¿Cuánto ejercicio debes hacer para bajar de peso?
Dietas y Nutrición

¿Cuánto ejercicio debes hacer para bajar de peso?

Por Kiwilimón - Junio 2014
¿Estás tratando de bajar de peso  y sabes que necesitas el ejercicio, pero no eres fan? No tienes que pasar siete días a la semana en el gym dándole duro a las máquinas y las pesas, pero la constancia definitivamente juega un papel en el proceso de alcanzar tus metas (y mantenerlas). Nuestras amigas de ActitudFem , nos comparten su información sobre la cantidad de ejercicio que debes hacer para poder bajar de peso. Para bajar de peso lo mejor es hacer ejercicio una hora al día, seis días de la semana. No se trata sólo de las calorías que quemas, sino de los hábitos que construyes alrededor de la constancia. Cuando haces ejercicio todos los días, aunque sea pasear al perro o caminar al trabajo, creas un hábito o un ritual difícil de romper, algo tan común para tu día que lo haces sin pensarlo (como lavarte los dientes). De acuerdo con la entrenadora australiana Michelle Bridges, si sabes que el ejercicio es algo diario y no algo que haces unos días sí y otros no, es más probable que lo hagas sin darte la oportunidad de justificar una falta. Lo que ella recomienda es que tengas días de ejercicio “duro” (como ir al gym) tres veces por semana, y ejercicio pasivo (como caminar o yoga) los otros tres, con un día de descanso. Ejercitarte seis días de la semana te hará más consistente, y te dejará llegar más rápido a tu meta. Así que incluso si sólo tienes clase de spinning 3 veces por semana no te olvides de hacer algo físico los otros tres.       Ver artículo original.  

