Carne vs pollo: ¿qué es más saludable?
Dietas y Nutrición

Carne vs pollo: ¿qué es más saludable?

Por Kiwilimón - Mayo 2016

La carne de res y el pollo son proteínas que están muy presentes en nuestras dietas. Cada una tiene sus beneficios, que van desde el precio hasta su oferta nutrimental. Hoy te decimos cuál es más saludable, cuál debes elegir dependiendo de lo que estés buscando y además te dejamos algunas recetas para que prepares estos ingredientes de maneras novedosas que sorprendan a tu familia.

- Para cuidar la salud cardiovascular, la Fundación Española del Corazón, recomienda ingerir carnes rojas 3 veces por semana, en cantidades de 100 a 125 gramos.

- Las carnes blancas tienen menos purinas por lo que pueden ser más recomendables si tenemos ácido úrico alto en sangre y riesgo de sufrir gota.

- Las proteínas brindan saciedad y demoran el proceso digestivo, por lo que son grandes aliadas al momento de perder peso. Las carnes con más proteínas son la pechuga de pavo, la pechuga de pollo, o los cortes magros de ternera (filete por ejemplo).

- La clave, en cuanto a la carne roja, es siempre escoger cortes de carnes magros y consumir carnes rojas un máximo de 3 veces por semana y un mínimo de dos veces semanales

- El pollo tiene mucho menos grasa que la carne de res. Si buscas una dieta sana y no estás interesada en aumentar masa muscular la carne blanca puede ser una mejor alternativa

- Ahora, lo ideal si gustas de comer proteína animal es mezclar ambos tipo de carne con pescado. Lo más recomendable, en cuanto a distribución semanal, y siempre según la Fundación Española del Corazón es seguir un calendario de este tipo:

Lunes: carne de ternera magra
Martes: pescado graso (atún, salmón, sardinas, bacalao, etc)
Miércoles: carne de cerdo magra
Jueves: pechuga de pollo
Viernes: carne de ternera magra
Sábado: pechuga de pavo
Domingo: pescado graso

Aquí te dejamos cinco recetas para que aproveches, con medida, todos los beneficios que llevan la carne de pollo y res:

Pollo con salsa de almendras
Res oriental al ajonjolí
Pollo a la provenzal
Filete de res marinado en café
Fajitas de pollo


