Cerveza no causa exceso de peso
Dietas y Nutrición

Cerveza no causa exceso de peso

Por Kiwilimón - Agosto 2015

Investigaciones realizadas en la Universidad de Barcelona (UB) indican que la cerveza es  fuente de vitaminas, hierro calcio y ácido fólico, necesarios para mantener un estado óptimo de salud.

La cerveza cuenta con las propiedades nutrimentales del grupo de los cereales, donde se encuentran alimentos como la papa, arroz y las tortillas de maíz. De acuerdo con un estudio del Colegio Oficial de Médicos de Asturias (COMAST), un consumo moderado de cerveza, (hasta medio litro diario), asociado a una dieta equilibrada, no implica riesgo de sobrepeso u obesidad.

¿Cuánta cerveza tomar?

 Si quieres cuidar tu figura y disfrutar de la cerveza, considera que la recomendación médica es de dos vasos diarios para mujeres y tres vasos para los hombres, sin olvidar realizar comidas equilibradas y ejercicio.

¡Cuida tu salud y figura!

De acuerdo a Journal of the Science of Food and Agriculture,  las cervezasque otorgan mayor beneficio a la salud son aquéllas  que contienen leche de malta y lúpulo.

 En este estudio se encontró también que las personas que bebían cantidades “estándar” de cerveza tuvieron menor incidencia de enfermedades crónicas no transmisibles (ECNT), como la diabetes mellitus. Recuerda que la clave está en evitar el exceso. ¡Cuida tu salud y figura!

