Botaneo saludable para bajar de peso
Dietas

Botaneo saludable para bajar de peso

Por Kiwilimón - Enero 2014
No tiene nada de malo comer entre comidas si lo haces acorde a algunas reglas de salud. Aquí te presentamos algunos mandamientos que debes obedecer en tema de botaneo pues así podrás disfrutar de estos ricos bocados sin sentirte culpable.

 

No comas de los empaques

Si quieres comer una botana entre comidas hazlo, pero no lo hagas directo de la carta o de la bolsa pues así es muy difícil medir cuánto es lo que estás consumiendo. Lo que debes hacer es tomar uno o dos puños de tu botana favorita y comerla en un plato lejos de la cocina, así no caerás en tentaciones y estarás satisfecha.

Llena los huecos de tus dietas

Si en el desayuno te faltaron nueces, entonces botanea algunas almendras. Si te faltaron verduras entonces prepara zanahorias. Ya que estas siguiendo un régimen entonces trata de complementarlo tanto como puedes en tus momentos entre comidas.

Nada más de 200

Una botana sana no debe pasar de 150 a 200 calorías, menos aún si estás tratando de bajar de peso. Como consejo te recomendamos frutos secos y frutas deshidratadas como buenas soluciones que caben en este rango.

Botana y ejercicio

Si hay un momento preciso para botanear es justo antes y después de hacer ejercicio. Trata de comer un poco de proteína o carbohidrato antes de ir al gimnasio pues así tus músculos aprovecharán más el ejercicio y tendrás mucha más energía. Sobra decir que quemarás las calorías que te hayas comido.

Mezcla con agua

No es que tomar sorbos de agua mientras botaneas vaya a hacer que adelgaces, pero sí que te llenarás más rápido sin calorías extras por lo que ya no se te antojará seguir comiendo.

Combina

Tendemos a pensar que la botana debe ser una sola cosa: unas galletas, unas verduras, sólo yogurt. Esto debe cambiar pues si balanceas todas tus comidas también debes balancear tus botanas. Junta un poco de pan, con lácteo y proteína para obtener energía y vitaminas.  

Aquí te damos algunas ideas de botanas saludables!

 
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"Y a ti, ¿Qué botanas saludables te gusta comer?"

 
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México es un país con vocación pesquera. Tiene 11 mil 122 kilómetros de litorales, 6 mil 500 km2 de aguas interiores y un total de 68 puertos. Actualmente, el volumen de producción pesquera es de 2.1 millones de toneladas, que se traducen en un valor de producción nacional equivalente a 38 mil millones de pesos. De esta manera, el sector pesquero y acuícola en México genera más de 300 mil empleos directos y 2 millones de empleos indirectos. El 25% de la producción nacional pesquera y acuícola está certificada como sustentable, lo que coloca a México a la cabeza de América Latina en esta materia y en el número 12 a nivel mundial. Además, existen más de 54 normas oficiales mexicanas relacionadas con la pesca responsable, la inocuidad, la sanidad y el medio ambiente.México tiene vocación pesquera, reglamentación y una comunidad bien consolidada y organizada alrededor de nuestros litorales, sin embargo, nuestro consumo de productos pesqueros está por debajo del promedio mundial, entre 13 y 14 kilos per cápita por año. Esta temporada de Cuaresma, que va del 17 de febrero al 3 de abril, consumamos pescados y mariscos mexicanos. Conozcamos las especies de nuestras aguas, sus vedas, las cooperativas o empresas que trabajan de forma responsable y promovamos la #PescaConFuturo en México. Las principales especies de pescados y mariscos producidas en el país son la sardina, el camarón, la mojarra, el pulpo, la anchoveta y el atún, pero tenemos 589 especies comerciales en México. Como afirma Luis Bourillón, Vicepresidente de sustentabilidad de COMEPESCA, “si queremos tener un futuro para el planeta debemos preocuparnos no sólo de los valores nutricionales, sino de cómo tener este sector vivo en los siguientes años. Es esencial cumplir en la pesca con las tallas, vedas, los volúmenes que se pueden capturar, y que el consumidor tenga información real, validada por entidades independientes, que les indique si la especie es sustentable o está en vías de obtener la certificación”. Por ello, también es de vital importancia la cultura del ecoetiquetado entre los consumidores mexicanos, para saber los productos que han sido obtenidos a través de prácticas responsables. Lo mejor de consumir pescados y mariscos es que constituyen una fuente rica de nutrientes, que nos permiten fortalecer al sistema inmunológico con proteínas, minerales, vitaminas y grasas. ¡Esta Cuaresma no lo pienses más y consume pescados y mariscos mexicanos! Fuente: Consejo Mexicano de Promoción de los Productos Pesqueros y Acuícolas (Comepesca)
Esa mañana callejoneamos por las áridas calles de la capital de Veracruz. El ambiente ya no olía a mar, o sí, pero de lejos. Erik Guerrero y yo esperamos en la mesita de lámina que por mantel llevaba el logo de una cerveza. La promesa eran los mariscos que, según uno de los chefs más importante del puerto y fundador de Nuestra Pesca, no tenían competencia. “Aquí viene hasta Enrique Olvera”, me aseguró. A los quince minutos, salió de la cocina de Ay Apá un tazón de barro grueso y humeante con arroz a la tumbada. A cada meneada de la cuchara salían las papas y los mariscos suspendidos en esa suerte de océano rojo con aromas a epazote. Recuerdo que, tras la quemada de lengua, el caldo me dio información sobre el sabor del mar, sobre la justicia que le hace a sus frutos una buena preparación. Esa no fue la única vez. Esa sensación vino con los cocteles de pulpo que me presentó Jonatán Gómez Luna en Tulum, o las almejas chinas que el chef Nico Mejía nos dio a probar en la laguna de Cuyutlán, Colima. Años antes también lo sentí frente a la Quebrada en Acapulco. No tenía ni cuatro años cuando supe que los mariscos de México son para hacerles un poema en endecasílabas. Los 1,592.77 km2 que mide el litoral mexicano son espacio suficiente para hacer una fiesta interminable de platos regionales que combinan los frutos del mar de formas únicas. El norteño, el costeño o el chilango sabe que una copa bombacha desbordada en camarones o una mesa de plástico con salcitas vinagrosas al centro, son la antesala de un placer reservado para los no novatos, para los que conocen la gastronomía nacional desde sus profundidades.Hay que sentirse plenamente mexicano y en confianza para jugarse la vida en un puesto de mariscos frente al metro en la Ciudad de México –y aún así es probable el hallazgo sea exitoso–. Y si eso sucede en el centro del país, a kilómetros del mar, el viaje por los dos flancos de las costas mexicanas amerita abrocharse los cinturones para luego desabrocharlos.La primera parada sería en Mazatlán, donde hay que pedirse un burrito de marlín tupido en frijoles frente a un chiringuito playero. En Tampico el viaje se hace corto cuando de por medio hay unas jaibas rellenas de Los Curricanes, que pueden llevarse de souvenir en su versión congelada y debidamente guardada en hielerita.Los aguachiles verdes del norte despiertan el sudor y las ganas de apagarlo a fuerza de cheves tan frías como las corrientes de Humboldt mientras que los negros de Yucatán nos cautivan con los sabores cenizos de su recado. ¿Ceviches, alguien? Hay tanta variedad como cocinas tradicionales. Ya saben, no es lo mismo el ceviche de Nayarit que uno de Jalisco o de Guerrero. ¿Un mole rojo con camarones? Hay que tocar base en el istmo oaxaqueño.De ostiones los de Sonora y mejor que tengan queso Parmesano. A Rosarito hay que llegar por las langostas al vapor que luego van fritas y arropadas en tortillas de harina recién hechas. Frijolitos, salcita y mantequilla, ¡pum! Directo al mar, y también al cielo. De ahí por almejas chocolatas a La Paz o por todo tipo de conchas a la Baja: sobre unas suculentas tostadas, a la Guerrerense; sobre platos con toques Baja-Med y técnicas pulcras a Fauna, Deckman’s o Villa Torél. Erik Guerrero dice que lo más rico del Golfo es su pescado, y del Pacífico, mariscos como el camarón, las conchas, el pulpo, el caracol, los calamares y las langostas. Nos invita a aventuramos fuera del puerto para ir por una recompensa única: los mariscos de Doña Tella en Alvarado. Sospecho que le haré caso. Después de su recomendación de Ay apá le creería que la luna es de Veracruz.Si no puedes viajar este año, no importa. La Cuaresma ya inició, y con ella una temporada gastronómica en la que no deben faltar las preparaciones frescas, las recetas picositas ni los mariscos que te van a llevar a las playas mexicanas en un par de ingredientes. ¿Listo para el tour?
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