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La comida típica de Chile es un reflejo de su identidad mestiza, ya que mezcla la tradición indígena y con el aporte de los sabores coloniales españoles. La gastronomía chilena también causa sensación gracias a su vasta geografía, de donde surgen los ingredientes más diversos y exquisitos de la nación. Si aún no sabes lo que te estás perdiendo, te invitamos a conocer los platillos más emblemáticos de Chile. Humitas Si bien las humitas no son exclusivamente de Chile, sí son consideradas uno de los platillos típicos chilenos más populares. Similares a los tamales mexicanos, las humitas están hechas con masa de maíz tierno, conocido como choclo, que se envuelven en hojas de mazorca y se cocinan al vapor. Porotos Los porotos son un guisado de Chile que se sirve caliente y tiene diversas variantes, pero los más tradicionales son, sin duda, los porotos con riendas. Se trata de un guiso preparado con frijoles, una mezcla de granos de elote, cebolla, zapallo, tomate y ajo. ¡Es un platillo ideal para el invierno! Cazuela Se cree que la cazuela es un platillo introducido por los españoles en Chile, el cual consta de una sopa de verduras con carne de pollo, ternera o cordero, acompañada con arroz. Algunos lo comparan con el sanchocho colombiano. Caldillo El caldillo, platillo que provocó la inspiración del mismísimo Pablo Neruda, es una receta tradicional chilena hecha a base de pescado congrio con cebollas, papas, zanahoria, limones y cilantro, entre otros. Si te gusta la comida del mar, no dudes en probarlo. Curanto de hoyo Lo que bien podría compararse con una barbacoa hidalguense, lo encontramos en este delicioso platillo tradicional de Chile conocido como curanto de hoyo. El curanto se prepara con piedras calientes dentro de un hoyo, en donde posteriormente se agregan en capas diferentes tipos de carnes, pescados, mariscos y papas que se cubren con grandes hojas de nalca y sellan la cocción con más piedras calientes. ¿No se te hizo agua la boca? Carbonada La carbonada chilena es una sopa tradicional que se cocina con papa, zapallo, carne molida, cebolla, zanahoria cortada en trozos y caldo con arroz. La carbonada surge de la región minera de Lota y es uno de los mejores platillos tradicionales de Chile.
Difícilmente olvidaré ese día. A lo largo y ancho de la hacienda de la familia Maza, los tambores y los acordeones marcaban el paso de los danzantes tradicionales. Alrededor, cocineras de toda la región mostraban su oficio a través de moles de todos los colores, adobos espesos y caldos picantes. El mezcal se abría paso entre las mesas. Tal escenario sólo podría significar una cosa: celebración. Unos minutos antes se había realizado el sacrificio de chivos en La Tradicional Matanza, Huajuapan de León, en el marco del festival Cofradía Mixteca. Con esta primera verbena se dio también por inaugurada la temporada de mole de caderas, tradición de las regiones mixtecas de Oaxaca, Puebla y Guerrero. Los organizadores –Alejandro Ruiz (chef de Casa Oaxaca y presidente de la CANIRAC en Oaxaca), Rodolfo Castellanos (chef de Origen), José Manuel Baños (chef de Pitiona) e Israel Loyola (chef de Restaurante Sin Nombre)–, por segundo año consecutivo, dieron cita en Oaxaca a cocineras tradicionales y a chefs de los restaurantes más emblemáticos de México. Durante los cuatro días que duró el festival fuimos invitados a un desfile de saberes y cultura volcada al plato con el fin de probar una de las siete gastronomías oaxaqueñas más relevantes: la mixteca. En el restaurante de Doña Chonita recibimos el sol con una taza de atole blanco en la mano y su desayuno mixteco. En el restaurante Obispo nos paseamos por un menú degustación con paradas de barbacoa, maíz quebrado y menudencias. Una de las noches brindamos con los mezcales de trazabilidad de Archivo Maguey y comimos tetelas rellenas de amarillito en Maguey y Maíz. Pero quizás la cumbre sucedió en el cierre, el domingo. Los treinta y cinco cocineros invitados hicieron uso de los ingredientes, las técnicas y los guisos de la región para inspirar sus propias sazones. Comimos toda suerte de delicias oaxaqueñas y otras más con toques del mundo: mole con curry (de Oscar Torres), estofado de chivo no nato (de Chuy Villarreal), el mole de luto (de Celia Florián), jocoque con setas (de Alfredo Villanueva), pepián de hoja Santa y coliflor (de Daniel Nates).Y es que se necesitan muchos días y decenas de manos para exhibir la gastronomía mixteca como se merece. La región resalta por la pobreza de sus suelos sobre