Alimentos que ayudan a conservar la línea
Dietas y Nutrición

Alimentos que ayudan a conservar la línea

Por Kiwilimón - April 2016
Existen alimentos que pueden ayudarte a conservar la línea, sin necesidad de sacrificar el sabor de tus comidas. ¡Descubre estos 5 alimentos que te harán ver y sentir mejor!

Los frijoles

El fruto de la familia de las leguminosas, entre las cuales también podemos encontrar los ejotes, alubias y fabas, es una fuente rica en minerales, proteínas y fibra. Las leguminosas tienen la capacidad de disminuir los índices de colesterol en la sangre, así como de aportar una sensación de saciedad por más tiempo. Su alto contenido proteico las convierte en una excelente fuente alterna a las carnes rojas. Aprende a cocer unos deliciosos frijoles con estos sencillos pasos.

El rábano

Esta raíz es rica en minerales, vitamina C y antioxidantes. Se recomienda consumir la variedad de rábano negro para desintoxicar el hígado (por ejemplo, después de una noche de fiesta). Aprovecha al máximo los nutrientes del rábano consumiéndolo crudo. ¿Salsa de mascarpone con rábano? ¡Por qué no! Pruébala con estos exquisitos gnocchi.

El aguacate

Un aguacate puede contener 7 g de fibra soluble e insoluble, las cuales ayudan al organismo a funcionar correctamente, además de reducir la velocidad con la que se consumen los glúcidos, lo que hace que nos sintamos satisfechos más rápidamente. Asimismo, el ácido oleico presente en el aguacate contribuye a disminuir los antojos entre comidas debido a la sensación de saciedad que otorga el consumirlo. Esta ensalada de mango, jícama y aguacate es ideal para los días de calor.

El ajo

Este es considerado un súper alimento por todas las propiedades con las que cuenta. Por un lado, es un gran agente antibacteriano que ayuda al organismo a eliminar bacterias de manera natural. Por otro lado, es rico en vitaminas A, B1, B2 y C, y ayuda a evitar los molestos antojos. ¿Sabes cómo cortar el ajo? Aprende 3 formas diferentes con este rápido video.

