5 Endulzantes artficiales y la diabetes
Diabetes

5 Endulzantes artficiales y la diabetes

Por Kiwilimón - January 2015
¿Azúcar o edulcorante?, suelen preguntar el mesero(a) cuando toman la orden o sirven el pedido. En el caso de las personas con diabetes que deseen tomar alguna bebida o alimento endulzado, lo más conveniente es la segunda opción. Ahora bien, ¿son todos los endulzantes iguales o hay alguno que sea más apropiado que otro? Afortunadamente para quienes deben limitar el consumo de azúcar, existen varias opciones artificiales para endulzar la vida y las comidas. Si bien la función es la misma (reemplazar al azúcar para endulzar las comidas y las bebidas), las características son diferentes en cada uno de ellos. Los más conocidos son:
  • Sacarina: es un clásico entre los edulcorantes artificiales. Descubierta en 1879, la sacarina es 300 veces más dulce que el azúcar y pasa por el cuerpo sin dejar rastros, ya que no aporta calorías. Se la puede utilizar para comidas calientes o frías. Es recomendable evitarla durante el embarazo y la lactancia.
  • Aspartame: este endulzante fue descubierto de casualidad en 1965, por un químico que buscaba una droga para combatir la úlcera, y sólo fue aprobado para su uso en la década de 1980. El aspartame es 180 veces más dulce que el azúcar y provee muy pocas calorías. Se puede utilizar en comidas frías o calientes, aunque puede perder un poco de sus propiedades endulzantes a temperaturas elevadas. Este edulcorante ha recibido cuestionamientos por parte de algunos usuarios, quienes dicen que les provoca jaquecas, mareos, náuseas, fatiga y otras sensaciones. Sin embargo, existe una amplia variedad de estudios que demuestran que el aspartame es inofensivo para el cuerpo cuando se lo utiliza en dosis normales. Sólo una precaución: las personas que tienen una enfermedad hereditaria denominada fenilcetonuria, deben evitar este endulzante artificial.
  • Acesulfamo-k: descubierto casi por azar en 1967, este endulzante es aproximadamente 200 veces más dulce que el azúcar y se puede utilizar en comidas frías y calientes. Además, es termoestable, es decir que no pierde sus propiedades por la acción del calor, por lo cual se puede usar para cocinar y hornear.
  • Sucralosa: este edulcorante artificial descubierto en 1976 se obtiene del azúcar y es 600 veces más dulce que ésta (el doble que la sacarina). La sucralosa es el único edulcorante sin calorías que se fabrica a partir del azúcar y se utiliza en su reemplazo para bebidas de bajas calorías y alimentos procesados. Al igual que el acesulfamo-k, puede ser utilizado en comidas frías y calientes y puede incluirse durante la cocción y el horneado de alimentos. Muchos alimentos procesados y bebidas dietéticas la contienen.
  • Ciclamato: este edulcorante es 30 veces más dulce que el azúcar pero su uso se ha prohibido en los Estados Unidos, debido a que en 1970 se demostró que había causado cáncer de vesícula en los animales.
La ventaja de los edulcorantes artificiales que hemos mencionado en el caso de los pacientes diabéticos es de que no elevan el nivel de azúcar en la sangre y no cuentan como carbohidratos ni como grasas en las dietas de intercambio. Los alimentos en los que se mezclan, desde luego, si proporcionan calorías y hay que fijarse en esos ingredientes. Como en todo en la vida, se recomienda usar los edulcorantes en moderación. Con estos datos, cuando el mesero(a) te pregunten qué prefieres no sólo podrás decirle si quieres endulzante, sino también especificarle de qué tipo. Y cuando estés eligiendo tus bebidas y alimentos en el mercado, también podrás dedicarle dos minutos a leer el detalle de sus componentes, para elegir de manera inteligente la opción que prefieres. Recuerda que si tienes dudas sobre el uso de edulcorante o endulzantes artificiales y la diabetes, debes consultar con tu médico. El o ella podrá indicarte qué es lo mejor en tu caso, y de esa manera, podrás llevar una vida sana con diabetes.