Vientre plano en 3 días

Alimentos altos en Vitamina C

Jugo verde para bajar de peso

Califica este artículo
Calificaciones (0)
Sé el primero en dar una calificación
PUBLICIDAD
Lo mas leído
“La vida es como una caja de chocolates” pero, a diferencia de la creencia de la Señora Gump, sí podemos saber qué nos tocará si nos adentramos en el origen y el proceso de la transformación del cacao al chocolate. Latinoamérica, Ecuador y Brasil son de los principales productores de cacao del mundo. Aunque México no está entre los cinco principales productores, es considerado como uno de los productores con mayor calidad de cacao a nivel mundial, con 30 mil productores a nivel nacional y cultivos concentrados principalmente en Tabasco (68.8%), Chiapas (31.1%), Guerrero y Oaxaca, donde se cultivan 45,376 toneladas anuales a cielo abierto. En México, nuestro consumo de chocolate per cápita es de 750 gr., en comparación con otros países como Brasil que reporta 1.6 kg. anual o Suiza con 11.9 kg. Estas cifras nos dan un excelente motivo para incrementar nuestro consumo de chocolate y, especialmente, de cacao, el cual aporta muchos beneficios a la salud, pues nos provee de minerales como potasio, zinc y ayuda a la liberación de endorfinas, causantes de la felicidad. Aquí te presentamos los principales tipos de chocolate: Chocolate blanco El chocolate blanco se elabora con manteca de cacao, azúcar y leche, es de color marfil. Chocolate con lecheSe elabora con el 30 al 46% de cacao (manteca y licor), azúcar y leche. Chocolate oscuro Pueden ser semi-amargos (con el 50 al 69% de cacao) y amargos (con el 70 al 90% de cacao). ¡Cuéntenos cuáles son sus chocolates y maridajes favoritos! Fuente: ASCHOCO, Asociación Nacional de Fabricantes de Chocolates, Dulces y Similares, A.C. (ASCHOCO), trabaja desde hace más de 80 años (1936), resaltando en México y el mundo, el valor cultural y alimenticio del chocolate y el cacao, además de un consumo informado. 
Las palomitas pueden tener cabida dentro de una dieta balanceada si sabes cómo prepararlas, pues contienen nutrientes importantes y ofrecen una variedad de beneficios para la salud.Las palomitas de maíz son un tipo especial de maíz que explota cuando se expone al calor; esto sucede porque en el centro de cada grano hay una pequeña cantidad de agua, que se expande cuando se calienta y eventualmente hace que el grano explote.Aunque no lo parezca porque son una botana muy popular, las palomitas de maíz son un alimento integral, lo que las hace naturalmente altas en varios nutrientes importantes y de acuerdo con varios estudios, existe una relación entre el consumo de granos integrales y beneficios para la salud como la reducción de la inflamación y la disminución del riesgo de enfermedad cardíaca, por ejemplo.Por su parte, una porción de 100 gramos de palomitas te aporta los siguientes nutrientes:Vitamina B1 (tiamina): 7% de la IDR.Vitamina B3 (Niacina): 12% de la IDR.Vitamina B6 (Piridoxina): 8% de la IDR.Hierro: 18% de la IDR.Magnesio: 36% de la IDR.Fósforo: 36% de la IDR.Potasio: 9% de la IDR.Zinc: 21% de la IDR.Cobre: 13% de la IDR.Manganeso: 56% de la IDR.Esto viene con un total de 387 calorías, 13 gramos de proteína, 78 gramos de carbohidratos, 5 gramos de grasa y 15 gramos de fibra, una cantidad extremadamente alta que convierte a esta porción de palomitas una de las mejores fuentes de fibra del mundo.Imagen tomada por Eduardo Casajús Gorostiaga, Unsplash.Hay muchas formas de preparar palomitas, quizá la más popular son aquellas preenvasada que se pueden hacer en microondas, sin embargo, la mayoría de las bolsas para microondas están revestidas con un químico llamado ácido perfluorooctanoico (PFOA), que se ha asociado con una variedad de problemas de salud.Para hacer palomitas saludables, lo mejor es hacerlas en la estufa y con sólo 3 cucharadas de aceite, que puede ser de oliva o de coco; esta cantidad de aceite bastará para hacer media taza de palomitas en grano y sólo necesitarás de media cucharadita de sal para sazonarlas.Si quieres tener un beneficio adicional, puedes espolvorearlas con levadura nutricional. La levadura nutricional tiene un sabor a nuez y queso y contiene varios nutrientes importantes, que incluyen proteínas, fibra, vitaminas B y varios minerales.
Hasta mi casa se colaba el aroma de unos bollos cociéndose en el horno. Inexorablemente, mi olfato se encendía como radar náutico e identificaba el origen del estímulo tan placentero. El hilo de fragancia, además de pan, susurraba especias –zaatar, para ser precisos– lo suficientemente remojadas en aceite de oliva como para que la receta completa se dibujara en mi cabeza. En menos de cinco minutos ya estaba escalando la pequeña reja verde que dividía la terraza de mis papás de la de los vecinos. Había que llegar a tiempo a la repartición de los talami zaatar mientras estaban humeantes. Desconozco las causas, pero mi calle era el hogar de una pequeña comunidad árabe que me acercó a temprana edad a la gloria de la gastronomía de Medio Oriente. Mis padrinos –además de vecinos– eran libaneses y, como la mitad de mi infancia la pasé imaginando que las escaleras de su casa eran el Monte Everest y su sala, el jardín de mis aventuras paleontológicas, la comida árabe me sabe a infancia. Entender esta cultura es más fácil si se parte de dos de sus pilares: la hospitalidad y la comunidad. Ya saben, no hay hospitalidad sin una letanía gastronómica y, sin embargo, los libaneses nos dicen hold my beer cuando hay que desvivirse por los