Las espinacas

Su bajo contenido calórico y sus altos índices de hierro, magnesio y vitamina A las convierten en un alimento imprescindible en la cocina. Ya sea crudas o cocidas, las espinacas son un poderoso antioxidante. Al estar compuesta principalmente por agua, ofrece una sensación de saciedad sin dejar el estómago pesado. Esta receta francesa es el pretexto ideal para comer espinacas. ¡Pruébala! Cuidar tu salud y conservar la línea no deben ser tareas imposibles o pesadas de realizar. Si logramos llevar una alimentación balanceada, el cuidado de nuestro cuerpo puede convertirse en una actividad cotidiana y disfrutable. Aprovecha al máximo los beneficios de estos alimentos e intégralos a tu menú. Pronto sentirás grandes beneficios.  
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Durante el año existen temporadas que, debido a la cantidad de eventos y celebraciones, pueden hacer que mantener un abdomen plano sea tarea complicada. Sin duda, las fiestas decembrinas están en lo alto de esta lista, pero el periodo de Semana Santa puede resultar igual de desafiante, ya que durante estos días muchas personas alteran su dieta y confunden comer ligero, por tratarse de mariscos, con mezclar aderezos que contienen mucha azúcar. Por eso, te damos algunas recomendaciones para evitar que te salga panza en las vacaciones, pero sin dejar de comer rico. Para que no tengas que comer solamente alimentos que ensanchen tu cintura y abdomen durante estas fechas, te mostramos algunos de los platillos que te ayudarán a mantenerte en forma y saludable. Estas recetas te ayudarán a mantener un abdomen plano en Semana Santa: Ensalada de camote con frutos secosLos alimentos hechos con camote como principal ingrediente tienen varios beneficios. Su aporte calórico es menor (un camote mediano tiene solo 100 calorías). Otro punto importante es su alto nivel de vitamina C, lo cual favorece la quema de grasas. Y, a pesar de ser dulce, el camote tiene un índice glucémico bajo, es decir, que libera lentamente el azúcar al torrente sanguíneo, lo que ayuda a estabilizar los niveles de glucosa en la sangre. Sopa de colCon solo 199 calorías, esta es una de las mejores recetas para mantenerte en un peso saludable, o llegar a tu peso ideal. El gran secreto detrás de esta fabulosa sopa es la fibra, la cual mantiene la sensación de saciedad por más tiempo y ayuda a que tu cuerpo se deshaga de lo que no necesita. Además, la tan conocida dieta de la sopa de col (“Cabbage Soup Diet”) se volvió muy popular en la década de los 80´s por ser un tipo de dieta hipocalórica. Algunas personas la consumen durante máximo 7 días seguidos o menos, pero siempre debes consultar a un especialista. Así que es una excelente opción para evitar que te salga panza durante las vacaciones. Enfrijoladas de claras rellenas de nopalesSiempre debes vigilar cuánta proteína comes, ya que tu cuerpo requiere .8 gramos por cada kilogramo de peso. Esta receta, además de ser deliciosa, te brinda 29.4 gramos de proteína y 300 calorías, y es alta en fibra. Si desayunas este platillo por la mañana, te aseguramos que no tendrás la tentación de andar comiendo galletas a media mañana.Granola casera de almendraSi quieres tener un abdomen plano, lo peor que puedes hacer es brincarte el desayuno. Esto solo hará que tu metabolismo se ralentice, que sientas antojo de alimentos menos saludables y además que te inflames por la acción de los ácidos gástricos. Evita esto desayunando un yogurt griego acompañado de esta deliciosa granola casera.Pescado zarandeadoRica en proteínas y baja en calorías, esta receta es perfecta para disfrutar tras un atareado día de Semana Santa. Aparte de su contenido energético, el pescado es un alimento ligero que se digiere más fácilmente que otras carnes, como la de res o puerco. Si no quieres lucir un abdomen inflamado, te sugerimos probar esta receta.Arroz con polloRápida y fácil de preparar, con esta receta sentirás tu estómago lleno y le estarás brindando a tu cuerpo los nutrientes que necesita. Recuerda usar aceite de oliva en la preparación ya que este ayuda a mejorar los procesos digestivos y, de paso, la absorción de nutrientes.Disfruta una Semana Santa llena de platillos deliciosos y saludables con estas recetas ideales para evitar que te salga panza durante las vacaciones. 
¿La hora de la comida se convierte en una batalla campal en tu casa? ¡Aguas! Lo que podría parecer un simple berrinche puede convertirse en un mal hábito. Se considera a un niño o niña como “picky eater” cuando se niega a probar nuevos alimentos, no come la cantidad que le corresponde, rechaza la comida saludable o simplemente no quiere sentarse a comer. Si bien para muchos niños solo es una etapa, la edad en que dejan de ponerle “peros” a la comida puede variar.¿Por qué los niños se hacen quisquillosos con la comida?Normalmente se asocia este tipo de comportamientos a la etapa en la que el niño trata de demostrar su autoridad, alrededor de los 2 años; sin embargo, también puede tratarse del rechazo a ciertas situaciones (falta de una rutina para comer, peleas en la mesa, mal ambiente familiar), algún problema de salud que le impida comer apropiadamente, como el reflujo, o simplemente fue acostumbrado a ciertos alimentos o sabores desde temprana edad.Consejos para hacer que tu hijo coma saludablemente:Haz que la comida sea toda una experiencia: crea un ambiente atractivo con cosas que le interesen, como hablar de su caricatura o actividad favorita. Trata de mantener un ambiente relajado, sin peleas ni distracciones como la televisión.Dale nuevos alimentos poco a poco: procura darle alimentos que le gusten junto con alimentos nuevos, con sabores que combinen, que no sean tan fuertes para su paladar y en porciones pequeñas. Por ejemplo, puedes preparar unos macarrones con queso con unos trozos de champiñones.Preséntale su plato de maneras divertidas: ya sea en forma de caritas, en platos atractivos o en presentaciones novedosas. Da clic AQUÍ para descubrir recetas deliciosas diseñadas especialmente para los pequeños del hogar. Debes poner el ejemplo: no solo le pidas que él coma saludablemente, tú también hazlo. Coman juntos algún plato fuerte o alguna colación durante el almuerzo u ofrécele tu colación de fruta por la tarde. Compartan el hábito de comer cosas saludables.Cambia los menús: puedes incluir un día con su comida favorita, mientras que los días restantes puedes cambiar el menú cada semana, de manera que siempre esté esperando la sorpresa de lo que comerá ese día.Tener un picky eater en casa complica la planeación de los menús de la semana, pero con un poco de imaginación, juntos tu pequeño y tú descubrirán que la hora de la comida es de los mejores momentos para compartir en familia.Si ya no tienes ideas para el menú de la semana, estas recetas te sacarán del apuro:Tacos de hot cakes con frutaNuggets de pollo con quinoaSándwich de huevo caracol
