por Kiwilimón - Mayo 2014
Existe una campaña que promueve el consumo de 5 porciones de fruta y 5 verduras al día, ¿por qué 5? porque esta es la ración mínima de consumo diario que deberíamos tener de FRUTAS Y HORTALIZAS FRESCAS; así lo recomienda la comunidad científica y médica en una dieta saludable. Para saber cómo incluir 5 frutas y 5 verduras en la alimentación de tus hijos, sigue estos tips:  
  1. Incluye verduras a tus hijos de manera divertida
  Si les incluyes verduras a tus hijos en platillos como sopas y guisados, ni van a notarlas. Encuentra ejemplos aquí: Cómo incluir verdura en la alimentación de tus hijos       2. Prepara divertidas recetas con la fruta   Para lograr que tus hijos coman fruta, prueba añadiéndolas en diferentes platillos para que luzcan más atractivos. Cómo hacer que tus hijos coman fruta       3. Agrégale fruta a tu gelatina     Prepara una deliciosa gelatina con fruta de verdad, acá una receta de Gelatina con Fruta       4. Ofréceles a tus invitados verdura con una increíble presentación   Esta temporada de calor, en las fiestas infantiles o reuniones, se antojan botanas frescas y saludables, sigue este tip para saber Cómo hacer una rosca de jicama, pepino y zanahoria.         5. Añade fruta a tu desayuno o cereal del día     A los niños les encantan los hot cakes, aprende cómo incluirles fruta con esta deliciosa receta de Hot Cakes de Durazno           Otros tips para consumir frutas y verduras:                            
Cómo preparar sandwiches de fruta Waffles con Nutela y Fruta Yoghurt con Fruta

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El pozole es ese tradicional platillo mexicano que pocos pueden resistir, hecho a base de maíz cacahuazintle y acompañado con carne de cerdo o pollo. Si este plato es una de tus comidas mexicanas favoritas, a continuación te explicamos todo lo que debes saber si estás aprendiendo a cocinar pozole. El origen del pozoleLa receta del pozole se originó en la época prehispánica, ya que el maíz era una planta sagrada para los aztecas y la utilizaban para celebrar rituales especiales, pero fue gracias a la llegada de los españoles que pudieron combinarlo con carne de puerco. Es así como surge uno de los platillos de especialidad mexicana que no sólo es trascendental para celebrar las fiestas patrias, sino que también sirve para dar identidad a las diferentes regiones de México. Tipos de pozole en MéxicoPozole rojoAunque se dice que el pozole rojo originalmente proviene de Jalisco, es quizás el más consumido en todo el país, ya que está hecho con una combinación de chile ancho y chile guajillo, que se combina con carne de cerdo. ¿No se te hace agua la boca?Pozole blancoPor su parte, el pozole blanco también es uno de los platillos mexicanos favoritos, ya que la receta original viene de Guerrero y se prepara con maíz cacahuazintle seco y carne cabeza de cerdo y carne de res, y en este caso, se condimenta con jugo de limón, sal y se deja variar la sala al gusto de las personas. Pozole verdeGuerrero también es el padre del pozole verde, el cual se prepara a base de pepita de calabaza, tomate verde y epazote. En la mayoría de los casos, esta receta de pozole se acompaña con trozos de chicharrón y aguacate, ¡es una verdadera delicia!Además de conocer nuestras recetas de pozole en el sitio, no te puedes perder nuestra Master Class de Pozole, ya que en Kiwilimón reconocemos a este platillo insignia mexicano y por eso te vamos a compartir 2 recetas en vivo el próximo viernes 11 de septiembre en Facebook a las 4 pm.Aprenderás a preparar un delicioso pozole estilo Jalisco y un sabroso pozole vegetariano con hongos, ¡no te la pierdas!
