Comida para el cuidado del corazón
Dietas y Nutrición

Comida para el cuidado del corazón

Por Kiwilimón - Octubre 2012
El corazón no sólo es sensible a los sentimientos, sino que además puede tener daños por otras causas como la mala alimentación. Éste es un órgano fuerte que resiste abusos pero hasta ciertos límites. Gracias a la alimentación inadecuada y la inactividad nuestro corazón sufre, y mucho. Daños Algunos de los factores que generan un fuerte riesgo al corazón, son:
  • - La menopausia
  • - Factores hereditarios
  • - Presión arterial alta
  • - Niveles elevados de colesterol
  • - Sobrepeso y obesidad
  • - Diabetes
  • - Fumar
Por ello, es importante entender que un estilo de vida saludable es lo que tu corazón desea para mantenerse fuerte y sano; además, Una alimentación saludable, una vida activa que incluya movimiento y no fumar ayudan a proteger el corazón. Comidas Como lo hemos dicho más arriba, la alimentación influye mucho en la salud del corazón. Algunos alimentos que no son saludables para el corazón son los que suben la presión arterial como el exceso de sal y las grasas saturadas e hidrogenadas que obstruyen las arterias y dificultan la circulación. Para cuidar del corazón la alimentación debe ser rica en verduras y baja en grasas saturadas e hidrogenadas. Las grasas que contienen omega tres ayudan a mantener las arterias sanas. Los ácidos grasos omega 3 se encuentran en la sardina, el atún, el salmón, la chía, la linaza y otros alimentos. Además de llevar una buena alimentación también es necesario tener una vida activa, el sedentarismo daña el corazón.  
Recuerda: El peor enemigo de tu corazón, es el cigarrillo.  

Recetas de cocina

Para ayudarte a saber qué alimentos o qué platillos son los más adecuados para lograr el cuidado de tu corazón, aquí te dejamos algunas recetas que sabemos serán de mucha utilidad. (te recomendamos hacer click en el título de la receta para ver más detalles de preparación) Atún Sellado con Ajonjoli Negro. Una receta ideal para fiestas y cenas, un lomo de atun sellado con ajonjoli y rebanado en laminas delgadas acompañado de salsa soya. Quesadillas de Atún. Ricas quesadillas de atún y de fácil preparación para una rica botana. Ensalada de Sardina. Una ensalada tipo ensalada de Atun pero con ricas sardinas. Pimientos Rellenos de Atún y Sardinas. Este relleno de atún con sardinas es perfecto para resaltar el sabor de los pimientos del Piquillo, además de ser un platillo light, muy nutritivo y fácil de preparar. Tartara de Salmón. Esta tartara de salmón es muy fresca y se ve super bonita y elegante. Fusilli con Salmon, Salsa de limon y Eneldo. Pasta con salmon, en salsa de jugo de limon, eneldo y perjil. Fresca y ligera. Ensalada de Aguacate y Cangrejo. Esta receta se puede servir como botana en vasitos individuales o como primer plato. Para los que están siguiendo una dieta baja en carbohidratos es una gran opción, ya que solo tiene 4 gramos de carbohidrato por ración. Ensalada Verde con Aderezo de Menta y Limón. Esta fresca ensalada es ideal para un caluroso día de primavera o verano. Lo ácido del limón, lo fresco de la menta y lo dulce del Splenda Endulzante Sin Calorías Granulado logran el balance ideal que da vida a los vegetales.  

Para conocer más recetas saludables, haz click aquí.