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Lo que comenzó como un nuevo tipo de coronavirus en la ciudad de Wuhan, China, en diciembre del 2019, actualmente se ha convertido en una de las pandemias más peligrosas a nivel mundial. Hasta la tercera semana de marzo del 2020, el coronavirus COVID19 ha infectado a más de 340,000 personas en 178 países del mundo. Aunque en México apenas se han confirmado 475 casos y 6 decesos hasta el 26 de marzo, los contagios siguen a la alza, razón por la cual, los gobernantes de cada estado han dado indicaciones específicas para guardar cuarentena en casa y evitar salir a la calle en medida de lo posible. Incluso en la Ciudad de México ya se ha emitido un comunicado para mantener cerrados hasta el 20 de abril cines, gimnasios, museos, iglesias y otros lugares donde se aglomeraba la gente. Gracias a estas acciones, miles de personas se encuentran trabajando desde casa o cuidando a sus hijos, quienes también se encuentran en cuarentena debido a las indicaciones de la Secretaría de Educación Pública (SEP), la cual mandó suspender las actividades de todos los centros educativos en todos los niveles. Ahora estando todos en casa es importante no confiarse y mantener las medidas de prevención activas. Esto significa que la higiene debe de ser un eje primordial en todo el hogar, principalmente en la cocina, el espacio común que todos habitan y en el que cualquier virus podría transmitirse con facilidad a través de los utensilios o alimentos. Por ello, a continuación, te presentamos una serie de consejos para cuidar la higiene de tu cocina y alimentos y así proteger a toda tu familia. Medidas de higiene para la persona que cocina Lávate las manos antes de comenzar a cocinar.Evita toser o estornudar sobre los alimentos.Si saliste a la calle, cámbiate y utiliza una muda de ropa limpia antes de ingresar a la cocina.Si tienes heridas en las manos o brazos, cúbrelas adecuadamente.Al terminar de cocinar, lava los trastes con guantes de goma que utilizarás únicamente para el área de cocina.Orden en las áreas de cocina Procura mantener tu despensa en un lugar fresco y ventilado, donde los alimentos se mantengan alejados de la luz y de las fuentes de calor, idealmente a 17ºC.Lava tu refrigerador con agua y con jabón antes de meter nuevos alimentos, preferentemente cada semana. Tira aquellos que ya se encuentren en mal estado y no olvides limpiar a profundidad cada fin de mes.Destina un área especial para la basura donde puedas guardar más de un bote que te permita separar los desechos, este lugar debe estar lejos de los alimentos y del refrigerador. Idealmente debes sacar la basura cada 3 días o menos, dependiendo del llenado de tus botes. No olvides lavar tus manos después de hacerlo.Limpia la estufa y fregadero cada que termines de cocinar. Independientemente si quedaron manchas o residuos de comida, es importante lavar dichas áreas para evitar la proliferación de microorganismos.Aseo en los utensilios Utiliza un trapo para cada uso, por ejemplo, uno para limpiar las superficies, otro para secar los trastes y uno más para secarse las manos. Recuerda que debes lavarlos con jabón, un poco de vinagre y bicarbonato de sodio y de preferencia secarlos al sol después de utilizarlos.La esponja con la que se tallan los trastes debe permanecer en un lugar seco después de haberla usado.Los utensilios como cuchillos, pala, ralladores o peladores deben ser de acero inoxidable o de otros materiales lisos e impermeables. Si son de otros materiales, remójalos en agua 10 minutos antes de lavarlos con jabón.Es preferible que las tablas para cortar los alimentos crudos sean de poliuretano, ya que las de madera contienen poros que propician la acumulación de gérmenes. Lávalas con agua, jabón y un cepillo de cerdas gruesas.Limpieza de los alimentos Lava y desinfecta con jabón o microbicida hierbas, frutas y verduras antes de cocinarlas.Utiliza ingredientes frescos, especialmente si se trata de carne roja, mariscos y pescado.Cocina la carne cruda en seguida, de lo contrario, congélala para evitar que se eche a perder.Evita ingerir comida recalentada, puesto que además de arriesgarte a comerla en mal estado, también pierde sus nutrientes.¿Le sumarías alguna otra acción a esta lista?
La pasta es uno de los alimentos más ricos, versátiles y variados: espagueti, macarrones, tallarines, fusilli y otras formas de pasta son parte de la dieta cotidiana de muchos hogares alrededor del mundo. Este producto básico de la dieta mediterránea se puede combinar con una gran cantidad de salsas, así como también suele ser gran acompañante de ensaladas y carnes. Se trata de un alimento que se ha incorporado a la dieta de la mayoría de países del mundo.Debido a sus numerosas variables, existen varios trucos, así como también varios mitos para prepararla, y aunque no existe una manera incorrecta de cocinar la pasta, aquí te vamos a dar unos excelentes tips para que te quede perfecta. Cantidad de aguaLa pasta se debe cocer en abundante agua, la relación debe ser el peso de la pasta multiplicado por 10. Por ejemplo: si vas a cocer 100 g de pasta, entonces lo ideal será usar un litro de agua como