5 malteadas dietéticas recomendadas
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5 malteadas dietéticas recomendadas

Por Kiwilimón - Septiembre 2012
Si hoy en día estas en un régimen para bajar de peso, ya sea por estética o por salud, en muchas ocasiones te recomendarán el consumo de malteadas. Las malteadas dietéticas se conocen también como reemplazos alimenticios por los nutriólogos y expertos en la pérdida de peso debido a que, en teoría, beber una de estas malteadas pretende reemplazar una comida completa. Pero, ¿el reemplazo de una comida funciona? De acuerdo a un estudio científico conducido por Steven Heymsfield, MD de Columbia University, sí lo hacen. Heymsfield y sus colegas recolectaron información de seis estudios independientes sobre diferentes tipos de reemplazos de comidas y descubrieron que la pérdida general de peso para las 249 personas que se alimentaban de reemplazos alimenticios fue mayor que el de las 238 personas en comparación con los grupos que siguieron dietas bajas en calorías. Es importante tener en cuenta que la pérdida de peso debe estar regulada y supervisada por un doctor especialista, pues éste te deberá decir, de acuerdo a un análisis o estudio preliminar, cuál es el tipo de dieta que debes tomar. Aquí te dejamos una lista de 5 malteadas dietéticas que son recomendadas en su consumo y que puedes preparar fácilmente en tu casa. Toma nota. (es importante que hagas click en el título de la receta para ver más detalles de preparación de cada malteada) Licuado de Chocolate con Leche de Soya. La leche de soya es rica en calcio, fibra, contiene un potene anticancerigeno, y es ideal para dietas ya que libera sus azucares poco a poco estabilizando así los niveles de azúcar en la sangre. Licuado de fresa y frambuesas. Las fresas congeladas sirven como hielo y ayudan a mantener el licuado frio. Licuado de Moras. Este licuado es muy rico y nutritivo y te mantendrá lleno hasta tu siguiente comida. Licuado de Nopal Nutritivo. Este licuado es muy nutritivo y una buena opción para empesar el día. La mezcla de naranja y nopal tiene un sorprendente rico sabor. Licuado de Pera. Este licuado de pera te mantendrá lleno durante el día y puede ser usado para el licuado de pera de la dieta detox.  

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A la hora de la comida la pregunta siempre es ¿qué vamos a comer? Cuando la comida se convierte en un acto sagrado, el cómo, con quién, haciendo qué y por qué se ponen a la mesa junto al tenedor y al plato de sopa, porque ameritan una respuesta lúcida. Hace algunos días tuve la oportunidad de platicar con Beantpal Singh Khalsa, fundador de Conciencia Creativa y del podcast OM Vibraciones-Visiones, quien adicionalmente es experto en cocina ayurveda. Para él, el cuerpo es un templo sagrado en el que comer debería ser una decisión consciente, una acción en la que hay que poner atención al todo para armonizar y mantener la salud del cuerpo. Según Beantpal, el ayurveda, ciencia de la vida, es una filosofía que abarca multidisciplinariamente el bienestar del ser desde un punto de vista holístico. Particularmente en la cocina, el ayurveda propone un complejo sistema de alimentos que curan y equilibran al cuerpo pero que deben regularse acorde con las energías que se disponen al nacer: “Nacemos con una condición determinada por karmas anteriores derivados de las acciones de nuestra alma. Por experiencias anteriores es que tenemos un cuerpo con determinado karma físico”, apunta Beantpal. De ahí que el ayurveda hable del concepto de constitución individual o doshas. Las tres doshas que rigen el cuerpo, la mente y la conciencia se componen de los elementos de la naturaleza –de todo lo que es–: aire, fuego, agua, tierra y éter. Vatta representa aire y éter; pitta representa fuego y agua; kapha, representa agua y tierra. Aquí el meollo: el ayurveda explica que no se nace con estas energías en armonía –excepto por algunos unos cuantos de karma favorable– por lo que todas nuestras acciones, incluida la de alimentarse, deberían estar encaminadas a resarcir las aristas. Existe otro factor adicional: el agni o fuego digestivo. Beantpal dice que “todo tiene que ver con la digestión. Según los doctores y la ciencia, es en el intestino que se encuentra un segundo cerebro; ahí existen terminaciones neuronales con mucha información. Una persona feliz tiene un intestino feliz”, añade.Partamos de que