Chocolate: ¿Amigo o Enemigo?
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Chocolate: ¿Amigo o Enemigo?

Por Kiwilimón - June 2012
Considerado como uno de los alimentos más utilizados por muchas mujeres para calmar los nervios. Incluso se ha llegado a afirmar que crea adicción; y efectivamente, el cacao contiene sustancias de efecto calmante, además del placer que produce su sabor. Pero el abuso del chocolate te permitirá añadir calorías extra a tu organismo e incluso puedes producir un efecto excitante.
Un par de onzas de chocolate negro (menos calórico) pueden ayudarte a calmar la ansiedad y proporcionar combustible a tu cerebro sin aportar apenas calorías.
Lo mismo nos ocurre con los dulces: aparte del chocolate, es lo que más nos apetece comer cuando estamos nerviosos. La explicación es que los glúcidos provocan un aumento de la cantidad de insulina en sangre, lo que permite la secreción de triptófano, un aminoácido que se transforma en serotonina, que calma la depresión y la ansiedad. Los azúcares de digestión rápida producen este efecto casi inmediatamente, por lo que no debe extrañarte que te apetezca comer dulce cuando estás triste. Una vez más, debes utilizarlos de forma inteligente para no darle a tu cuerpo grasas y calorías en exceso. Además de poner en peligro nuestra salud y nuestro sistema nervioso, estar estresados puede hacernos atacar la nevera cuando la ansiedad nos puede. Por ello, hay que convertir la comida en una aliada. Además, hay ciertos alimentos que pueden ayudarnos a mitigar el estrés. Comer de forma equilibrada es fundamental para mantener en orden tu cuerpo y tu mente y evitar que el estrés afecte a tu estómago, tus defensas y tu sistema nervioso. De tus menús depende buena parte de tu estabilidad física y emocional. Recetas de cocina para combatir el estrés Toma nota de estas recetas para evitar el estrés y que además te aporten elementos nutritivos y pocas calorías. (te recomendamos hacer click en el título de la receta para ver más detalles) Soufle Basico de Chocolate Este souffle de chocolate tiene una textura esponjosa y ligera. El sabor de chocolate esta riquísimo, sin ser demasiado empalagoso. Pastelitos de Chocolate con Lava de Chocolate Ahora puedes preparar en tu propia casa este postre de Pastelitos con Lava de Chocolate, como de restaurante. Tacos de Lechuga Orientales con Pollo Estos tacos de lechuga son un platillo ¡delicioso! La receta es muy fácil e ideal para una cena de último momento. Ensalada de Manzana Verde y Lechuga Una rica ensalada con lechuga, manzana verde, queso y nuez. El aderezo está hecho a base de aceite de oliva, limón, sal y pimienta. Ensalada Americana con Aderezo Roquefort Esta ensalada lleva un aderezo de queso Roquefort y se sirve todo un trozo de la lechuga con el aderezo encima y espolvoreado con tocino y jitomates picados. Ensalada Verde con Fresas Una rica y fresca receta de lechuga verde con fresas y aderezo de fresas con vinagre balsámico.
