Cocina Saludable: 5 Desayunos Altos en Proteína
Dietas y Nutrición

Cocina Saludable: 5 Desayunos Altos en Proteína

Por Kiwilimón - Enero 2012
  Las proteínas desempeñan un papel fundamental para la vida y son las biomoléculas más versátiles y más diversas. Son imprescindibles para el crecimiento del organismo. Realizan una enorme cantidad de funciones diferentes. Las fuentes dietéticas de proteínas incluyen carne, huevos, soya, granos, leguminosas y productos lácteos tales como queso o yogurt. Las fuentes animales de proteínas poseen los 20 aminoácidos. Las fuentes vegetales son deficientes en aminoácidos y se dice que sus proteínas son incompletas. Por ejemplo, la mayoría de las leguminosas típicamente carecen de cuatro aminoácidos incluyendo el aminoácido esencial metionina, mientras los granos carecen de dos, tres o cuatro aminoácidos incluyendo el aminoácido esencial lisina. (Fuente Wikipedia) Para que tengas las proteínas necesarias diarias, por qué no iniciar cada mañana con un desayuno nutritivo y con una buena dósis de este elementos esencial para el cuerpo. Aquí te dejamos 5 recetas de desayunos recomendados:
  • Huevos Benedictinos. Los huevos benedictinos son un desayuno clásico francés. Se sirven huevos poche sobre pan y jamón, bañados en una salsa cremosa holandesa.
  • Omelet de Claras con Espinacas. Esta receta es rica y saludable e ideal para una dieta. El desayunar claras de huevo proporciona un desayuno llenador, lleno de proteínas.
  • Omelet de Champiñones. El omelet es un muy rico desayuno a base de huevos. Esta receta combina el omelet con un relleno de champiñones cremoso.
  • Omelet de Pico de Gallo. Este omelet es muy rico y muy fresco gracias a su relleno de pico de gallo. La receta es la receta tradicional del omelet con la rica salsa de jitomate.
  • Huevos Revueltos con Queso Crema. Los huevos revueltos son un rico platillo para comenzar el día y que a todos siempre les gusta. Esta receta tiene un toque nuevo de queso crema que les da un sabor y una consistencia deliciosa.
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De las cosas que más extraño de la vieja normalidad, la experiencia de comer en un restaurante está definitivamente en el top 3. Aunque pueda pedir comida a domicilio y seguir disfrutando de mis platillos favoritos, algo hace falta.Por fortuna, ha llegado a México una plataforma que realmente trae a casa la experiencia de comer en un restaurante, más allá de solo la comida. Su nombre es Take a Restaurant y con ella puedes reservar una experiencia exclusiva de una manera fácil y personalizada, para tener la oportunidad de disfrutar de tu restaurante favorito en casa.Con este servicio puedes elegir en casa una selección de 18 exclusivos restaurantes que ofrecen una buena parte de la interesante escena gastronómica citadina, con nombres consolidados como Mikel Alonso (Grupo Biko) o Gabriela Ruíz (Carmela y Sal), hasta propuestas más atrevidas como la cocina fusión de Norma Listman y Saqib Keval (Masala y Maíz).Take a Restaurant te permite reservar a través de la web www.takearestaurant.com tu restaurante favorito, escoger una opción de menú y prepararte para que tu casa se convierta en ese restaurante tan deseado. Una vez que reservas, Take a Restaurant se encarga de coordinar todos los detalles para garantizar que cada servicio sea inolvidable. Esto significa que el equipo llega una hora antes con todo lo necesario para transformar tu casa en su restaurante; luego, tienes el servicio del personal como si estuvieras ahí, y finalmente, ellos recogen todo y dejan tu cocina impecable.Esta plataforma viene de España, en la que está disponible en Madrid y Barcelona, donde las reservas más constantes son para grupos de entre 6 y 10 personas, que buscan reunirse tranquilamente con sus amigos o familiares y poder hacer un plan diferente y disfrutar de la sobremesa sin prisa, pero también parejas que celebran ocasiones especiales.Ciudad de México es la primera ubicación internacional de Take a Restaurant, así que vale la pena probar este nuevo servicio, que promete hacernos sentir fuera de casa, sin necesidad de salir de ella.
Para cerrar la semana patria hablemos del elefante verde, blanco y rojo del cuarto: la cocina nacional es insuperable. Mientras el taco roba la atención internacional hace falta ser paisano para comprender la complejidad, amplitud y delicia de nuestra gastronomía; los entrañables guisos regionales, las tradiciones patronales, las sazones cocinadas en olla de barro, bajo el calor del pib o en la incandescencia de la brasa. Ya lo dijo la UNESCO hace justamente diez años, la cocina tradicional mexicana es patrimonio del mundo, cultura que vale la pena preservar por los siglos de los siglos. Basta ver al ajonjolí de todos los moles: el mole. Su complejidad resuena en la infinidad de ingredientes que lo componen –algunos de ellos tan improbables como unas galletas de animalitos–, en sus acepciones regionales, en las sutilezas que se modifican de acuerdo con las festividades como Día de Muertos, en su amplitud cromática que abarca casi todos los colores del arcoíris. El mole, salsa densa que nos recubre tanto la memoria como la cucharada de arroz más humilde, debe su honor, más que a sus recetas, a la tradición alrededor de su preparación.Así como en el mole, el mestizaje y la cultura se mezclan como pinturas al óleo en las cocinas tradicionales de México tanto, que hace diez años la UNESCO nombró a su totalidad como un patrimonio de la humanidad. En la declaratoria no había que ser esfinge: había que presentar un caso de estudio, reunir un sinfín de requisitos e información por parte de un grupo multidisciplinario de cocineros, historiadores, antropólogos y hasta ingenieros en alimentos con el fin de perseverar. El resultado fue una condecoración como nunca se le había otorgado a otro país. La cocina tradicional mexicana es nuestra Muralla china, nuestro Machu Picchu cultural. Según el escritor e historiador de cocina mexicana José N. Iturriaga, no es que no se hayan honrado a otras cocinas antes o después. En los últimos años se han protegido otras maravillas culinarias como, por ejemplo, la etiqueta en la cocina francesa, la dieta mediterránea y la tradición japonesa en la cocina, pero no así a un país. A diez años del fallo de la declaratoria en la que se reconocen las prácticas, rituales y elaboraciones vinculadas a nuestra cocina, merece volver a celebrar el mérito. Celebrar que en México no sólo hay 32 estados, sino una infinidad de tradiciones que se preservan en el fuego de los comales, las ollas, las vasijas de barro. Celebrar por supuesto a las cocineras tradicionales que, según Iturriaga, “son el objeto mismo de la declaratoria”, el libro atemporal de los saberes culinarios de cada región. José N. Iturriaga, escritor de libros como 'Saberes y delirios' o 'Confieso que he comido', afirma que parte de la responsabilidad de tener una cocina protegida por la UNESCO es la de rescatar, salvaguardar y promocionar la tradición “más que a un platillo o a un ingrediente; preservar la cocina de nuestros pueblos, la cocina de los mercados, de las abuelas”.Para lograrlo se creó el Conservatorio de la Cultura Gastronómica Mexicana, un organismo consultor de la UNESCO que lleva a cabo reuniones nacionales anuales, foros mundiales de gastronomía mexicana, seminarios académicos y hasta encuentros de cocineras tradicionales. “A los platillos y tradiciones hay que estarles dando nuevo vigor. Preservarlos y salvaguardarlos para que no caigan en desuso y se mantengan vivos. El sentido principal de la organización es la conservación de las tradiciones”. Lo que nos toca hoy en casa es aprender y enseñar sobre cocina mexicana a las generaciones venideras. Desempolvar el tortillero y echarle leña al fuego. Poner literalmente las manos en la masa y extender los hilos de la tradición hasta el infinito. Hoy te invito a tomar alguna de nuestras recetas tradicionales y prepararla en familia. Además de cincelar recuerdos harás historia, harás cultura, serás parte de este ritual iniciático que puso a suspirar a los primeros mexicanos.
La dieta alcalina: otra vereda de la nutrición que asegura ser el “mejor tipo de alimentación”. Su existencia se basa en la creencia de que las enfermedades aparecen en un cuerpo con acidez alta. Para prevenirlas, esta dieta propone alcalinizarnos –recordarán sus clases de química en la secundaria, sobre los ácidos y las bases– a través de alimentos que aumentan el pH en el organismo.Así, los adeptos a la dieta alcalina llenan sus refrigeradores con leguminosas, vegetales y hortalizas. En cambio, los alimentos de origen animal y los lácteos son enviados a la esquina de la vergüenza. ¿Cafecito en la mañana, chocolate en la tarde? Nunca más. Esto porque las dietas ricas en cloruro y sodio promueven la creación de un medio más ácido, mientras que las dietas ricas en potasio y bicarbonato alcalinizan mejor.El principio suena lógico, sin embargo, el Centro de Investigación en Alimento y Desarrollo dice que no hay evidencia científica que confirme la efectividad de la dieta alcalina. Y aquí algo maravilloso: el cuerpo humano ya viene equipado para logar un balance en el pH a través de mecanismos renales y hasta respiratorios. (Por eso la meditación ayuda no sólo a la mente, sino también al cuerpo.) Mientras que los partidarios de la dieta alcalina aseguran que puede vencer varias enfermedades como el cáncer, el Centro de Investigación en Alimento y Desarrollo afirma que ¡las células cancerígenas no pueden vivir en un ambiente alcalino como tampoco lo pueden hacer otras células del cuerpo!Para no quedarme con más dudas y explorar los pros y los contras de la dieta alcalina, hablé con una de nuestras nutriólogas de casa, experta en bioquímica, Jennifer Asencio. Esto fue lo que me dijo. Pros:• Efectivamente un pH alcalino puede reducir la inflamación por el alto consumo de vegetales –sí, también consumir demasiados vegetales puede ser contraproducente–.• La dieta acciona buenas prácticas como eliminar alimentos ultraprocesados, harinas refinadas y azúcares añadidos –responsables de la obesidad, diabetes y enfermedades cardiovasculares– mientras que impulsa el consumo de alimentos saludables como las legumbres, verduras y hortalizas. • Existen algunas evidencias de que la acidosis inducida por alimentos ácidos podría causar eventos moleculares asociados con la carcinogénesis (cáncer).Contras:• Hasta el momento no está probado que se pueda regular la acidez mediante el consumo de diferentes alimentos.• La dieta alcalina produce falsas expectativas pues a veces las personas esperan que los resultados sean como los de un détox –aunque Jennifer asegura que sí iremos al baño con mayor regularidad y evitaremos el estreñimiento–.• Esta no es una dieta “milagro”; si bajamos o no dependerá de la cantidad de calorías que consumamos.• El organismo es tan perfecto que ya cuenta con sistemas funcionales para mantener la acidez y la alcalinidad.• El pH en nuestro organismo varía de un área a otra, por ejemplo: necesitamos una mayor acidez en el estómago (pH de 1.35 a 3.5) para ayudar a una mejor digestión y a protegernos contra microorganismos oportunistas. Sin embargo, se requiere que la capa que cubre el epitelio sea alcalina para prevenir lesiones de la mucosa. Lo mismo sucede en la piel, en la orina, etcétera.Al final, nada como responsabilizarnos por nuestras elecciones de comida. No hay una dieta como llevar una alimentación balanceada que escuche las necesidades y deficiencias del cuerpo y nos conecte con él.
En temporada de frío, nada se antoja más como un café o chocolate caliente pero, por suerte, América Latina cuenta con una diversa variedad de bebidas calientes para que pruebes algo diferente. Por eso, para olvidarte de los días fríos o lluviosos, te invitamos a probar estas 7 bebidas latinas calientes. Mate El mate es una infusión hecha con hierbas originarias de Paraguay y Uruguay, pero bastante popular en la mayoría de países de Sudamérica. Su sabor es fuerte y concentrado y contiene diversas propiedades diuréticas y antioxidantes. Ponche mexicano México es conocido por presentar un amplio catálogo de bebidas calientes, pero ninguna se compara al ponche de frutas, una preparación tradicional para las épocas decembrinas con manzana, caña de azúcar, guayaba y tejocotes. Api El api es una bebida caliente que proviene de regiones altas como Argentina, Bolivia y Perú. Está elaborada granos de maíz morado, maíz amarillo, azúcar, canela, clavo de olor y frutas. Cola de Mono Si quieres darle la vuelta al clásico carajillo, tienes que probar la cola de mono, una bebida caliente originaria de Chile. Este cóctel se prepara con aguardiente, café, leche, canela, cáscara de naranja, clavo de olor y azúcar. Chocolate de maní Prueba el chocolate caliente como nunca de la mano de esta bebida tradicional de República Dominicana, hecha a base de cacahuates, especias, leche y azúcar. ¿Será como una mezcla entre atole y champurrado o a qué te suena a ti? Canelazo Otro cóctel que se toma caliente es el canelazo, el cual podemos encontrar en Ecuador, Colombia y Perú. Esta bebida caliente es una mezcla de aguardiente, canela, jugo de frutas y panela, un azúcar derivado oscuro de la caña. Champurrado El champurrado es una bebida mexicana calientita ideal para apaciguar la sensación de frío y generalmente se toma por las mañanas. El champurrado está hecho de cacao con maíz, piloncillo y otros ingredientes como anís, vainilla y a veces, hasta un piquetito de alcohol. ¿Qué bebida caliente elegirás para pasar los días fríos?
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