Expertos encuentran relación entre la diabetes y el uso del microondas
Diabetes

Expertos encuentran relación entre la diabetes y el uso del microondas

Por Kiwilimón - Agosto 2015
¿Eres de los que usa el microondas para calentar todo? Una reciente investigación de la Universidad de Nueva York en Estados Unidos, informó que el uso de recipientes plásticos para calentar la comida en el microondas está relacionado con el desarrollo de diabetes. Esto se debe a que al entrar en contacto con el calor, los recipientes de plástico liberan toxinas pertenecientes al compuesto orgánico “Bisfenol A”, que causan resistencia a la insulina y propician la presión alta, dos factores que favorecen el desarrollo de diabetes. Para realizar el estudio, el Doctor Leonard Trasande, del Centro Médico de la Universidad de Nueva York, utilizó muestras de orina de niños y jóvenes de 6 a 19 años para medir sus niveles de DINP y DIDP. La muestra arrojó que hay una gran asociación entre la hipertensión arterial y los niveles de DINP DIDP en los participantes del estudio. Los investigadores explicaron New York Daily News que esto no prueba que los ftalatos causen la diabetes directamente, pero contribuyen a ella debido a quepromueven la  hipertensión arterial, un factor importante en la diabetes. El Doctor Trasande explicó que la investigación se suma a las crecientes preocupaciones sobre los productos químicos ambientales, los cuales podrían contribuir a la resistencia a la insulina, la hipertensión arterial y otros trastornos metabólicos. Y añadió: “Nuestro estudio expresa la preocupación por la necesidad de probar la toxicidad de los productos químicos antes de su amplia y generalizada utilización..”. Las recomendaciones de Medical Daily para reducir la exposición a DINP y DIDP son:
  • No utilizar recipientes o envolturas de plástico al calentar comida en el horno de microondas.
  • No lavar los recipientes de plástico en el lavavajillas para evitar la fuga de plastificantes en la comida.
  • No utilice recipientes de plástico etiquetados con los números 3, 6 o 7. Estos números se pueden encontrar en la parte inferior y es indicativo de la presencia de ftalatos en el material.
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Limpia tu rostro de forma natural con estas sencillas recetas perfectas para preparar en casa: Miel La miel es famosa por sus beneficios para la piel: es exfoliante, desinflamatoria e hidratante. Se puede mezclar con avena o con yogurt para exfoliar, con cúrcuma y limón para iluminar la piel, entre muchas otras combinaciones. En esta ocasión, les recomendamos probar la mezcla de miel y aceite de oliva para hidratar y suavizar tu piel. Sólo tienes que mezclar muy bien una cucharadita de miel con dos cucharadas de aceite de oliva, hasta obtener una pasta homogénea, aplícala en tu cara y retirala con agua tibia después de veinte minutos. ¡Te sentirás renovada! Romero El romero es un astringente natural. Puedes hervir varias ramitas con agua y utilizar ese líquido para limpiar tu cara por las noches. O bien, puedes derretir una cucharada de aceite de coco y mezclar con el romero, después cocinar esta mezcla por diez minutos más (hasta que el romero pierda su color) y colar bien la mezcla; después tienes que dejar enfriar un poco la mezcla y agregar cuatro cucharadas de yogurt y una de miel. Deja en el refrigerador durante una semana y aplica esta mascarilla durante diez minutos y retirala. Menta La menta es otro gran astringente y humectante natural. Para esta mascarilla, necesitas moler: diez hojas de menta, una rodaja de pepino y media cucharada de miel. Cuando obtengas una mezcla suave, aplica en tu rostro durante veinte minutos y retira con agua fría. Notarás al instante la diferencia. Sábila La sábila o aloe vera es perfecta para hidratar tu piel, incluso es buena para quemaduras o para mejorar el proceso de cicatrización. Para limpiar tu rostro de las impurezas, sólo necesitas mezclar muy bien una cucharada de sábila con una cucharada de miel y una de aceite de coco, refrigerar y colocar en tu rostro tras desmaquillarte. Deja actuar durante veinte minutos y retira con agua. Así de fácil tu rostro quedará limpio. Sal de mar Para obtener un exfoliante natural con sal: mezcla una cucharada de sal de Colima (o de mar) con una cucharada de miel. Aplica en tu rostro y masajea con tus dedos húmedos, después de diez minutos retira con agua tibia.