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Hacer pan de zanahoria es quizá una de las formas más accesibles de empezar a hornear. Los ingredientes son sencillos, zanahorias, vainilla, huevo, aceite, canela, azúcar, polvo para hornear, sal y harina es todo lo que necesitas para prepara este postre que ya es un clásico.Los orígenes del pastel de zanahoria no están del todo claros, pues hay una receta en inglés para hacer “pudín en una raíz de Carret (sic)” que data de 1951, pero esta es esencialmente una zanahoria rellena que incluye muchos elementos comunes al postre moderno.Desde ahí, ha evolucionado mucho y se ha vuelto muy popular en sus versiones caseras, porque es una forma de comer pan dulce controlando el azúcar que lleva, por ejemplo.Pero aunque es una receta sencilla, si eres primeriza lo más seguro es que tengas huecos del proceso que pueden ser llenados perfectamente por estos tips y así tendrás como resultado el pan de zanahoria perfecto.1. No tengas miedo al hornoCada horno es diferente. Si tu receta, por ejemplo, dice que hornees tu pan durante 30 minutos pero a los 20 ya huele a que algo se quema, no temas a abrir el horno, meter un palillo y asegurarte de que todo va bien con tu pan. Sigue tu olfato y tu intuición, las posibilidades de que tu horno explote si lo abres son mínimas. 2. Engrasa bien el moldeEl miedo aquí es usar demasiada mantequilla porque es una grasa, pero recuerda que el engrasado sirve para crear una barrera entre el molde y la mezcla, no te preocupes, tu pan no lo absorberá por completo. Para que esta barrera funcione, la mejor técnica es untar con suficiente mantequilla el molde (no tengas miedo a dejar una buena capa) y después enharinarlo. 3. Elige ingredientes de calidadExiste una gran diferencia de sabor al usar extracto de vainilla y saborizante de vainilla, así que no te limites cuando de elegir un ingrediente de calidad se trata. Piensa que este ingrediente puede ser costoso, pero te rendirá para otros platillos o para muchos panes de zanahoria. Además, el extracto suele tener mucho menos contenido de azúcar que los saborizantes.4. Las medidas sí importanLa repostería es caprichosa y añadir más o menos de algún ingrediente siempre tendrá un resultado súper diferente, así que si estás comenzando a hornear, intenta ser muy estricta con las medidas, para que la mezcla quede como idealmente debería.5. Invierte en herramientasUna batidora, unas tazas medidoras e incluso un molde de silicón podrían ser la clave para que tu pan de verdad quede perfecto. Si inviertes en un molde de silicón, esto te ahorrará el paso de engrasar tu molde. Así que si hornear panqué o cupcakes o cualquier otro bizcocho te ha gustado mucho, estas compras valdrán mucho la pena.Es probable que una vez que hagas tu primer pan de zanahoria no quede perfecto, pero no dejes de intentar y de buscar tus propios trucos y adaptarlos a tu receta. La práctica hace al maestro y los resultados llegarán a ser deliciosos. Te lo aseguramos.Recuerda que además de pan o pastel, hay muchas variaciones de pasteles de zanahoria que puedes hacer, como unos hot cakes, por ejemplo, la mezcla de zanahoria con harina puede ser muy versátil.
La gastronomía francesa es una de las favoritas en todo el mundo y es que está repleta de ingredientes deliciosos como quesos, mantequilla, finas hierbas y muchos más a los que nadie se puede resistir. Si tú eres de esas personas que aman los platillos de Francia, no te dejes intimidar por la técnica de sus platillos y atrévete a preparar en casa estas 5 recetas fáciles de comida francesa. Ratatouille Uno de los platillos más emblemáticos de la comida francesa es sin duda el clásico ratatouille, que además de haber ganado fama por presentarse en la divertida película de Disney, es un platillo campirano muy rico. La receta de ratatouille lleva berenjena, calabaza, jitomate y un poco de carne. Quichés Los quichés son recetas francesas tan populares, que es muy fácil encontrarlas en casi cualquier restaurante del mundo. Prepararlos es mucho más sencillo de lo que imaginas, ya que sólo debes de hacer una masa, un relleno simple con huevo, crema y leche y agregarle tus ingredientes favoritos. Aquí puedes encontrar la receta de un quiché lorraine, un clásico de la gastronomía francesa. Crepas Las crepas son originarias de una región al norte de Francia, conocida como Bretagne, sin embargo, son tan deliciosas y versátiles, que todos pueden prepararlas, realizando sus combinaciones favoritas. Se tratan de una dobladita con masa ligera a la que se le puede añadir ingredientes dulces o salados, ¿tú cómo las prefieres? Pollo Cordon Bleu Se cree que cuando Enrique III reinaba Francia, los cocineros reales ataban sus delantales con una cinta azul y de ahí nació el nombre de este delicioso platillo frito. Esta receta de comida francesa es muy rica y fácil de preparar, ya que se trata de unas pechugas de pollo rellenas de queso. ¡Prepáralas para una ocasión especial y lúcete como nunca! Soufflé El soufflé, o suflé, es uno de los platillos franceses más antiguos. Fue creado por Vattel, el cocinero del rey Luis XIV como un regalo para sus esposas. Esta comida francesa es un plato ligero y horneado que combina la clásica salsa bechamel con otros ingredientes como huevo y queso. El resultado es delicioso y aquí aprenderás a prepararlo. Como puedes darte cuenta, no es necesario viajar hasta Francia para poder disfrutar de los platillos franceses, ya que, con estas recetas fáciles, puedes hacerlo en tu propia casa. ¡Prepáralos todos y cuéntanos cuál es tu comida francesa favorita!