las que crecen pocos ingredientes; en cambio, la creatividad de las comunidades es la que ha dado múltiples frutos. (Si cada familia tiene una forma de cocinar cierto guiso, la variable de platillos es infinita.) En la lista de tradiciones gastronómicas locales se encuentra la crianza del chivo –actividad relevante desde la llegada de los españoles–, el uso del guaje y el chile costeño, así como el cultivo de diversas especies de maíz.El mole de caderasLa chef Olga Cabrera Oropeza es mixteca. Ella aprendió todo lo que sabe de cocina de su abuela –Doña Chonita–, de su madre y su suegra. En el restaurante Tierra del Sol, instalado en la capital oaxaqueña, recupera los sabores de su comunidad en un contexto idílico.Para ella, “el mole de caderas es uno de los platillos con más identidad puesto que está preparado con ingredientes locales, como el chile costeño, que le da picor a toda nuestra cocina mixteca. Y luego también tiene guaje. Es tan importante que, de hecho, Huajuapan significa ‘guajes junto al río’”. Las cabras además son cebadas de manera natural con hierbas, como la pepicha, que crecen únicamente en la región. Esto le otorga un sabor único y penetrante al mole de caderas. Cuando la temporada termina, la fiesta continúa. Los locales preparan un mole de barbacoa, de sabor similiar, que se realiza a partir de los huesos del chivo.Los otros guisos mixtecosOlga me explicó que la cocina mixteca tiene cinco estandartes culinarios: el chileajo, el pozole mixteco, el huachimole, el mole de fiesta y los otros moles hechos con semilla de guaje. De chileajos los más comunes son el rojo y el amarillo. Y como su nombre lo indica, se prepara con ajos asados, clavos de olor, chiles costeños amarillos y ajonjolí.Confieso que nunca había probado el pozole mixteco. Bajo el cuidado de Doña Chonita y de Olga, difícilmente lo olvidaré. A diferencia de otros, se prepara con un maíz nativo, más duro que el pozolero, por lo que hay que estar atizando el fuego de la leña durante toda la noche. El caldo, hecho con hoja Santa, tiene un color neutro. Cuando se le añade un mole especiado, con fuerte sabor a clavos, es que adquiere ese color rojizo particular. Además del mixteco, en la temporada de pozole en el mes de septiembre se prepara un pozole verde y el pozole de la costa.El mole de fiesta mixteco es considerado negro, aunque su color apunta más hacia el colorado. Es ligeramente dulce. Picante, sólo lo suficiente. “El mole de fiesta mixteco es un mole espesado con muchas semillas: mucha almendra, ajonjolí; las semillas del chile no las quemamos. Solamente pasan por un tostado. Los chiles deben de quedar crujientes, pero no deben de quemarse porque este no es un mole amargo”, confirma Olga.En la cocina mixteca se pueden encontrar panes con fermentación de pulque que generalmente se cuecen a nivel de piso en hornos de piedra. “Tenemos dulces de calabaza, panes rellenos de calabaza, encaladas o regañadas”. Las encaladas son unas tortillas dulces, elaboradas a partir de harina de trigo, y cubiertas por una capa blanquecina que se asemeja al betún. Lo adornan salpicones de color rosa. Por su parte las regañadas son una suerte de galletas con el sabor de la manteca de cerdo y revolcadas con azúcar y canela.Hay mucho más. En cinco días probé todo cuanto pude pero las recetas se me escapaban entre los dedos. Faltaría sentarse a la mesa de cada casa y descubrir preparaciones únicas como la que la cocinera tradicional y dueña de Obispo, Uveira Cruz me dio a probar el primer día: un estofado hecho con aceitunas y pollo que me aseguró, no probaría en otro lugar. No se me va de la cabeza. Así es la mixteca. Cada familia es un libro de historias y herencias y, cada guiso, un lenguaje tan único como la propia sazón. 
El pan de muerto no puede faltar en nuestras ofrendas el 1 y 2 de noviembre, ya que tiene un significado muy importante, un origen antiguo y un sabor exquisito. Hoy en día existen muchas versiones de este esponjoso pan: con cenizas, con azúcar de colores, relleno y hasta glaseado. No importa cuál sea tu favorito, recuerda colocar un pan de muerto en tu altar de Día de Muertos y de disfrutar otro en compañía de tu familia. En kiwilimón te contamos todo lo que tienes que saber sobre este tradicional pan mexicano y además recuerda que tenemos las mejores recetas para preparar pan de muerto para la familia o para comenzar tu negocio.  