Hasta mi casa se colaba el aroma de unos bollos cociéndose en el horno. Inexorablemente, mi olfato se encendía como radar náutico e identificaba el origen del estímulo tan placentero. El hilo de fragancia, además de pan, susurraba especias –zaatar, para ser precisos– lo suficientemente remojadas en aceite de oliva como para que la receta completa se dibujara en mi cabeza. En menos de cinco minutos ya estaba escalando la pequeña reja verde que dividía la terraza de mis papás de la de los vecinos. Había que llegar a tiempo a la repartición de los talami zaatar mientras estaban humeantes. Desconozco las causas, pero mi calle era el hogar de una pequeña comunidad árabe que me acercó a temprana edad a la gloria de la gastronomía de Medio Oriente. Mis padrinos –además de vecinos– eran libaneses y, como la mitad de mi infancia la pasé imaginando que las escaleras de su casa eran el Monte Everest y su sala, el jardín de mis aventuras paleontológicas, la comida árabe me sabe a infancia. Entender esta cultura es más fácil si se parte de dos de sus pilares: la hospitalidad y la comunidad. Ya saben, no hay hospitalidad sin una letanía gastronómica y, sin embargo, los libaneses nos dicen hold my beer cuando hay que desvivirse por los invitados. “Visitas” para la comunidad es el sinónimo de “vacía tu alacena, compra todo el súper y cocina cuanto puedas”. ¿Quién es capaz de negarse a tal muestra de amor? Yo tampoco.De pequeña pensé que el hábito de súper alimentar a las visitas era propiedad de mis padrinos –a quienes llamaba tíos– y de sus hijos –a quienes llamo hermanos–. Cuando pisé algunos países de Medio Oriente y cuando la añoranza me llevó a restaurantes como Al Andalús o al Adonis, me di cuenta de que esa práctica es regla y que el mezze –variedad de aperitivos de la cocina árabe– define la hora de comer. El mezze es el resumen máximo de la cultura: al centro se estila poner hasta treinta platillos pequeños para la comunidad. Compartir lo que está dispuesto en la mesa es ley. Acá hay un platito con jocoque, el hummus está servido por allá. El kofte (carne picada y especiada) se pasa de mano a mano en una bandeja decorada con lechugas y rábano por si alguien quiere hacerse un taquito. Al extremo de la mesa alguien intenta pescar una bolita de kibbeh (carne molida especiada y frita) con el tenedor, y si no lo logra no importa: al centro gravita un refractario con kibbeh charola. Todos nos servimos tabbouleh (abajo la receta) o fattoush (ensalada verde con trozos de pan) y un par hojas de parra para ponerle verde al plato y para que la casualidad lo embarre con los restos del baba ganush (puré de berenjenas). Uno se podría perder en la bienvenida –de hecho, requiere mucha voluntad no hacerlo– pero, hay que esquivar esta trampa para primerizos. El plato fuerte, que casi siempre tiene que ver con cordero o alguna otra proteína cocinada en especias, aguarda. Habrá arroz o lentejas. Y sí o sí, hay que llegar al postre. Detengámonos un poco en este punto. Son pocas las culturas –como la francesa o la americana– fértiles en la elaboración de buenos postres. La árabe, influida por la cocina francesa y la del mediterráneo, hace maravillas con el dulce. Generalmente sus postres vienen en porciones pequeñas para que el acto de escoger no sea un problema. La reina es la miel, el azahar, la esencia de jazmín y los pistaches, como en una noche que huele a Sherezade. La pasta filo es el ángel que lo custodia todo. Los kanafeh (pastel de semolina con queso), los dedos de novia, los baklava (pastel con pasta de pistaches) completan el sueño. Como era de esperarse, mi hermano del alma heredó la sazón de mi madrina. Cuando lo visito, la tradición de sus ancestros continúa: saca todo su refri para atendernos. Su tabbouleh en especial tiene el poder de agasajar al más incrédulo. Mejor cuando se combina con un hummus recién hecho y lentejas como de relato bíblico. No los dejo con el antojo. Le pude sacar la receta y aquí la comparto. Aunque no les sepa a recuerdo, espero la disfruten con esa intensidad.Tabbouleh de Amir Balut (Kitchen Noob):4 jitomates bola, grandes1 cebolla blanca, grande3 manojos de perejil½ manojo de hierbabuena¾ de taza de trigo quebrado fino (bulgur)8 limones jugosos (yo le pongo dos limones menos, pero a Amir le gusta más cítrico)½ taza de aceite de oliva extra virgen1 ½ cucharadas de sal1 cucharada de pimientaEn una olla mediana pon suficiente agua y remoja el trigo bulgur durante 20 minutos hasta que se ablande. Luego, pica finamente todos los ingredientes. Aquí no hay atajos, todo debe quedar muy pequeño. Mezcla en un bowl lo suficientemente grande. Agrega la pimienta y la sal. Añade el jugo de limón y el aceite de oliva. Revuelve todo y rectifica sazón si requiere. Tapa con plástico y deja refrigerar durante media hora. ¡Disfruta!
