Cuáles son los beneficios del consumo de cereales
Dietas y Nutrición

Cuáles son los beneficios del consumo de cereales

Por Kiwilimón - Noviembre 2012
Los cereales aportan carbohidratos y fibra. Lo mismo ocurre con la vitamina D y el hierro, que por lo general no es fácil incluirlos en la dieta, y que sin embargo los cereales los incorporarían en la medida recomendada. Entre otras cosas, los cereales ayudan a equilibrar el nivel de azúcar en sangre, nos aportan una cuarta parte de las vitaminas y minerales diarios recomendados por los especialistas; y por si fuera poco, además son bajos en grasas y no engordan. En resumen, los cereales nos ayudan a mantener una dieta variada y equilibrada, son baratos y muy fáciles de incorporar en la dieta en cualquier momento del día, con lo cual no tenemos excusa para no consumirlos a diario. Más beneficios de los cereales son:
  1. Poseen gran cantidad de vitaminas y nutrientes fundamentales para el crecimiento de los niños. Los estudios determinan que, entre los distintos cereales, no varían mucho sus cargas calóricas aunque si lo hace su aporte nutricional.
  2. Contienen proteínas de alto valor biológico, grasas insaturadas formadas con un amplio espectro de ácidos grasos esenciales y vitaminas B1 y E.
  3. Son considerados la principal fuente de energía por su aporte de carbohidratos, vitaminas, minerales y fibra.
  4. Los cereales integrales producen mayor sensación de saciedad por su aporte de fibras. Además, evitan el estreñimiento porque estimulan el trabajo de los intestinos.
  5. Se ha comprobado que su consumo evita la arterioesclerosis y las enfermedades coronarias, además de evitar los riesgos de cáncer, en especial de colon.
  6. Los más utilizados son el maíz, el trigo y el arroz, también la cebada, el centeno y la avena. Salvo el trigo, la avena y el centeno, la mayoría están compuestos por almidón, que constituye el gluten.

Recetas de cocina

Una vez que hemos aprendido el por qué es importante el consumo de cereales para nuestro cuerpo, queremos recomendarles algunas recetas que podrán tomar en cuenta para preparar en casa. (es importante hacer click en el título de la receta para ver más detalles de preparación de las mismas) Flores de Cereal. Estas ricas flores estan hechas con cereal y malvaviscos. Barras de Cereal y Malvavisco. Esta receta es lo máximo para los niños. La original se hace con cereal de arroz pero puede hacer variaciones con diferentes cereales. Enjambre de Cereal con Chocolate. Los enjambres de chocolate son preparados con cereal (Cornflakes o Special K) cubiertos en chocolate y formados en montoncitos. Hacen un postre sencillo e ideal para acompañar un cafe con amigos. Pechugas de pollo "empanizadas". Pechugas de pollo empanizadas con cereal alto en fibra, y con Pam. Nidos de Special K. Prepara estos lindos nidos de Special K con malvavisco derretido y ponles unos huevitos de chocolate o dulce encima. Son saludables y a tus hijos les divertirá prepararlos. Granola con Coco y Miel. Esta rica granola casera está hecha con avena, coco, almendra, jugos de frutas, fruta deshidratada y miel. Una delicia. Pollo Empanizado con Corn Flakes. Una riquísima forma de preparar las piernas de pollo al horno con un empanizado crujiente de corn flakes. A los niños les encanta. Pastel Froot Loops. Deliciosa torta con cereal "Froot Loops".  

Para ver más recetas de cocina, haz click aquí.

