Cómo cuidar la alimentación de tus hijos
Dietas y Nutrición

Cómo cuidar la alimentación de tus hijos

Por Kiwilimón - Abril 2016
Una de las cosas más importantes que debemos cuidar a nuestros hijos es su alimentación. Seguramente has escuchado esa frase que dice: “hay que predicar con el ejemplo”, y es una realidad, lo que sea que tú les enseñes a comer a tus pequeños, se convertirá en su estilo de vida para ellos cuando sean grandes. Si desde pequeñitos les enseñas a comer más sano, hidratarse con agua y a hacer ejercicio seguramente serán personas mucho más felices y  sanas ¿Cuál es el peligro? Hoy uno de cada tres niños sufren de obesidad en México, somos el país con más obesidad infantil en el mundo que sigue incrementando y se debe a varios factores como:
  • La forma de hidratarse: los niños están tomando bebidas con demasiado contenido de azúcar
  • Poco balance en su alimentación: comen más azúcares y grasas sin una contraparte de vegetales, proteína y fruta
  • Falta de ejercicio y movimiento: la poca actividad física que llevan los niños en México es preocupante pues no sólo permite que engorden, sino también que no aprendan la importancia del acondicionamiento físico.
Estos datos se derivan en niños enfermos, que están más predispuestos a padecer enfermedades como diabetes y sin condición física. ¿Qué podemos hacer al respecto? Cuidar de la buena alimentación de nuestros hijos no es difícil, de hecho sólo requiere constancia y de seguir algunos lineamientos muy claros que además beneficiarán a toda la familia. Aquí te dejamos 7 simples consejos que harán un gran cambio en la alimentación de tus pequeños para bien: 1.- La correcta forma de que tu hijo se hidrate es agua natural, en caso de que quieran algo dulce sustituye las bebidas lechosas, jugos o refrescos endulzados con azúcar por bebidas sin calorías como una agüita de limón endulzada con SPLENDA®. 2.- Ofréceles a tus hijos botanas saludables como fruta, verduritas con chile en vez de dulces y chocolates. 3.- Para ocasiones especiales consiéntelos con postres hechos con SPLENDA®, deliciosos y con  ahorro importante en calorías. SPLENDA® está avalado por la Asociación Mexicana de Pediatría. 4.- Haz que la actividad física algo divertido y que sea parte integral de la vida en  familia. Ejemplo salir a caminar, subir escaleras cuando se pueda, andar en bici o patines los fines de semana o jugar en el parque. Son cosas sencillas que integran a la familia y promueven el moverse. 5.- Recuerda que no hay alimento malo, si no el problema es el exceso. Disminuye las porciones de sus comidas favoritas como Nuggets, pizza o hamburguesas. No tienes porque quitarlas de su menú sólo asegúrate de balancearlos y complementarlos con verduras. 6.- Invita a tus hijos a cocinar contigo,  se divierten juntos y aprenden a comer saludable de por vida. 7.- Enseña con el ejemplo, tus hijos siempre te emularán, y es por eso que debes enseñarles, con acciones, que comer saludable y ejercitarse es importante. No olvides que en Kiwilimón puedes encontrar recetas ricas y sanas para los niños que les permitirán disfrutar de tu cocina sin quitarles el gusto por la comida. Aquí te dejamos algunas preparaciones que seguro les encantarán: Papitas de camote Tortitas de verdura Sopa de verduras divertida Paletas de limón con frutas  Granizado de mango y limón  
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Una mesa oaxaqueña se caracteriza por sus aromas, texturas y sabores. Hay moles y estofados, chapulines y chicatanas, tlayudas, mezcal y tejate. Oaxaca es también tierra de barro negro, de textiles, de alebrijes y mucha fiesta.La comida es parte de sus celebraciones típicas, incluso hay fiestas dedicadas a los alimentos como lo son el festival de los 7 moles, las ferias del mezcal y del tejate, así como fiestas patronales que siempre clausuran con una buena comida. Porque Oaxaca es la Tierra del sol (y del sabor), como asegura la Canción Mixteca. Visitar Oaxaca es construir recuerdos memorables en cada bocado, es apreciar la generosidad de su tierra y sus anfitriones, quienes conservan y comparten con amor un legado gastronómico heredado por generaciones. Por eso, ir a Oaxaca implica celebrar cada día en la mesa. La cocina de Oaxaca es tan variada como sus ocho regiones, en las que hay una increíble oferta gastronómica que incluye productos derivados del maíz, frutos del mar, chiles, hierbas, plantas e insectos endémicos. Te presentamos algunos de los platillos típicos oaxaqueños que tienes que probar en este estado: Chocolate de agua y tejate