10 carbohidratos que te ayudan a quemar grasa

Por Kiwilimón - Agosto 2014

Muchas personas piensan que los carbohidratos sólo te suben de peso, y tal vez tengan razón si sólo se enfocan a los simples. Sin embargo, investigadores de la Universidad de Harvard señalan quienes consumen carbohidratos complejos o integrales bajan más rápido de peso.

Es muy importante que las personas consuman carbohidratos complejos, porque los simples son procesados por el cuerpo como grasa corporal, cuando no se queman en su totalidad.

De acuerdo con los Institutos Nacionales de la Salud, de Estados Unidos, los carbohidratos complejos se encuentran en los siguientes alimentos, que si los consumes de forma moderada, te pueden ayudar a quemar grasa.

  1. Chícharos
  2. Frijoles
  3. Arroz integral
  4. Quínoa
  5. Avena
  6. Granola
  7. Cebada
  8. Hortalizas
  9. Garbanzos
  10. Lentejas

Los carbohidratos complejos se convierten en glucosa en el cuerpo y son usados como energía para que el cuerpo y cerebro funcionen correctamente, pero cuando no se utiliza por completo, se almacena en el hígado y músculos para su uso futuro.

Además estos alimentos que contienen carbohidratos complejos suministran vitaminas y minerales importantes para la salud de las personas.

Así que la ingesta de carbohidratos recomendada por los nutriólogos es muy importante que provengan de los complejos (almidones) y azúcares naturales.

