Alimentos para hidratarte
Dietas y Nutrición

Alimentos para hidratarte

Por Kiwilimón - Junio 2015
El agua es una de las cosas más necesarias e importantes para estar sana y, por supuesto, vernos frescas. A mí me encanta y tomo muchísima, pero tengo amigas que para que se tomen un vaso de agua… mueren. Así que me puse a buscar qué alimentos podrían comer para solucionar ese problemón. Pepino: Es riquísimo y lo puedes comer de mil maneras; tiene mucha agua, es buenísimo para la digestión, el intestino y además tiene un bajo contenido calórico. Sandía: Una de mis frutas favoritas, y si la consigues en época es una belleza porque literal es como tomar agua; imagínate más del 90% de ella es liquido. Durazno: A pesar de ser una fruta pequeña, es más del 88% agua; deli de cualquier forma y súper bueno para limpiar los riñones y purifica la piel. Jícama: Es lo más top en fibra. Tiene muchísima y es buenísima sola, con limón o chile da igual, todas las presentaciones me encantan. Naranja: Súper cargada de energía y cuida muchísimo el cuerpo, hablando internamente; tiene propiedades para proteger tus células, la presión sanguínea mejora cañón y, lo que obvio ya sabes, vitamina C a tope. Ver artículo original. Artículo cortesía de 

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Mi papá dejó de comer carne hace treinta y ocho años. Según como lo cuenta mi mamá, un domingo en una comida familiar, y después de devorarse media vaca, mi papá se secó el sudor de la frente y dijo algo como: “Última vez que como carne”. Todos se rieron del comentario que consideraron un chiste; algo como el “no lo vuelvo a hacer” que suele acompañar la resaca. Para él fue una promesa. Hoy en su lista de razones por las que se volvió vegetariano resuenan palabras como “compromiso”, “karma”, “respeto por la naturaleza”. Ser vegetariano no es algo que aparece por generación espontánea; la decisión tiene que ver con las convicciones, con la filosofía personal. ¿Y qué más personal que la forma de comer? La alimentación casi siempre está ligada a la cultura, a la leche materna, a la comida de casa. En la mía –la de ustedes, pues–, el menú era un subibaja incluyente y casi siempre quesocéntrico: flautas de papa con queso y de pollo, pozole de hongos y de carne, mole con y sin carne. Pero para la mayoría, el vegetarianismo sigue siendo un tabú. ¿Una vida sin carne? ¿Ni pollito, ni huevito, ni pescadito? Una de las nutriólogas de casa, Mayte Martín del Campo, nos dice que existen distintos niveles de restricción en las dietas sin carne: “Los vegetarianos normalmente sí consumen ciertos productos de origen animal como leche, yogurt, huevo, pescado (si comen estos dos últimos se les denomina ovo o pescetarianos). Lo que generalmente suprimen son las carnes rojas y las aves. Por otro lado, los veganos no consumen productos de origen animal”. La cuestión es, ¿por qué alguien quisiera vivir sin carne? Existen cocineros como el máster Dan Barber del restaurante Blue Hill at Stone Barns que afirman que disminuir la porción de la carne en nuestro plato semanal es la única forma sustentable de enfrentar el cambio climático, de disminuir la contaminación de nitrógeno en la tierra y de frenar el deterioro de los suelos. En algunas vertientes del budismo, el vegetarianismo está indicado como precepto del ahimsa, que quiere decir “la no violencia”, pues afirman que comer carne animal, además de dañar directamente a los seres vivos, constituye una fuente de karma que vendrá por ti en la siguiente vida –para los que creen en las reencarnaciones–. Otros optan por una dieta vegetariana simplemente por un sincero amor a la naturaleza o como un acto incendiario contra la crueldad animal. Hay un punto medio. Autores como Mike Bittman optan por este estilo de vida sin labrarlo sobre piedra: el afamado escritor gastronómico del New York Times acuñó el término flexitarianismo para la dieta que deambula entre la vegetariana (o vegana) y la carnívora alternándola a distintas horas del día o de la semana. Dos comidas sin carne, una con.Personalmente creo que lo que entra al cuerpo es un diálogo que le corresponde a cada corazón y mente. Una decisión propia como llevar el pelo de cierta forma, creer en Santa Claus o elegir la maternidad. Lo cierto es que un trozo de carne tiene una gran cantidad de ácido úrico, fosfórico y sulfúrico; así como colesterol, antibióticos y hormonas, en el caso de la carne que no es orgánica.La tendencia ecológica y saludable del momento es comer carne tan solo una vez por semana. Si se opta por dejarla para siempre, nuestra nutrióloga de casa, Gina Rangel, recomienda suplementarse con vitamina B12, comer hojas verdes y vegetales todos los días, intentar no consumir carbohidratos simples y consumir fuentes de proteína vegetal: quinoa, frijoles, tofu, semillas, nueces, además de huevo y queso.Nuestra nutrióloga Jennifer Asencio afirma que los beneficios que puede aportar una dieta vegetariana son “un bajo aporte de grasas saturadas, bajo aporte de colesterol y, si se sabe combinar los cereales con las leguminosas, se obtendrá una proteína de muy buena calidad sin necesidad de recurrir a los suplementos”. Eso sí, ella afirma que entre más restrictiva sea una dieta sin carne, mayor será el riesgo de quedarse sin micronutrientes, Omega3, vitamina B12, calcio, hierro y vitamina D, por lo que hay que estar atentos al cuerpo y consultar a un especialista. Lo importante, como siempre, es aprender a combinar adecuadamente los alimentos y recordar que no por llevar una dieta vegetariana o vegana se es más saludable. Hay que evitar llenarnos los vacíos con kilos de pasta, comida grasosa o chatarra y consumir ingredientes de buena calidad nutricional.Si quieres algunas ideas que te ayuden a seguir una dieta vegetariana aquí hay una sección completa con recetas que te van a encantar.
La Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) afirma que 15% de los restaurantes –casi 600 mil– ha cerrado definitivamente a lo largo de la pandemia. El tema no es sólo económico: estamos ante el pico más álgido de contagios y fallecimientos. Hay que frenar la cadena de contagios, cuidar la salud de los comensales y el personal y, al mismo tiempo, evitar que se desmorone una de las industrias que más le ha dado a México, de la mano del turismo. Para Juan Pablo Ballesteros –restaurantero que durante la pandemia cerró las puertas de algunos de sus negocios de comida– es en los confines del restaurante donde se han tomado más precauciones que en ningún otro centro social: “estamos sobrados de medidas higiénicas y de prevención. Con el aforo que teníamos alcanzaba a penas para pagar nóminas y la mitad de renta. Sin poder abrir sólo destruirían los negocios para siempre”, afirma.No sólo él. Hace algunos días el gremio se unió para exigir al gobierno que se les dejara operar bajo las limitaciones anteriores como mínimo. “Exigimos que revisaran los casos y el concepto y, no agarren a todos parejo”, dice Juan Pablo Ballesteros ante la segunda llamada a semáforo rojo en el país. Como a él, el gremio fue tomado por sorpresa con lo abrupto del cambio: “Primero nos hacen invertir en capacitaciones y medidas y luego nos cierran de un día para otro”. La unión de patrones, meseros, cocineros y garroteros surtió efecto. Con ollas, sartenes y el grito de “abrimos o morimos”, el sector pudo lograr que el gobierno de la Ciudad de México diera su brazo a torcer para que al menos pudieran volver a dar servicio. Aunque no fueron aprobadas, en la petición también estaba la condonación de impuestos, una renovación al esquema fiscal y un programa de financiamiento para contrarrestar los efectos de la situación.Para Saúl Lomelí, Director General de Neta Comunicaciones, agencia encargada de las relaciones públicas de restaurantes como Nicos, El Tajín, Galanga Thai House, Kiin thai-viet, Pin tó, Pastelería Cardín, Yoshimi y Teppan Grill, no todo está en manos del gobierno: “La flexibilidad, la creatividad y la resiliencia tienen que ser los motores para resistir. Tenemos que enfrentar el reto con soluciones innovadoras”.Él afirma que la responsabilidad de cuidarse no puede ser unilateral. A los restaurantes toca respetar y velar por el cumplimiento de las medidas de higiene y sanitización; asegurar la salud del personal y cumplir con los porcentajes de afluencia en las mesas. Del lado del comensal hay que cuidarse y realizar el registro en QR code antes de entrar a los locales. Con esta sencilla medida se pueden rastrear las cadenas de contagios si los hubiera.Saúl afirma que la comunidad unida, responsable y empática puede sostener a la industria restaurantera que peligra de extinción por la pandemia. Para apoyar, nos recomienda salir a consumir a nuestros sitios favoritos y seguir al pie de la letra estos nueve puntos:1. RESERVA POR FAVOR. Una forma de proteger a todos es evitar las filas de espera y las aglomeraciones. Mientras el restaurante tenga mayor control del flujo de personas, todos ganamos. 2. SIGUE LAS INSTRUCCIONES. Usa cubrebocas para entrar, respeta la sana distancia en todo momento y sigue las normas de higiene. 3. SÉ PACIENTE. Esto sigue siendo nuevo para todos. El staff está nervioso y trabaja diariamente para ofrecernos la mejor experiencia.  4. SÉ RESPETUOSO. El trabajo del staff es atendernos y brindarnos una experiencia positiva. A cambio, nosotros tenemos que respetarlos y escuchar cuando nos den instrucciones.5. NO MÁS DE 4 POR MESA. No se vale ir “en bola” ni juntar las mesas. Tampoco reservar para 4 y llegar 5, 6 o 7. Los centros de consumo tienen la obligación de establecer límites en cuanto a número de comensales.6. DISFRUTA, DISFRUTA. Se vale gozar y comer rico respetando la sana distancia, lavándonos las manos frecuentemente y siendo cuidadosos con nuestros amigos y el staff.7. DEJA PROPINA. Recuerda que el personal del restaurante ha sufrido mucho en cuanto a su economía. Si puedes dejarles un extra, mejor. Nuestro apoyo vale mucho.8. SÍGUELA EN CASA. No es momento de sobremesa. Si quieres más, pide para llevar.9. REGALA COMIDA. Recuerda que el servicio a domicilio y de entrega en restaurante seguirán activos. Si quieres compartir con tus amigos, regálales sus platillos favoritos. Se vale.
La cocina de Guatemala es tan variada como su cultura, los grupos étnicos que abundan en sus tierras y la diversidad de sus alimentos. Es por eso que debes conocer este listado con sus mejores platillos típicos, sin duda, ¡lo mejor de la gastronomía de Guatemala! Pepián El pepián, un platillo nacido de la fusión entre la cultura maya y española, se trata de un estofado de pollo, carne de cerdo o res, va acompañado de verduras, una salsa espesa y los guatemaltecos generalmente lo comen con arroz y tortillas. Kak’ik Uno de los mejores platos de la gastronomía de Guatemala es, sin duda, el Kak’ik, un exquisito caldo hecho con carne chompipe, o chunto, verduras y diferentes especias y chile que le dan un sabor inigualable. Shucos Los shucos son una de las comidas de Guatemala más conocidas debido a la rapidez con que se preparan. Son muy similares a un hot dog pero llevan 2 tipos diferente de salchicha, col y una deliciosa salsa de aguacate. Chuchitos Así como en México, la gastronomía de Guatemala también cuenta con sus propios tamales de maíz y en el caso de los chuchitos, estos se preparan con una salsa de tomate y abundante queso. Fiambre El fiambre es el platillo emblemático del Día de Todos los Santos y lleva una irresistible mezcla de verduras, caldo de pollo, embutidos y diferentes quesos. Toma algunas semanas prepararlo, pero el resultado es delicioso. Hilachas Las hilachas, similares a la tinga mexicana, son un platillo hecho con carne de res desmenuzada y cocinada a fuego lento con salsa de tomate, papas y zanahorias. También se puede acompañar de arroz y tortillas. ¿Cuál es tu platillo favorito dentro de la gastronomía de Guatemala?
