5 ALIMENTOS que debes evitar para bajar de peso rápido

Por Kiwilimón - Enero 2018
  Después de semanas de fiestas y excesos, es momento de sentar cabeza y comenzar a llevar un estilo de vida más saludable. Comienza el año con la mejor actitud y alcanza tu peso ideal en poco tiempo evitando estos 5 alimentos. Te aseguramos que si dejas de comer estos 5 alimentos comenzarás a notar los cambios rápidamente en tu figura:

1. Comida congelada

Ok, es cierto. La comida congelada es súper práctica, pero ¿sabes cuántas calorías trae cada platillo? Seguramente, muchas más de las que tu cuerpo estará quemando mientras comes sentada frente a tu escritorio. La próxima vez que te sientas tentada a comprar una pasta congelada, ponte a pensar cuántas escaleras tendrás que subir a pie para quemar esas calorías.

2. Bebidas azucaradas

Lo más seguro es que al leer esto haya venido a tu mente la imagen de una botella de refresco, pero hay muchas otras bebidas que pueden parecer “inofensivas”, pero están llenas de azúcar. ¿Estás pensando en acompañar tu ensalada con jugo de manzana? Revisa la información nutrimental. Tal vez te encuentres con que ese vasito tiene más calorías que toda tu comida

3. Botanas

Antes de satanizar todas las botanas, tenemos que hacer la aclaración: no todos los snack son malos. Para bajar de peso debes alejarte de las botanas que solo contienen carbohidratos, ya que provocan picos en los niveles de azúcar (lo que hace que termines comiendo más). En lugar de comer papas fritas a media mañana, consiéntete con una mezcla de carbohidratos, proteína y grasas saludables.

4. Comida baja en grasas

Parece irónico, pero estos productos pueden hacerte subir más peso. ¿Por qué? Resulta que cuando las personas saben que están comiendo algo bajo en grasas, suelen comer más. Así de sencillo. Olvídate de las versiones “light” y mejor busca opciones naturales más nutritivas, como aceite de oliva y aguacate, en lugar de los aderezos, por ejemplo.