el sol es fuego, entonces según el libro Cocina Ayuerveda para la autocuración de Usha Lad y Dr. Vasant Lad, “la comida contiene energía solar que el cuerpo sólo puede utilizar a través de la digestión”. De ahí que los alimentos se clasifiquen conforme a su relación de cercanía o lejanía al sol. Los alimentos que viven debajo de la tierra y que adormecen la mente son los tamásicos, como el jengibre, las raíces, la cebolla, aquellos a los que no les da el sol. Los alimentos rajásicos, como los granos y los vegetales, crecen a un metro de la tierra y absorben una cantidad moderada de sol por lo que aumentan las pasiones en los individuos. Los alimentos que se encuentran a un metro de la tierra o más son los sáttvicos y es a través de ellos que se puede llegar a la calma y lograr la salud, como con las nueces o algunas frutas tropicales. Estas observaciones permiten comprender las energías que juegan intrínsecamente en los ingredientes que ponemos dentro de la olla o la sartén.Hay más. Los sabores o rasas. Cada alimento debería tener las seis cualidades del sabor en armonía –la dulce, la agria, la salada, la picante, la amarga y la astringente–. Justo en este malabar sápido es que nace la cocina ayurvédica: en el acto de combinar los sabores de tal suerte que equilibre las doshas y, claro, que le haga un guiño a los sentidos desde una perspectiva más elevada que simplemente la sensorial: “la alimentación ayurvédica transforma la forma de ver las cosas porque uno establece una relación sagrada con los alimentos”, asegura Beantpal.Para iniciar una dieta ayurvédica es imprescindible reconocer el elemento que rige a cada individuo. Beantpal afirma que no sólo uno sino hasta dos doshas pueden ser las dominantes. La persona pitta es aquella expansiva y móvil, de temperatura corporal elevada, rostro en forma de corazón, estructura entre ligera y media; los reconocerás por sus ojos brillantes, su sed excesiva. Son irritables, suelen tener una mente ágil, inquisitiva. Son líderes natos.  La persona vatta es de complexión delgada, menuda, pequeña; generalmente odia el frío y ama el calor. Aquella es una persona de mente dispersa, ansiosa, atacada por sus inseguridades; suele permanecer en acción, actuar impulsivamente y amar el cambio; lleva los pies fríos, el cutis, el cabello y los ojos oscuros.El individuo kapha, en cambio, tiene los huesos pesados, una estructura corporal gruesa, una piel suave y lozana. Su naturaleza pacífica le precede; es bonachón, con buen sentido del humor; tiene vigor y su parte favorita de la comida es el postre. Una vez comprendido que existe un elemento dominante que rige a cada ser y a cada alimento, hay que tomar las decisiones correctas para neutralizar las energías. Los sabores en la combinación idónea equilibran los sistemas corporales y más aún, pueden ser un factor de felicidad. Por ejemplo, es favorable que un kapha (tierra y agua) consuma algo de picante (fuego) en sus comidas, mientras que a un vatta (fuego y agua) le van bien los agentes dulces extraídos de la naturaleza como los dátiles. La dieta ayurvédica nos enseña a tomar conciencia de lo que nos hace bien y soltar los apegos de lo que obstaculiza la armonía. Conocer y escuchar al cuerpo es camino y no vereda hacia un amor verdadero a quienes somos. Todo comienza con aceptarnos y reconocernos. Para Beantpal, todo es cuestión de en qué frecuencia se quiere vibrar de forma consciente: “Una comida nos da la oportunidad de amarnos en otros sentidos: darnos salud, armonía, bienestar. Para poder sentirme más cómodo con mi esencia, ahora es más lo que me quito que lo que me pongo. Es una forma de honrar nuestra naturaleza y salud. Simple is beautifiul”.Arroz de la cocina india para las tridoshas3 tazas de arroz basmati1/3 de taza de aceite de semilla de girasol1 cdta. de mostaza negra en grano1 cdta. de comino tostado1 cdta. de gran masala½ cdta. de sal de mar½ taza de cilantro, picado1 cebolla amarilla pequeña, picada1 guindilla verde, picadaEnjuaga el arroz dos veces o hasta que salga el agua clara. Sofríe el aceite y añade los granos de mostaza, el comino y el gran masala. Sazona con la sal. Agrega el cilantro, las cebollas y la guindilla. Una vez dorados, incorpora el arroz y fríelo. Agrega agua y deja cocinar hasta que el agua se evapore. Este arroz de la cocina india equilibra las tres doshas. Si tienes más preguntas te dejo la página de Facebook de Beantpal. 
