5 cosas que engordan y no estábamos enterados
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5 cosas que engordan y no estábamos enterados

Por Kiwilimón - Febrero 2015
Hace unos días El País hizo una recopilación de algunos estudios que hablan sobre cosas que nos engordan y que no teníamos ni idea.  Queremos compartirles algunos de ellos ya que enero es el mes en el que todos (o así debería ser) prestamos mayor atención a nuestra alimentación para bajar aquellos kilitos que adquirimos durante las fiestas decembrinas. Presten mucha atención y reflexionen si es lo que a ustedes les está afectando.

1. No asistir a las comidas familiares

Aunque no se lleven bien con ellos tienen que saber que hacer un par de visitas a la semana a la familia puede ayudar a evitar la obesidad y el sobrepeso, esto debido a que durante las comidas familiares los alimentos suelen ser un poco más saludables y se establecen conexiones emocionales entre los miembros de la familia, de acuerdo con un estudio de las universidades de Minnesota y de Columbia en Estados Unidos publicado en Journal of Pediatrics. Esto resulta muy útil para adolescentes y niños ya que ayuda a prevenir la obesidad cuando lleguen a ser adultos.

2. Los restaurantes con música clásica

Es importante saber que a pesar de que las sonatas suelen ser muy buenas compañeras de las cenas románticas este tipo de música nos invita a comer más. En un estudio británico realizado por las universidades Leicester y Surrey Roehampton se ha comprobado que en los lugares donde hay música clásica de fondo las personas suelen comer mucho más a comparación de aquellos que tienen otros tipos de melodías.

3. Consumir productos light

Aunque parezca contradictorio, la conclusión de un estudio publicado en el Scandinavian Journal of Primary Health Care es que el consumo de lácteos ricos en grasa está relacionado con un menor riesgo de desarrollar obesidad central.  El nutricionista Walter Willett, de la Escuela de Salud pública de Harvard, explica que los ácidos grasos de los lácteos tienen un efecto adicional en la regulación del peso y que  los productos que tienen toda la grasa son más saciantes por lo que se ingiere una menor cantidad.  De igual forma, la nutricionista Natalia Galán, del Servicio de Promoción de la Salud de Sanitas, explicó: “Los productos light no siempre ayudan a adelgazar, pues que tengan un 30% menos calorías que el producto inicial no es sinónimo de que no vaya a engordar. Muchos se anuncian como light y tienen más calorías que los que no lo son“.

4. Las bacterias instestinales

Tal vez el problema de su sobrepeso se encuentre en el intestino. Aquellas personas que tienen entre los millones de microorganismos alojados en su aparato digestivo las bacterias de la familia Christensenellaceae tienen una razón más para sonreír, ya que acuerdo con un estudio de Cell protegen el aumento de peso. Aunque este microorganismo es heredado, su hallazgo puede permitir el diseño de tratamientos probióticos personalizados contra la obesidad.

5. La depresión y la ansiedad

La tercera parte de las personas que se estresan tienden a perder el apetito y adelgazar, pero más de la mitad, por el contrario, reacciona al estrés comiendo alimentos muy apetitosos, ricos en azúcares y grasas, esto debido a que  el centro de recompensa que tenemos en el cerebro se activa con este tipo de comida. Aunado a esto, el cortisol, la hormona del estrés sensibiliza ese sistema de recompensa y se favorece la ingesta compulsiva de alimentos muy calóricos. Rubén Bravo, director del Departamento de Nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), afirma:  “Ansiedad y estrés son dos situaciones que se repiten con frecuencia en nuestras consultas. Los problemas económicos y laborales conducen a buscar la felicidad en la comida, y especialmente en dulces, que palían la agitación”. Ver nota original aquí.  