Si haces el mandado el fin de semana, y para el martes o miércoles los plátanos y aguacates ya se han echado a perder, tal vez el problema no es que no sepas elegir tus alimentos, sino que no sabes cómo guardarlos. Descubre las mejores formas de conservar tus frutas y verduras en buen estado por más tiempo.Algunos alimentos (al igual que las flores) producen un gas llamado etileno. Este gas hace que las frutas y verduras maduren más rápido. Para evitar que tus frutas y verduras se echen a perder en poco tiempo, separa los aguacates, plátanos, kiwis, mangos, papayas y tomates de las manzanas, espárragos, zanahorias, pepinos, lechugas, papas y melones.Existen verduras o frutas climatéricas (como el aguacate, durazno, higo, kiwi, mamey) y no climatéricas (por ejemplo, aceitunas, fresa, cereza, arándano). La diferencia entre estas dos es que las primeras pueden comprarse sin estar aún maduras, mientras que las segundas deben adquirirse cuando ya están maduras. Si los alimentos climatéricos aún no están listos para comerse, déjalos fuera del refrigerador y espera hasta que maduren para guardarlos.El apio requiere cuidados especiales. Para que dure más tiempo fresco, crujiente y con un verde intenso lo mejor que puedes hacer es envolverlo en papel aluminio. Después, solo tienes que guardarlo en una sección del refrigerador en la que nada más pueda aplastarlo. papayas y tomates de las manzanas, espárragos, zanahorias, pepinos, lechugas, papas y melones. Las papas en realidad no requieren refrigeración. Solo debes guardarlas en un lugar fresco, seco y sin luz. Nada  más te recomendamos estar muy al pendiente y no olvidarlas, ya que cualquier gota de humedad puede provocar un brote y convertir tus papas en unas plantitas.La lechuga, kale, espinaca y ese tipo de alimentos no tienen la misma caducidad que otras frutas y verduras. Aunque lo ideal es que las consumas uno o dos días después de comprarlas, también puedes extender su tiempo de frescura envolviendo las hojas en una toalla de papel y después guardándolas dentro de una bolsa de plástico.Los hongos son muy delicados, por lo que no duran mucho tiempo después de cortarlos. Para evitar que se echen a perder debes guardarlos en un lugar fresco y seco. Recuerda que es muy importante mantenerlos alejados de la humedad, ya que esta hace que se acelere el proceso de descomposición de los champiñones.Uno de los errores más comunes que cometemos es poner los tomates en el refrigerador. Para conservar en buen estado los tomates por más tiempo hay que ponerlos en un recipiente a temperatura ambiente. Ten presente que las frías temperaturas del refrigerador afectan el sabor y la textura del tomate, así que lo mejor es tenerlos en la barra de la cocina, lejos de las fuentes de calor y de la luz directa del sol. Aplica estos tips en casa y verás cómo te duran más tus frutas y verduras.
Los mariscos son deliciosos, pero también pueden ser peligrosos si no se refrigeran apropiadamente. Evita problemas de salud conociendo cómo debes almacenar los mariscos y los días que pueden durar refrigerados.Primero que nada, ¿en qué debes fijarte para elegir mariscos en buen estado?Si un marisco se encuentra ya en estado de descomposición, no importa si lo guardas en el refrigerador o en el congelador, simplemente ya no sirve y no debes usarlo para cocinar. Estos son los principales aspectos que debes revisar al momento de comprar mariscos:Los caparazones de los mariscos, como las ostras o las almejas, deben estar enteros, es decir, sin grietas. Si te encuentras con un caparazón quebrado, no compres ese marisco.Para comprobar la frescura de los mejillones, ostras y almejas hay un truco muy sencillo. Golpea suavemente el caparazón. Si este se cierra, esto significa que el marisco aún está vivo, en caso contrario, mejor no lo compres.Los cangrejos y las langostas deben comprarse vivos, ya que se echan a perder muy rápidamente. Así que cuando los vayas a comprar asegúrate de que las patas se mueven, el caparazón está firme y la cola se encuentra recogida (no extendida).¿Cuántos días duran los mariscos refrigerados?Es muy importante que prestes atención a la manera en que guardas los mariscos. A diferencia de la carne de res que puede estar en el refrigerador sin problemas por varios días, los mariscos tienen una caducidad mucho menor. Recuerda que el consumir mariscos pasados o en mal estado puede provocar alguna infección o problema de salud, así que mejor ahórrate esos inconvenientes almacenando los mariscos de acuerdo con estas indicaciones.Los camarones, ostiones, langosta y calamares frescos solo pueden refrigerarse dos días (no más). En el congelador tienen un mayor tiempo de caducidad, ya que aguantan entre tres y seis meses.En el caso de los mariscos cocidos, si se cocina el mismo día que se consume, pueden refrigerarse hasta tres días. Si no preparaste tú la comida, checa directamente con el fabricante las indicaciones de consumo para saber cuánto tiempo más puede almacenarse el platillo en el refrigerador.De cualquier manera, es muy importante que antes de consumir mariscos (cocidos o frescos) que han estado refrigerados o congelados, revises su estado general. El olor de estos nunca debe ser agrio o parecido al amoniaco.Aunque no son mariscos, los pescados también deben almacenarse con cuidado para evitar que se descompongan. La recomendación es que los pescados (magros y grasos) pueden estar en el refrigerador como máximo dos días, y en el congelador desde seis hasta ocho meses.Recuerda revisar periódicamente la temperatura de tu refrigerador, la cual debe estar en 4° C, y la del congelador en -18° C.¿Te encantan los mariscos? Entonces no puedes perderte estas recetas fáciles: Tostadas de pulpo adobadoAros de Calamar en caldo de mostaza picositaEsquites de camarón y chile guajillo
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