mínimo. El agua es primordil porque durante su cocción, la pasta pierde almidón y el que esté bien hidratada evitará que se se pegue. Aceite, ¿sí o no?Uno de los errores más comunes es echarle aceite o mantequilla, sin embargo hacerlo es algo que debes evitar, pues no añade sabor y el aceite provocará que la pasta adquiera una capa que la hará escurridiza. Si no quieres que se pegue, lo único que hay que hacer es calcular bien la cantidad de agua a utilizar para la cocción.Sal, ¿en qué momento se le añade?La sal la debes echar después que el agua haya empezado a hervir, porque si lo haces antes retrasarías la ebullición. Para saber cuánta sal es la correcta, ten en cuenta esta regla: la proporción de sal y agua debe ser de aproximadamente una cucharada sopera de sal por litro de agua, puede sonar demasiado pero la mayoría de la sal se quedará en el agua cuando la escurras. Otro de los consejos que te podemos dar es que uses sal de grano en lugar de sal fina, ya que la sal de grano es más fácil de dosificar. PastaLa pasta se debe agregar al agua una vez que haya hervido y después de la sal; manten el fuego lo suficientemente alto como para garantizar que el agua no deje de hervir en ningún momento. No es necesario tapar la olla ni tampoco remover más de una vez la pasta, pues si pusiste agua abundante, el movimiento de las burbujas será suficiente para mantener la pasta en movimiento sin necesidad de remover.Tiempo de cocciónEl tiempo de cocción depende del tipo de pasta, la temperatura del agua, el tipo de pasta, pero de manera general se recomienda de 5 a 7 minutos. Si vas a mezclarla con salsa y cocinarla un poco más, basta con 5 minutos. Si en el paquete de la pasta se recomienda cocer por 10 minutos, de 5 a 7 ya estará al dente. En caso de usar la pasta para una ensalada, lo recomendable es cocerla de 6 a 7 minutos y enfriarla para cortar la cocción. SalsaUn par de minutos antes que finalice la cocción, calienta la salsa en una olla o sartén. Si tú preparaste la salsa, puede ser en el mismo recipiente de la preparación, en caso de salsas calientes.Pasos finalesEscurre la pasta en un colador y viértela en la sartén o la olla con la salsa previamente calentada. Saltea la pasta a fuego vivo durante unos 30 segundos, removiendo continuamente para garantizar una distribución uniforme de salsa. Si notas que la pasta está un poco seca, puedes agregar unas cucharadas de agua. Quita del fuego la sartén pasados los 30 segundos para evitar que la pasta se pase.Si sigues estos consejos, te garantizamos que tendrás una pasta perfecta, aunque a la hora de cocinar en gustos se rompen géneros y la creatividad será tu mejor aliada.
¿Alguna vez te has puesto a pensar por qué comemos? ¿Cómo es el mecanismo de nuestro cuerpo que nos avisa cuando necesita comer? ¿Conoces la diferencia entre hambre y apetito? Para saber por qué comemos, es importante que tengas claro qué son el hambre y el apetito, dos conceptos diferentes y que muchas veces no sabemos diferenciar, incluso pensamos que son sinónimo y no lo son.El hambre es el instinto de supervivencia que impulsa a alimentarnos cuando el organismo lo requiere. El apetito es la sensación de comer, influenciada por aspectos psicológicos de la persona como el deseo de comer por placer, felicidad, aburrimiento, tristeza, ansiedad.Como todo en nuestro organismo, el apetito va cambiando conforme vamos creciendo y es preciso conocer sus etapas, para así aprender a comer mejor. Primer decenio, de los 0 a los 10 añosEn esta etapa es cuando se experimenta un mayor y rápido crecimiento. Es cuando los niños pueden adquirir los hábitos que, posiblemente, los acompañen toda su vida, es por eso que es muy importante que los pequeños aprendan a distinguir la comida que verdaderamente los nutre, pues lo que aprendan durante los primeros años de su vida determinará qué tan saludable será de adulto. Segundo decenio, de los 10 a los 20 añosYa en la adolescencia, con los cambios fisiológicos viene un aumento de apetito. Durante esta etapa, la relación con la comida suele ser más vulnerable, pues es cuando llega la pubertad, los jóvenes suelen estar más influenciados y son propensos a caer con comida que pueda provocar desnutrición u obesidad. Durante esta edad del apetito, las mujeres son más propensas a padecer deficiencias nutricionales por su biología reproductiva. Tercer decenio, de los 20 a los 30 añosEn la edad adulta joven, se producen cambios importantes que pueden causar un aumento de peso, por ejemplo, la vida universitaria, vivir en pareja o tener hijos; es cuando nos relajamos y no somos tan estrictos en la alimentación. También es la edad en la que podemos caer en excesos. Cuarto decenio, de los 30 a los 40 añosLa vida laboral en la edad adulta trae consigo los efectos del estrés, que según se ha demostrado, ocasiona cambios en el apetito y los hábitos alimentarios en 80% de la población. Esos efectos pueden consistir tanto en despertar un apetito voraz, como en ocasionar una pérdida de este. Quinto decenio, de los 40 a los 50 añosLa Organización Mundial de la Salud destaca que el tabaquismo, la dieta poco saludable, la falta de actividad física y el problema de