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La licuadora es un electrodoméstico súper indispensable en la cocina. Gracias a su versatilidad puede usarse en muchos tipos de recetas sin tener que recurrir a aditamentos o herramientas especiales. Prolonga la vida útil de tu licuadora lavándola apropiadamente. Estos son los pasos que debes seguir para limpiar bien tu licuadora:Agrega jabón líquido y pon en marcha la licuadora: Llena el vaso de la licuadora hasta una tercera parte con agua tibia y un chorrito de detergente para trastes. Licúa durante unos 30 segundos y después vacía el vaso. Esto te ayudará a quitar mejor lo que haya quedado en la licuadora.Retira las aspasSi quieres quitar bien los restos de alimentos, necesitas desarmar la licuadora con mucho cuidado. Así podrás limpiar el fondo del vaso sin peligro a cortarte.Lava el vaso después de usarloCuando enjuagas el vaso de la licuadora inmediatamente después de usarla es más fácil que quites todos los restos de comida. Deja en remojoEn caso de que haya pasado algún tiempo y no sea tan fácil lavar el vaso, lo mejor es que lo dejes remojando. De igual manera, si licuaste algo y esto dejó un olor desagradable (por ejemplo, ajo o cebolla) llena el vaso con agua tibia y bicarbonato de sodio. Esto ayudará a quitar el mal olor.Limpia la base con un trapo húmedoNo olvides limpiar la base de la licuadora. Antes de comenzar, desconecta el enchufe. Usa un trapo húmedo (no empapado) y quita las manchas o gotas que hayan quedado. Si hay algún resto de comida que esté pegado, usa un estropajo con detergente y talla suavemente. Desarma la tapaHoy en día la mayoría de las tapas de licuadora tienen una sección que puede removerse para agregar más alimentos mientras se licúa sin temor a salpicaduras. Recuerda limpiar cada parte de la tapa por separado para evitar que se acumulen restos de comida. Deja secarEsto es súper importante: antes de usar nuevamente tu licuadora fíjate que el vaso esté bien seco. Si no, puedes descomponer tu electrodoméstico. ¿Necesitas pretextos para usar tu licuadora? Estas recetas se preparan en un 2 por 3 con la ayuda de tu licuadora y lo mejor de todo, puedes COMPRAR UNA LICUADORA KIWILIMÓNGelatina de FerreroDeliciosa Crema de Champiñones
Seamos honestos: muchas veces usamos palabras sin saber exactamente qué significan. Por ejemplo, hablamos de setas y hongos por igual, sin tener la certeza exacta de qué estamos diciendo. Aunque los usemos como sinónimos, estos términos se refieren a cosas diferentes. En esta entrada te explicamos las principales diferencias entre una seta y un hongo. ¿Hongo o seta?Aunque podríamos estudiar más a fondo el reino fungi para entender las diferencias entre hongo y seta, no queremos meternos en camisa de once varas. Así que lo pondremos de la manera más sencilla posible: un hongo sería el equivalente a un árbol, mientras que una seta sería el fruto de dicho árbol. Así de fácil. Los hongos crecen debajo de la tierra y solamente salen a la superficie, en forma de seta, cuando se presenta una disminución en la temperatura ambiental. Digamos, entonces, que las setas son una respuesta natural del hongo a los estímulos del ambiente. La confusión entre estos dos términos surge precisamente aquí: cuando decimos que estamos comiendo hongos, en realidad lo que estamos consumiendo es una parte del hongo que se llama seta. Eso que conocemos comúnmente como champiñón (sombrero y tallo) es el fruto del hongo que se encuentra debajo de la superficie. ¿Es bueno comer setas?Una vez habiendo aclarado la confusión entre ambos términos, podemos entrar más a detalle en las características y propiedades benéficas de estos alimentos. Las setas son un tipo de alimento muy nutritivo, ya que aportan minerales, como calcio, potasio, zinc, hierro, además de algunas vitaminas, tales como A, C, D y algunas otras del complejo B. Otra característica importante es que las setas no contienen grasas, pero sí muchas proteínas y fibra. De acuerdo con la Fundación Española de Nutrición, en 100 gramos de setas hay tan solo 25 kilocalorías, 1.8 g de proteínas, 4 g de carbohidratos, 2.5 g de fibra y nada de colesterol. ¿Cómo es mejor preparar las setas?Se ha comprobado que, al freír o cocer diferentes tipos de setas, estas pierden proteínas y algunos antioxidantes. Para conservar la mayor parte de los nutrientes presentes en las setas lo mejor es prepararlas a la plancha con un poco de aceite. Otra opción saludable para cocinar setas es hacerlo en el microondas. Este método te permite reducir el tiempo de cocción y usar la menor cantidad posible de agua. De esta manera, conservas buena parte de los antioxidantes, ya que no se diluyen en el agua (o aceite) ni se pierden durante un largo proceso de cocción.¿Qué platillos puedo cocinar con setas?Setas al PibilDeliciosos tacos de setasPasta en Salsa Cremosa con SetasCrema de Setas con Alemdras