El verdadero origen del pan de muerto De acuerdo con el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas, uno de los principales antecedentes de lo que hoy conocemos como pan de muerto es un pan llamado papalotlaxcalli, un pan en forma de mariposa que únicamente se consumía durante la ceremonia del mismo nombre. En aquellos años, este pan era parecido a una tortilla y se utilizaba un sello en forma de mariposa. Sin embargo, lo más cercano al actual pan era el huitlatamalli, un tipo de tamal. Otro posible antecedente del pan de muerto proviene de las ofrendas de muertos que organizaban las culturas prehispánicas, en donde se colocaban ofrendas para la diosa Cihuapipiltin. Las dádivas que se colocan en este altar consistían principalmente en panes en forma de mariposa o rayo, los cuales se preparaban a base de amaranto. Bernardino de Sahagún también describió un pan llamado yotlaxcalli, el cual se preparaba con maíz seco y sin cal.  Por otro lado, los expertos señalan que fray Diego de Durán también describió panes y otros dulces que nos recuerdan al actual pan de muerto. Según el misionero, cuando los pueblos prehispánicos hacían ofrendas para el dios Huitzilopochtli, la gente preparaba huesos a base de amaranto y miel para la ocasión. Por otro lado, también preparaban tortillas pequeñas para la celebración.  También puedes leer: 5 recetas de pan de muerto relleno¿Qué significa el pan de muerto? Según los expertos, el tradicional pan de muerto tiene la forma de un montículo de tierra, con el cual se cubre el féretro. En el caso de la bolita que pan que se coloca en el centro, este simboliza el cráneo del difunto, mientras que las tiritas de pan que se colocan a los lados representan los huesos de los brazos y piernas.  Adicionalmente, otras versiones apuntan a que la forma del pan simboliza el ciclo de la vida y la muerte, mientras que las cuatro tiras de pan representan los cuatro puntos cardinales o las lágrimas de las familias de los difuntos. Por otro lado, otras versiones sobre el origen de este icónico pan señalan que los huesos en realidad son adornos o pétalos de flores. Sin embargo, existen muchas otras versiones que adornan los tradicionales altares de Día de Muertos.  Cabe mencionar que el clásico pan de muerto suele espolvorearse con azúcar blanca, pero en el caso de los que se espolvorean con azúcar roja, esta recuerda a los antiguos entierros prehispánicos, pues los muertos se cubrían con un polvo rojo. También puedes leer: Michipan de MuertoTipos de pan de muerto Además del pan de muerto que se consume en la mayor parte del país, hay una gran variedad de pan para esta celebración. Aquí te contamos más sobre estos ricos panes.  Mixquic, Ciudad de México San Andrés Míxquic es uno de siete pueblos originarios ubicados en la alcaldía Tláhuac, el cual ha ganado fama mundial gracias a su celebración de Día de Muertos. En esta localidad, al pan de muerto se le llama "despeinadas". Estas son unas pequeñas roscas espolvoreadas con azúcar rosa, aunque también es común encontrar pan en forma de mariposa, ya que se creía que, al morir, las niñas se convertían en pequeñas mariposas.  Estado de México El Estado de México ofrece una amplia selección de pan de muerto. Aquí te contamos más sobre ellas.  En algunas partes del estado se hornean las llamadas “muertes”, un pan preparado con yema de huevo y con forma de conejo y borrego. Por otro lado, también están el pan sobado, el "triconio", las gorditas de maíz quebrados y los "tlaxcales".  En Texcoco se prepara el pan conejo, el cual se prepara con nuez, guayaba, canela y manteca. Mientras que también se venden calaveras de masa de galleta con decoraciones hechas con azúcar tosa.  Oaxaca Oaxaca, una de las capitales culinarias más importantes del país, ofrece las "regañadas", pan hecho con hojaldre, el cual se coloca en las ofrendas y simboliza las almas de los difuntos. Otra opción es el famoso pan de yema, el cual representa las caras de los difuntos. Guerrero Este estado también nos ofrece una gran variedad de pan de muerto. Según los expertos, en las ofrendas se colocan panes llamados camarones, amargosas y tortas, aunque también es común encontrar pan en forma de muñeco o figuras, el cual se espolvorea con azúcar rosa.  En otras poblaciones se ofrecen las almas, burros, conejos, patas de mula y el pan bordado, así como pan en forma de triángulo y otros en forma de pez, perro, mariposa, alacrán y conejo, entre otros.  También puedes leer: Galletas de Pan de MuertoMichoacán El estadio de Michoacán también es conocido mundialmente por su celebración de Día de Muertos, por lo que su pan de muerto no se queda atrás. Aquí puedes encontrar el pan de ofrenda y otros panes en forma de vírgenes, conejos, burros, campesinos, sombreros y campesinas, así como pan en forma de flor y calaveras, las cuales se adornan con el nombre del difunto.  Por otro lado, el pan “rosqueta” se prepara con hojas de plátano, anís y piloncillo, mientras también es común disfrutar de las clásicas corundas durante estas fechas. También es común el pan llamado “la rodilla de cristo”, un pan redondo decorado con azúcar rosa, el cual representa las heridas de Jesús.  Puebla En este estado podrás encontrar los “golletes”, unas rosquillas decoradas con azúcar de colores y los “sequillos”, un mamón de color amarillo.