Las fiestas patrias son para muchos una de las celebraciones más populares y amadas, porque muchas familias se reúnen y por fin llegan las comidas de temporada, como los chiles en nogada, pero de ahí sigue el pan de muerto, el pavo, la rosca y los tamales.La comida, como en muchas otras celebraciones mexicanas, es la gran estrella del festejo y puede haber desde guisados para comerlos en tacos o tostadas, hasta pambazos y pozole, entonces no es raro que terminemos con malestar estomacal, pues a toda la comida se le suman las bebidas con azúcar o incluso alcohol.Con esto en consideración, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) cuenta con recomendaciones para que te cuides en estos días en los que abunda la comida, porque “los excesos en la alimentación o en las bebidas pueden poner en riesgo la salud”, señala la institución en su página web.Aunque cuidar de tu alimentación debe ser un trabajo de todos los días, no dejes de lado estas recomendaciones del IMSS durante las fiestas patrias:Cuida el tamaño de las porciones y de preferencia, usa platos pequeños.Come algo ligero (como alguna fruta) antes del festejo, para que no comas con demasiado apetito.No te excedas con las grasas de los alimentos fritos, empanizados, capeados o los aderezos como la mayonesa, la crema y la mantequilla.De ser posible, elige comer carnes con bajo contenido en grasa, como pollo, pulpa de res o pulpa de cerdo.Por su parte, la nutrióloga clínica Jennifer Asencio, además de evitar las grasas, también recomienda "evitar los alimentos muy condimentados y con mucha grasa como mole, pipián, pozole de cabeza de cerdo, chicharrón en salsa verde o chorizo con papas".La nutrióloga especialista en diabete sugiere que elijas opciones horneadas o sin freír para no sufrir por los excesos, como "unas ricas enchiladas (verdes o rojas) sin freír, rellenas de pollo o queso; tostadas horneadas con tinga de pechuga de pollo guisada con la menor cantidad de grasa, tostadas horneadas con picadillo (de preferencia de carne magra), tostadas horneadas con pata de res". De acuerdo con sus consejos, "el pozole puede ser una buena opción si se prepara con pechuga de pollo", el mejor tip que nos da es que procures "que tu plato sólo tenga media taza de granos de maíz, medio aguacate y verduras que más te gusten. Lo puedes acompañar con tostadas horneadas".Finalmente, otra de las opciones que menciona son los "tacos dorados con aceite en aerosol, rellenos de pechuga de pollo o carne deshebrada, pueden llevar salsa, lechuga y crema light".Disfruta de las fiestas patrias, de su deliciosa gastronomía y, por supuesto, con tus seres queridos sin terminar con malestar estomacal y sin dejar de lado el cuidado de tu alimentación con estas recomendaciones de profesionales de la salud.
Para cerrar la semana patria hablemos del elefante verde, blanco y rojo del cuarto: la cocina nacional es insuperable. Mientras el taco roba la atención internacional hace falta ser paisano para comprender la complejidad, amplitud y delicia de nuestra gastronomía; los entrañables guisos regionales, las tradiciones patronales, las sazones cocinadas en olla de barro, bajo el calor del pib o en la incandescencia de la brasa. Ya lo dijo la UNESCO hace justamente diez años, la cocina tradicional mexicana es patrimonio del mundo, cultura que vale la pena preservar por los siglos de los siglos. Basta ver al ajonjolí de todos los moles: el mole. Su complejidad resuena en la infinidad de ingredientes que lo componen –algunos de ellos tan improbables como unas galletas de animalitos–, en sus acepciones regionales, en las sutilezas que se modifican de acuerdo con las festividades como Día de Muertos, en su amplitud cromática que abarca casi todos los colores del arcoíris. El mole, salsa densa que nos recubre tanto la memoria como la cucharada de arroz más humilde, debe su honor, más que a sus recetas, a la tradición alrededor de su preparación.Así como en el mole, el mestizaje y la cultura se mezclan como pinturas al óleo en las cocinas tradicionales de México tanto, que hace diez años la UNESCO nombró a su totalidad como un patrimonio de la humanidad. En la declaratoria no había que ser esfinge: había que presentar un caso de estudio, reunir un sinfín de requisitos e información por parte de un grupo multidisciplinario de cocineros, historiadores, antropólogos y hasta ingenieros en alimentos con el fin de perseverar. El resultado fue una condecoración como nunca se le había otorgado a otro país. La cocina tradicional mexicana es nuestra Muralla china, nuestro Machu Picchu cultural. Según el escritor e historiador de cocina mexicana José N. Iturriaga, no es que no se hayan honrado a otras cocinas antes o después. En los últimos años se han protegido otras maravillas culinarias como, por ejemplo, la etiqueta en la cocina francesa, la dieta mediterránea y la tradición japonesa en la cocina, pero no así a un país. A diez años del fallo de la declaratoria en la que se reconocen las prácticas, rituales y elaboraciones vinculadas a nuestra cocina, merece volver a celebrar el mérito. Celebrar que en México no sólo hay 32 estados, sino una infinidad de tradiciones que se preservan en el fuego de los comales, las ollas, las vasijas de barro. Celebrar por supuesto a las cocineras tradicionales que, según Iturriaga, “son el objeto mismo de la declaratoria”, el libro atemporal de los saberes culinarios de cada región. José N. Iturriaga, escritor de libros como 'Saberes y delirios' o 'Confieso que he comido', afirma que parte de la responsabilidad de tener una cocina protegida por la UNESCO es la de rescatar, salvaguardar y promocionar la tradición “más que a un platillo o a un ingrediente; preservar la cocina de nuestros pueblos, la cocina de los mercados, de las abuelas”.Para lograrlo se creó el Conservatorio de la Cultura Gastronómica Mexicana, un organismo consultor de la UNESCO que lleva a cabo reuniones nacionales anuales, foros mundiales de gastronomía mexicana, seminarios académicos y hasta encuentros de cocineras tradicionales. “A los platillos y tradiciones hay que estarles dando nuevo vigor. Preservarlos y salvaguardarlos para que no caigan en desuso y se mantengan vivos. El sentido principal de la organización es la conservación de las tradiciones”. Lo que nos toca hoy en casa es aprender y enseñar sobre cocina mexicana a las generaciones venideras. Desempolvar el tortillero y echarle leña al fuego. Poner literalmente las manos en la masa y extender los hilos de la tradición hasta el infinito. Hoy te invito a tomar alguna de nuestras recetas tradicionales y prepararla en familia. Además de cincelar recuerdos harás historia, harás cultura, serás parte de este ritual iniciático que puso a suspirar a los primeros mexicanos.