   

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De qué te pierdes si no comes quelites
Mi abuela dejó al centro de la mesa una olla de barro alargada. Al destaparla llegó a mí una gran desilusión: en ella había un revoltijo de hilos verdes con olor a hierbas mojadas que se enredaba uno con otro. Apenas unos cubitos de cebolla le daban algo de juego visual a ese platillo al que la mamá de mi mamá refirió como quelites. “Te van a gustar. Les puse ajito”, dijo, como si aquella aseveración convenciera a una niña de diez años a atajar ese amasijo verde como a un trozo de pastel. A regañadientes –o para probar las tortillas aún calientitas de las señoras que trabajaban con mi abuela en su restaurante– me hice un taco. A mi boca llegaron duras notas a tierra, a las “tortitas de pasto” que mi hermano y yo hacíamos cuando jugábamos a la comidita en el parque y no había más ingredientes para los guisos que el lodo. Me pareció justo añadirle al taco unas gotas de limón. La experiencia mejoró drásticamente. En los quelites ahora brillaba algo que me sabía a sal y que ahora refiero como la mineralidad del suelo presente en la milpa de mis abuelos. Me gustó. Me gustó más cuando otro día mi abuela los preparó con papas y aceite de oliva. Desde entonces hasta la palabra me recuerda a ella, a los domingos en su casa de campo, al calor de su cocina cuando afuera caían las heladas. Hace poco tuve la oportunidad de volver a conectar con el recuerdo. Confieso que desde que mi abuela murió no he ido a esa casa en el campo, ni probado quelite alguno. Fue en el evento organizado en Arca Tierra que dos cocineros pusieron frente a otros comensales y a mí varias preparaciones elaboradas con estas hierbas. Lucio Usobiaga, director de dicho proyecto donde, además, entrega los vegetales que crecen en sus chinampas a restaurantes y particulares, y Rafael Mier, director de Fundación tortilla, nos invitaron a cortar quelites en la milpa de las chinampas de Arca Tierra en Xochimilco. El evento –segundo capítulo de la Milpa Viva en la Chinampa– reunió a dos cocineros quienes, además de aleccionarnos sobre quelites, nos demostraron que pueden ser piedra angular en un banquete celebratorio. Con los quelites traídos de su natal Oaxaca, Thalía Barrios, cocinera de la Levadura de olla, preparó una sopa de guías de calabaza y quelites y un cerdo con mole acompañado de verdolagas aderezado con los sabores de la leña. El veracruzano Lesterloon Sánchez preparó platillos como un chile capeado relleno de quelites cubierto por una salsa de piloncillo de balance sorprendente.Ya entrados en la materia, Rafael Mier nos contó sobre la existencia de más de 350 tipos de quelites que se dan paso entre las milpas mexicanas. Por la diversidad de las cinco zonas geográficas distribuidas en el territorio nacional, los productos que crecen en cada región cambian, así que la regla de que en la milpa sólo calabaza, chile y frijol no está escrita en piedra.Qué son los quelites, cuáles son sus beneficios y algunos ejemplosMás que un ingrediente, los quelites son una categoría de hierbas comestibles que encuentran salida entre los productos de la milpa. “La palabra quelite proviene del náhuatl quilitl. Esa palabra hacía referencia a los vegetales, así como nosotros hoy nos referimos a las verduras, en las que en realidad hablamos de una gran cantidad de productos”, complementa Rafael. Actualmente se encuentran bajo este campo semántico alimentos como el amaranto que, antes ser la materia prima de una alegría, es una planta compuesta por botones de bolitas rojas. También están los olvidados quintoniles, los deliciosos huauzontles, los pungentes rábanos, el chipilín que tanto sabor da a los tamales chiapanecos, la chaya que hace brillar la gastronomía yucateca, el pápalo que no falta en centenas de taquerías y los reyes de la Navidad y la Cuaresma, los romeritos. El sabor de cada uno es una experiencia particular; algunos aportan acidez, otros pungencia, notas cítricas o anisadas que complejizan los guisos mexicanos desde épocas precolombinas. Muestra de ello es su presencia en el Códice Florentino y siglos despúes en el Cocinero mexicano de 1831. Pero el poder nutricional de estas pequeñas y humildes hierbas rebasa su grandeza culinaria. Ese color verde característico sólo puede significar una cosa: fibra, mucha fibra. Adicionalmente poseen grandes cantidades de vitamina A y C, calcio, potasio y hierro infaltable en un sistema inmunológico fuerte. Sus usos medicinales son tan efectivos como ancestrales. Por ejemplo, la chaya se ha usado para curar dolores de riñones, las verdolagas para aliviar estragos digestivos, la hoja santa para los dolores de cabeza y el estómago, el pápalo para limpiar el hígado.Hace falta devolver los quelites al discurso de los manteles cotidianos, a los manteles largos, al teruño de los locales con manteles de plástico. Los quelites son historia que crece humildemente en el campo mexicano y aporta capas de complejidad a los guisos que requieren tiempo. En cada uno hay un tremendo aporte nutricional, medicina que cura el cuerpo y el espíritu y cultura viva que penas acaricia la billetera.