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Cada cierto tiempo surgen nuevas dietas y nuevas tendencias para mejorar nuestros hábitos alimenticios y bajar de peso y pese a que cada una tiene sus propio métodos, pros y contras, lo que es una constante es que todas son para ser más saludables y lucir mejor. Una de las tendencias que ha permanecido por más tiempo es el ayuno intermitente, que en realidad no es una dieta, sino una técnica implica restringir alimentos durante un tiempo determinado.¿Qué es el ayuno intermitente?El ayuno intermitente es un modelo nutricional que se basa en periodos de ayuno y periodos de ingesta de alimentos. Esta estrategia tiene múltiples beneficios para nuestro organismo y nuestra salud.Tipos de ayunoAunque existen distintos tipos de ayuno intermitente, los más populares son ayuno 16/8, ayuno 24, ayuno 48 y el 12/12.El ayuno 16/8 consiste en realizar periodos de ayuno de 16 horas, seguido de periodos de alimentación durante 8 horas. Por ejemplo, si tu primera comida fue a las 2 de la tarde, tendrías toda la ingesta de tus calorías entre las 2 de la tarde y las 10 de la noche, durante 8 horas, realizando dos comidas únicas durante el día, y al día siguiente volverías a comer tras 16 horas desde la última comida, es decir, a las 2 de la tarde de nuevo.Ell ayuno 12/12 sería lo equivalente a realizar un desayuno y una cena, distanciados entre ellos 12 horas. Por ejemplo desayunar a las 8 de la mañana y cenar a las 8 de la noche. El ayuno de 24 y el ayuno de 48 se basan en periodos de ayuno de 24 horas y 48 horas, respectivamente. Aunque el cuerpo está capacitado para realizar este tipo de prácticas, te recomendamos consultar a un especialista antes de hacerlo, para evitar algún problema de hipoglucemia, falta de energía o algo por el estilo.Beneficios del ayuno intermitenteSegún la revista Science, el ayuno intermitente ayuda a reducir los factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares como la hipertensión arterial y también las metabólicas, entre las más comunes la obesidad y la diabetes; incluso, ayuda a revertir alguna de sus consecuencias. También se ha encontrado una menor incidencia de cáncer y enfermedades neurodegenerativas entre las personas que practican el ayuno intermitente. Entre los beneficios del ayuno, se ha encontrado que contribuye a la mejora de la sensibilidad a la insulina, una regulación de la presión sanguínea, o, incluso, reducir los síntomas de la esclerosis múltiple.Es importante destacar que el ayuno es sólo una herramienta más, con muchos beneficios, pero que lo indispensable es tener hábitos saludables, una alimentación más sana y algo actividad física en nuestro día a día.
¿Alguna vez te has puesto a pensar por qué comemos? ¿Cómo es el mecanismo de nuestro cuerpo que nos avisa cuando necesita comer? ¿Conoces la diferencia entre hambre y apetito? Para saber por qué comemos, es importante que tengas claro qué son el hambre y el apetito, dos conceptos diferentes y que muchas veces no sabemos diferenciar, incluso pensamos que son sinónimo y no lo son.El hambre es el instinto de supervivencia que impulsa a alimentarnos cuando el organismo lo requiere. El apetito es la sensación de comer, influenciada por aspectos psicológicos de la persona como el deseo de comer por placer, felicidad, aburrimiento, tristeza, ansiedad.Como todo en nuestro organismo, el apetito va cambiando conforme vamos creciendo y es preciso conocer sus etapas, para así aprender a comer mejor. Primer decenio, de los 0 a los 10 añosEn esta etapa es cuando se experimenta un mayor y rápido crecimiento. Es cuando los niños pueden adquirir los hábitos que, posiblemente, los acompañen toda su vida, es por eso que es muy importante que los pequeños aprendan a distinguir la comida que verdaderamente los nutre, pues lo que aprendan durante los primeros años de su vida determinará qué tan saludable será de adulto. Segundo decenio, de los 10 a los 20 añosYa en la adolescencia, con los cambios fisiológicos viene un aumento de apetito. Durante esta etapa, la relación con la comida suele ser más vulnerable, pues es cuando llega la pubertad, los jóvenes suelen estar más influenciados y son propensos a caer con comida que pueda provocar desnutrición u obesidad. Durante esta edad del apetito, las mujeres son más propensas a padecer deficiencias nutricionales por su biología reproductiva. Tercer decenio, de los 20 a los 30 añosEn la edad adulta joven, se producen cambios importantes que pueden causar un aumento de peso, por ejemplo, la vida universitaria, vivir en pareja o tener hijos; es cuando nos relajamos y no somos tan estrictos en la alimentación. También es la edad en la que podemos caer en excesos. Cuarto decenio, de los 30 a los 40 añosLa vida laboral en la edad adulta trae consigo los efectos del estrés, que según se ha demostrado, ocasiona cambios en el apetito y los hábitos alimentarios en 80% de la población. Esos efectos pueden consistir tanto en despertar un apetito voraz, como en ocasionar una pérdida de este. Quinto decenio, de los 40 a los 50 añosLa Organización Mundial de la Salud destaca que el tabaquismo, la dieta poco saludable, la falta de actividad física y el problema de la bebida son los factores del estilo de vida que más repercuten en la salud y la mortalidad. Es en estos años cuando los adultos deben cambiar su comportamiento en función de las necesidades de salud, pero con frecuencia los síntomas de la enfermedad son invisibles.Sexto decenio, de los 50 a los 60 añosEn este periodo comienza la pérdida progresiva de masa muscular y continúa de manera constante a medida que avanzamos en edad. Este fenómeno se denomina sarcopenia.Mantener una dieta saludable y variada, y practicar actividad física es fundamental para reducir los efectos del envejecimiento.Séptimo decenio, de los 60 a los 70 años y másLa vejez conlleva la falta de apetito y de hambre, lo que da lugar a una pérdida de peso involuntaria y una mayor fragilidad. La disminución del apetito también puede ser consecuencia de una afección concreta, como, por ejemplo, la enfermedad de Alzheimer.La alimentación es una experiencia social, por lo que factores como la pobreza, la pérdida de la pareja o un familiar, y el hecho de comer sin compañía, afectan la sensación de placer que se obtiene al comer.Otros efectos de la vejez, como las dificultades para tragar, los problemas dentales y la pérdida de gusto y olfato también interfieren en el deseo de comer y en los beneficios que obtenemos de esa práctica.Se dice que lo que no se conoce, no se puede mejorar, así que una vez que conoces las etapas del apetito y cómo van cambiando las situaciones y requerimientos de cada edad, puedes saber cómo llevar una vida más saludable y comer mejor.