Para cerrar la semana patria hablemos del elefante verde, blanco y rojo del cuarto: la cocina nacional es insuperable. Mientras el taco roba la atención internacional hace falta ser paisano para comprender la complejidad, amplitud y delicia de nuestra gastronomía; los entrañables guisos regionales, las tradiciones patronales, las sazones cocinadas en olla de barro, bajo el calor del pib o en la incandescencia de la brasa. Ya lo dijo la UNESCO hace justamente diez años, la cocina tradicional mexicana es patrimonio del mundo, cultura que vale la pena preservar por los siglos de los siglos. Basta ver al ajonjolí de todos los moles: el mole. Su complejidad resuena en la infinidad de ingredientes que lo componen –algunos de ellos tan improbables como unas galletas de animalitos–, en sus acepciones regionales, en las sutilezas que se modifican de acuerdo con las festividades como Día de Muertos, en su amplitud cromática que abarca casi todos los colores del arcoíris. El mole, salsa densa que nos recubre tanto la memoria como la cucharada de arroz más humilde, debe su honor, más que a sus recetas, a la tradición alrededor de su preparación.Así como en el mole, el mestizaje y la cultura se mezclan como pinturas al óleo en las cocinas tradicionales de México tanto, que hace diez años la UNESCO nombró a su totalidad como un patrimonio de la humanidad. En la declaratoria no había que ser esfinge: había que presentar un caso de estudio, reunir un sinfín de requisitos e información por parte de un grupo multidisciplinario de cocineros, historiadores, antropólogos y hasta ingenieros en alimentos con el fin de perseverar. El resultado fue una condecoración como nunca se le había otorgado a otro país. La cocina tradicional mexicana es nuestra Muralla china, nuestro Machu Picchu cultural. Según el escritor e historiador de cocina mexicana José N. Iturriaga, no es que no se hayan honrado a otras cocinas antes o después. En los últimos años se han protegido otras maravillas culinarias como, por ejemplo, la etiqueta en la cocina francesa, la dieta mediterránea y la tradición japonesa en la cocina, pero no así a un país. A diez años del fallo de la declaratoria en la que se reconocen las prácticas, rituales y elaboraciones vinculadas a nuestra cocina, merece volver a celebrar el mérito. Celebrar que en México no sólo hay 32 estados, sino una infinidad de tradiciones que se preservan en el fuego de los comales, las ollas, las vasijas de barro. Celebrar por supuesto a las cocineras tradicionales que, según Iturriaga, “son el objeto mismo de la declaratoria”, el libro atemporal de los saberes culinarios de cada región. José N. Iturriaga, escritor de libros como 'Saberes y delirios' o 'Confieso que he comido', afirma que parte de la responsabilidad de tener una cocina protegida por la UNESCO es la de rescatar, salvaguardar y promocionar la tradición “más que a un platillo o a un ingrediente; preservar la cocina de nuestros pueblos, la cocina de los mercados, de las abuelas”.Para lograrlo se creó el Conservatorio de la Cultura Gastronómica Mexicana, un organismo consultor de la UNESCO que lleva a cabo reuniones nacionales anuales, foros mundiales de gastronomía mexicana, seminarios académicos y hasta encuentros de cocineras tradicionales. “A los platillos y tradiciones hay que estarles dando nuevo vigor. Preservarlos y salvaguardarlos para que no caigan en desuso y se mantengan vivos. El sentido principal de la organización es la conservación de las tradiciones”. Lo que nos toca hoy en casa es aprender y enseñar sobre cocina mexicana a las generaciones venideras. Desempolvar el tortillero y echarle leña al fuego. Poner literalmente las manos en la masa y extender los hilos de la tradición hasta el infinito. Hoy te invito a tomar alguna de nuestras recetas tradicionales y prepararla en familia. Además de cincelar recuerdos harás historia, harás cultura, serás parte de este ritual iniciático que puso a suspirar a los primeros mexicanos.
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