La moringa es un árbol originario de la India, pero gracias a sus múltiples propiedades se ha dado a conocer en todo el mundo. La principal característica de este árbol es que prácticamente todas sus partes pueden consumirse, en especial las hojas y las vainas. Aunque existen muchas presentaciones, las maneras más comunes de encontrar la moringa en el mercado son en polvo, cápsulas o directamente las hojas.Si aún no has probado el “árbol milagro”, estos usos te animarán a incorporar la moringa en tu dieta diaria.Es un potente atioxidanteSe ha descubierto que los altos niveles de radicales libres en el cuerpo provocan estrés oxidativo, el cual está asociado con enfermedades del corazón y diabetes tipo 2. De acuerdo con un estudio publicado en Science Direct, la moringa contiene varios componentes que ayudan a combatir la oxidación, como vitamina C, betacaroteno, quercetina y ácido clorogénico. Y lo mejor es que no necesitas mucho para notar los cambios. Según una investigación en el Journal of Food Science and Technology, es suficiente con tomar 7 gramos de moringa (aproximadamente una cucharada y media) todos los días durante tres meses para aumentar los niveles de antioxidantes en la sangre.Protege la Salud del CrebroLa moringa tiene la fabulosa propiedad de cuidar la salud cerebral debido a que es un alimento rico en antioxidantes y potenciador de las actividades neurológicas. Su alto contenido en vitamina E y C protege contra la oxidación que puede dañar el funcionamiento cerebral. De igual manera, ayuda a conservar la memoria y a mantener la salud mental. Se ha descubierto que incluso la moringa puede ser un tratamiento efectivo en los casos de Alzheimer. De acuerdo con un estudio publicado en el Journal Neurosciences in Rural Practice,el consumo de moringa ayuda a potenciar la memoria y a reducir los síntomas de esta enfermedad.Ayuda a reducir los niveles de colesterol y azúcar en la sangreSe ha descubierto que la moringa, al igual que otras plantas, ayuda a reducir el colesterol malo. Los resultados de una investigación publicada hace algunos años ya señalaban las propiedades terapéuticas de la moringa en la prevención de enfermedades cardiovasculares. Asimismo, algunos estudios han relacionado el consumo de moringa con la disminución de los niveles de azúcar en la sangre.Una pequeña investigación realizada con seis personas que padecen diabetes demostró que el añadir 50 gramos de hojas de moringa a la comida reduce el aumento de azúcar en la sangre en un 21%. Estos son algunos otros usos de la moringaIngerida: Podría aumentar la producción de leche Podría reducir los síntomas de asmaControla malestares del sistema digestivo, como gastritis, diarrea o úlceras.Aplicada sobre la piel:Combate las infecciones en la pielAyuda a curar mordidas de víboraTrata los síntomas de la gingivitisRecuerda consultar con tu doctor antes de hacer cambios en tu dieta.
Los niños no desarrollan por arte de magia el gusto por todo tipo de alimentos, así como tampoco empiezan a adoptar costumbres saludables por sí mismos. Si quieres que tus hijos adquieran buenos hábitos alimenticios, tienes que guiarlo y acompañarlo. Sigue estos tips para que esta tarea sea más sencilla. Crea un ambiente agradable.Algo importante que debes tener en cuenta es que los niños relacionan todo. No puedes esperar que ellos vean la ingesta de alimentos como algo bueno si siempre les gritas o regañas a la hora de la comida. Trata de establecer un ambiente tranquilo para que tus hijos poco a poco relacionen su alimentación con un momento agradable.Pon el ejemplo.Como todo en la vida, una acción vale más que mil palabras. Enseña a tus hijos buenos hábitos alimenticios asumiéndolos tú también. Procura comer alimentos variados, sigue una rutina saludable y disfruta de todo lo que comes, de esta manera tus pequeños también querrán seguir tus pasos.Involucra a tus pequeños en la cocina.Conforme los niños van creciendo pueden ir asumiendo mayores responsabilidades en el hogar. Puedes aprovechar esto para pedirles que te ayuden en las labores de la cocina. Cuando permites que tu hijo elija sus alimentos o los prepare él mismo, estás desarrollando en él un mayor sentido de compromiso y responsabilidad hacia sus alimentos, sin necesidad de obligarlo o regañarlo.Toma en cuenta sus necesidades.Los niños son niños. Punto. No puedes pretender que tu pequeño coma las mismas cantidades ni los mismos alimentos que un adulto. Si bien es importante que lo ayudes a descubrir nuevos sabores, tampoco lo obligues a probar alimentos demasiado fuertes o muy condimentados. Recuerda que el paladar de tu pequeño es muy diferente al tuyo.Mantén una relación saludable con los alimentos. Esto incluye tanto tu alimentación como la de ellos. Si te la pasas quejándote de las calorías y siempre estás hablando de dietas, es muy probable que tus hijos crezcan creyendo que la comida es algo malo. Asimismo, el usar ciertos alimentos como castigo también hace que los niños desarrollen aversión hacia estos.¿Tienes algún otro tip para enseñar a los niños buenos hábitos alimenticios? Comparte tus ideas en los comentarios. Recetas ideales para niños:Gelatina de Yoghurt con FresaRollitos de crepas confetiMacarrones con carnePan francés fácil 
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