Aunque la col se parece un poco a la lechuga, en realidad es parte de la misma familia a la pertenecen el brócoli, la coliflor o el kale, llamada Brasicáceas, la cual tiene muchos beneficios para la salud.Esta verdura se ha cultivado en todo el mundo desde hace muchos años y se puede encontrar en una gran variedad de platos y en diversas gastronomías, como el chucrut, del centro de Europa, el kimchi, de corea y la popular ensalada de col, en Estados Unidos de América.La col está llena de vitaminas y minerales, por lo que tiene sorprendentes beneficios para la salud, estudiados por en diversos análisis científicos.Beneficios de la col en tu dietaLa col es el vegetal perfecto porque es muy bajo en calorías y, al mismo tiempo, está repleto de nutrientes. De hecho, 1 taza de col verde cruda contiene 22 calorías, 1 gramo de proteína y 2 de fibra; además, contiende buen porcentaje de la ingesta diaria recomendada de vitamina K (85%), vitamina C (54%), de folato (10%), de manganeso (7%), de vitamina B6 (6%), entre otros.Por su parte, nutrientes como la vitamina B6 y el ácido fólico son esenciales para muchos procesos importantes del cuerpo, incluido el metabolismo energético y el funcionamiento normal del sistema nervioso, mientras que los antioxidantes que posee protegen al cuerpo del daño causado por los radicales libres. ¿Para qué sirve que protejan de los radicales libres? Nada más y nada menos que para evitar el daño en las células, pues los radicales libres son moléculas que tienen un número impar de electrones, lo que las hace inestables y cuando sus niveles se vuelven demasiado altos, pueden dañarlas.Su contenido de vitamina C, o ácido ascórbicoLa vitamina C, también conocida como ácido ascórbico, es una vitamina soluble en agua que cumple muchas funciones importantes en el cuerpo. Por ejemplo, se necesita para producir colágeno, la proteína más abundante del cuerpo y la cual da estructura y flexibilidad a la piel, además de ser fundamental para el correcto funcionamiento de los huesos, músculos y vasos sanguíneos.Además, es un poderoso antioxidante. De hecho, se ha investigado ampliamente por sus posibles cualidades para combatir el cáncer, pues la vitamina C actúa para proteger al cuerpo del daño causado por los radicales libres.Como dato importante, si bien tanto la col verde como la morada son excelentes fuentes de este potente antioxidante, la col morada contiene aproximadamente 30% más de vitamina C.Ayuda a mejorar la digestiónEsta verdura crujiente está llena de fibra insoluble que no daña el intestino, es decir, un tipo de carbohidrato que no se puede descomponer en los intestinos. Esta fibra insoluble ayuda a mantener saludable el sistema digestivo al agregar volumen a las heces y promover los movimientos intestinales regulares.Pero también es rico en fibra soluble, que se ha demostrado aumenta la cantidad de bacterias beneficiosas en el intestino. Esto se debe a que la fibra es la principal fuente de combustible para especies amigables como Bifidobacteria y Lactobacilli, bacterias que realizan funciones importantes, como proteger el sistema inmunológico y producir nutrientes críticos como las vitaminas K2 y B12.Puede ayudar a mantener el corazón sano y a nivelar la presión de la sangreLa col contiene pigmentos poderosos llamados antocianinas, de las cuales se ha demostrado que reducen el riesgo de enfermedades cardíacas, mientras que su contenido de potasio (2 tazas de col contienen 12% de la IDR) ayuda a mantener la presión arterial dentro de un rango saludable.Cómo incluirla en tus comidasLa col puede comerse cruda o cocida y se puede añadir en tanto en ensaladas, como sopas o guisados, por ejemplo, puedes hacer rollitos con ella y rellenarlos con atún o pollo. A continuación, te dejamos algunas de nuestras recetas con col más deliciosas, para que aproveches todos sus beneficios.Rollitos de col rellenos de polloEnsalada de col con zanahoriaSopa de col para la dietaCol rellena de arroz
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