invitados. “Visitas” para la comunidad es el sinónimo de “vacía tu alacena, compra todo el súper y cocina cuanto puedas”. ¿Quién es capaz de negarse a tal muestra de amor? Yo tampoco.De pequeña pensé que el hábito de súper alimentar a las visitas era propiedad de mis padrinos –a quienes llamaba tíos– y de sus hijos –a quienes llamo hermanos–. Cuando pisé algunos países de Medio Oriente y cuando la añoranza me llevó a restaurantes como Al Andalús o al Adonis, me di cuenta de que esa práctica es regla y que el mezze –variedad de aperitivos de la cocina árabe– define la hora de comer. El mezze es el resumen máximo de la cultura: al centro se estila poner hasta treinta platillos pequeños para la comunidad. Compartir lo que está dispuesto en la mesa es ley. Acá hay un platito con jocoque, el hummus está servido por allá. El kofte (carne picada y especiada) se pasa de mano a mano en una bandeja decorada con lechugas y rábano por si alguien quiere hacerse un taquito. Al extremo de la mesa alguien intenta pescar una bolita de kibbeh (carne molida especiada y frita) con el tenedor, y si no lo logra no importa: al centro gravita un refractario con kibbeh charola. Todos nos servimos tabbouleh (abajo la receta) o fattoush (ensalada verde con trozos de pan) y un par hojas de parra para ponerle verde al plato y para que la casualidad lo embarre con los restos del baba ganush (puré de berenjenas). Uno se podría perder en la bienvenida –de hecho, requiere mucha voluntad no hacerlo– pero, hay que esquivar esta trampa para primerizos. El plato fuerte, que casi siempre tiene que ver con cordero o alguna otra proteína cocinada en especias, aguarda. Habrá arroz o lentejas. Y sí o sí, hay que llegar al postre. Detengámonos un poco en este punto. Son pocas las culturas –como la francesa o la americana– fértiles en la elaboración de buenos postres. La árabe, influida por la cocina francesa y la del mediterráneo, hace maravillas con el dulce. Generalmente sus postres vienen en porciones pequeñas para que el acto de escoger no sea un problema. La reina es la miel, el azahar, la esencia de jazmín y los pistaches, como en una noche que huele a Sherezade. La pasta filo es el ángel que lo custodia todo. Los kanafeh (pastel de semolina con queso), los dedos de novia, los baklava (pastel con pasta de pistaches) completan el sueño. Como era de esperarse, mi hermano del alma heredó la sazón de mi madrina. Cuando lo visito, la tradición de sus ancestros continúa: saca todo su refri para atendernos. Su tabbouleh en especial tiene el poder de agasajar al más incrédulo. Mejor cuando se combina con un hummus recién hecho y lentejas como de relato bíblico. No los dejo con el antojo. Le pude sacar la receta y aquí la comparto. Aunque no les sepa a recuerdo, espero la disfruten con esa intensidad.Tabbouleh de Amir Balut (Kitchen Noob):4 jitomates bola, grandes1 cebolla blanca, grande3 manojos de perejil½ manojo de hierbabuena¾ de taza de trigo quebrado fino (bulgur)8 limones jugosos (yo le pongo dos limones menos, pero a Amir le gusta más cítrico)½ taza de aceite de oliva extra virgen1 ½ cucharadas de sal1 cucharada de pimientaEn una olla mediana pon suficiente agua y remoja el trigo bulgur durante 20 minutos hasta que se ablande. Luego, pica finamente todos los ingredientes. Aquí no hay atajos, todo debe quedar muy pequeño. Mezcla en un bowl lo suficientemente grande. Agrega la pimienta y la sal. Añade el jugo de limón y el aceite de oliva. Revuelve todo y rectifica sazón si requiere. Tapa con plástico y deja refrigerar durante media hora. ¡Disfruta!
Las sopas en lata son perfectas para cuando quieres ahorrarte un poco de tiempo en la cocina, pero si buscas darles un poco de sazón personal, estos trucos te pueden servir mucho.Aunque el valor nutritivo de las sopas envasada varía según el tipo de sopa y la forma en que se prepara, este tipo de alimentos sí contienen algunas vitaminas y algo de fibra. De hecho, si bien el procesamiento puede eliminar algunos de los nutrientes, como las vitaminas solubles en agua, otros nutrientes, como la fibra, pueden volverse más fáciles de digerir y absorber. Así que aprovecha estos trucos y prepara tu sopa así:Sopa de fideos con polloEstas sopas son deliciosas y sencillas, perfectas para los días de frío o de lluvia, y les puedes dar un toque como de ramen o de comida china si le añades un huevo cocido.Sólo calienta la sopa en la estufa hasta que hierva y mientras tanto, bate un par de huevos. Una vez que esté en ebullición, baja el fuego y revuelve la sopa con una cuchara de madera. Sigue revolviendo mientras viertes lentamente los huevos batidos en la olla. Después de echar el huevo, sólo deja que se cuajen con la sopa caliente sin moverlos; si no te gusta la idea del huevo también puedes agregarle champiñones en rodajas y cuando la sirvas, echarle un poco de ajonjolí tostado.Sopa de vegetalesUna sopita de vegetales es reconfortante y además, una forma de cenar ligero cualquier día de la semana. Para darle un sabor diferente y más delicioso, sólo tienes que añadirle un poco de queso rallado encima, pero también puedes añadirle unos cuantos crutones.LentejasPara llevar tu sopa de lentejas de lata al siguiente nivel, lo único que tienes que hacer es dorar un poco de salchicha y añadírsela o también puedes hacerlo con chorizo (puede ser de soya).Pon en práctica estos trucos y cuéntanos cómo le das más sabor a las sopas enlatadas en casa. 
NEWSLETTER
Suscribirme al Newsletter
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD