Bajar de peso con té blanco
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Bajar de peso con té blanco

Por Kiwilimón - Abril 2014

Tengo que admitir que si me ponían a escoger entre una taza de té o una taza de café, prefería mil veces el café pero después de leer una nota  donde decía que el té blanco te ayuda a bajar de peso entonces cambié mi decisión.

Además de ayudarte a enflacar, el té blanco es una bebida natural y diurética que te ayuda a prevenir y combatir las enfermedades cardiovasculares. Y algo que me pareció súper curioso es que sus beneficios son mayores que los del té verde, por la cantidad de polifenoles que tiene.

Y si fuera poco…el té blanco tiene una gran acción contra el envejecimiento, porque ayuda a la producción y mantenimiento de colágeno y elastina. ¿Ya te convencí de tomar este té?

Dale un giro a tus hábitos de comida y cambia tus bebidas por té blanco, vas a ver la diferencia en tu cuerpo. Eso sí, acompáñalo de una dieta equilibrada y de ejercicio.

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Súper Secretos para bajar de peso

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Con los trapos de cocina limpiamos cualquier chorrito de agua que veamos, pero también residuos de todo aquello propio de la cocina: huevo, leche, aceite, jugos y mil mezclas de ingredientes más, así que no es extraño querer saber cómo lavar trapos de cocina para quitarles el olor.Si meterlos a la lavadora ya no funciona, traemos para ti unos tips sencillos para quitarles cualquier olor indeseable y tenerlos limpios sin necesidad de tirarlos a la basura y reemplazarlos por nuevos.¿Por qué huele feo los trapos de cocina?Por lo general, los trapos de cocina tienen un olor agrio característico que no es sólo desagradable, sino que es el aroma de la reproducción de bacterias. Entre las partículas de comida, la grasa, las cosas que se te quitas de las manos mientras lo usas y la humedad, hay suficiente comida para ayudar a que las bacterias crezcan.Para hacer las cosas aún más feas, esas bacterias se transferirán a cualquier superficie que limpies con un trapo de cocina apestoso: estantes, fregaderos, electrodomésticos, incluso tus manos. A partir de ahí, hay un pequeño paso hacia la contaminación de los alimentos.Foto de Micheile Henderson en Unsplash¿Cómo lavar los trapos de cocina para quitarles el mal olor?La mejor forma de mantener los trapos de cocina limpios y sin olores es lavarlos con agua caliente y jabón inmediatamente después de usarlos y luego enjuagarlos a fondo. Escúrrelos bien y luego cuélgalos donde se puedan secar al aire. Es muy común dejarlos en el borde del fregadero, pero esto no es adecuado porque no se orean de manera adecuada; sin embargo, la puerta del horno podría serlo. Para trapos muy olorosos, el primer paso es hervirlos para eliminar cualquier acumulación. Sigue estos pasos para quitarles el olor: Llena una olla grande con 3 litros de agua y calienta a fuego alto en la estufa hasta que hierva.Agrega 1 taza de vinagre blanco y echa en la olla los trapos de cocina. No necesitas añadir jabón.Hierve los trapos en el agua con vinagre durante 15 minutos para eliminar los olores y las bacterias, el moho y los hongos.Apaga el fuego y deja que los trapos de cocina y el líquido se enfríen a temperatura ambiente.Una vez enfriado, escurre los trapos con las manos uno a la vez antes de colgarlos para que se sequen en un lugar soleado.Como tip extra, procura tener trapos de cocina delgados y livianos, como los paños de microfibra, que se secan al aire mucho más rápido que los trapos de tela estándar.Foto de portada: Guido Hofmann en Unsplash
¿Imaginas un método agrícola presente desde la época prehispánica? Las chinampas son un sistema agrícola presente en México desde esta época y, desde 1987, fueron declaradas Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO.La zona chinampera comprende 2,215 hectáreas localizadas en las alcaldías de Xochimilco, Tláhuac y Milpa Alta, en la Ciudad de México, donde se localizan 12 poblados rurales con una rica tradición agrícola, cultural y, por supuesto, gastronómica.El sistema chinampero contiene 20 mil 922 chinampas, de las cuales tan sólo el 17% se encuentran activas, produciendo hortalizas o flores, y el 83% son potenciales, esto es no están cultivadas, pero podrían reactivarse.Estos números hacen que proyectos como Arca Tierra cobren una relevancia trascendental para el patrimonio agrícola mexicano, pues desde 2011 promueve la recuperación de la zona chinampera en Xochimilco, aplicando los principios de la agricultura regenerativa y el comercio justo con los agricultores. La importancia de las chinampas en México es reconocida también por la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), que las incluye en la categoría de SIPAM (Sistema Importante del Patrimonio Agrícola Mundial), pues las chinampas promueven la preservación de: los sistemas biodiversos;  la agricultura diversificada para consumo local y regional; la conservación del hábitat de especies locales y migratorias, acuáticas y terrestres, así como el paisaje cultural, natural, productivo y estético de la zona chinampera.La zona chinampera en México enfrenta problemáticas graves como el que la mayoría de los agricultores hayan olvidado las técnicas agrícolas tradicionales y en su lugar adopten una agricultura basada en agroquímicos y monocultivos, que pone en riesgo la salud de los productores y los consumidores, a la par que contaminan el suelo y el agua. La falta de acceso de mercado a los productores hace que las generaciones jóvenes no quieran trabajar la tierra y, en general, la zona chinampera se encuentre en un 59% de abandono. Otro gran problema es la contaminación en la zona por aguas negras, agroquímicos y basura, así como la falta de normativas para controlar el respeto a la zona chinampera por parte de los visitantes y turistas. Arca Tierra, proyecto dirigido por Lucio Usobiaga, busca recuperar la zona chinampera por medio del trabajo con familias chinamperas en agroecología y comercio justo. Este proyecto, desde su fundación, ha estado respaldado por instituciones como la Universidad de Chapingo, el Instituto de Biología de la UNAM y el Instituto Politécnico Nacional.  Desde su fundación ha destacado la importancia de la conservación de las chinampas en la Ciudad de México. Una de ellas es que el 30%  del agua que utiliza la CDMX viene del acuífero de Xochimilco y las chinampas constituyen un vaso regulador y de limpieza de agua; otras son que los miles de árboles en la zona chinampera producen oxígeno, que ayudan a reducir la contaminación en CDMX; regulan los microclimas y ayudan a la fijación del carbono, además de que son refugio de especies endémicas y migratorias.Si las chinampas se reactivan, se puede cubrir la necesidad de hortalizas de toda la CDMX. Además promueven la conservación de los valores culturales y agrícolas que nos fueron heredados desde el México prehispánico. Es por ello que en Kiwilimón realizamos una clase de cocina con el chef Mau Eggleton de antojitos chinamperos desde Arca Tierra, para que mires, sientas y saborees el gran legado de las chinampas. ¡Disfruta esta clase aquí! 
¿Quieres pulirte en tus dotes mezcales?, aquí te cuento cómo arrancar el aprendizaje de cata con este ícono nacional.Dicen los maestros mezcaleros que el mezcal te trata como tú lo tratas, así que la sugerencia es seguir la sabia y tradicional frase: bébelo a besos.Y esta idea no sólo suena bonita, sino que contiene un mensaje profundo relacionado con el tiempo que la bebida lleva en nuestra historia, más de 500 años, y por lo que se tarda en crecer un agave, de 8 a 20 años, para después pasar por su corte, cocimiento, fermentación y destilación. Así que la idea es muy clara, hay que dejar que la llamada planta de las mil maravillas, de la que existen más de 40 variedades para hacer destilados, se exprese.Volviendo al tema de cómo acercarte victoriosamente a este destilado por primera vez, le pregunté a Guillermo Escárcega, creador de la marca Aguas Mansas, un mezcal surgido en Santiago Matatlán, Oaxaca, de la familia Sernas, y estos fueron los consejos que compartió:El mejor comienzo es poner atención a la procedencia del producto, es decir, saber de dónde viene, quién y cómo lo producen. En el caso de la Denominación de Origen Mezcal son nueve estados los que tienen su aval: Oaxaca, Guerrero, Michoacán, San Luis Potosí, Zacatecas, Guanajuato, Durango, Tamaulipas y Puebla.La graduación alcohólica debe ser de 45 grados, y no hay que tenerle miedo, porque esta característica facilitará que reconozcas más los aromas y sabores de la planta. Si bajas de esa graduación estarías probando una bebida diluida (en agua).Explora las variedades con las que se puede hacer mezcal, recuerda que cada Estado tiene sus plantas endémicas o regionales, por ejemplo, la variedad Salmiana es de San Luis Potosí, Guanajuato y Zacatecas; la variedad Cupreata se reproducen estupendamente en Guerrero y Michoacán. Hablando de Oaxaca, es el Estado que tiene más biodiversidad para hacer mezcales, con opciones que van del Cuishe, el Arroqueño, al Tobalá; además del más común y que se da en el país, el Espadín.Para probarlo busca un recipiente de boca ancha, puede ser una jícara o el vasito veladora, y sirve de una onza a una onza y media. Aprovecha el boom que hay de mezcaleros hechos con cerámica gracias grandiosos artesanos que los están fabricando por todo el país.Ahora vamos a la acción, si de verdad quieres conocer todo lo que ofrece en aromas y sabor un mezcal, vete por los blancos, así conocerás qué le aportó la tierra, si es más floras, herbal, mineral, terroso. Como lees, el mezcal es todo esto y más.Antes de pasar al nivel en boca, haz un ejercicio de preparación: moja tu dedo índice con un poco de mezcal y espárcelo en el dorso de tu otra mano, sacude esa mano e inmediatamente huele donde colocaste el mezcal, lo que debe pasar es que explote el aroma a agave cocido primordialmente, sino es así y encuentras olores a llanta o plástico quemado o muy ahumado algo no anda muy bien con la calidad de tu mezcal, pues tiene un defecto que sucedió en algún momento del proceso de elaboración. Este ejercicio ayuda a que tu sistema sensorial se prepare para ese primer sorbo con el que deberás enjugarte la boca y pasar lentamente el líquido. Seguro dominará un poco el alcohol, pero al segundo sorbo comenzarás a encontrar las referencias olfativas que un mezcal por su origen y variedad te puede dar.Finalmente es indispensable que por cada bebida alcohólica que ingieras te hidrates (tomes agua), esto hará la diferencia, y si puedes no mezcles con otros alcoholes o azúcares para que tu cuerpo no te lo recuerde al día siguiente.El tema de la naranja con sal de gusano lo dejamos a tu decisión, no es una práctica muy común en las zonas mezcaleras. Aún así, lo realmente importante es saber que el mezcal es perfecto como aperitivo, digestivo y para maridar muchos platos. Aquí van dos ejemplos: el Espadín con pescados, mariscos y conchas, y el Tobalá no lo dudes en servir cuando cocines moles, cochinita o carnes muy especiadas.Recuerda que el mezcal es un producto cultural, arraigado a las entrañas de la historia de México que, como su crecimiento y proceso, pide a gritos que lo bebas a besos.Investigación: Wendy Pérez, periodista gastronómica. Fotos: Rober Antillón, fotógrafo gastronómico.Locación de fotos: Salón Candela.  
Una mesa oaxaqueña se caracteriza por sus aromas, texturas y sabores. Hay moles y estofados, chapulines y chicatanas, tlayudas, mezcal y tejate. Oaxaca es también tierra de barro negro, de textiles, de alebrijes y mucha fiesta.La comida es parte de sus celebraciones típicas, incluso hay fiestas dedicadas a los alimentos como lo son el festival de los 7 moles, las ferias del mezcal y del tejate, así como fiestas patronales que siempre clausuran con una buena comida. Porque Oaxaca es la Tierra del sol (y del sabor), como asegura la Canción Mixteca. Visitar Oaxaca es construir recuerdos memorables en cada bocado, es apreciar la generosidad de su tierra y sus anfitriones, quienes conservan y comparten con amor un legado gastronómico heredado por generaciones. Por eso, ir a Oaxaca implica celebrar cada día en la mesa. La cocina de Oaxaca es tan variada como sus ocho regiones, en las que hay una increíble oferta gastronómica que incluye productos derivados del maíz, frutos del mar, chiles, hierbas, plantas e insectos endémicos. Te presentamos algunos de los platillos típicos oaxaqueños que tienes que probar en este estado: Chocolate de agua y tejate Son bebidas fáciles de encontrar en sus mercados, como el 20 de noviembre. Es una combinación memorable el chocolate de agua en compañía de un pan de yema, originario de los Valles Centrales, que elaboran sin líquidos más que las yemas y el huevo entero. Otra bebida obligada es el tejate, bebida de origen prehispánico que se prepara a base de maíz y cacao. Tlayudas y taquitos de lechón Nada te faltará si inicias el día con una tlayuda. Se trata de una tortilla de maíz de aproximadamente 30 centímetros, dorada sobre comal, típica de Oaxaca. Suelen prepararla con manteca, quesillo, frijoles, tasajo, aguacate y salsa. Para las noches de mezcal, unos tacos de lechón debes probar, puedes encontrarlo en puestitos emblemáticos como el Lechoncito de Oro, donde los preparan con chicharrón.Insectos Un clásico de los mercados son los chapulines naturales o con limón y chile, que son una delicia. Los encontrarás sueltos en mercados, donde te los venden a granel, o en restaurantes para botanear con un buen guacamole. La chicatana es otro insecto endémico de Oaxaca, es una hormiga que se prepara en salsas e incluso en moles y tamales. Sin embargo, la chicatana es difícil de conseguir y se recomienda sólo consumirla en temporada, que corresponde al periodo de lluvias. Moles oaxaqueños Los siete moles emblemáticos de Oaxaca son el  negro, el rojo, el coloradito, el amarillito, el verde, de chichilo y el manchamanteles. Todos son deliciosos y se elaboran con ingredientes y técnicas particulares que les dan una personalidad única. Emplean diferentes chiles, especias y proteínas, dependiendo la región en la que te encuentres. Mis favoritos son el amarillito, elaborado con chile ancho y costeño amarillo, jitomate, cebolla, ajo, comino, hierba santa, clavo, pimienta y tortilla, el cual sirven con chochoyotes (bolitas de masa de maíz), y el mole negro oaxaqueño, cuyo ingrediente principal es el chile chilhuacle. ¡No esperes más y prepara este rico plato oaxaqueño!  
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