De qué te pierdes si no comes quelites
Mi abuela dejó al centro de la mesa una olla de barro alargada. Al destaparla llegó a mí una gran desilusión: en ella había un revoltijo de hilos verdes con olor a hierbas mojadas que se enredaba uno con otro. Apenas unos cubitos de cebolla le daban algo de juego visual a ese platillo al que la mamá de mi mamá refirió como quelites. “Te van a gustar. Les puse ajito”, dijo, como si aquella aseveración convenciera a una niña de diez años a atajar ese amasijo verde como a un trozo de pastel. A regañadientes –o para probar las tortillas aún calientitas de las señoras que trabajaban con mi abuela en su restaurante– me hice un taco. A mi boca llegaron duras notas a tierra, a las “tortitas de pasto” que mi hermano y yo hacíamos cuando jugábamos a la comidita en el parque y no había más ingredientes para los guisos que el lodo. Me pareció justo añadirle al taco unas gotas de limón. La experiencia mejoró drásticamente. En los quelites ahora brillaba algo que me sabía a sal y que ahora refiero como la mineralidad del suelo presente en la milpa de mis abuelos. Me gustó. Me gustó más cuando otro día mi abuela los preparó con papas y aceite de oliva. Desde entonces hasta la palabra me recuerda a ella, a los domingos en su casa de campo, al calor de su cocina cuando afuera caían las heladas. Hace poco tuve la oportunidad de volver a conectar con el recuerdo. Confieso que desde que mi abuela murió no he ido a esa casa en el campo, ni probado quelite alguno. Fue en el evento organizado en Arca Tierra que dos cocineros pusieron frente a otros comensales y a mí varias preparaciones elaboradas con estas hierbas. Lucio Usobiaga, director de dicho proyecto donde, además, entrega los vegetales que crecen en sus chinampas a restaurantes y particulares, y Rafael Mier, director de Fundación tortilla, nos invitaron a cortar quelites en la milpa de las chinampas de Arca Tierra en Xochimilco. El evento –segundo capítulo de la Milpa Viva en la Chinampa– reunió a dos cocineros quienes, además de aleccionarnos sobre quelites, nos demostraron que pueden ser piedra angular en un banquete celebratorio. Con los quelites traídos de su natal Oaxaca, Thalía Barrios, cocinera de la Levadura de olla, preparó una sopa de guías de calabaza y quelites y un cerdo con mole acompañado de verdolagas aderezado con los sabores de la leña. El veracruzano Lesterloon Sánchez preparó platillos como un chile capeado relleno de quelites cubierto por una salsa de piloncillo de balance sorprendente.Ya entrados en la materia, Rafael Mier nos contó sobre la existencia de más de 350 tipos de quelites que se dan paso entre las milpas mexicanas. Por la diversidad de las cinco zonas geográficas distribuidas en el territorio nacional, los productos que crecen en cada región cambian, así que la regla de que en la milpa sólo calabaza, chile y frijol no está escrita en piedra.Qué son los quelites, cuáles son sus beneficios y algunos ejemplosMás que un ingrediente, los quelites son una categoría de hierbas comestibles que encuentran salida entre los productos de la milpa. “La palabra quelite proviene del náhuatl quilitl. Esa palabra hacía referencia a los vegetales, así como nosotros hoy nos referimos a las verduras, en las que en realidad hablamos de una gran cantidad de productos”, complementa Rafael. Actualmente se encuentran bajo este campo semántico alimentos como el amaranto que, antes ser la materia prima de una alegría, es una planta compuesta por botones de bolitas rojas. También están los olvidados quintoniles, los deliciosos huauzontles, los pungentes rábanos, el chipilín que tanto sabor da a los tamales chiapanecos, la chaya que hace brillar la gastronomía yucateca, el pápalo que no falta en centenas de taquerías y los reyes de la Navidad y la Cuaresma, los romeritos. El sabor de cada uno es una experiencia particular; algunos aportan acidez, otros pungencia, notas cítricas o anisadas que complejizan los guisos mexicanos desde épocas precolombinas. Muestra de ello es su presencia en el Códice Florentino y siglos despúes en el Cocinero mexicano de 1831. Pero el poder nutricional de estas pequeñas y humildes hierbas rebasa su grandeza culinaria. Ese color verde característico sólo puede significar una cosa: fibra, mucha fibra. Adicionalmente poseen grandes cantidades de vitamina A y C, calcio, potasio y hierro infaltable en un sistema inmunológico fuerte. Sus usos medicinales son tan efectivos como ancestrales. Por ejemplo, la chaya se ha usado para curar dolores de riñones, las verdolagas para aliviar estragos digestivos, la hoja santa para los dolores de cabeza y el estómago, el pápalo para limpiar el hígado.Hace falta devolver los quelites al discurso de los manteles cotidianos, a los manteles largos, al teruño de los locales con manteles de plástico. Los quelites son historia que crece humildemente en el campo mexicano y aporta capas de complejidad a los guisos que requieren tiempo. En cada uno hay un tremendo aporte nutricional, medicina que cura el cuerpo y el espíritu y cultura viva que penas acaricia la billetera.