Son bebidas fáciles de encontrar en sus mercados, como el 20 de noviembre. Es una combinación memorable el chocolate de agua en compañía de un pan de yema, originario de los Valles Centrales, que elaboran sin líquidos más que las yemas y el huevo entero. Otra bebida obligada es el tejate, bebida de origen prehispánico que se prepara a base de maíz y cacao. Tlayudas y taquitos de lechón Nada te faltará si inicias el día con una tlayuda. Se trata de una tortilla de maíz de aproximadamente 30 centímetros, dorada sobre comal, típica de Oaxaca. Suelen prepararla con manteca, quesillo, frijoles, tasajo, aguacate y salsa. Para las noches de mezcal, unos tacos de lechón debes probar, puedes encontrarlo en puestitos emblemáticos como el Lechoncito de Oro, donde los preparan con chicharrón.Insectos Un clásico de los mercados son los chapulines naturales o con limón y chile, que son una delicia. Los encontrarás sueltos en mercados, donde te los venden a granel, o en restaurantes para botanear con un buen guacamole. La chicatana es otro insecto endémico de Oaxaca, es una hormiga que se prepara en salsas e incluso en moles y tamales. Sin embargo, la chicatana es difícil de conseguir y se recomienda sólo consumirla en temporada, que corresponde al periodo de lluvias. Moles oaxaqueños Los siete moles emblemáticos de Oaxaca son el  negro, el rojo, el coloradito, el amarillito, el verde, de chichilo y el manchamanteles. Todos son deliciosos y se elaboran con ingredientes y técnicas particulares que les dan una personalidad única. Emplean diferentes chiles, especias y proteínas, dependiendo la región en la que te encuentres. Mis favoritos son el amarillito, elaborado con chile ancho y costeño amarillo, jitomate, cebolla, ajo, comino, hierba santa, clavo, pimienta y tortilla, el cual sirven con chochoyotes (bolitas de masa de maíz), y el mole negro oaxaqueño, cuyo ingrediente principal es el chile chilhuacle. ¡No esperes más y prepara este rico plato oaxaqueño!  
El Día del Niño es un momento para honrar a aquellos cuya fresca línea del tiempo está enmarcada por los aprendizajes y por el derecho a sentirse cuidados y protegidos. Pero, ¿qué es para un niño sentirse seguro? No es vaciar en ellos el compendio de necesidades maslowianas. Es hacerlos sentir amor, cercanía y sí, ponerles algunas reglas. A la hora de la comida, los límites no se salvan. Más allá de las medidas de convivencia, importa más el qué que el cómo. Lo que aprenden sobre la alimentación en sus primeros años es una suerte de herencia. La cosa está así: si los educamos a comer sano muy probablemente les regalaremos salud en el futuro. Y eso no es poca cosa. Eso sí, sin privarles el derecho a ser niños: no hay pizza mala si aparece mágicamente en la sala de la tele de vez en cuando. El tema de ser padre no es fácil. Imagino el dilema de muchos que desean lograr que sus hijos coman sano sin que los miren feo. Al final la mejor lección es el ejemplo. Ya lo decía Juan Gabriel: lo que se ve no se pregunta. En ese sentido hablarles de comer saludable no será tan poderoso como que te vean disfrutando de un plato desbordado en verduras. Jennifer Asencio, una de las nutriólogas de Kiwi Te cuida, numeró algunos consejos que te ayudarán en esa titánica y elemental tarea: la de crear buenos hábitos alimenticios en los niños para regalarles salud.1. El mejor desayuno, comida o cena es el que contiene los tres grupos de alimentos: carbohidratos, proteínas y lípidos. De los cereales hay que usar de preferencia los que son de bajo índice glucémico, como las tortillas. “Acostumbra a tus hijos a comer tortillas, a comer tostadas horneadas; evita que coman harinas procesadas como pan porque además son adictivas”, comenta Jennifer. Un buen desayuno sería un huevito estrellado sobre una tortilla al comal y decorado con rebanadas de aguacate y jitomate en forma de palmera. Rico y vistoso. 2. Los niños siempre nos pedirán comida chatarra y postres. Todo depende de la cantidad que les demos. Hazles las porciones más pequeñas, raciona para la semana. Invítalos a cuidarse y a comerlos una o dos veces por semana. 3. Enséñales a tener otro tipo de postres: una fruta es un postre, unos cacahuates, unas nueces, almendras o pistaches, también lo son. “Tenemos que cambiar la mentalidad de nuestros hijos. No por nada México ocupa el primer lugar en obesidad infantil”.4. Crea buenos hábitos alimenticios y horarios: que desayunen antes de empezar sus clases. Dales un refrigerio a media mañana, una comida completa por la tarde, un pequeño snack a la mitad de la tarde y la cena. Así estarán saciados antes de que se les ocurra pensar en comida chatarra. “Opta por snacks saludables: puedes picarles jícama entre comidas, preparar palomitas naturales sin mantequilla”, recomienda Jennifer. 