Combate el estrés con alimentación
Dietas y Nutrición

Combate el estrés con alimentación

Por Kiwilimón - Abril 2016
En la actualidad, el estrés se presenta como una constante en la vida de muchas personas. Ya sea que se presente por motivos personales o laborales, el estrés afecta nuestro estado de ánimo y salud. Afortunadamente, existen alimentos que ayudan a contrarrestar los efectos del estrés en nuestro organismo. Por lo general, cuando decimos que estamos bajo mucho estrés, no llegamos a comprender o simplemente no tomamos en cuenta todos los efectos que esto tiene sobre nuestra salud. En términos generales, el estrés se refiere a los efectos secundarios ocasionados cuando una persona no logra responder apropiadamente a una situación en su vida. Esto se refleja en el organismo en tres etapas: el primero es un estado de alarma en el que el cuerpo produce adrenalina, el segundo es un mecanismo de resistencia que el cuerpo activa para enfrentar el problema y, finalmente, llega la etapa de agotamiento físico. Es muy común que una persona estresada reaccione ante este tipo de situaciones con antojos de comida. Desafortunadamente, el tipo de alimentos que solemos consumir en estos casos (bebidas energéticas, cafeína, comida rápida, etc.) solo agravan el problema. Leer: Esta bebida, además de ser deliciosa, te dará mucha energía. ¡Pruébala! ¿Qué tipo de alimentos puedo consumir para reducir el estrés? Existen ciertos alimentos que, gracias a sus propiedades naturales, nos ayudan a combatir los efectos del estrés en el organismo. Los ingredientes ricos en Omega 3 promueven la actividad de los neurotransmisores, los cuales están relacionados con la regulación del humor, las emociones y la alternancia entre vigilia y sueño. Para obtener los niveles necesarios de Omega 3 se recomienda consumir pescados grasos y productos lácteos. Leer: Un salmón glaseado es lo que tu cuerpo te está pidiendo. ¿Se te antoja? El complejo B, en particular la vitamina B9, activa ciertos neuromediadores que regulan el humor. Si presentas síntomas como insomnio o irritabilidad, complementa tu alimentación con levadura de cerveza, leguminosas, espinacas y brócoli. Leer: Las espinacas son muy versátiles. Descubre 10 maneras de prepararlas. Finalmente, los carbohidratos fungen un papel esencial en el manejo del estrés, ya que son estos los que le dan la energía al cerebro para su adecuado funcionamiento. Los hidratos de carbono promueven la producción de triptófano en el cerebro, el cual está relacionado con la secreción de serotonina, la hormona de la felicidad. Cuida que tu consumo de carbohidratos no venga de alimentos “chatarra”, y mejor elige pan, arroz, pasta y papas. Leer: ¡Que no se te bata el arroz! Aquí te decimos cómo preparar un clásico arroz blanco. Recomendaciones: Evita en la medida de lo posible ingerir alimentos del tipo de comida rápida. Los ingredientes de estos platillos y sus niveles nutrimentales (por ejemplo, la cantidad de sodio) solo empeoran los síntomas del estrés. No te saltes comidas. Procura iniciar el día con un desayuno que te aporte la energía necesaria para trabajar durante la jornada y respeta los horarios de comidas, no esperes a sentirte hambrienta. Vigila tu consumo de cafeína. Si bien una o dos tazas de café pueden ser incluso buenas para la salud, un exceso de este puede provocar efectos negativos tanto en el cerebro como en el sistema nervioso. Leer: ¡Ya no hay pretextos para no comer sanamente en la oficina! Te encantarán estas recetas.  