Uno de los padecimientos más comunes en las mujeres son las infecciones de vías urinarias y quienes las han padecido saben que son muy dolorosas e incómodas.Síntomas de la infección en vías urinariasLas vías urinarias son el sistema de drenaje del cuerpo para eliminar los desechos y el exceso de agua. Se compone de dos riñones, dos uréteres, una vejiga y una uretra. Las infecciones en vías urinarias son las segundas más comúnes en el cuerpo y a pesar de que cualquier persona es susceptible a padecerlas, las mujeres las sufren cuatro veces más que los hombres. Los síntomas de una infección urinaria son dolor o ardor al orinar, fiebre, cansancio o temblores, urgencia frecuente de orinar, presión en el abdomen bajo, orina con mal olor, náusea o dolor de espalda.Por supuesto que lo que debes hacer en casos como este es acudur con un médico para que diagnostique y te recete el tratamiento más adecuado para tu padecimiento, pero no dejes de lado algunos remedios caseros que pueden ayudar a contrarrestar los síntomas y malestares.De acuerdo con la Clínica Mayo, hay algunas medidas que puedes tomar para aliviar el malestar hasta que los antibióticos traten la infección. Agua. Sí, suena simple y sencillo, pero tomar una gran cantidad de agua ayuda a diluir la orina y expulsar las bacterias.Evita las bebidas que puedan irritar la vejiga. El café, el alcohol y los refrescos no ayudan cuando estás atravesando con una infección así, ya que irritan la vejiga y tienden a agravar la necesidad de orinar.Una compresa térmica. Aplica una compresa térmica sobre el abdomen ayudará a reducir la molestia en la vejiga.Tomar jugo de arándanos. Existen indicios de que el jugo de arándano puede tener propiedades contra las infecciones. Los investigadores continúan estudiando la capacidad del jugo de arándanos rojos para prevenir las infecciones urinarias, pero hay personas que afirman que les ha ayudado con los síntomas.Bicarbonato de sodio. Agrega una cucharadita de bicarbonato a medio vaso de agua y tómatelo después de dos vasos de agua. Este ingrediente ayudará a cambiar del pH de la orina y por ende ayudará a controlar los síntomas.Té de cola de caballo. Es diurética, cicatrizante, antihemorrágica, y relajante de las vías urinarias. Se toma una cuchara sopera por vaso de agua, de 1 a 3 veces al día. Infusión de perejil. El perejil contiene antioxidantes y fibras naturales que ayudan al correcto funcionamiento de las vías urinarias. Sus activos naturales reducen la inflamación y promueven la eliminación de gérmenes y toxinas a través de la orina.Infusión de los pelos de elote. Los pelos de elote tienen propiedades antiinflamatorias y diuréticas, lo que lo hace un gran aliado contra las infecciones del sistema urinario; reducen la inflamación en la vejiga y ayudan a calmar el ardor y la necesidad recurrente de orinar. Hay remedios que nos ayudan de manera sencilla y natural a aliviar este tipo de infecciones, pero es importante que tomes en cuenta que, aunque todas las medidas anteriores ayudan a su alivio, es necesario el tratamiento antibiótico indicado por tu médico para curarlas.
Seguramente ya sabes que existen diferentes tipos de piel: normal, seca, grasa y mixta, y aunque el tipo de piel se determina genéticamente, su estado  puede variar por diferentes factores, tanto internos como externos, además de hormonas, higiene o estrés, entre otros.La más fácil de identificar es la piel grasa, ya que en el rostro se ve más brillo y tiene más tendencia a presentar puntos negros y granos. Las pieles mixtas cuentan con una parte del rostro más grasa y en otras partes, la piel puede ser más seca. La normal es aquella que cuenta con una apariencia más uniforme y equilibrada. Finalmente, la piel seca es la que produce menos grasa y no retiene la humedad. Motivos por los que aparece la piel grasaEste tipo de piel suele ser algo que se presenta por herencia, por lo que si notas que tus abuelos y padres presentan un rostro abrillantado, lo más probable es que tu también lo tengas o lo vayas a tener. Sin embargo, el principal motivo para tener una piel grasa suele ser el sobrepeso y una alimentación poco adecuada.Cualquiera que sea el motivo para tener este tipo de piel, te vamos a recomendar unas mascarillas que seguramente te van a ayudar a mejorar la apariencia del rostro:-Mascarilla de plátano, miel y jugo de limónSe sabe que por sus nutrientes, el plátano es muy bueno para la apariencia de la piel, así como la miel tiene propiedades antibacterianas y antiinflamatorias, lo que ayudará si es que la grasa te ha provocado algún brote de acné. Con un plátano maduro haz un puré e incorpora una cucharada de miel. Mezcla bien y agrega una cucharada de jugo de limón. Mezcla hasta tener una pasta que deberás untar en tu cara limpia. Déjala actuar 15 minutos y enjuaga con agua tibia. -Mascarilla de fresa, miel y azúcarLa fresa tiene un efecto astringente que tiene la capacidad de desinfectar la piel sin ser agresivo, además, se usa también frecuentemente para disminuir la sobreproducción de sebo.Utiliza 6 fresas y una cucharada de miel, otra de azúcar moreno y de limón. Mezcla hasta formar una pasta y aplícalo en cuello y rostro durante 10 minutos y retíralo con agua abundante-Mascarilla de yogurt y fresaEl yogurt es un ingrediente que ayuda a desinfectar y refrescar la piel, aporta una apariencia rejuvenecida al rostro cuando es utilizado de manera regular y, por su parte, la fresa ayuda a controlar la producción de grasa en la piel.Para esta mascarilla necesitas un cuarto de taza de yogur y un cuarto de fresas frescas. Tritura las fresas y forma una mezcla, Aplícala en la cara durante 15 minutos y lava con agua fría.-Mascarilla de pepino y sandíaEl pepino tiene propiedades astringentes que ayudan a controlar y reducir los excesos de grasa en la piel, la mantiene limpia e hidratada, y reduce el riesgo de sufrir de acné.Usa un par de cucharadas de jugo de pepino mezcladas con algunas de sandía triturada, una cucharada de yogur y leche en polvo. Remueve bien y aplícalo sobre cara y cuello durante unos 15 minutos y retira con una toalla húmeda. Con estas mascarillas caseras para piel grasa, podrás lucir una piel correctamente hidratada y sin brillos con ingredientes naturales, accesibles y fáciles de conseguir.
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