A la hora de la comida la pregunta siempre es ¿qué vamos a comer? Cuando la comida se convierte en un acto sagrado, el cómo, con quién, haciendo qué y por qué se ponen a la mesa junto al tenedor y al plato de sopa, porque ameritan una respuesta lúcida. Hace algunos días tuve la oportunidad de platicar con Beantpal Singh Khalsa, fundador de Conciencia Creativa y del podcast OM Vibraciones-Visiones, quien adicionalmente es experto en cocina ayurveda. Para él, el cuerpo es un templo sagrado en el que comer debería ser una decisión consciente, una acción en la que hay que poner atención al todo para armonizar y mantener la salud del cuerpo. Según Beantpal, el ayurveda, ciencia de la vida, es una filosofía que abarca multidisciplinariamente el bienestar del ser desde un punto de vista holístico. Particularmente en la cocina, el ayurveda propone un complejo sistema de alimentos que curan y equilibran al cuerpo pero que deben regularse acorde con las energías que se disponen al nacer: “Nacemos con una condición determinada por karmas anteriores derivados de las acciones de nuestra alma. Por experiencias anteriores es que tenemos un cuerpo con determinado karma físico”, apunta Beantpal. De ahí que el ayurveda hable del concepto de constitución individual o doshas. Las tres doshas que rigen el cuerpo, la mente y la conciencia se componen de los elementos de la naturaleza –de todo lo que es–: aire, fuego, agua, tierra y éter. Vatta representa aire y éter; pitta representa fuego y agua; kapha, representa agua y tierra. Aquí el meollo: el ayurveda explica que no se nace con estas energías en armonía –excepto por algunos unos cuantos de karma favorable– por lo que todas nuestras acciones, incluida la de alimentarse, deberían estar encaminadas a resarcir las aristas. Existe otro factor adicional: el agni o fuego digestivo. Beantpal dice que “todo tiene que ver con la digestión. Según los doctores y la ciencia, es en el intestino que se encuentra un segundo cerebro; ahí existen terminaciones neuronales con mucha información. Una persona feliz tiene un intestino feliz”, añade.Partamos de que el sol es fuego, entonces según el libro Cocina Ayuerveda para la autocuración de Usha Lad y Dr. Vasant Lad, “la comida contiene energía solar que el cuerpo sólo puede utilizar a través de la digestión”. De ahí que los alimentos se clasifiquen conforme a su relación de cercanía o lejanía al sol. Los alimentos que viven debajo de la tierra y que adormecen la mente son los tamásicos, como el jengibre, las raíces, la cebolla, aquellos a los que no les da el sol. Los alimentos rajásicos, como los granos y los vegetales, crecen a un metro de la tierra y absorben una cantidad moderada de sol por lo que aumentan las pasiones en los individuos. Los alimentos que se encuentran a un metro de la tierra o más son los sáttvicos y es a través de ellos que se puede llegar a la calma y lograr la salud, como con las nueces o algunas frutas tropicales. Estas observaciones permiten comprender las energías que juegan intrínsecamente en los ingredientes que ponemos dentro de la olla o la sartén.Hay más. Los sabores o rasas. Cada alimento debería tener las seis cualidades del sabor en armonía –la dulce, la agria, la salada, la picante, la amarga y la astringente–. Justo en este malabar sápido es que nace la cocina ayurvédica: en el acto de combinar los sabores de tal suerte que equilibre las doshas y, claro, que le haga un guiño a los sentidos desde una perspectiva más elevada que simplemente la sensorial: “la alimentación ayurvédica transforma la forma de ver las cosas porque uno establece una relación sagrada con los alimentos”, asegura Beantpal.Para iniciar una dieta ayurvédica es imprescindible reconocer el elemento que rige a cada individuo. Beantpal afirma que no sólo uno sino hasta dos doshas pueden ser las dominantes. La persona pitta es aquella expansiva y móvil, de temperatura corporal elevada, rostro en forma de corazón, estructura entre ligera y media; los reconocerás por sus ojos brillantes, su sed excesiva. Son irritables, suelen tener una mente ágil, inquisitiva. Son líderes natos.  