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Lo que comenzó como un nuevo tipo de coronavirus en la ciudad de Wuhan, China, en diciembre del 2019, actualmente se ha convertido en una de las pandemias más peligrosas a nivel mundial. Hasta la tercera semana de marzo del 2020, el coronavirus COVID19 ha infectado a más de 340,000 personas en 178 países del mundo. Aunque en México apenas se han confirmado 475 casos y 6 decesos hasta el 26 de marzo, los contagios siguen a la alza, razón por la cual, los gobernantes de cada estado han dado indicaciones específicas para guardar cuarentena en casa y evitar salir a la calle en medida de lo posible. Incluso en la Ciudad de México ya se ha emitido un comunicado para mantener cerrados hasta el 20 de abril cines, gimnasios, museos, iglesias y otros lugares donde se aglomeraba la gente. Gracias a estas acciones, miles de personas se encuentran trabajando desde casa o cuidando a sus hijos, quienes también se encuentran en cuarentena debido a las indicaciones de la Secretaría de Educación Pública (SEP), la cual mandó suspender las actividades de todos los centros educativos en todos los niveles. Ahora estando todos en casa es importante no confiarse y mantener las medidas de prevención activas. Esto significa que la higiene debe de ser un eje primordial en todo el hogar, principalmente en la cocina, el espacio común que todos habitan y en el que cualquier virus podría transmitirse con facilidad a través de los utensilios o alimentos. Por ello, a continuación, te presentamos una serie de consejos para cuidar la higiene de tu cocina y alimentos y así proteger a toda tu familia. Medidas de higiene para la persona que cocina Lávate las manos antes de comenzar a cocinar.Evita toser o estornudar sobre los alimentos.Si saliste a la calle, cámbiate y utiliza una muda de ropa limpia antes de ingresar a la cocina.Si tienes heridas en las manos o brazos, cúbrelas adecuadamente.Al terminar de cocinar, lava los trastes con guantes de goma que utilizarás únicamente para el área de cocina.Orden en las áreas de cocina Procura mantener tu despensa en un lugar fresco y ventilado, donde los alimentos se mantengan alejados de la luz y de las fuentes de calor, idealmente a 17ºC.Lava tu refrigerador con agua y con jabón antes de meter nuevos alimentos, preferentemente cada semana. Tira aquellos que ya se encuentren en mal estado y no olvides limpiar a profundidad cada fin de mes.Destina un área especial para la basura donde puedas guardar más de un bote que te permita separar los desechos, este lugar debe estar lejos de los alimentos y del refrigerador. Idealmente debes sacar la basura cada 3 días o menos, dependiendo del llenado de tus botes. No olvides lavar tus manos después de hacerlo.Limpia la estufa y fregadero cada que termines de cocinar. Independientemente si quedaron manchas o residuos de comida, es importante lavar dichas áreas para evitar la proliferación de microorganismos.Aseo en los utensilios Utiliza un trapo para cada uso, por ejemplo, uno para limpiar las superficies, otro para secar los trastes y uno más para secarse las manos. Recuerda que debes lavarlos con jabón, un poco de vinagre y bicarbonato de sodio y de preferencia secarlos al sol después de utilizarlos.La esponja con la que se tallan los trastes debe permanecer en un lugar seco después de haberla usado.Los utensilios como cuchillos, pala, ralladores o peladores deben ser de acero inoxidable o de otros materiales lisos e impermeables. Si son de otros materiales, remójalos en agua 10 minutos antes de lavarlos con jabón.Es preferible que las tablas para cortar los alimentos crudos sean de poliuretano, ya que las de madera contienen poros que propician la acumulación de gérmenes. Lávalas con agua, jabón y un cepillo de cerdas gruesas.Limpieza de los alimentos Lava y desinfecta con jabón o microbicida hierbas, frutas y verduras antes de cocinarlas.Utiliza ingredientes frescos, especialmente si se trata de carne roja, mariscos y pescado.Cocina la carne cruda en seguida, de lo contrario, congélala para evitar que se eche a perder.Evita ingerir comida recalentada, puesto que además de arriesgarte a comerla en mal estado, también pierde sus nutrientes.¿Le sumarías alguna otra acción a esta lista?
A la hora de comer, todos tenemos hábitos que definen mucho, tanto en nuestro estilo de vida como en la salud. Los alimentos que consumimos y la manera en que lo hacemos pueden afectar directamente tu bienestar y por el contrario, también influye en el riesgo de contraer ciertas enfermedades. Sabemos que cambiar la alimentación es un tema complicado, pues no sólo implica fuerza de voluntad, sino que además están sujetos a factores con muchas variables, por lo que te recomendamos que el cambio sea gradual. Una manera de cambiar tu rutina y tener hábitos más saludables es a través de alimentos que nos den más beneficios y nos aporten más nutrientes. Y para comenzar con esos pequeños cambios que harán una gran diferencia en tu día a día, aquí te dejamos una lista de verduras que puedes comenzar a comer para cambiar tus hábitos según Food Day, una organización encaminada a cambiar la dieta de las personas y hacerlas más saludables.EspinacaLa espinaca es un gran alimento pues tiene la gran mayoría de nutrientes que necesita nuestro organismo. Este alimento nos ayuda a prevenir el riesgo de enfermedades del corazón, artritis y cáncer. Tiene vitaminas A, C, E, K, B2 y B6, así como magnesio, ácido fólico, hierro, potasio, cobre, zinc, entre muchos más; haciéndolo un superalimento. Lo puedes consumir en ensaladas, jugos y smoothies, o como guarnición.Crepas de espinaca rellenas de champiñonesBrócoliEs uno de los mejores alimentos para prevenir el cáncer por su gran cantidad de antioxidantes. También está lleno de vitaminas como A, D, B12, C y B6. Además aporta betacarotenos y ácido fólico, lo cual fortalece nuestro sistema inmune. Es delicioso como acompañante del plato principal, en sopas y hasta como snack. Lechuga romanaLa lechuga romana es un gran alimento por la cantidad de nutrientes y vitaminas, como A, C y K, además de la fibra que contiene, por otra parte, es una hortaliza muy accesible y de bajo costo, es la reina de las ensaladas y tu mejor aliada cuando estás a dieta. ZanahoriaFuente de antioxidantes por excelencia. Además de mejorar la vista, disminuye el riesgo de enfermedades cardiovasculares por su alto contenido en vitamina A y C. Ensalda de Betabel y ZanahoriaCebollaAdemás de ser uno de los alimentos base de la comida mexicana, es un gran aliado para nuestro cuerpo, pues nos ayuda a mantener el calcio en nuestro organismo y por su alto contenido de vitamina C y ácido fólico, ayuda a controlar enfermedades como la diabetes y osteoporosis.No cabe duda que todas las verduras son sanas y aportan algún beneficio a la salud. Es un ingrediente primordial para la alimentación que sin dudas debes incluir en tu dieta y con ello contribuir a tener mejores hábitos en la comida.
La época de invierno es una temporada donde abundan las enfermedades virales y respiratorias, pero ninguna había tenido un impacto tan grande a nivel mundial como el nuevo coronavirus, conocido como COVID19. Los primeros casos de Coronavirus se dieron en diciembre del año pasado en China, propagándose rápidamente a más de 50 países a lo largo del mundo, alcanzando así un total de 80 mil infectados en el país asiático y más de 3.500 personas a nivel internacional. Ahora que se han detectado los primeros casos de Coronavirus en México, es necesario tomar en cuenta las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para prevenir el contagio, entre las cuales destacan lavarse las manos constantemente y cubrirse la boca con la parte posterior del codo en caso de estornudo o tos. Del mismo modo es importante subir las defensas del cuerpo y qué mejor forma de hacerlo que con estos remedios caseros que incluyen una importante cantidad de propiedades como la vitamina C. Miel con limón El limón es un cítrico alto en vitamina C y la miel contiene propiedades antisépticas que ayudan a prevenir las infecciones, por lo que este remedio es excelente para calmar la tos y el ardor de garganta. Te recomendamos mezclar dos cucharadas de miel caliente con el jugo de un limón y tomar despacio. Té de equinácea La equinácea estimula el sistema inmunológico gracias al equinacósido que la compone, el cual tiene propiedades antibacterianas y antivirales, por lo que consumirla durante los primeros síntomas de la gripe disminuye el malestar y acorta su duración. Para su preparación solo es necesario hervir una taza de agua con una cucharada de hojas secas de equinácea. Shot de jengibre El jengibre tiene numerosas propiedades que resultan bastante beneficiosas para la salud, entre las cuales destacan por supuesto su carácter antibiótico y antinflamatorio. Para aprovechar al máximo estas cualidades, puedes licuar un pedazo de jengibre de 3 centímetros con el jugo de 2 limones y agregar un poco de miel. Té de ajo El ajo tiene un alto porcentaje de alicina, un antibiótico natural que fortalece las defensas del sistema inmunológico y funciona como analgésico, expectorante y antiséptico pulmonar. Puedes hervir dos dientes de ajo pelados en una taza de agua y agregar un poco de endulzante para aminorar su fuerte sabor. Recuerda que si llegaras a presentar fiebre mayor a 38° C, dolor de cabeza, dolor de garganta y escurrimiento nasal, lo más recomendable es que acudas con tu médico para que te generen un mejor diagnóstico y así evitar cualquier complicación.
En momentos como el que se vive actualmente en el mundo debido a la pandemia del virus COVID-19, las medidas de prevención son más importantes que nunca.Para frenar los contagios, el autoaislamiento es una forma eficaz que muchas personas y empresas han decidido practicar. Así que quizá sea un buen momento de cuidar nuestra alimentación y poner atención en nuestro consumo de vitaminas a través de frutas y verduras. Para que tengas en mente esto al momento de comprar tus alimentos, te explicamos cómo seleccionar frutas y verduras con vitaminas y minerales que debes consumir. Vitaminas y minerales: ¿qué son?De acuerdo con un informe especial de salud publicado por Harvard Health Publishing, las vitaminas y minerales son nutrientes esenciales porque desempeñan cientos de funciones en el cuerpo. Aunque son primordiales, existe una delgada línea entre obtener suficientes nutrientes (lo cual es saludable) y obtener demasiados (lo que puede terminar haciéndote daño). Llevar una dieta saludable sigue siendo la mejor manera de obtener cantidades suficientes de las vitaminas y minerales que necesitas.Las vitaminas y minerales se consideran nutrientes esenciales, ya que actúan en sintonía y realizan cientos de funciones en el cuerpo. Por ejemplo, ayudan a sostener los huesos, sanar heridas y fortalecer el sistema inmunológico. También convierten los alimentos en energía y reparan el daño celular.Sin embargo, son tantos que tratar de hacer un seguimiento de lo que hacen todas estas vitaminas y minerales puede ser confuso. En este artículo, te explicamos cómo saber cuáles son los alimentos con mayor cantidad de vitaminas para cuidar tu salud frente a una propagación de un virus como el Coronavirus.¿Cuál es la diferencia entre vitaminas y minerales?Aunque ambos se consideran micronutrientes, las vitaminas y los minerales difieren de formas básicas. Las vitaminas son orgánicas y se pueden descomponer por calor, aire o ácido. Los minerales son inorgánicos y se aferran a su estructura química.Esto significa que los minerales en el suelo y el agua llegan fácilmente a tu cuerpo a través de las plantas, pescados, animales y líquidos que consumes. Pero es más difícil transportar vitaminas de los alimentos y otras fuentes a tu cuerpo porque la cocción, el almacenamiento y la simple exposición al aire pueden inactivar estos compuestos más frágiles.Vitaminas solubles en aguaLas vitaminas solubles en agua se empaquetan en las porciones acuosas de los alimentos que consumes y se absorben directamente en el torrente sanguíneo a medida que los alimentos se descomponen durante la digestión o cuando se disuelve un suplemento.Debido a que gran parte del cuerpo consiste en agua, muchas de las vitaminas solubles en agua circulan fácilmente en tu organismo. Los riñones se encargan de regular continuamente los niveles de vitaminas solubles en agua, evitando los excesos del cuerpo en la orina.Estas son algunas de las vitaminas solubles en agua:- Vitaminas B Biotina (vitamina B7): hígado, soya, yema de huevo, coliflorÁcido Fólico (folato, vitamina B9): cebolla, espárragos, naranja, jugo de naranja, frijoles, espinaca, hígado de resNiacina (vitamina B3): carne de vaca, leche, huevo, frijolesÁcido pantoténico (vitamina B5): pescado, moluscos, pollo, yogur, champiñonesRiboflavina (vitamina B2): la mayoría de los alimentos vegetales y animales contienen al menos pequeñas cantidades de vitamina B2Tiamina (vitamina B1): avena, trigo, maíz, carne de cerdo, arroz completo, semillas de ajonjolíVitamina B6: ajo, plátano, alubias, grano integral, papas, frutas que no sean cítricasVitamina B12: almejas, hígado vacuno, carne de ave, huevo, leche- Vitamina C: frutas cítricas, brócoli, tomates, papa horneadaAunque las vitaminas solubles en agua tienen muchas tareas en el cuerpo, una de las más importantes es ayudar a liberar la energía que se encuentra en los alimentos que consumes. Otros ayudan a mantener los tejidos sanos. Aquí hay algunos ejemplos de cómo las diferentes vitaminas te ayudan a mantenerte saludable y en qué alimentos puedes encontrarlas:Liberar energía. Varias vitaminas B son componentes clave de ciertas coenzimas (moléculas que ayudan a las enzimas) que ayudan a liberar energía de los alimentos.Producen energía. La tiamina (ternera), la riboflavina (pollo), la niacina, el ácido pantoténico (pepitas de girasol) y la biotina (huevo) se dedican a la producción de energía.Construye proteínas y células. Las vitaminas B6, B12 (salmón) y el ácido fólico metabolizan los aminoácidos (los componentes básicos de las proteínas) y ayudan a las células a multiplicarse.Hacer colágeno. Una de las muchas funciones que desempeña la vitamina C es ayudar a producir colágeno, que une las heridas, apoya las paredes de los vasos sanguíneos y forma una base para los dientes y los huesos.Vitaminas solubles en grasaEstas son algunas vitaminas liposolubles y los alimentos en las que las encuentras:Vitamina A: lácteos (leche, mantequilla, queso cheddar), pescado (salmón), hortalizas de hojas verdes y otras verduras de color verde, anaranjado y amarillo (brócoli, zanahorias y calabacines), frutas (melón, chabacano y mango)Vitamina D: pescados grasos (atún o salmón), hígado vacuno, queso, yema de huevo, hongos, leche, leche de soya, leche de almendras, leche de avena. Vitamina E: aceites vegetales (germen de trigo, avellana, colza, girasol y almendra), almendras, avellanas, cacahuates, piñones, pescado (angula, anguila, congrio, salmón y sardina), pistaches, aguacate, espinacas, espárragos, brócoli.Vitamina K: hortalizas de hoja verde (col, espinaca, hojas de nabos, col rizada, acelga, hojas de mostaza, perejil, lechuga romana y lechuga de hoja verde), coles de Bruselas, brócoli, coliflor, repollo, pescado, hígado, carne de res, huevo y cereales (en cantidades más pequeñas).Juntos, este cuarteto de vitaminas ayuda a mantener los ojos, piel, pulmones, tracto gastrointestinal y sistema nervioso en buen estado. Estas son algunas de las otras funciones esenciales que desempeñan estas vitaminas:Construyen huesos. La formación de huesos sería imposible sin las vitaminas A, D y K.Protegen la visión. La vitamina A también ayuda a mantener las células sanas y protege tu visión.Interactúan favorablemente. Sin vitamina E, el cuerpo tendría dificultades para absorber y almacenar vitamina A.Protegen el cuerpo. La vitamina E también actúa como antioxidante, un compuesto que ayuda a proteger el cuerpo contra el daño de las moléculas inestables.Este tipo de vitaminas ingresan a la sangre a través de los canales linfáticos en la pared intestinal. Muchas vitaminas liposolubles viajan a través del cuerpo sólo bajo la escolta de proteínas que actúan como portadores.Los alimentos y aceites grasos son el depósito de las cuatro vitaminas liposolubles. Dentro del cuerpo, los tejidos grasos y el hígado actúan como los principales corrales de retención de estas vitaminas y las liberan según sea necesario.Hasta cierto punto, estas vitaminas pueden considerarse como micronutrientes de liberación prolongada. Es posible consumirlos de vez en cuando, tal vez en dosis con semanas o meses de diferencia en lugar de diariamente, y aun así obtener suficientes. El cuerpo elimina el exceso y lo distribuye gradualmente para satisfacer sus necesidades.
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