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Son las doce del día y para el chef de casa podría ser un momento de angustia. ¿Qué voy a cocinar hoy? El dilema no se resuelve lanzando una moneda al aire, sobre todo si la familia pide renovar y, si a la par, hay un reporte qué entregar en el trabajo o una junta a la cual asistir. Las ideas se nos secan. El tiempo nos vigila. El refri espera. No te preocupes y sigue leyendo.Abre tu mente.Inspírate, inspírate, inspírate. Para saber qué cocinar hoy sobrevuela la página de tu súper favorito y entérate cuáles son los ingredientes de la temporada. Ellos te darán ideas sobre lo más fresco disponible. La otra –la infalible– es adentrarse en plataformas de cocina como Kiwilimón para explorar entre recetas y antojos. Nosotros renovamos nuestras sugerencias continuamente para que tu foco culinario permanezca prendido. Ya sabes, lo que no se te ocurre a ti, se le pudo ocurrir a alguien más. Checa tu guarida. Comienza por explorar tu congelador. ¿Todavía guardas el mole de tu tía desde su cumpleaños? ¿Tienes el chicharrón en salsa que te quedó de una comida familiar? Sácalos. Eso sí, no los presentes igual. Compleméntalos o dales una nueva forma para que nadie sospeche su procedencia bajo cero. Procura descongelar en la mañanita, a penas salga el sol. El tema es que si descongelas de golpe algunos alimentos –como el salmón o el pollo– podrían tomar olor a refrigerador y hacerse fibrosos. Si en el congelador no hubo material de inspiración, continúa con el refri. Siempre hay algo al límite de caducar: esa será la señal divina que te hará saber qué cocinarás hoy. ¿Sólo tienes huevos? Todo cuenta. Una tortilla de patatas o una frittata de verduras son una comida entera si las complementas con una ensalada y rebanadas de pan a la parrilla.Lo último para explorar es la alacena. Una proteína –vegetal o animal, enlatada o en conserva– será suficiente. No la prepares desprovista de diversión. ¿Qué tal en un atún a la vizcaína o en unas tostadas de salpicón de atún? No olvides a las leguminosas como los frijoles, las lentejas y los garbanzos: ellas constituyen una fuente ideal de proteínas. Hay mil formas de convertirlas de guarnición a plato fuerte. ¿Nos comemos una hamburguesa de lentejas?Planea tu menú con anticipación. Mi recomendación: no te llenes de pensamientos logísticos el domingo por la noche. El sábado a medio día, con toda calma, planea qué cocinarás. Una buena forma de hacerlo es seguir un modelo de alimentación por días de la semana. Por ejemplo, lunes, platillos sin carne (usando proteínas vegetales); martes, comida tradicional; miércoles, proteína asada y ensaladas; jueves; cocina del mundo; y viernes, comida divertida. Así comenzarás el proceso creativo desde un punto de partida y con un buen balance nutricional. Un producto, mil formasUn ingrediente es un lienzo infinito. Él puede ser tu salvador en los capítulos diarios de “¿Y qué cocino hoy?”. Si tienes pollo y debes descongelar toda la pieza, piensa en las posibilidades de la misma cocción. Por ejemplo, el caldo del pollo te servirá de base para sopas, cremas y salsas. El pollo se puede dividir en tres partes. La primera, picado en cubos para preparar una ensalada cremosa; la segunda, desmenuzado y como relleno de unas enchiladas de chile cascabel; la tercera, como relleno de un chile poblano junto a un caldillo de tomate. A las verduras del caldo, drénalas y añádeles queso manchego y un poco de requesón para gratinarlas o bien, córtalas en cubos para preparar una ensalada con tocino. Si cociste calabacitas, una opción es rellenarlas con rajas y queso, hacerlas lasaña o bien, cortarlas a lo largo y grillearlas para sustituir un huarache de masa.ImprovisaNo te dio tiempo de inspirarte. No te dio tiempo de pasar al súper. No te sientas mal. A todos nos pasa. Aquí viene el tip: saltea todo lo que tengas de verduras en una olla, agrega una proteína y termina con una salsa para pasta. No tienes proteínas, pero tienes huevo. Unas tortitas de vegetales serán tus salvadoras. ¿Tienes pechugas de pollo y verduras? Júntalo todo y haz una nueva versión de discada para taquear. Recuerda que todo –sí, todo– cabe en una olla o en un taquito.
Mujeres de Colombia, Ecuador, Paraguay, Bolivia, Panamá, Chile, Argentina, Estados Unidos, Perú y México participan del 14 al 31 de julio en un Encuentro Mundial en el que habrá distintas actividades virtuales en torno a la cerveza, su producción y su venta.Este congreso en línea ha sido organizado por Mujeres Cerveceras en Latinoamérica, quienes celebran su primer aniversario, y es liderado por el colectivo Adelitas, de México, pero con la participación de colectivos en toda América Latina.Todas las actividades se llevarán a cabo a través de redes sociales con lives en Instagram y para el congreso, que está enfocado a los colectivos de la red de cerveceras, habrá un grupo privado de Facebook en el que los sábados 18 y 25 de julio habrá ponencias de mujeres profesionales relacionadas en el rubro cervecero que hablarán sobre, profesionalización, marketing digital, impacto social, economía y finanzas, de manera gratuita para las registradas.Las mujeres en la industria cervecera han estado presentes desde hace mucho y según la estadística, su participación es de 23.8 por ciento; actualmente se han hecho más presentes con su trabajo y se han organizado para estar visibles, abrir espacios y contribuir así con la perspectiva de género en este ramo.En medio de la pandemia por la enfermedad covid-19, algo tan social como compartir unas cervezas se ha vuelto inconcebible, pero las mujeres cerveceras le han dado la vuelta a esto y reconocen que la cerveza como elemento social “cambió su función”.De acuerdo con Jessica Martínez, Head Brewer de Malteza, hacer “un acercamiento con el consumidor a través de los contenidos digitales para mantener el vínculo” es la forma de adecuarse al panorama actual.El contenido digital es primordial para ellas en este momento, pues si antes los vendedores hacían un gran trabajo informando a los consumidores, con los puntos de venta cerrados han tenido que “reforzar esa información con catas, reseñas y contenido digital”.Estas mujeres están haciendo una gran labor, así que si quieres conocer más de ellas o tú misma tienes interés en la producción de cerveza, no te pierdas sus lives en Instagram.
Desde finales del 2019, un nuevo tipo de coronavirus comenzó a extenderse hasta pasar de Wuhan, China, a todo el mundo.Desde entonces, las medidas principales para combatir la enfermedad han sido básicas: lavarse las manos, evitar tocarse la cara y evitar multitudes, además de mantener una sana distancia y permanecer en casa el mayor tiempo posible.A más de seis meses de que el covid-19 haya aparecido, aún no una vacuna que nos proteja contra este virus, por lo que la jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum, en videoconferencia de prensa, anunció que el uso del cubrebocas continuará en la Ciudad de México hasta que exista una.Sheinbaum dijo que la CDMX es donde más pruebas se realizan y, por lo tanto, la que tiene más casos confirmados, mientras que respecto del uso de cubrebocas, señaló: “nuestra labor es seguir insistiendo en el uso de cubrebocas, nos parece que es fundamental, que es un modo de protección y de prevención; la nueva normalidad significa tener cubrebocas permanentemente hasta que no tengamos una vacuna”.Así que el cubrebocas es un accesorio vital en este momento y hay una amplia variedad para elegir uno, incluso existe ya uno transparente, pero los más comunes y prácticos, porque pueden ser reutilizados, son los de tela. Estos cubrebocas, cuando están hechos con varias capas y cubren bien la boca y la nariz, son muy eficientes.Sin embargo, requieren también de cierto mantenimiento, por lo que si eres usuario de un cubrebocas de este tipo, es importante que sepas cómo mantenerlo limpio. No olvides lavarte las manos siempre antes de ponértelo y antes de quitártelo.Puedes lavarlo en lavadora o a mano. Si lo haces en lavadora, hazlo dentro de una bolsa para ropa delicada, así no se maltratará con las demás prendas y simplemente usa un detergente para ropa y agua caliente.Si lo haces a mano, primero remójalo en agua caliente con jabón durante 5 minutos. Una vez que el agua esté tibia, lávalo y enjuágalo. También puedes hervirlo durante 1 minuto después de haberlo lavado.El uso del cubrebocas funciona más como protección hacia los otros que para uno mismo, por lo que es muy importante que todos lo usemos.
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