Aguas frescas, una saludable tradición
Dietas y Nutrición

Aguas frescas, una saludable tradición

Por Kiwilimón - Septiembre 2013
Son el maridaje por excelencia de la comida mexicana y no sólo son deliciosas, sino que saludables y  nutritivas también. Las aguas frescas siempre han estado ahí, de hecho hay vestigios históricos que comprueban que el tamarindo y la jamaica ya eran parte de la dieta del México prehispánico. Su genio está en la simplicidad, no hay mucho más que agua, alguna fruta, cereal o semilla y algún endulzante si así se desea. Por definición son saludables, aporta hidratación al cuerpo mientras el componente de sabor, siendo normalmente de origen natural, también añade algunos beneficios. Aunque las tomemos por puro gusto no está de más saber qué agua aporta qué nutrientes al cuerpo, así podrás deleitarte en los días de calor mientras nutres tu organismo.  

Jamaica

Se ha dicho que el agua de jamaica es buena para adelgazar pero esto es un mito, lo que es realidad es que sí es un diurético por lo que sirve para eliminar toxinas del cuerpo y detener la hinchazón por retención de líquidos. Consecuentemente es excelente para aquellos que tengan problemas de riñón pues ayuda a liberarlos y mantenerlos limpios, así evitando cálculos o diversos problemas médicos.

Receta de Agua de Jamaica

Ingredientes: - 1/4 de taza de azúcar (al gusto) - 9 tazas de agua - 1 taza de flor de jamaica Da click aquí para ver los pasos para preparar esta agua.  

Tamarindo

En primera instancia se usa para ayudar con problemas gastrointestinales y de estreñimiento, se ha probado una y otra vez en la medicina natural hindú que sus componentes calman y mejoran la flora intestinal. Además contiene antioxidantes que ayudan a mantener sanas las coyunturas del cuerpo y también vitamina C, perfecta para la época de frío, útil para contrarrestar resfriados.  

Horchata

Su origen 100% vegetal y su composición en ácidos grasos le aporta propiedades cardiovasculares similares al aceite de oliva, contribuyendo a disminuir el colesterol y los triglicéridos de la sangre. Aporta una gran cantidad de energía gracias a sus carbohidratos por lo que se usa en el circuito deportista para prepararse antes de carreras o competiciones especiales.

Receta de Agua de Horchata

Ingredientes: - 1 litro de agua - 2 tazas de arroz - 4 rajas de canela - leche evaporada al gusto - azúcar al gusto Encuentra los pasos para preparar esta receta dando click aquí.  

Chía

La chía destaca por su alto contenido en aceites saludables, pero es también una fuente de otros nutrientes de gran importancia para la salud como antioxidantes, proteínas, aminoácidos, vitaminas, minerales y fibra. Podemos decir que las semillas de esta planta son un superalimento ya que también contiene una alta cantidad de Omega 3, lo que ayuda con la prevención del cáncer.

Receta de Agua de Limón y Chía

Ingredientes: - 8 limones - 1 cucharada de chía - 1 litro de agua - azúcar al gusto Para ver los pasos para preparar esta receta da click aquí.  

"¿Conocías los beneficios de las aguas frescas?"

 
 
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Es imposible no pensar en un buen trago durante estas temporadas de calor. Y qué mejor que con mezcal, bebida tradicionalmente mexicana, muy reconocida en el mundo y con una historia única que refleja parte de nuestra cultura.La palabra mezcal proviene del náhuatl mexcalli, compuesta de los vocablos metl (maguey) e ixcalli (cocido), que significa maguey cocido. Al existir una gran variedad de agaves, cada uno da un toque y sabor único al mezcal. Existen diversas clases de mezcal: joven o blanco, reposado, añejo y madurado en vidrio. Asimismo, y según su proceso de elaboración, puede categorizarse en ancestral y artesanal. Comparto cuatro cocteles con mezcal que sin duda debes disfrutar.Mojito de mezcal: Mezcal blanco, 5 hojas de hierbabuena, agua mineral, ½ shot de jugo de limón fresco, 1 cucharadita de miel de agave, hielo. Sirve en vaso tipo highball.Mezcalini de jamaica: Mezcal blanco, ½ shot de jugo de limón fresco, 30 ml de concentrado de jamaica, 1 cucharadita e miel de agave y escarchar con sal de gusano. Sirve en copa martinera.Poblanito: Mezcal blanco, 1 shot de jugo de piña, 60 ml de licor de chile ancho, 60 ml de jarabe de romero, 1 cucharadita de miel de agave. Decora con una rodaja de chile serrano, hielo. Sirve en vaso old fashion.Margarita de mezcal y sandía: Mezcal blanco, 1 shot de jugo natural de sandía, agua mineral, ½ shot de jugo fresco de limón, 1 cucharadita de miel de agave, escarchar con sal del Himalaya, hielo molido. Sirve en vaso old fashion.
La hoja de laurel es un condimento indispensable en la gastronomía mexicana, pero más allá de darle sabor a la comida, sus maravillosas propiedades la hacen ideal para cuidar de la salud como nunca imaginaste. Descubre cuáles son los beneficios del laurel para la salud. Propiedades del laurel Entre las propiedades de las hojas de laurel, encontramos que tienen un alto contenido de vitamina A, B, C, ácido fólico, además de minerales como el cobre, manganeso, hierro, zinc y magnesio. No por nada era utilizado como planta medicinal antes que como condimento en la época de la Conquista, como se menciona en el Códice de la Cruz-Badiano, donde se le llamaba “ecapatli”. Beneficios del laurel Las hojas de laurel son buenas para la digestión, pues contienen enzimas que ayudan a descomponer las proteínas y contribuyen a procesar los alimentos más rápido.El té de laurel contiene cineol y eogenol, compuestos que favorecen la eliminación de gases y evitan la acidez estomacal.Gracias al polifenol en las hojas de laurel, un estudio realizado por el Journal of Clinical Biochemistry and Nutrition, encontró que podrían potenciar la acción de la insulina y reducir los niveles de glucosa en el cuerpo.El laurel también ayuda a controlar el buen funcionamiento de la presión arterial y la frecuencia cardíaca.Además de ser un gran antioxidante natural, la vitamina A en las hojas de laurel es excelente para cuidar la salud visual.De acuerdo a investigaciones del Instituto de Investigaciones Biomédicas del Conacyt, el laurel tendría propiedades antidepresivas y ansiolíticas que ayudan a regular las funciones del sistema nervioso.¿Cómo consumir hojas de laurel? Para aprovechar los beneficios del laurel, puedes utilizarlo para sazonar sopas, caldos y guisados o hacerte una infusión con 3 hojitas y una taza de agua hirviendo. Recuerda no abusar del consumo de esta hierba o podría resultar contraproducente. ¿Listo para disfrutar de las propiedades y beneficios del laurel?
Tortilla, relleno, salsa. Tres posibilidades que, con cierta dosis de creatividad, se vuelven infinitas. Una trilogía sencilla, justa en cada una de sus partes. Un número ecuménico sin aristas en el que nada sobra, en el que todo huele y sabe a armonía. Este gran portador del número tres –según la numerología, sinónimo de paz y estabilidad–, las enchiladas mexicanas, es uno de los platillos que han sabido colarse al día a día de los hogares. Las “enchiladas mexicanas” son cultura: son desde el antojito de puesto, la comida formal cuando se hornean, o el desayuno de los trasnochados. Las enchiladas son sustantivo, son adjetivo, porque ya saben, los mexicanos cuando nos enojamos, nos enchilamos. En el caso del alimento, la enchilada mexicana debe su nombre a la tortilla, ya sea que se remojó en salsa y se frío, o se le aplicó el sistema a la inversa. Si la tortilla va primeramente frita en aceite, hay que cuidar que la temperatura y la cantidad de la grasa sea suficiente para no entiesarla. Si va revolcada en salsa y luego frita, hay que tener buen tino para no convertirla en chilaquiles. Y es que la enchilada debe ir doblada. Es su promesa de marca, su sine qua non. No puede ir enrollada como unas flautas ni simplemente doblada; es símbolo de egoísmo si sólo lleva unas gotas de salsa; de tacos, si lleva la salsa por dentro; de chilaquiles, si va fragmentada. La enchilada debe ser suave, blandita; no sólo cocida al comal, para que penetre la salsa en su crispida superficie. El origen se remonta al calendario precolombino. El Códice Florentino hablaba de las chillapitzalli, unas tortillas enrolladas que se condimentaban con chile. De hecho, existía un oficio, el de la tlailacatzoa, en el que la cocinera se convertía en experta de doblar tortillas. Tras la Conquista se incorporaron a la receta decenas de ingredientes como el caldo de pollo en las salsas o las proteínas como el pollo y el cerdo. Como tal, “la tortilla enchilada” apareció por primera vez en el gran recetario de 1831, El cocinero mexicano.Las recetas fueron variando regionalmente. Ahora los dedos de las manos nos faltan para enumerarlas. Las variaciones tienen que ver con los chiles que se incorporan a la salsa. Aunque claro, en los rellenos y los ingredientes que las coronan están las acepciones; el diablo, dirían algunos. En algunos mercados como en Veracruz, el relleno va por fuera. En otros casos, la variedad está en la masa a la que se le incluye chile cascabel, como en el caso de las potosinas. Hay una enchilada mexicana para cada ocasión, para cada presupuesto. No faltan las de mole y guajolote para las ocasiones especiales, ni las frugales que se dejan ver cuando en el refrigerador hay más cervezas que ingredientes; tortilla, huevo y salsa de chipotle bastan para prepararlas. La versatilidad y capacidad de adaptación a lo que hay es un homenaje al saber hacer de cada estado, al de cada pueblo, al de cada familia. Estas son algunas de nuestras favoritas.Enchiladas mineras de GuanajuatoUn platillo de época virreinal. Se les llama mineras por ser la labor primordial del estado; las enchiladas van rellenas con queso ranchero y van coronadas por una mezcla de verduras –papa, zanahoria y lechuga–. Que a nadie se le escape el detalle mágico del tocado: chile y cebollitas encurtidas.Enchiladas queretanasSon bastante similares a las mineras, sin embargo, estas no llevan encurtidos. La tortilla va igualmente frita en la salsa para lograr esa sensación adobada y pueden ir rellenas de pollo o de huevo. Enchiladas suizas Más mexicanas que el mole, las enchiladas suizas toman su nombre por el gratín de queso que las cubre al exterior. Generalmente van rellenas con pollo y en la composición de la salsa se incorpora un agente lácteo como la crema. Esto las hace ligeramente dulces, suficientemente perfectas.Enchiladas suizas rojasSe elaboran de forma similar a las verdes, pero con la adición de jitomate al hervido de salsa. En las suizas, se vale hacerse de la vista gorda con lo de “deben ir dobladas” pues, para que se amolden orgánicamente y consigan esa corteza doradita en el horno, se enrollan y se ponen al refractario.Enchiladas de mole verde¿Dos best sellers nacionales en un mismo plato? El buen karma se hace realidad cuando un mole verde es lo enchiloso de unas sencillas tortillas de maíz. Digno de cualquier celebración –boda, quinceaños, semáforo amarillo, promoción 2X1 en tu súper favorito– estas enchiladas son una fiesta de pepita con final picosito.Enchiladas enacahuatadasEn México incluimos los cacahuates también en las salsas como la macha o en algunos moles oaxaqueños. Esta salsa espesa, balanceada en acidez y tersa es la cobija que toda tortilla quisiera llevar. Enchiladas de chile poblanoEn el mundo de las enchiladas verdes, tenemos unas de pantones más claros que no proceden del tomatillo, sino de una crema elaborada a partir de chile poblano y queso, queso doble crema, crema o bien, todas las anteriores. Pueden ir rellenas de pollo o de un salteado de setas para completar la experiencia vegetal. 
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