Si eres de los que se salta la cena para bajar de peso, debes de leer esto
Diabetes

Si eres de los que se salta la cena para bajar de peso, debes de leer esto

Por Kiwilimón - Junio 2017
  Saltarse la cena es una de las rutas que muchos toman para tratar de bajar de peso. Si eres de ese grupo, te tenemos una mala noticia: dejar de cenar no hace nada por tu peso ni tu figura, de hecho, puede afectarte de manera negativa. La idea es cenar ligero y balanceado, pero quitar nutrientes que tu cuerpo necesita o comer ingredientes que parecen inofensivos puede ser el error que no te está permitiendo bajar esos últimos kilos. via GIPHY

1. Dejar de cenar no lleva a adelgazar

Cuando privamos a nuestro organismo de las comidas que necesita lo que hace es guardar más grasa de los otros alimentos que comemos como método de auto preservación. Por lo tanto, es mejor comer adecuadamente durante el día y la noche para que el aparato digestivo trabaje y no retenga grasas. Receta recomendada: Tataki de atún con costra de chía

2. Cenar azúcar puede ser un error

Sin duda la fruta es muy sana, pero puede que no sea la mejor alternativa antes de dormir. Su contenido de azúcares es bastante alto por lo que es más recomendable consumirla como desayuno y aprovechar esa energía durante el día y no guardársela para la noche. Receta recomendada: Crema de aguacate

3. El pan no es tan malo como parece

Sí, comer pan blanco de noche aporta calorías, azúcares y, normalmente, conservadores. Pero la alternativa, el pan multigrano, incluso puede ser sano de noche por su alto contenido de fibra que puede ayudar a tu sistema digestivo. Receta recomendada: Sándwich integral con pavo

4. Nada de cereales para cenar

El cereal común que encontramos en el súper ha pasado por todo un proceso industrial que no lo hace muy sano, normalmente lleva altas cantidades de azúcar y aceites. Esto sumado a la leche que contiene grasas y glucosa es una combinación demasiado pesada para antes de dormir. Receta recomendada: Edamames

5. Mejor natural que light

Hay que tener cuidado con los productos que dicen ser “light”. Aunque tengan menos calorías que su versión completa, no se comparan en nada con su contraparte natural. Es mejor hacer el esfuerzo de comer productos orgánicos del mercado pues te aseguran una menor cantidad de azúcares y grasas. Tu cuerpo lo agradecerá, en específico si es lo que vas a cenar. Receta recomendada: Yogurt natural  
Califica este artículo
Calificaciones (0)
Sé el primero en dar una calificación
PUBLICIDAD
Lo mas leído
Una parte importante del éxito en la cocina se debe a los utensilios con los que contamos. Puedes conocer exactamente los pasos a seguir y dominar la técnica para preparar unos deliciosos hot cakes o el mejor platillo gourmet que te puedas imaginar, pero si tus sartenes ya no sirven, invariablemente terminarás con un desastre pegado y quemado. Para que todas tus recetas te quedan perfectas, es importante que cuides tus herramientas. Por eso en esta ocasión te compartimos algunos tips para que puedas mantener en buen estado los sartenes por más tiempo. Usa los utensilios adecuados.Un detalle que debes evitar a toda costa es el uso de pinzas, palas o cucharas de metal cuando estás cocinando con un sartén antiadherente. La razón es muy sencilla: este tipo de material puede tallar la superficie antiadherente haciendo que ya no sirva tu sartén. Otra cosa que tampoco debes hacer es cortar los ingredientes que estés cocinando directamente en el sartén. Los cuchillos son de los peores enemigos de los sartenes antiadherentes.Guarda bien tus sartenes.Una costumbre que puede prolongar o reducir la vida útil de tus sartenes es la manera en la que los guardas. Si sueles apilarlos uno dentro de otro, esto puede hacer que se raspen afectando su desempeño. Recuerda que por más pequeña que sea la raspadura en un sartén, esta irá creciendo poco a poco, haciendo que deje de servir tarde o temprano. Para evitar esto, lo mejor es que coloques los sartenes uno contra otro (fondo con fondo) y si tienes que apilarlos, pon una toalla o pieza de tela entre cada uno para que no se tallen.Vigila la temperatura. No dejes que te gane la impaciencia y controla la temperatura de tu estufa. Cuando pones el sartén a fuego muy alto este puede dañar la superficie antiadherente, haciendo que se reduzca su vida útil. De igual manera, nunca sometas el sartén a cambios de temperatura drásticos. Por ejemplo, es una pésima idea meter el sartén en agua fría justo después de terminar de cocinar. Esto, tarde o temprano, terminará dañando el sartén, sin importar su calidad.Lava suavemente los sartenes.Esto es algo básico: nunca debes lavar los sartenes con estropajos de metal ni con detergentes muy abrasivos. Aunque pueda parecer cómodo, tampoco debes meterlos al lavavajillas, precisamente porque los jabones que se usan en estas máquinas suelen ser más fuertes que los lavatrastes comunes. Para mantener en buen estado tus sartenes lávalos con agua tibia, un poco de detergente y talla suavemente con una esponja. Si tiene comida pegada, deja el sartén remojando con agua tibia y un poco de bicarbonato.¿Conoces algún otro tip para mantener en buen estado los sartenes? Compártelo en los comentarios de esta publicación.
Si hay algo que todos anhelamos y queremos alcanzar es la felicidad y pese a que es un concepto ambiguo, todos tenemos nuestra idea de lo que significa.Hoy en día vivimos en un estrés constante, las preocupaciones, la carga de trabajo, deudas, cansancio y demás, que nos pueden consumir y evitar que disfrutemos de los pequeños momentos de la vida.Para que los momentos negativos no abarquen una parte importante de tu día a día, es importante celebrar todas las conquistas que hacemos y todos los retos que conseguimos. Festejar los logros, por más pequeños que sean, mejora la capacidad de crear buenos hábitos, te ayudará a mejorar tus relaciones, a aumentar tu seguridad y autoestima, y te impulsará a alcanzar tus objetivos personales. Conocer la importancia de celebrar los logros es lo que diferencia a las personas que disfrutan la vida, que son aventureras, de las personas que se sienten estancadas en la rutina o en resentimientos por decisiones que tomaron en el pasado.Celebrar implica tomarnos un momento, ponerle una pausa a la rutina y realizar actividades en festejo por algo que sucedió. Es dejar a un lado lo que estamos haciendo para organizar algunas actividades especiales para recordar o aplaudir algo que pasó.Además, hacerlo no tiene por qué implicar un gasto, pues se trata de darte un momento para reflexionar en lo que has logrado. Por ejemplo, puedes celebrar simple y sencillamente preparándote tu comida favorita, leyendo un buen libro, escribiéndote una carta, o hasta arreglándote sin motivo particular.La importancia de celebrar los logros es que nos recuerda que tenemos la capacidad de superarnos, y de que si trabajamos duro por nuestros objetivos llegan cosas buenas. A partir de ahora, festeja todos los logros y explota tu felicidad.
Saber cuáles son las porciones adecuadas de comida para un niño de cierta edad no es tan complicado como parece.Aunque estamos acostumbrados a ver por todos lados porciones enormes de comida y, a veces, cuando llegamos a casa, la hora de comer se puede convertir en una batalla campal, especialmente con niños pequeños, es posible lograrlo. Como papás, es importante incentivar que los niños asocien la comida con momentos placenteros, de compartir y convivir, no con guerras de poder o sentir que tengan que acabar montañas de comida para estar satisfechos. Los niños deben aprender a escuchar su apetito y una gran manera de lograrlo es servir las porciones adecuadas. También hay que tomar en consideración el nivel de actividad y requerimientos especiales de cada pequeño.En casa podemos realizar el ejercicio de medir qué tanto cabe en los platos que usamos siempre y así comprender que el estómago de un chiquito no tiene la misma capacidad que el nuestro. ¿Has medido cuántas tazas de sopa caben en tus soperos? Te sorprenderás al constatarlo.Por ejemplo, en el caso de las frutas, una porción adecuada para un niño es media manzana, o naranja. Si lo vemos en una taza de medir es entre un cuarto a media taza. Te recomendamos estas Ideas de Lunch para NiñosDe la misma manera, hay que cuidar la porción correcta de jugo, que es media taza. Los vasos comunes tienen capacidad de 1 a 1 ½ tazas, a veces más. No es buena idea servirles vasos enormes de jugo, porque pueden quitarles la capacidad para comer alimentos con mayor concentración de proteínas, vitaminas y minerales, los cuales son más necesarios para su desarrollo.Si se trata de granos o cereales, media rebanada de pan es suficiente para niños de hasta 5 años, y la porción adecuada de pasta, arroz o cereal es media taza. Hay que tener cuidado con los tazones enormes de cereales azucarados que no dejan espacio para mucho más. En total, los niños necesitan 4 a 6 porciones al día de granos y cereales. Un sándwich hecho con una rebanada de pan, media taza de pasta en la comida y una tortilla en la cena completarían sus requerimientos de granos y cereales del día. Como ves, no es tanto.En el caso de las proteínas como carnes, pescado o pollo, para chiquitos de hasta 5 años, 60 gramos es más que suficiente por porción, por ejemplo, un huevo durante el desayuno. Al acercarse a los 10 años puede subir hasta 100 gramos, según la actividad.No olvides incluir nueces, almendras o mantequilla de cacahuate, de la cual dos cucharadas equivalen a una porción adecuada. Considera también leguminosas, como lentejas y frijoles, y media taza de ellas es más que suficiente. En total necesitan entre 3 a 4 porciones de ese tamaño al día.Te recomendamos estos Coditos con Chayote, Kale y Quesito Para complementar su dieta, los lácteos son importantes. Calcula unos 100 g de queso en total para todo el día, o tres cuartos de taza de yogurt. Si toman leche, no necesitan más de media taza por porción. Dos porciones al día son suficientes para su desarrollo.Finalmente, las temidas verduras no tienen que ser motivo de pleito. Procura darles varias opciones y piensa que sus porciones no deben ser las mismas que las tuyas. Por ejemplo, en el caso de chícharos, brócoli y otras verduras cocidas, media taza por porción es suficiente. Si es ensalada, calcula una taza. Donde se complica un poco es con las frutas, pues necesitan en total al menos cinco porciones de frutas y verduras por día; lo mejor es si son más verduras que frutas, así que divídelas entre las tres comidas y lunch para que tengan todo lo que necesitan para crecer sanos.
Entrar a la alberca después de comer siempre conlleva varias dudas, pues desde que éramos pequeños, hemos escuchado que debemos esperar después de comer para poder nadar. Durante muchísimos años, madres preocupadas por el bienestar de sus pequeños han tenido que lidiar con la impaciencia y la ansiedad de sus hijos para divertirse en el agua. Pero, ¿en realidad es necesario esperar? ¿Qué tan cierto es eso de que te puede dar un calambre después de comer? ¿Es solo un mito o debemos seguir siempre esta recomendación?Te invitamos a seguir leyendo para descubrir si efectivamente hay que dejar pasar tiempo después de comer para poder nadar o si simplemente se trata de una leyenda urbana.La explicación La razón que dan la mayoría de los padres a sus hijos para tener que esperar antes de regresar a la alberca es la digestión. Básicamente, la creencia general es que después de comer, la sangre de todo el cuerpo (incluyendo la de las extremidades) se concentra en el aparato digestivo, lo que hace que los brazos y piernas sean un poco menos ágiles. De igual manera, los calambres y las punzadas son mencionados como motivos para evitar entrar al agua justo después de comer. La explicación es que si una persona comienza a nadar cuando su estómago aún está haciendo digestión, esto le puede provocar un calambre o una punzada severa en las costillas, lo que podría imposibilitarla de nadar, y entonces correr el riesgo de ahogarse. La realidadSi bien es cierto que durante el proceso de digestión la sangre se dirige al estómago para procesar los alimentos, esto no significa que el resto del cuerpo se quede sin sangre o que sea incapaz de funcionar adecuadamente. Pensar que una persona puede sufrir un accidente por entrar a nadar después de comer es, en este caso, simplemente absurdo. Tus piernas y brazos van a funcionar como siempre, aunque tu estómago esté trabajando.En cuanto a los calambres y punzadas hay varias explicaciones. Los calambres son movimientos espasmódicos involuntarios que surgen durante el ejercicio. La mayoría de los casos se deben a la falta de hidratación y electrólitos, o simplemente a la fatiga. En cuanto a las punzadas, que son dolores muy intensos debajo de las costillas, aún no se sabe con exactitud qué puede provocarlas. Sin embargo, algunos estudios han demostrado que los nadadores son más propensos a sufrir estas molestias que los corredores. Pero ojo, esto solo se ha registrado entre atletas profesionales de alto impacto. La conclusiónNo existe información científica ni estudios que relacionen directamente el consumo de alimentos con el riesgo de sufrir un accidente mientras se nada. Los niños en realidad no tienen que esperar 30 minutos o una hora después de comer para regresar al agua. Solamente hay que tomar en cuenta algunas consideraciones:El ingerir alimentos grasosos puede provocar una sensación de pesadez. Si vas a ir a la alberca con tus hijos, mejor lleva comida ligera, como ensalada o frutas.Es poco recomendable hacer alguna actividad física después de comer demasiado, ya que se pueden experimentar nauseas. Esto aplica tanto para nadar como para correr.Ni la Cruz Roja ni otras asociaciones de salvavidas o pediatras han registrado la pérdida de vidas en niños por nadar después de comer. Así que relájate y disfruta de la alberca con tus pequeños.Estos platillos son ideales para llevarlos a la piscina:Croquetas de papa con jamónRollitos de ensalada de polloMini hamburguesas rellenas de queso Banderillas espirales de salchicha
NEWSLETTER
Suscribirme al Newsletter
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD