5 tendencias de comida saludable que no te puedes perder
Dietas y Nutrición

5 tendencias de comida saludable que no te puedes perder

Por Kiwilimón - Mayo 2016
Hay ciertos ingredientes específicos que están apareciendo en redes sociales y que están agarrando cierta fama. Ahora, cuando esto pasa, muchas veces se trata de ingredientes un poco más “glamurosos” que normalmente se traduce en gordos, pero algo está cambiando, y los productos que más se están compartiendo en redes como Pinterest e Instagram también son buenos para la salud. Aquí te dejamos 5 tendencias de comida saludable los que debes estar atenta. Bowls Así es, muy a la usanza asiática, esos tazones llenos de ingredientes variados y energetizantes está por todos lados, y no es para menos. La unión hace la fuerza, y lo increíble de un buen bowl de comida es que puede contener, dentro de un solo platillo, vitaminas, minerales, proteína, carbohidratos e incluso grasas no saturadas. Recomendamos: Tazón de fusilli y jaiba Pasta de vegetales Suena más glamuroso de lo que es, pues se trata simplemente de cortar vegetales como pepino o calabaza en forma de fideos, y después prepararlos como lo harías con una pasta regular. También sirve para darle un toque distinto a tus ensaladas Recomendamos: Spaghetti con vegetales Semillas antiguas Así es, como probablemente ya te habías dado cuenta, lo viejo es lo nuevo y lo que más está de moda y esto no pasó desapercibido en el mundo gastronómico. Muchos de los granos y semillas que se comían en el mundo pre colonial ahora están en boga, si no nos crees aquí van algunos nombres: quinoa, amaranto, spelt, kamut y farro. Recomendamos: Ensalada de quinoa Grasas buenas En otras décadas el foco era cero grasa, o light, pero no en los últimos años. De lo que se trata comer saludable ahora es de grasas buenas: pescado, nueces, semillas, aguacate, aceite de olivo, etc. Estos ingredientes han tomado internet por sorpresa y son una de las mayores recomendaciones de nutriólogos y doctores por igual. Recomendamos: Ensalada de atún en aguacate Vegetales como el ingrediente principal Esto no tiene nada que ver con ser vegano o vegetariano, se trata de un nuevo gran respeto que los restaurantes han encontrado por los vegetales. Es múltiples establecimientos alrededor del mundo la proteína animal está dejando de ser el centro de mesa y ahora todo se trata de coliflores rostizadas, calabazas caramelizadas, espárragos tempura, etc. Recomendamos: Coliflor al horno con limón y perejil
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En México, existen varios tipos de quelites entre los cuales podemos mencionar el pápalo, el huauzontle o los berros, entre muchos otros tipos de estas hierbas comestibles y muy nutritivas.Seguro que conoces unos quelites, receta de tu mamá o tu abuelita, en la que los preparan con carne de cerdo, es decir, las verdolagas, porque son un platillo típico de la gastronomía mexicana. Su nombre viene del náhuatl ‘quilitl’, palabra que significa verdura o planta tierna comestible y hay muchísimas especies de quelites.¿Qué son los quelites mexicanos?Los quelites son hierbas comestibles, pero también ciertas hojas, tallos y flores, como la flor de calabaza. Son un alimento consumido en México desde la época prehispánica y existen más de 350 tipos de quelites, de acuerdo con la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad.Muchas veces, como en el caso de la flor de calabaza, pueden ser el ingrediente principal de una receta, pero los quelites se usan también para condimentar, gracias a su sabor y su aroma. Estas hierbas, tallos, flores y hojas se comen en todo el territorio nacional y se usan sobre todo en la cocina tradicional; aunque hay algunos muy populares, otros aún son poco usados y valorados por el desconocimiento que existe sobre ellos. ¿Cuáles son los quelites más comunes?En la cocina mexicana, los quelites más comunes son el pápalo, la verdolaga, el quintonil (especie de quintonil de donde viene el amaranto), el romerito (sí, como los que comemos en diciembre), el quelite cenizo, el huazontle, los alaches, el epazote (con el que condimentas los chilaquiles), la chaya, la hoja santa y los chepiles.Gran parte de los tipos de quelites son alimentos de temporada y se pueden comer tanto crudos como cocidos. Por ejemplo, algunas recetas con quelites son las cemitas poblanas con pápalo, el agua de limón con chaya o las tortitas de huazontle.Beneficios de los quelites mexicanosLos nutrientes que aportan los quelites son muchos y dependen del tipo de quelite del que se trate, pero principalmente aportan fibra, minerales como hierro y calcio, vitamina A y C, antioxidantes y ácidos grasos como el omega-3 y omega-6.Los antioxidantes que poseen los quelites son llamados polifenoles, los cuales además funcionan como antiinflamatorios y promueven la salud cardiovascular, pues evitan la obstrucción de arterias.En usos concretos, un estudio realizado por la UNAM ha señalado que los quelites inhiben la bacteria que provoca la gastritis, en específico, se analizaron tres especies que pueden ser potencialmente buenas en el tratamiento contra la enfermedad: el alache, el chepil y la chaya.Por otra parte, el té de aceitilla o mozote blanco también cuenta con propiedades medicinales y es utilizado como remedio casero para reducir el colesterol y los triglicéridos, de acuerdo con una investigación realizada por una estudiante del IPN.Entre más conozcas sobre los tipos de quelites, más podrás aprovechar sus beneficios apoyar a la agricultura netamente mexicana. Así que búscalos en tu mercado favorito y prepáralos con estas recetas de quelites:Quesadillas de RomeritosPescado en Hoja SantaEntomatado con Verdolagas
Una de las formas más prácticas de hacer un cheesecake sin horno es usar la olla de presión. Puedes prepararlo de la forma original o al estilo New York y además, con varias ventajas como estas cinco que te mostramos.Por ejemplo, el tiempo de cocción de tu cheesecake se reduciría 10 minutos y obtendrás la misma consistencia que si lo hubieras horneado a baño María. Descubre lo fácil que es hacer esta Delicia de la Cocina con una olla Magefesa que puedes encontrar en Liverpool.1. Tu cheesecake tendrá más sabor El diseño hermético de la olla a presión permite que los sabores se desarrollen más rápido y con mayor profundidad. Además, cuando se reduce el tiempo de cocción, también disminuye el tiempo que los alimentos permanecen en la estufa hirviendo, perdiendo el sabor natural o evaporando los nutrientes principales.2. Ahorrarás gasLa cocción a presión es mucho más eficiente que encender un horno de gas y puede reducir por mucho el tiempo de cocción y el uso de energía. Además, la cámara de cocción (la olla interior) está completamente aislada, por lo que la olla no necesita ejercer tanta energía para calentarse.3. Reducirás el tiempo de cocciónEn comparación con otros métodos de cocción, como hornear, la olla a presión puede reducir el tiempo de cocción y el uso de energía hasta un 70 por ciento.4. Tu cheesecake tendrá mejor aparienciaCocinar en recipientes abiertos, sin importar si tienen tapa, expone los alimentos al oxígeno y al calor, lo que puede resultar en una comida con colores apagados. Sin embargo, la cocción a presión satura los alimentos con vapor, lo que permite la retención de colores brillantes y fitoquímicos, o sea, los compuestos químicos que le dan el color a las frutas y verduras.5. Tu cheesecake estará libre de microorganismos dañinosUna olla de presión crea un entorno que permite que el agua hierva a más de 100 °C, por lo que es una forma excepcional para destruir eficazmente las bacterias dañinas. Pero no sólo eso, si usas una olla de presión hecha con acero inoxidable 18/10 (el mismo que se usa en los instrumentos quirúrgicos), como esta de Magefesa, entonces también evitarás la acumulación de moho, gérmenes y bacterias gracias a su estructura poco porosa.Las ollas de presión son segurasLas ollas de presión de acero inoxidable son utensilios de cocina muy confiables, pues cuentan con varios sistemas de seguridad que evitan la acumulación de exceso de presión, como las válvulas y los sensores que tienen las de Magefesa.Ahora que sabes que puedes hacer cheesecake y cocinar muchos otros platillos, además de acortar el tiempo para hacer deliciosos frijolitos, aprovecha que Delicias de la cocina llegó a Liverpool para perderles el miedo y tener una olla de presión o renovar la tuya. Consulta los ingredientes que necesitas para tu cheesecake, prepara la mezcla y ponlo a cocerse de la manera más rápida, práctica y sencilla en tu olla de presión Magefesa disponible ya en Liverpool.