   
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Los mariscos son deliciosos, pero también pueden ser peligrosos si no se refrigeran apropiadamente. Evita problemas de salud conociendo cómo debes almacenar los mariscos y los días que pueden durar refrigerados.Primero que nada, ¿en qué debes fijarte para elegir mariscos en buen estado?Si un marisco se encuentra ya en estado de descomposición, no importa si lo guardas en el refrigerador o en el congelador, simplemente ya no sirve y no debes usarlo para cocinar. Estos son los principales aspectos que debes revisar al momento de comprar mariscos:Los caparazones de los mariscos, como las ostras o las almejas, deben estar enteros, es decir, sin grietas. Si te encuentras con un caparazón quebrado, no compres ese marisco.Para comprobar la frescura de los mejillones, ostras y almejas hay un truco muy sencillo. Golpea suavemente el caparazón. Si este se cierra, esto significa que el marisco aún está vivo, en caso contrario, mejor no lo compres.Los cangrejos y las langostas deben comprarse vivos, ya que se echan a perder muy rápidamente. Así que cuando los vayas a comprar asegúrate de que las patas se mueven, el caparazón está firme y la cola se encuentra recogida (no extendida).¿Cuántos días duran los mariscos refrigerados?Es muy importante que prestes atención a la manera en que guardas los mariscos. A diferencia de la carne de res que puede estar en el refrigerador sin problemas por varios días, los mariscos tienen una caducidad mucho menor. Recuerda que el consumir mariscos pasados o en mal estado puede provocar alguna infección o problema de salud, así que mejor ahórrate esos inconvenientes almacenando los mariscos de acuerdo con estas indicaciones.Los camarones, ostiones, langosta y calamares frescos solo pueden refrigerarse dos días (no más). En el congelador tienen un mayor tiempo de caducidad, ya que aguantan entre tres y seis meses.En el caso de los mariscos cocidos, si se cocina el mismo día que se consume, pueden refrigerarse hasta tres días. Si no preparaste tú la comida, checa directamente con el fabricante las indicaciones de consumo para saber cuánto tiempo más puede almacenarse el platillo en el refrigerador.De cualquier manera, es muy importante que antes de consumir mariscos (cocidos o frescos) que han estado refrigerados o congelados, revises su estado general. El olor de estos nunca debe ser agrio o parecido al amoniaco.Aunque no son mariscos, los pescados también deben almacenarse con cuidado para evitar que se descompongan. La recomendación es que los pescados (magros y grasos) pueden estar en el refrigerador como máximo dos días, y en el congelador desde seis hasta ocho meses.Recuerda revisar periódicamente la temperatura de tu refrigerador, la cual debe estar en 4° C, y la del congelador en -18° C.¿Te encantan los mariscos? Entonces no puedes perderte estas recetas fáciles: Tostadas de pulpo adobadoAros de Calamar en caldo de mostaza picositaEsquites de camarón y chile guajillo
Si haces el mandado el fin de semana, y para el martes o miércoles los plátanos y aguacates ya se han echado a perder, tal vez el problema no es que no sepas elegir tus alimentos, sino que no sabes cómo guardarlos. Descubre las mejores formas de conservar tus frutas y verduras en buen estado por más tiempo.Algunos alimentos (al igual que las flores) producen un gas llamado etileno. Este gas hace que las frutas y verduras maduren más rápido. Para evitar que tus frutas y verduras se echen a perder en poco tiempo, separa los aguacates, plátanos, kiwis, mangos, papayas y tomates de las manzanas, espárragos, zanahorias, pepinos, lechugas, papas y melones.Existen verduras o frutas climatéricas (como el aguacate, durazno, higo, kiwi, mamey) y no climatéricas (por ejemplo, aceitunas, fresa, cereza, arándano). La diferencia entre estas dos es que las primeras pueden comprarse sin estar aún maduras, mientras que las segundas deben adquirirse cuando ya están maduras. Si los alimentos climatéricos aún no están listos para comerse, déjalos fuera del refrigerador y espera hasta que maduren para guardarlos.El apio requiere cuidados especiales. Para que dure más tiempo fresco, crujiente y con un verde intenso lo mejor que puedes hacer es envolverlo en papel aluminio. Después, solo tienes que guardarlo en una sección del refrigerador en la que nada más pueda aplastarlo. papayas y tomates de las manzanas, espárragos, zanahorias, pepinos, lechugas, papas y melones. Las papas en realidad no requieren refrigeración. Solo debes guardarlas en un lugar fresco, seco y sin luz. Nada  más te recomendamos estar muy al pendiente y no olvidarlas, ya que cualquier gota de humedad puede provocar un brote y convertir tus papas en unas plantitas.La lechuga, kale, espinaca y ese tipo de alimentos no tienen la misma caducidad que otras frutas y verduras. Aunque lo ideal es que las consumas uno o dos días después de comprarlas, también puedes extender su tiempo de frescura envolviendo las hojas en una toalla de papel y después guardándolas dentro de una bolsa de plástico.Los hongos son muy delicados, por lo que no duran mucho tiempo después de cortarlos. Para evitar que se echen a perder debes guardarlos en un lugar fresco y seco. Recuerda que es muy importante mantenerlos alejados de la humedad, ya que esta hace que se acelere el proceso de descomposición de los champiñones.Uno de los errores más comunes que cometemos es poner los tomates en el refrigerador. Para conservar en buen estado los tomates por más tiempo hay que ponerlos en un recipiente a temperatura ambiente. Ten presente que las frías temperaturas del refrigerador afectan el sabor y la textura del tomate, así que lo mejor es tenerlos en la barra de la cocina, lejos de las fuentes de calor y de la luz directa del sol. Aplica estos tips en casa y verás cómo te duran más tus frutas y verduras.