5. Alimentos procesados

Aparte de todos los químicos y la gran cantidad de conservadores que lleva este tipo de alimentos, hay un ingrediente en especial que puede impedir que logres tu peso ideal: el sodio. Los alimentos procesados tienen altos niveles de sodio, lo que provoca que retengas líquidos y te inflames. Alcanza tus metas y siéntete saludable preparando alimentos llenos de nutrientes y sabor. Aquí te compartimos algunas ideas:  
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Aunque su nombre refiere que los productos horneados son su forma principal de usarse, el polvo para hornear es útil en muchos otros sentidos cuando cocinas.Claro que cuando haces un panqué o un pastel lo usas para que te quede esponjoso y con la textura perfecta, pero quizá te estás perdiendo de su toque mágico en platillos que no necesariamente van al horno, como unos chiles rellenos de queso capeado, por ejemplo.El polvo para hornear es un agente leudante químico seco, es decir, es una mezcla de bicarbonato y un ácido débil que se utiliza para aumentar el volumen y aligerar la textura de tus recetas, por lo que también es perfecto para empanizar o capear.Quizá no te imaginabas que puedes obtener el rebozado perfecto para un pescado o el capeado ligero y consistente que siempre habías deseado si usas un poco de polvo para hornear, así que sigue leyendo para descubrir estos usos y sacarle todo el provecho a este ingrediente más allá de hornear.Para lograr el rebozado perfectoEl rebozado es una fritura que se aplica a carnes, pescado o verduras con la que podemos conservar el interior jugoso del alimento, pero con una textura crujiente en el exterior.Por ejemplo, para hacer unos ricos tacos de pescado rebozado perfectos, prueba hacer tu mezcla con harina, un poco de ajo en polvo y sal para darle sabor, y añade una cucharada de REXAL polvo para hornear. Luego de que agregues el líquido que prefieras, ya sea cerveza, refresco o agua mineral, notarás que tu mezcla luce espesa pero ligera y cubrirá perfectamente tu pescado, para mejores resultados, recuerda que el líquido debe estar lo más frío posible.Para capearSimilar a la técnica del rebozado, el capeado es una capa exterior crujiente que se le da a ciertos alimentos, pero esta se logra con huevo.Para que el capeado te quede muy esponjoso y cubra bien los alimentos, además de batir primero y por separado las claras de huevo, añádeles una cucharada de REXAL polvo para hornear antes de agregar una a una las yemas y te quedará más esponjoso que nunca y cubrirá a la perfección tus chiles rellenos, por ejemplo.Para freírEl polvo para hornear le da la mejor textura a platillos fritos, como unas quesadillas o unas tortitas de plátano macho. Con solo añadir una cucharadita a la masa de tus quesadillas fritas te quedarán extra crujientes y con una cucharada, tus tortitas lograrán mantener una consistencia esponjosita.También puedes aprovechar el polvo para hornear en tus recetas de pasteles al sartén, en tus hot cakes, en la masa para pizza, en la de tamales o para hacer tortillas de harina. Elige REXAL para esponjar tus platillos, un polvo para hornear que cumple 90 años en las cocinas mexicanas, lleno de historia y recetas, además de que puedes comprarlo en varios tamaños y confiar en que te dará la textura y consistencia más increíbles que puedas imaginar.
¿Sabías qué es posible aliviar los síntomas de la ansiedad y el estrés de manera natural? Prepárate para modificar tu dieta y añadir alimentos altos en triptófano, vitamina B, carbohidratos complejos, omega 3 y proteínas, los cuales nos ayudarán a mejorar nuestra respuesta ante situaciones de tensión y mejorarán nuestro ánimo. ¡Conoce estos x alimentos para reducir la ansiedad! Chocolate oscuro ¡No por nada se dice que el chocolate alegra el corazón! Esta creencia se debe principalmente a que el chocolate oscuro tiene alto contenido de magnesio, el cual ayuda a disminuir el cansancio, regula el sistema nervioso y además, reduce el cortisol de nuestro cuerpo, lo cual reduce los niveles de ansiedad. Aguacate El aguacate es un excelente alimento para combatir la ansiedad gracias a sus aportaciones nutrimentales como potasio y vitamina B6, la cual contribuye al correcto funcionamiento del sistema nervioso y cerebral. Nueces Las nueces y los cacahuates tienen grandes propiedades como omega 3 y ácido pantoténico, que propicia la relajación, mantiene los niveles de ansiedad bajos, influyendo así en nuestro estado de ánimo, nuestras sensaciones y nuestro comportamiento. Naranjas y toronjas Estos cítricos tienen grandes cantidades de vitamina C, la cual ayuda a reducir el cortisol del cuerpo, así como la presión arterial. Esto nos ayuda a reducir las respuestas negativas al estrés o ansiedad. ¿Listo para preparar esa naranjada? Moras azules Las moras azules tienen una combinación súper poderosa que mezcla lo mejor de los antioxidantes con la vitamina C, ayudando a reparar las células y reduciendo el estrés por medio de un boost de energía. ¡Un puño de moras azules te ayudará a sentirte mejor frente a situaciones de tensión! Semillas de girasol Al igual que el chocolate, las semillas de girasol poseen altos niveles de magnesio, que ayudan a relajar músculos y nervios, además también contiene fibra, la cual ayuda a regular la digestión especialmente frente a momentos de estrés y ansiedad. ¿Ya consumes estos alimentos para la ansiedad?
Aunque los Reyes Magos no son una tradición extendida en todo México, quizá comer rosca este día sí lo sea, pues hay ya muchas versiones extraordinarias de este delicioso pan dulce.La Rosca de Reyes tiene su origen en tradiciones paganas, retomadas después por la iglesia católica, la cual la liga al nacimiento de Jesús y la adoración de los Reyes de oriente. Así, el niño escondido, que antes era una haba, representa la persecución de Herodes para evitar que Jesús naciera; las partes con azúcar, los puntos cardinales, y los dulces, las joyas de la corona de los reyes.Como muchas otras costumbres culinarias, la Rosca de Reyes ha visto varias modificaciones en la actualidad y así tenemos como resultado la muy polémica Rosca de Baby Yoda, y otras menos agitadoras, pero igual de extraordinarias, como la rosca de unicornio. A continuación, te dejamos algunas de ellas y dónde encontrarlas.El Roscón ArcoírisCon un sabor sutil a guayaba rosa, ate de guayaba, higos cristalizados cerezas al mezcal y almendras tostadas, esta rosca tiene