En quesadillas, tamales, enchiladas o chilaquiles, el queso mexicano es el acompañante perfecto de muchas recetas de la cocina mexicana. Los quesos mexicanos, además de ser el complemento perfecto o el ingrediente estrella de numerosas recetas, también los comemos como botana y están presentes prácticamente en las cocinas de todos los estados de México. Hay quesos mexicanos que, si eres amante del queso, tienes que probar. A continuación te presentamos una guía para que los disfrutes con orgullo: Queso de hebra También es conocido como queso Oaxaca o quesillo. Se elabora, principalmente, en Oaxaca y Chiapas, aunque hoy puedes encontrarlo prácticamente en todo México. Es uno de los quesos mexicanos de pasta suave; es elaborado con leche de vaca y utiliza la técnica del hilado. Es fresco y cremoso en boca y su textura es húmeda y fácil de manejar. Es un queso mexicano excelente para derretir y gratinar. ¡Por algo es el rey de las quesadillas! Queso cotijaEs uno de los quesos mexicanos más famosos del país. Su nombre se debe a su zona de comercialización: Cotija, en Michoacán, en donde se encuentran los productores de las sierras aledañas de Jalisco y Michoacán para venderlo. El auténtico lleva la indicación de la Marca Colectiva, otorgada a la Asociación Regional de Productores de Queso Cotija, y se produce en temporada de lluvias (de julio a septiembre). Es un queso elaborado con leche de vaca, tiene pasta dura y su maduración va de las 4 semanas hasta los 6 meses. Su característico sabor mineral, otorgado por la sal de Colima, lo hacen perfecto para acompañar tus pastas. Queso panelaEs uno de los quesos frescos más consumidos del país y se produce en todo México. Está elaborado con leche de vaca y en algunos lugares lo hacen con leche descremada, en este último caso tiene menos grasa por lo que se recomienda su consumo en algunos regímenes alimenticios. En algunas regiones del país hay una versión llamada queso botanero que elaboran con leche parcialmente descremada. ¡Es perfecto para botanear o utilizar en sándwiches y tortas! Requesón Los especialistas creen que este queso se empezó a producir con la llegada de los españoles. Se produce con el suero remanente de la hechura del queso. Generalmente es de leche de vaca, aunque también puede haber con leche de cabra u oveja. Es un queso fresco que puede prepararse en casa con leche, jugo de limón o vinagre blanco. Podemos probarlo en cocina mexicana en antojitos como los tlacoyos. Queso de bola OcosingoEs un queso mexicano, único en el mundo, que conjunta dos familias de quesos: de pasta hilada por el exterior y fresco por el interior, por lo que su pasta externa es dura y la interna semidura y oreada. Es originario de Ocosingo, Chiapas, donde hay una Marca Colectiva que agremia a los productores de este queso tan valorado en la cocina mexicana. Con información de Larousse Quesos Mexicanos, Carlos Yescas, Editorial Larousse, 1a edición 2013. ¡Así que ya sabes, celebra este mes patrio con quesos mexicanos y compártenos tus creaciones con el Hashtag #FiestasPatriasConKiwilimón!