la bebida son los factores del estilo de vida que más repercuten en la salud y la mortalidad. Es en estos años cuando los adultos deben cambiar su comportamiento en función de las necesidades de salud, pero con frecuencia los síntomas de la enfermedad son invisibles.Sexto decenio, de los 50 a los 60 añosEn este periodo comienza la pérdida progresiva de masa muscular y continúa de manera constante a medida que avanzamos en edad. Este fenómeno se denomina sarcopenia.Mantener una dieta saludable y variada, y practicar actividad física es fundamental para reducir los efectos del envejecimiento.Séptimo decenio, de los 60 a los 70 años y másLa vejez conlleva la falta de apetito y de hambre, lo que da lugar a una pérdida de peso involuntaria y una mayor fragilidad. La disminución del apetito también puede ser consecuencia de una afección concreta, como, por ejemplo, la enfermedad de Alzheimer.La alimentación es una experiencia social, por lo que factores como la pobreza, la pérdida de la pareja o un familiar, y el hecho de comer sin compañía, afectan la sensación de placer que se obtiene al comer.Otros efectos de la vejez, como las dificultades para tragar, los problemas dentales y la pérdida de gusto y olfato también interfieren en el deseo de comer y en los beneficios que obtenemos de esa práctica.Se dice que lo que no se conoce, no se puede mejorar, así que una vez que conoces las etapas del apetito y cómo van cambiando las situaciones y requerimientos de cada edad, puedes saber cómo llevar una vida más saludable y comer mejor.
La pasta es uno de los alimentos más ricos, versátiles y variados: espagueti, macarrones, tallarines, fusilli y otras formas de pasta son parte de la dieta cotidiana de muchos hogares alrededor del mundo. Este producto básico de la dieta mediterránea se puede combinar con una gran cantidad de salsas, así como también suele ser gran acompañante de ensaladas y carnes. Se trata de un alimento que se ha incorporado a la dieta de la mayoría de países del mundo.Debido a sus numerosas variables, existen varios trucos, así como también varios mitos para prepararla, y aunque no existe una manera incorrecta de cocinar la pasta, aquí te vamos a dar unos excelentes tips para que te quede perfecta. Cantidad de aguaLa pasta se debe cocer en abundante agua, la relación debe ser el peso de la pasta multiplicado por 10. Por ejemplo: si vas a cocer 100 g de pasta, entonces lo ideal será usar un litro de agua como mínimo. El agua es primordil porque durante su cocción, la pasta pierde almidón y el que esté bien hidratada evitará que se se pegue. Aceite, ¿sí o no?Uno de los errores más comunes es echarle aceite o mantequilla, sin embargo hacerlo es algo que debes evitar, pues no añade sabor y el aceite provocará que la pasta adquiera una capa que la hará escurridiza. Si no quieres que se pegue, lo único que hay que hacer es calcular bien la cantidad de agua a utilizar para la cocción.Sal, ¿en qué momento se le añade?La sal la debes echar después que el agua haya empezado a hervir, porque si lo haces antes retrasarías la ebullición. Para saber cuánta sal es la correcta, ten en cuenta esta regla: la proporción de sal y agua debe ser de aproximadamente una cucharada sopera de sal por litro de agua, puede sonar demasiado pero la mayoría de la sal se quedará en el agua cuando la escurras. Otro de los consejos que te podemos dar es que uses sal de grano en lugar de sal fina, ya que la sal de grano es más fácil de dosificar. PastaLa pasta se debe agregar al agua una vez que haya hervido y después de la sal; manten el fuego lo suficientemente alto como para garantizar que el agua no deje de hervir en ningún momento. No es necesario tapar la olla ni tampoco remover más de una vez la pasta, pues si pusiste agua abundante, el movimiento de las burbujas será suficiente para mantener la pasta en movimiento sin necesidad de remover.Tiempo de cocciónEl tiempo de cocción depende del tipo de pasta, la temperatura del agua, el tipo de pasta, pero de manera general se recomienda de 5 a 7 minutos. Si vas a mezclarla con salsa y cocinarla un poco más, basta con 5 minutos. Si en el paquete de la pasta se recomienda cocer por 10 minutos, de 5 a 7 ya estará al dente. En caso de usar la pasta para una ensalada, lo recomendable es cocerla de 6 a 7 minutos y enfriarla para cortar la cocción. SalsaUn par de minutos antes que finalice la cocción, calienta la salsa en una olla o sartén. Si tú preparaste la salsa, puede ser en el mismo recipiente de la preparación, en caso de salsas calientes.Pasos finalesEscurre la pasta en un colador y viértela en la sartén o la olla con la salsa previamente calentada. Saltea la pasta a fuego vivo durante unos 30 segundos, removiendo continuamente para garantizar una distribución uniforme de salsa. Si notas que la pasta está un poco seca, puedes agregar unas cucharadas de agua. Quita del fuego la sartén pasados los 30 segundos para evitar que la pasta se pase.Si sigues estos consejos, te garantizamos que tendrás una pasta perfecta, aunque a la hora de cocinar en gustos se rompen géneros y la creatividad será tu mejor aliada.
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