10 platillos y bebidas tradicionales para el Día de Muertos
El Día de Muertos es una de las celebraciones más representativas de la cultura mexicana, pues es una mezcla de elementos antiguos y coloniales, lo que la hace una fiesta inmensamente rica. Por si fuera poco, esta celebración está dedicada a nuestros seres queridos que ya no están con nosotros. Durante el 1 y 2 de noviembre, las familias mexicanas se congregan para recordar a sus ancestros a través de fotos, recuerdos y sus platillos favoritos. Las ofrendas de Día de Muertos se caracterizan por el colorido papel picado, las fotografías de los difuntos y el olor a copal, mientras que también requieren de velas, sal, bebidas de todo tipo y los platillos favoritos de nuestros antepasados. Aunque todos los elementos ofrenda de Día de Muertos son importantes y especiales, la comida tiene un lugar especial las ofrendas y en el corazón de las familias mexicanas, pues el proceso para preparar estos tradicionales platillos nos permite conectarnos con nuestras raíces y nuestros seres queridos. Es por esto que es importante continuar con la tradición y así promover la cultura dentro y fuera de México. Este Día de Muertos 2021, en kiwilimón te invitamos a armar una ofrenda y te recomendamos las 10 recetas más tradicionales para celebrar el 1 y 2 de noviembre. 10 recetas de Día de MuertosEstas 10 recetas muy mexicanas son los platillos perfectos para engalanar tu ofrenda y para pasar el Día de Muertos en familia. Puedes elegir entre platos típicos, bebidas, dulces y destilados. Pan de muertoEl pan de muerto es el principal elemento de la ofrenda de Día de Muertos, pero también es el más delicioso, pues millones de mexicanos esperan con ansias su llegada a las panaderías. El pan más popular y comercial es el que todos conocemos hoy en día: un esponjoso pan redondo con sabor a naranja, barnizado con mantequilla, espolvoreado con azúcar blanca y coronado con “huesitos” y una “cráneo” del mismo pan. A pesar de la popularidad de este pan, no es el único que se coloca en las ofrendas, pues existen docenas de versiones, entre ellas destacan las “despeinadas” y los panes en forma de mariposa de Mixquic, las “muertes” típicas del Estado de México, el pan conejo de Texcoco, las "almas" de Guanajuato, el pan de ofrenda de Michoacán, las “regañadas” de Oaxaca y los golletes de Puebla, entre muchos otros deliciosos panes. Si quieres preparar pan de muerto para el 1 y 2 de noviembre, en kiwilimón te recomendamos estas deliciosas recetas:Pan de Muerto Glaseado Pan de Muerto Relleno de Guayaba y Queso3 Panes de Muerto RellenosPan de Muerto de MuñecaCalaveritas de azúcarOtro elemento imperdible de cualquier ofrenda de Día de Muertos es la calaverita de azúcar, pues es muy colorida y un dulce muy popular entre los niños. Esta tradición se ha modificado a través de los años, pues los pueblos indígenas solían conservar los cráneos de sus seres queridos, sin embargo, durante la colonización, esta práctica fue erradicada y sustituida por el uso de figuras de alfeñique y calaveritas de azúcar. Actualmente existen calaveritas de chocolate, amaranto y otros ingredientes. En kiwilimón tenemos increíbles calaveritas para tu ofrenda:Calaveras de Cereal con ChocolateCalaveritas de Amaranto con ChocolateManzanas con Chocolate de CalaveritaMoleEl mole es una de las joyas de la gastronomía mexicana, pues combina todo tipo de ingredientes que terminan por crear un platillo complejo y delicioso. El mole es tan importante para los mexicanos que es imperdible en las ofrendas de Día de Muertos, pues es una comida que se elabora en ocasiones y celebraciones especiales. Prepara el mole que más les gustaba a tus seres queridos y guarda el resto para disfrutar en compañía de tu familia y honrar la gastronomía de nuestro país. Recuerda que en kiwilimón tenemos las mejores recetas de mole para el 1 y 2 de noviembre:Mole Negro Oaxaqueño con Arroz RojoMole Blanco de Novia con PolloMole Rosa con PolloMole Manchamanteles con Pollo Tradicional Mole VerdeMole AmarilloTamalesPara continuar con la degustación de comida mexicana, en tu ofrenda no pueden faltar los tamales. No importa si son rojos, verdes, de mole o de dulce, siempre serán clave en las ofrendas de Día de Muertos. En la actualidad, los tamales son un platillo que consumimos a diario, sin embargo, en la antigüedad se preparaban para ocasiones especiales y celebraciones. Es por esto que es importante incluirlos en tu ofrenda, pues es un plato que se ha transformado a través de los siglos, pero que aún conserva su significado especial. Si quieres preparar tamales caseros para recordar a tus seres queridos, no te puedes perder estas recetas: Tamales de Chicharrón en Salsa VerdeTamal de FrijolTamales Oaxaqueños de MoleTamal Relleno de Chile con QuesoTamales de Queso con ZarzamoraAtoleEl atole es una bebida muy reconfortante, dulce y perfecta para acompañar los tamales, por lo que no puede faltar en tu altar de Día de Muertos. Al igual que platillos como el mole y el pan de muerto, el atole también es de origen prehispánico. Esta bebida tradicional se prepara con maíz, agua, fruta, azúcar y canela. Acompaña tus tamales caseros con un atole bien caliente, solo elige entre una de las siguientes recetas:Atole de CajetaAtole de RompopeRico Atole de FresaAtole de MazapánAtole de NuezCafé de ollaOtra excelente opción para acompañar tus platillos el 1 y 2 de noviembre es el café de olla, una versión que incluye un toque de canela y piloncillo, lo cual lo hace aún más aromático. Esta tradicional bebida suele prepararse en una olla de barro, de ahí su nombre. CorundasCelebra el Día de Muertos con unas sabrosas corundas, un platillo típico del estado de Michoacán. Este tamal triangular se prepara con maíz, manteca de cerdo, sal y hojas de caña de maíz. Aunque pueden disfrutarse solas, las corundas también pueden bañarse con salsa y acompañarse con queso. En ocasiones especiales, suelen rellenarse con pollo o carne de cerdo. Pon manos a la obra y prepara unas ricas corundas para tu ofrenda y para disfrutar en familia. Dulce de calabazaPara cerrar con broche de oro, no puede faltar el dulce de calabaza o calabaza en tacha, uno de los postres más tradicionales para esta época del año. Para preparar este dulce típico se necesita calabaza de Castilla, piloncillo y canela. Dulce de tejocoteEl tejocote es una pequeña fruta nativa de México, la cual se puede preparar en dulce y también es uno de los principales ingredientes del ponche navideño. Para el Día de Muertos, puedes preparar esta fruta con un almíbar de piloncillo, es el postre ideal para tu ofrenda. DestiladosEn la ofrenda del 1 y 2 de noviembre no pueden faltar los destilados mexicanos, pero esto dependerá de los gustos de tus seres queridos. No importa si eliges tequila, mezcal, bacanora, sotol o raicilla, lo más importante es mantener vivas nuestras tradiciones.
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