El don de mi abuela era cocinar. Cada domingo religiosamente, casi un centenar de comensales se formaba alrededor de su restaurante en Tlalnepantla para probar la barbacoa. No sé si es cosa del amor, pero no he probado una de mejor sabor que la que preparaba apenas amanecía el sábado y cobijaba entre pencas en el hoyo de piedra hasta el día siguiente. Pero hoy no toca hablar de los secretos de su barbacoa sino de su plato más célebre: el mole verde. Mi abuelo subió a mi abuela a un caballo flaco cuando ella no pasaba de los catorce años. A Celia no le quedó de otra que dejar las muñecas y tomar, en cambio, los sartenes y las ollas. De la bisabuela María heredó talentos como los de percibir el sabor de los guisos usando la nariz y el de usar las cocciones como sazonador. El mole verde vino años después, en su época de oro. Doña Celia, mujer empoderada de seis hijos, hizo prolíficos negocios alrededor de la cocina. Cuando llegaba el día de su cumpleaños, el patio de su rancho se convertía en el lugar más festivo de San Andrés Timilpan. Aún recuerdo la tambora, las mesas con manteles que ella había bordado en punto de cruz, las salsas al centro y las señoras palmeando tortillas ante el inmenso comal. En medio del jolgorio y de nietos jugando a las “traís” salía la gran olla de mole verde. Como en una suerte de milagro, de esa vasija de barro, Doña Celia saciaba a sus seis hijos y a sus familias, a todos sus amigos, a todos sus compadres, a todo el pueblo. El desfile de platos cubiertos por su guiso color verde aceituna comenzaba desde un rincón del patio y corría, a veces, más allá del portón. El mole verde de ella era especial. Nadie lo dudaba. No le ponía pepitas como generalmente se usa en el Estado de México o Hidalgo. El de ella llevaba almendras. Ya saben: moles hay tantos como sazones y a mi abuelita no le gustaban las reglas; su receta es tan única como ella. Eso sí, advierto que le hace falta algo que no se contabiliza en un ingrediente o en un paso del procedimiento. Yo misma la he preparado al pie de la letra junto con mi mamá y mis tías y aunque el resultado es muy bueno, no sabe al “Mole verde de Doña Celia”. Quizá deba esperar otro rato y otra dimensión para probarlo junto a ella como me sabe en el recuerdo.Hoy que escribo esto se me antoja poner una canción de José Alfredo y hacer mis propias combinaciones frente a la olla de barro. Que desde lo lejos mi abuela sepa que la recuerdo y que por el olfato cuántico detecte si mi mole quedó rico. Lo de ella era agasajar a otros aunque no pertenecieran a su familia. Estoy segura de que la pondría feliz que ustedes prepararan su receta o cualquier otra para festejar a sus abuelos. Brindar juntos por el regalo que es su presencia. Poner la tambora, aunque sea en la grabadora, o los boleros o las de Luismi para celebrarles que, sea cual sea su don, el de los abuelos es amar incondicionalmente a sus nietos. Sí, así como Doña Celia.Mole verde estilo fiesta de Doña Celia250 g de ajonjolí100 g de almendras6 pimientas gordas +-10 clavos de olor2 pizcas de comino1 bolillo frito en aceite1 tortilla frita en aceite2 kg de tomate verde manzano, peladoChile verde jalapeño (al gusto, depende del picor que se aguante)1 pollo entero, verduras, hierbas de olor y aguaSalaceiteDesde muy temprano se pone a cocer el pollo junto con unas hojitas aromáticas, un trozo de cebolla y algunas verduras. Una vez listo, se reserva lejos de la ventana. En una olla con poca agua y algo de sal se agregan los tomates. Basta que se pongan ligeramente suaves para sacarlos de la lumbre. En otra olla, hay que poner a calentar bastante aceite y dorar el ajonjolí con las almendras peladas. Una vez listos se retiran y se ponen a freír los chiles. Hay que poner todos los ingredientes a moler junto con las especias y con un poco del caldo de pollo. Los tomates, no. Esos se dejan reservar pacientemente. En seguida, se pone a calentar una gran olla de barro, que de preferencia tenga varios años de uso. Hay que vaciar el mole y no dejar de moverlo ni un segundo para que no se pegue o se queme –de preferencia que sea la misma persona la que lo mueve y que los movimientos vayan en dirección a las manecillas del reloj para que “no se corte”–. Ahora sí se le agrega el tomate ya molido y al final, un poco de caldo, dependiendo de la consistencia que le guste a la familia. Lo último, y haciendo uso de la nariz y del buen gusto, hay que ajustar lo más importante de la receta: la sazón.
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