mucho color y un sabor delicioso e invernal. Encuéntrala en Rainbow Bagels o pídela a domicilio.Foto tomada del Instagram de Rainbow Bagels.La (infame) Rosca de Baby YodaCriticada por la iglesia católica porque estas roscas traen un bebé Yoda (Grogu) en lugar de un niño dios, probablemente esta sea la más popular este año. Algunas tienen las partes con azúcar de color verde, pero la forma de prepararlas es muy similar a la tradicional, claro que la sensación es encontrarte con un Grogu y no el clásico muñequito.Hay varios lugares que ofrecen estas roscas a domicilio, como Kraneo Food o Trooper Gourmet, por ejemplo.Foto tomada del Instagram de Kraneo Food.Concha roscaDeliciosa y en versión individual por si vives solo, estas conchas rosca son lo que todos deseamos de la rosca tradicional: el pan dulce con el pedacito de azúcar y un poquitito de ate y dulces al lado. Encuéntralas y pídelas en Matutina este 6, 7 y 8 enero. Foto tomada del Instagram de Matutina.Rosca de tacosPara los que no aman el pan dulce pero sí los taquitos, esta es la rosca indicada. Con bistec, pastor o suadero, esta versión de rosca incluso trae muñequitos o puede ser con Yodas bebé también, si la pides en Taquitos Las Cebollas.Foto tomada del Facebook de taquería Las Cebollitas.Rosca de sushiQuizá esta sea la más exótica y extraordinaria, pero igual de deliciosa que las anteriores, la rosca de sushi puede ir preparada con Surimi, con cangrejo o personalizada. Este tipo de roscas las puedes conseguir en Cien grados o Tuna Tuna, por ejemplo.Foto tomada del Instagram de Cien Grados.
Hasta mi casa se colaba el aroma de unos bollos cociéndose en el horno. Inexorablemente, mi olfato se encendía como radar náutico e identificaba el origen del estímulo tan placentero. El hilo de fragancia, además de pan, susurraba especias –zaatar, para ser precisos– lo suficientemente remojadas en aceite de oliva como para que la receta completa se dibujara en mi cabeza. En menos de cinco minutos ya estaba escalando la pequeña reja verde que dividía la terraza de mis papás de la de los vecinos. Había que llegar a tiempo a la repartición de los talami zaatar mientras estaban humeantes. Desconozco las causas, pero mi calle era el hogar de una pequeña comunidad árabe que me acercó a temprana edad a la gloria de la gastronomía de Medio Oriente. Mis padrinos –además de vecinos– eran libaneses y, como la mitad de mi infancia la pasé imaginando que las escaleras de su casa eran el Monte Everest y su sala, el jardín de mis aventuras paleontológicas, la comida árabe me sabe a infancia. Entender esta cultura es más fácil si se parte de dos de sus pilares: la hospitalidad y la comunidad. Ya saben, no hay hospitalidad sin una letanía gastronómica y, sin embargo, los libaneses nos dicen hold my beer cuando hay que desvivirse por los invitados. “Visitas” para la comunidad es el sinónimo de “vacía tu alacena, compra todo el súper y cocina cuanto puedas”. ¿Quién es capaz de negarse a tal muestra de amor? Yo tampoco.De pequeña pensé que el hábito de súper alimentar a las visitas era propiedad de mis padrinos –a quienes llamaba tíos– y de sus hijos –a quienes llamo hermanos–. Cuando pisé algunos países de Medio Oriente y cuando la añoranza me llevó a restaurantes como Al Andalús o al Adonis, me di cuenta de que esa práctica es regla y que el mezze –variedad de aperitivos de la cocina árabe– define la hora de comer. El mezze es el resumen máximo de la cultura: al centro se estila poner hasta treinta platillos pequeños para la comunidad. Compartir lo que está dispuesto en la mesa es ley. Acá hay un platito con jocoque, el hummus está servido por allá. El kofte (carne picada y especiada) se pasa de mano a mano en una bandeja decorada con lechugas y rábano por si alguien quiere hacerse un taquito. Al extremo de la mesa alguien intenta pescar una bolita de kibbeh (carne molida especiada y frita) con el tenedor, y si no lo logra no importa: al centro gravita un refractario con kibbeh charola. Todos nos servimos tabbouleh (abajo la receta) o fattoush (ensalada verde con trozos de pan) y un par hojas de parra para ponerle verde al plato y para que la casualidad lo embarre con los restos del baba ganush (puré de berenjenas). Uno se podría perder en la bienvenida –de hecho, requiere mucha voluntad no hacerlo– pero, hay que esquivar esta trampa para primerizos. El plato fuerte, que casi siempre tiene que ver con cordero o alguna otra proteína cocinada en especias, aguarda. Habrá arroz o lentejas. Y sí o sí, hay que llegar al postre. Detengámonos un poco en este punto. Son pocas las culturas –como la francesa o la americana– fértiles en la elaboración de buenos postres. La árabe, influida por la cocina francesa y la del mediterráneo, hace maravillas con el dulce. Generalmente sus postres vienen en porciones pequeñas para que el acto de escoger no sea un problema. La reina es la miel, el azahar, la esencia de jazmín y los pistaches, como en una noche que huele a Sherezade. La pasta filo es el ángel que lo custodia todo. Los kanafeh (pastel de semolina con queso), los dedos de novia, los baklava (pastel con pasta de pistaches) completan el sueño. Como era de esperarse, mi hermano del alma heredó la sazón de mi madrina. Cuando lo visito, la tradición de sus ancestros continúa: saca todo su refri para atendernos. Su tabbouleh en especial tiene el poder de agasajar al más incrédulo. Mejor cuando se combina con un hummus recién hecho y lentejas como de relato bíblico. No los dejo con el antojo. Le pude sacar la receta y aquí la comparto. Aunque no les sepa a recuerdo, espero la disfruten con esa intensidad.Tabbouleh de Amir Balut (Kitchen Noob):4 jitomates bola, grandes1 cebolla blanca, grande3 manojos de perejil½ manojo de hierbabuena¾ de taza de trigo quebrado fino (bulgur)8 limones jugosos (yo le pongo dos limones menos, pero a Amir le gusta más cítrico)½ taza de aceite de oliva extra virgen1 ½ cucharadas de sal1 cucharada de pimientaEn una olla mediana pon suficiente agua y remoja el trigo bulgur durante 20 minutos hasta que se ablande. Luego, pica finamente todos los ingredientes. Aquí no hay atajos, todo debe quedar muy pequeño. Mezcla en un bowl lo suficientemente grande. Agrega la pimienta y la sal. Añade el jugo de limón y el aceite de oliva. Revuelve todo y rectifica sazón si requiere. Tapa con plástico y deja refrigerar durante media hora. ¡Disfruta!
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