5. La dieta de un niño es más que deditos empanizados y nuggets 24/7. Después de los tres años un niño puede comer de todo. “Si no los acostumbras desde pequeños, los niños no querrán comer, por ejemplo, un pescado a las finas hierbas”. 6. Inventa formas de comer. Hazles divertido el momento. Permite que toquen sus alimentos, los huelan. Dale forma y color a los platillos. “Hay que enseñarles que no le tengan miedo a la comida, que la disfruten, que la saboreen, que la tomen entre sus dedos para que empiecen a tener una relación amable y amistosa con ella”.7. Invita a tu hijo a la cocina. Entablar una comunión entre tu hijo y la comida lo hará acercarse a ella positivamente. “Dense oportunidad de comer un poco de chocolate mientras cocinan, disfruten el momento”. Ponles tareas fáciles que además los ayuden en su coordinación motora como revolver el huevo, hacer las bolitas en unas tortitas de atún o unas albóndigas. 8. Sé prudente con los alimentos azucarados. Un pan con leche no es un desayuno sano para todos los días. 9. Elige alimentos reales. No bases tu dieta ni la de tus hijos en alimentos procesados. “No está mal darles pizza de vez en cuando. Nada mejor que prepararla en casa haciendo tú misma la masa mientras ellos hacen el mismo procedimiento en su mesita. Pongan juntos los ingredientes y disfruten. Así crearán un lindo momento y comerán menos calorías”.10. Enséñales a relacionarse sanamente con los alimentos: de preferencia no establezcas con ella premios o castigos. Es importante que sepan que los dulces son pequeños lujos que les darás a veces, porque deseas cuidar de ellos. Si ya te dio ganas de cocinar junto a tus hijos, aquí te dejo algunas ideas divertidas. No te preocupes. El resto de la semana ya les prepararás recetas saludables que seguro les van a encantar. 
Un toque de vino siempre le da un gran giro a los platillos y es una gran forma de hacer especial una comida o una cena, porque además se puede integrar en bebidas, postres o platos fuertes. Pero quizá la duda sobre qué vino usar para cocinar llega cada que quieres preparar un menú diferente.Para ayudarte a resolver esta duda, te contaremos un poco sobre los usos del vino en la cocina y lo mejor de todo, te damos las mejores recetas para poner manos a la obra. El vino tiene tres usos principales en la cocina: como ingrediente para marinar, como líquido de cocción y como aromatizante en un plato terminado.Su principal función al momento de añadirlo en un platillo es intensificar, realzar y acentuar el sabor y el aroma de la comida, es decir, no buscamos un vino para enmascarar el sabor de lo que cocinamos, sino para fortalecerlo. Quizá por eso Vinos California son una gran opción para preparar, por ejemplo, un pulpo a las brasas con vino tinto.Como principio general que aplica igual con cualquier condimento que se usa para cocinar, hay que tener cuidado con la cantidad de vino que se usa, pues añadir muy poco no nos dará resultado, pero demasiado será abrumador. Una pequeña cantidad de vino realzará el sabor del plato.Por otra parte, si te preocupa que tu comida sepa demasiado a alcohol, el alcohol del vino se evapora mientras se cocina la comida y solo queda el sabor, y si lo hierves, se concentra el sabor, incluida su acidez y su dulzor. Es así como se usa para hacer Pulpo Braseado en Vino, un platillo que queda delicioso gracias a que combina Vino Tinto y Vino Blanco California.Finalmente, la última recomendación para obtener mejores resultados al usar vino para cocinar es que jamás lo agregues a un plato justo antes de servir. El vino debe hervir a fuego lento con la comida o la salsa para realzar el sabor del plato; a medida que el vino se cuece y se reduce, se convierte en un extracto que aromatiza. Además, necesitará tiempo para soltar su sabor en tu platillo, así que espere unos 10 minutos o más, pruébalo y entonces decide si necesitas agregar más vino.Si quieres preparar un Pulpo Braseado en Vino, una pasta al vino tinto con champiñones, chorizo y tocino, o unas carnitas con vino, la opción sencilla y que le dejará un gran sabor a estas comidas sin duda es Vinos California, porque no sólo podrás incluir vino tinto, sino también blanco y rosado, con sus recetas deliciosas y su paso a paso de la mano de la gran chef mexicana Zahie Tellez.
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