Los mariscos son deliciosos, pero también pueden ser peligrosos si no se refrigeran apropiadamente. Evita problemas de salud conociendo cómo debes almacenar los mariscos y los días que pueden durar refrigerados.Primero que nada, ¿en qué debes fijarte para elegir mariscos en buen estado?Si un marisco se encuentra ya en estado de descomposición, no importa si lo guardas en el refrigerador o en el congelador, simplemente ya no sirve y no debes usarlo para cocinar. Estos son los principales aspectos que debes revisar al momento de comprar mariscos:Los caparazones de los mariscos, como las ostras o las almejas, deben estar enteros, es decir, sin grietas. Si te encuentras con un caparazón quebrado, no compres ese marisco.Para comprobar la frescura de los mejillones, ostras y almejas hay un truco muy sencillo. Golpea suavemente el caparazón. Si este se cierra, esto significa que el marisco aún está vivo, en caso contrario, mejor no lo compres.Los cangrejos y las langostas deben comprarse vivos, ya que se echan a perder muy rápidamente. Así que cuando los vayas a comprar asegúrate de que las patas se mueven, el caparazón está firme y la cola se encuentra recogida (no extendida).¿Cuántos días duran los mariscos refrigerados?Es muy importante que prestes atención a la manera en que guardas los mariscos. A diferencia de la carne de res que puede estar en el refrigerador sin problemas por varios días, los mariscos tienen una caducidad mucho menor. Recuerda que el consumir mariscos pasados o en mal estado puede provocar alguna infección o problema de salud, así que mejor ahórrate esos inconvenientes almacenando los mariscos de acuerdo con estas indicaciones.Los camarones, ostiones, langosta y calamares frescos solo pueden refrigerarse dos días (no más). En el congelador tienen un mayor tiempo de caducidad, ya que aguantan entre tres y seis meses.En el caso de los mariscos cocidos, si se cocina el mismo día que se consume, pueden refrigerarse hasta tres días. Si no preparaste tú la comida, checa directamente con el fabricante las indicaciones de consumo para saber cuánto tiempo más puede almacenarse el platillo en el refrigerador.De cualquier manera, es muy importante que antes de consumir mariscos (cocidos o frescos) que han estado refrigerados o congelados, revises su estado general. El olor de estos nunca debe ser agrio o parecido al amoniaco.Aunque no son mariscos, los pescados también deben almacenarse con cuidado para evitar que se descompongan. La recomendación es que los pescados (magros y grasos) pueden estar en el refrigerador como máximo dos días, y en el congelador desde seis hasta ocho meses.Recuerda revisar periódicamente la temperatura de tu refrigerador, la cual debe estar en 4° C, y la del congelador en -18° C.¿Te encantan los mariscos? Entonces no puedes perderte estas recetas fáciles: Tostadas de pulpo adobadoAros de Calamar en caldo de mostaza picositaEsquites de camarón y chile guajillo
Seamos honestos: muchas veces usamos palabras sin saber exactamente qué significan. Por ejemplo, hablamos de setas y hongos por igual, sin tener la certeza exacta de qué estamos diciendo. Aunque los usemos como sinónimos, estos términos se refieren a cosas diferentes. En esta entrada te explicamos las principales diferencias entre una seta y un hongo. ¿Hongo o seta?Aunque podríamos estudiar más a fondo el reino fungi para entender las diferencias entre hongo y seta, no queremos meternos en camisa de once varas. Así que lo pondremos de la manera más sencilla posible: un hongo sería el equivalente a un árbol, mientras que una seta sería el fruto de dicho árbol. Así de fácil. Los hongos crecen debajo de la tierra y solamente salen a la superficie, en forma de seta, cuando se presenta una disminución en la temperatura ambiental. Digamos, entonces, que las setas son una respuesta natural del hongo a los estímulos del ambiente. La confusión entre estos dos términos surge precisamente aquí: cuando decimos que estamos comiendo hongos, en realidad lo que estamos consumiendo es una parte del hongo que se llama seta. Eso que conocemos comúnmente como champiñón (sombrero y tallo) es el fruto del hongo que se encuentra debajo de la superficie. ¿Es bueno comer setas?Una vez habiendo aclarado la confusión entre ambos términos, podemos entrar más a detalle en las características y propiedades benéficas de estos alimentos. Las setas son un tipo de alimento muy nutritivo, ya que aportan minerales, como calcio, potasio, zinc, hierro, además de algunas vitaminas, tales como A, C, D y algunas otras del complejo B. Otra característica importante es que las setas no contienen grasas, pero sí muchas proteínas y fibra. De acuerdo con la Fundación Española de Nutrición, en 100 gramos de setas hay tan solo 25 kilocalorías, 1.8 g de proteínas, 4 g de carbohidratos, 2.5 g de fibra y nada de colesterol. ¿Cómo es mejor preparar las setas?Se ha comprobado que, al freír o cocer diferentes tipos de setas, estas pierden proteínas y algunos antioxidantes. Para conservar la mayor parte de los nutrientes presentes en las setas lo mejor es prepararlas a la plancha con un poco de aceite. Otra opción saludable para cocinar setas es hacerlo en el microondas. Este método te permite reducir el tiempo de cocción y usar la menor cantidad posible de agua. De esta manera, conservas buena parte de los antioxidantes, ya que no se diluyen en el agua (o aceite) ni se pierden durante un largo proceso de cocción.¿Qué platillos puedo cocinar con setas?Setas al PibilDeliciosos tacos de setasPasta en Salsa Cremosa con SetasCrema de Setas con Alemdras
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