La persona vatta es de complexión delgada, menuda, pequeña; generalmente odia el frío y ama el calor. Aquella es una persona de mente dispersa, ansiosa, atacada por sus inseguridades; suele permanecer en acción, actuar impulsivamente y amar el cambio; lleva los pies fríos, el cutis, el cabello y los ojos oscuros.El individuo kapha, en cambio, tiene los huesos pesados, una estructura corporal gruesa, una piel suave y lozana. Su naturaleza pacífica le precede; es bonachón, con buen sentido del humor; tiene vigor y su parte favorita de la comida es el postre. Una vez comprendido que existe un elemento dominante que rige a cada ser y a cada alimento, hay que tomar las decisiones correctas para neutralizar las energías. Los sabores en la combinación idónea equilibran los sistemas corporales y más aún, pueden ser un factor de felicidad. Por ejemplo, es favorable que un kapha (tierra y agua) consuma algo de picante (fuego) en sus comidas, mientras que a un vatta (fuego y agua) le van bien los agentes dulces extraídos de la naturaleza como los dátiles. La dieta ayurvédica nos enseña a tomar conciencia de lo que nos hace bien y soltar los apegos de lo que obstaculiza la armonía. Conocer y escuchar al cuerpo es camino y no vereda hacia un amor verdadero a quienes somos. Todo comienza con aceptarnos y reconocernos. Para Beantpal, todo es cuestión de en qué frecuencia se quiere vibrar de forma consciente: “Una comida nos da la oportunidad de amarnos en otros sentidos: darnos salud, armonía, bienestar. Para poder sentirme más cómodo con mi esencia, ahora es más lo que me quito que lo que me pongo. Es una forma de honrar nuestra naturaleza y salud. Simple is beautifiul”.Arroz de la cocina india para las tridoshas3 tazas de arroz basmati1/3 de taza de aceite de semilla de girasol1 cdta. de mostaza negra en grano1 cdta. de comino tostado1 cdta. de gran masala½ cdta. de sal de mar½ taza de cilantro, picado1 cebolla amarilla pequeña, picada1 guindilla verde, picadaEnjuaga el arroz dos veces o hasta que salga el agua clara. Sofríe el aceite y añade los granos de mostaza, el comino y el gran masala. Sazona con la sal. Agrega el cilantro, las cebollas y la guindilla. Una vez dorados, incorpora el arroz y fríelo. Agrega agua y deja cocinar hasta que el agua se evapore. Este arroz de la cocina india equilibra las tres doshas. Si tienes más preguntas te dejo la página de Facebook de Beantpal. 
El bicarbonato no solo te ayuda a hacer pasteles esponjosos o es perfecto para limpiar la casa, también puedes usarlo como un remedio casero para el cuidado de la piel gracias a sus propiedades limpiadoras y exfoliantes. Con solo dos ingredientes que seguro tienes en casa puedes iluminar y tensar la piel con una mascarilla facial casera de bicarbonato de sodio, además de ayudarte a eliminar los puntos negros de la nariz.El bicarbonato de sodio tiene propiedades antiinflamatorias y antibacterianas, y gracias a su textura arenosa, te ayuda a eliminar las células muertas de la piel, para crear un exfoliante ligero que te ayude a quitar los puntos negros. Para usarlo, no necesitas frotar tu piel, sólo aplícalo suavemente para que puedas exfoliar con cuidado sin dañar tu cara.Aunque algunas personas utilizan simplemente agua con bicarbonato de sodio para hacer una mascarilla, hacerlo con miel le da un toque más suave. La miel es naturalmente hidratante y el bicarbonato de sodio es antiinflamatorio.Mascarilla facial de bicarbonato de sodioNecesitarás:1-2 cucharadas de bicarbonato de sodio1 cucharadita de mielPaso 1: En un tazón pequeño, mezcla el bicarbonato de sodio con la miel hasta conseguir una consistencia pastosa. Si está demasiado líquido, agrega más bicarbonato de sodio. Si queda demasiado espeso, puedes diluirlo con un poco de agua. También puedes añadir una o dos gotitas de aceite esencial de limón o, si lo deseas, el jugo de medio limón.Paso 2: Sobre la cara limpia, aplica suavemente la mezcla de mascarilla con los dedos o una brocha de maquillaje. Tenga cuidado de no frotar demasiado. Déjala actuar por 5 minutos. Es posible que sientas un ligero hormigueo y tensión. Paso 3: Retira la mascarilla con agua tibia y movimientos circulares suaves, seca dando golpecitos con un paño suave y termina con tu humectante favorito. Usa esta mascarilla sólo una vez al mes, pues es un exfoliante potente, y si tu piel es mixta, aplica sólo en la zona T para no resecar tu cara.
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