En esta búsqueda de remedios naturales para el cabello, hoy te contamos un poco sobre la sábila, también conocida como aloe vera, el cual quizá ya conocías por sus propiedades para tratar quemaduras y heridas en la piel, pero también la sábila tiene múltiples beneficios para tu melena.El aloe vera es una planta que tiene hojas gruesas con una sustancia gelatinosa dentro de ellas, este gel es conocido como sábila y aplicado sobre la piel, es refrescante y calmante, por lo que se ha utilizado durante siglos por sus propiedades curativas. Pero además de sus beneficios para la piel, también puede ayudarte a fortalecer el cabello y hacer que tu cuero cabelludo sea más saludable. La mejor forma de usar aloe vera en el cabello es el gel crudo de la planta y puedes conseguirlo en casi cualquier farmacia o sacarlo de las hojas recién cortadas de una planta viva, si tienes una. Beneficios de la sábila en el cabelloPara usar la sábila en el cuero cabelludo y el cabello, sólo tienes que frotar dejar que penetre en los folículos pilosos para acondicionar y mejorar el cabello seco y dañado. Déjalo reposar durante una hora y después sólo enjuágalo con un shampoo suave.Sábila para calmar la comezón del cuero cabelludo¿Sabías que los síntomas de comezón en el cuero cabelludo y descamación de la piel debajo del cabello, típicos de lo que conocemos como caspa, se pueden tratar con sábila? Un estudio de 1998 encontró que el aloe vera ayudó a resolver la inflamación del cuero cabelludo que causa la caspa, pues los ácidos grasos que se encuentran en la planta de aloe tienen propiedades antiinflamatorias.Limpia el cabello grasoLa sábila limpia el tallo del cabello de manera eficiente y elimina el exceso de sebo (“grasa”) y los residuos de otros productos para el cabello, pero el mayor beneficio es que a diferencia de otros productos químicos en los productos para el cabello, la sábila no daña el cabello mientras lo limpia.Fortalece y repara el cabelloLa sábila contiene vitaminas A, C y E, las cuales contribuyen a la renovación celular y promueven un crecimiento celular saludable y un cabello brillante. Este gel también contiene vitamina B12 y ácido fólico, componentes que pueden evitar que el cabello se caiga.Puede promover el crecimiento del cabelloHay muchas personas que afirman que la sábila hace que el cabello crezca mucho más rápido, sin embargo, aún hay poca evidencia clínica para probar o refutar esas afirmaciones.Lo cierto es que si decides darle una oportunidad en tu melena, primero debes probar cómo reacciona tu piel al gel, para comprobar que no eres alérgica a la sábila o aloe vera. También debes tener cuidado si estás usando crema de hidrocortisona en la piel al mismo tiempo, pues el aloe vera puede aumentar la cantidad de cortisona que absorbe la piel cuando se usan juntas.
¿Sabías qué es posible aliviar los síntomas de la ansiedad y el estrés de manera natural? Prepárate para modificar tu dieta y añadir alimentos altos en triptófano, vitamina B, carbohidratos complejos, omega 3 y proteínas, los cuales nos ayudarán a mejorar nuestra respuesta ante situaciones de tensión y mejorarán nuestro ánimo. ¡Conoce estos x alimentos para reducir la ansiedad! Chocolate oscuro ¡No por nada se dice que el chocolate alegra el corazón! Esta creencia se debe principalmente a que el chocolate oscuro tiene alto contenido de magnesio, el cual ayuda a disminuir el cansancio, regula el sistema nervioso y además, reduce el cortisol de nuestro cuerpo, lo cual reduce los niveles de ansiedad. Aguacate El aguacate es un excelente alimento para combatir la ansiedad gracias a sus aportaciones nutrimentales como potasio y vitamina B6, la cual contribuye al correcto funcionamiento del sistema nervioso y cerebral. Nueces Las nueces y los cacahuates tienen grandes propiedades como omega 3 y ácido pantoténico, que propicia la relajación, mantiene los niveles de ansiedad bajos, influyendo así en nuestro estado de ánimo, nuestras sensaciones y nuestro comportamiento. Naranjas y toronjas Estos cítricos tienen grandes cantidades de vitamina C, la cual ayuda a reducir el cortisol del cuerpo, así como la presión arterial. Esto nos ayuda a reducir las respuestas negativas al estrés o ansiedad. ¿Listo para preparar esa naranjada? Moras azules Las moras azules tienen una combinación súper poderosa que mezcla lo mejor de los antioxidantes con la vitamina C, ayudando a reparar las células y reduciendo el estrés por medio de un boost de energía. ¡Un puño de moras azules te ayudará a sentirte mejor frente a situaciones de tensión! Semillas de girasol Al igual que el chocolate, las semillas de girasol poseen altos niveles de magnesio, que ayudan a relajar músculos y nervios, además también contiene fibra, la cual ayuda a regular la digestión especialmente frente a momentos de estrés y ansiedad. ¿Ya consumes estos alimentos para la ansiedad?
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