¿Cómo controlar la diabetes en Navidad?

Por Kiwilimón - Noviembre 2014
La Navidad y la llegada de un Nuevo Año es una época de alegría, de fiestas, de reuniones familiares, y de atracones. Pero eso no significa que tengas que privarte de la diversión si tienes diabetes. Lo importante es que te prepares, que sepas lo que puedes comer sin peligro y lo que debes evitar. Oriéntate con estos consejos que te compartimos: Si te invitan a una fiesta o reunión
  1. Come una merienda o refrigerio saludable antes de salir. Si te vas de fiesta con el estómago vacío, es más difícil que puedas controlarte.
  2. Haz un plan. Ya en la fiesta, examina las opciones antes de servirte, y haz una nota mental de lo que vas a comer y en qué cantidad. Elige los alimentos sanos y sírvete porciones pequeñas, que se ajusten a tu plan mental.
  3. Si es una comida tipo bufét, sírvete tu plato y aléjate de la mesa para evitar tentaciones.
  4. Evita los alimentos como pavo o carnes con salsa, o jamones glaseados. Elige carnes magras y, si seleccionas el pollo o el pavo, no te olvides quitarles la piel.
  5. Elige platillos acompañantes y verduras que no tengan salsas o aliños a base de mantequilla, crema, azúcar o mayonesa. Lo mejor son las verduras frescas o congeladas bajas en sodio con salsas ligeros.
  6. Saborea la comida. Si comes despacio, reduces la posibilidad de comer más de la cuenta.
  7. Toma agua. Es sana y no tiene calorías. Segunda opción: bebidas con pocas calorías, como agua carbonatada, té sin azúcar o refrescos dietéticos.
  8. No bebas alcohol, a no ser que tu médico te lo permita. Si te lo autoriza, bébelo junto con la comida.
  9. A la hora de los postres, aléjate de las tartas y pasteles con alto contenido de grasa, colesterol y azúcar. Es mucho más saludable comer frutas frescas.
  10. Concéntrate en tu familia y tus amistades y en las actividades de la fiesta, no en la comida.
  11. Sal a caminar después de la comida. Si hay baile en la fiesta, hazlo. Es una forma magnífica de quemar calorías.
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  1. Si vas a servir carnes, cocínalas al horno o a la parrilla. Evita los alimentos fritos.
  2. Aumenta la cantidad de fibra. Como acompañantes a los platos principales, sirve panes integrales, vegetales, leguminosas (frijoles, habichuelas o porotos; habas, guisantes, chícharos o arvejas; garbanzos, etc.)…
  3. Aligera las salsas y aderezos. Usa mayonesa, aliño, crema agria, etc. bajas en grasa.
  4. Sirve frutas frescas o enlatadas (que no tengan azúcar agregada), en lugar de pasteles (tortas) y helados. O transforma un postre alto en calorías, sustituyendo la leche entera por leche descremada o baja en grasa.
No dejes que la diabetes te impida tomar parte de las festividades. Si decides de antemano lo que vas a comer, no tienes que convertirte en un aguafiestas, que cuestiona cada bocado que se lleva a la boca. Como ves, la clave es hacer un plan definido, servirte alimentos sanos en porciones pequeñas y no repetir. Y todo eso es posible con un poco de control y de fuerza de voluntad. recetas para diabeticos en navidad
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Pasillo de Humo es un pequeño rincón de Oaxaca en la Ciudad de México, además, es el lugar perfecto para adentrarse en la gastronomía oaxaqueña con sus deliciosas tlayudas, moles y cócteles. La legendaria Celia Florián, una de las cocineras tradicionales más importantes y galardonas de nuestro país y la mente maestra detrás del restaurante Las Quince Letras en Oaxaca, junto con su hijo Alam Méndez, quien llevó la comida oaxaqueña a Washington, fueron los encargados de traernos la auténtica cocina oaxaqueña a la Ciudad de México. Los platillos que podrás encontrar en Pasillo de Humo son una versión contemporánea de la comida oaxaqueña, pero siempre con el sabor que caracteriza esta tradición culinaria. A través de sus recetas, Celia y Alam se han dado a la tarea de demostrarle al mundo que la comida tradicional oaxaqueña es tan compleja y esplendorosa como cualquier otra. Para comenzar tu viaje a través de la tradición culinaria de Oaxaca, te recomiendo los molotes istmeños de plátano macho con mole rojo, son el balance perfecto entre dulce y picoso, un digno representante de la comida oaxaqueña. Para el plato fuerte, puedes probar la crujiente y deliciosa tlayuda de chorizo y chapulines, el aromático mole rojo, la decadente panceta de cerdo con mole manchamanteles o el mole amarillo de res. Cada uno de estos postres te enamorarán de la gastronomía oaxaqueña bocado a bocado. Pasillo de Humo también ofrece una increíble selección de cócteles y los mejores mezcales. Te recomiendo el cóctel con chepiche, mezcal, pepino y limón. Aunque también puedes pedir el tradicional chocolate oaxaqueño. Para el postre, te sugiero probar el clásico tamal de chocolate. Si visitas este pedacito de Oaxaca a la hora de desayuno, no te puedes perder el pan dulce y el chocolate caliente. Luego puedes pedir la cazuela con huevo estrellado, hoja santa, quesillo y chapulines.
Por lo general, lavar frutas y verduras con agua suele ser suficiente para eliminar la mayoría de los microbios y posibles patógenos que se encuentren en los productos frescos, pero a veces hay algunos que simplemente nos causan más desconfianza, como las fresas.Los productos frescos pueden albergar bacterias, hongos y otros microbios junto con trazas de productos químicos. Afortunadamente, hay pasos que puede tomar para ayudar a mejorar la seguridad de las frutas y vegetales.Por ejemplo, aunque parezca un paso sobrentendido, cuando manejemos frutas o en general nuestros alimentos frescos, debemos tener las manos limpias, así que primero debes lavar tus manos con agua y jabón.Otros puntos clave son limitar las cantidades que compras, pues la mayoría de los productos frescos sólo se puede almacenar de dos a cinco días, aunque frutas como las manzanas pueden durar mucho más en temperaturas adecuadas.Por otra parte, aunque lavar los productos antes de guardarlos puede parecer una idea práctica, hacerlo puede promover el crecimiento bacteriano y acelerar el deterioro, por lo que es más recomendable esperar y lavar las frutas hasta antes de usarlas. La forma correcta de lavar las frutas sin jabones ni químicosNingún método de lavado elimina por completo o mata todos los microbios que puedan estar presentes en las frutas, pero la ciencia ha demostrado que enjuagar minuciosamente los productos frescos bajo el chorro de agua es una forma eficaz de reducir el número de microorganismos. Además, lavar las frutas también ayuda a eliminar los residuos de pesticidas que puedan tener.Para lavar tus frutas sólo tienes que frotarlas bajo el chorro de agua, para eliminar la suciedad y los microorganismos de la superficie. También puedes sumergirlas en un recipiente limpio lleno de agua y tallarlas ahí, sin usar soluciones de jabón ni de cloro, pues algunas frutas son porosas y podrían absorber esos químicos, y cambiar su seguridad y sabor.Cómo lavar frutas con cáscaras o exteriores durosMuchas veces pensamos que este tipo de frutas, como melones, piñas o naranjas, no requieren ser lavadas, pero es recomendable hacerlo, pues cuando cortas estas frutas, podrías introducir los microbios de la superficie a la parte que te vas a comer, así que procura lavarlos bajo el chorro de agua antes de comenzar a pelarlos o cortarlos. Algunas instituciones de salud pública recomiendan además usar un cepillo limpio para frutas y verduras, con el fin de eliminar de manera más eficaz cualquier patógeno potencial de la piel o cáscara.Manzanas, pepinos y otras frutas firmes: lava bien frotando con tus manos bajo el chorro de agua o pela para eliminar ceras de preservación. Melones: las superficies rugosas y enredadas de algunos tipos de melón son un gran ambiente para microorganismos que se puede transferir a las superficies interiores cuando los cortas, así que para minimizar el riesgo de contaminación, cepille los melones y lávalos bajo el agua corriente antes de pelarlos o cortarlos en rodajas.Frutos rojos: las moras, las fresas o las zarzamoras son conocidas como frutos rojos o bayas, y son extremadamente frágiles, por lo que es importante ser extremadamente cuidadoso con ellas. La forma más fácil de lavar las fresas, moras y demás bayas es colocarlas en un colador y enjuagarlas con un chorro lento de agua corriente. No es recomendable remojarlas, porque los frutos rojos, como las fresas, actúan como una esponja y absorben mucha agua, lo cual afecta tanto su sabor como su textura. En el caso particular de las fresas, no debes quitar los tallos antes de lavarlas, ya que eso creará otra forma de que absorban agua.Melocotones, ciruelas y otros frutos suaves. Lávalos bajo el agua corriente y sécalos con papel o servitoallas.Si para tu paz mental necesitas algo que te haga sentir que estás desinfectando tus frutas, puedes probar con una mezcla de vinagre y agua, libre de químicos. Llena un recipiente grande con 8 tazas de agua, agrega 2 cucharadas de vinagre de manzana, y remoja ahí durante 15 minutos las frutas y verduras. Después de que haya transcurrido el tiempo, frota suavemente, cuela, seca y listo. Considera evitarlo con las frutas y verduras porosas, para que no cambien ni su sabor ni su textura.
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