Sabemos que tu cabello es muy importante para ti, por lo tanto, es esencial que lo laves con productos de gran calidad, sin embargo, no es necesario que gastes una fortuna en productos especializados, ya que tú puedes hacer shampoo natural desde casa. En kiwilimón te decimos cómo y te recomendamos los mejores ingredientes naturales para mantener tu cabello sedoso y limpio. Shampoos naturales para hacer en casa Si quieres olvidarte de los químicos para siempre y quieres hacer tu propio shampoo orgánico, aquí te damos las mejores recetas. Notarás la diferencia en tu melena de inmediato.También puedes leer: 5 remedios caseros para hacer crecer el cabelloShampoo natural Este shampoo natural es apto para todo tipo de cabello y es muy fácil de preparar en casa. Ingredientes: ½ taza de jabón de Castilla ½ taza de agua ½ cucharadita de aceite de canolaInstrucciones:Mezcla todos los ingredientes hasta obtener una mezcla homogénea. Coloca la mezcla en una botella y lava tu cabello como de costumbre.Shampoo de aloe vera El aloe vera es una de las mejores opciones a la hora de hacer shampoo orgánico es casa, gracias a todos los beneficios que tiene esta planta. Si tu cabello está seco y muy delgado, esta es tu mejor opción, ya que este ingrediente te ayudará a balancear tu pH y a disminuir la caída del cabello, mientras también desaparece la irritación. Ingredientes:1/3 de taza de aloe vera ½ taza de agua ½ taza de jabón de Castilla 4 cucharadas de aceite de almendraInstrucciones:Mezcla todos los ingredientes y coloca en una botella.Lava tu cabello como de costumbre.También puedes leer: Mascarilla de avena casera para cabello grasosoShampoo casero para la caspa Gracias a que el té verde ayuda a acabar con la caspa, este shampoo natural es una excelente opción si padeces de este molesto problema. Por si fuera poco, la miel también le dará sedosidad y brillo a tu cabellera. Ingredientes:½ taza de té verde 2 cucharadas de aceite de miel ¼ de taza de jabón de Castilla 1 cucharadita de aceite de oliva 1 cucharadita de aloe vera 5 gotas de aceite de mentaInstrucciones: Pon agua a hervir y añade el té verde. Una vez que esté listo, ponlo a enfriar. Mezcla el té con los demás ingredientes. Transfiere la mezcla a una botella y usa como de costumbre. Shampoo de aceite de oliva Si quieres lucir un cabello brillante y muy sedoso, entonces prueba esta shampoo natural con un toque de aceite de oliva. Ingredientes:¼ de taza de aceite de oliva ½ taza de agua 1 taza de jabón de CastillaInstrucciones:Vierte todos los ingredientes en un bowl limpio y seco. Mezcla hasta integrar muy bien todos los ingredientes. Coloca la mezcla líquida en una botella y lava tu cabellera. Shampoo natural con vinagre de manzana ¿Quieres que tu cabello esté libre de caspa, grasa y además luzca espectacular? Tenemos buenas noticias, pues seguramente tienes la mayoría de los ingredientes que necesitas para este shampoo en casa. Ingredientes:2 cucharadas de bicarbonato de sodio ¼ de taza de agua 1 taza de vinagre de manzana 2 tazas de aguaInstrucciones:Mezcla el bicarbonato con el agua, aplica en el cabello y frota con tus dedos. Deja reposar por un par de minutos y enjuaga. Mezcla el vinagre con las 2 tazas de agua. Aplica la mezcla sobre tu cabello y deja reposar por un par de minutos. Enjuaga con abundante agua. Shampoo orgánico con manzanilla Si últimamente tu cuero cabelludo está rojizo o irritado, este shampoo te vendría muy bien, gracias al efecto calmante de la manzanilla. Ingredientes:1 taza de agua 6 bolsas de té de manzanilla ½ cucharadita de aceite de coco 1 taza de jabón de CastillaInstrucciones:Pon el agua a hervir, coloca las bolsas de té dentro de la olla y dejar reposar por 15 minutos. Retira las bolsas de té y añade el resto de los ingredientes. Mezcla todo muy bien. Vierte la mezcla en una botella y lava tu cabello.También puedes leer: 3 remedios caseros para evitar el frizz del cabello
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