Tener un árbol de durazno es el sueño de muchos, pero lograr plantar un hueso de durazno que dé frutos no es tan sencillo, pues hay muchos tipos de duraznos y de ellos dependerá si el hueso da fruto o no, y su sabor también.También del tipo de hueso de durazno del que deriva dependerá si la semilla de durazno germina o no, así que será una tarea de prueba y error con varios tipos de duraznos. Lo mejor será asegurarte de que ese durazno provenía de tu país, pues así tendrá más chance de adaptarse a la tierra y el clima. La mayoría de los duraznos necesitan una temperatura constante inferior a 7 grados Celsius para poder dar fruto.La primera forma de cómo plantar un hueso de durazno puede ser directamente en la tierra durante el otoño y esperar la germinación en la primavera de manera natural. Para preparar las semillas de durazno, frótalas con un cepillo suave en agua limpia. Si el durazno estaba tan maduro que el hueso se ha abierto, se revelará la semilla real en su interior. Si no, puedes quitar la capa dura externa y simplemente plantar el grano de semilla. Siempre maneja las semillas con cuidado, pues contienen cianuro y son altamente venenosas.Si lograste sacar con éxito la semilla sin dañarla, el proceso de germinación se acelerará después de la siembra. Sin embargo, esto no es necesario, porque pequeños árboles crecen de muchos de los huesos duros.Puedes plantar los huesos de durazno directamente en el suelo del jardín si vives en un área donde los inviernos son largos y fríos, pero espera a que haya pasado el calor del verano. Puedes guardar tus semillas en el refrigerador durante al menos 8 semanas o desde el otoño hasta la primavera y tendrán mucha más probabilidad de germinar.Haz un hoyo de aproximadamente 7.6 centímetros (3 pulgadas) de profundidad y planta el hueso de durazno al aire libre en otoño, en un suelo bien drenado y fértil, con un pH de alrededor de 6. Coloca la tierra firmemente alrededor del hueso y asegúrate que esté ligeramente húmeda y de no regar de más.Foto de Joanna Stolowicz, Unsplash.Cómo germinar un hueso de duraznoPara no tener que esperar el proceso natural hasta la primavera y en caso de que vivas en un lugar cálido, puedes germinar el hueso de un durazno a través de un tratamiento frío o estratificación. Después de limpiar los huesos y retirar las semillas, colócalos en una bolsa de plástico con tierra ligeramente húmeda. Deben estar húmedos, pero no mojados durante su período de enfriamiento (estratificación). Guárdalos en refrigerador (o congelador) a una temperatura de 1.1 a 5.6 grados Celsius.Cuando hayan pasado seis semanas, revisa si el hueso de durazno germinó. No te desanimes si aún no sucede, las semillas pueden tardar más de tres meses en germinar.Una vez que el hueso haya desarrollado una raíz de al menos 1.3 centímetros de largo, plántalo en el suelo en una maceta hasta que llegue la primavera, entonces trasplanta tu árbol al aire libre en primavera.Plantar un durazno y verlo florecer tomará entre tres y cinco años, así que no desesperes y siempre germina más de un hueso de diferentes tipos de durazno para aumentar tus posibilidades.¿Esto te produjo antojo de duraznos? Prueba estas recetas:Volteado de duraznoMermelada de durazno caseraCarlota de durazno
La sal realza sabores, es casi con seguridad el condimento que nunca falta en la cocina y podría ir en todo lo que cocinas, desde ensaladas hasta helados y bebidas como micheladas o margaritas. La sal es maravillosa, pero la química de los alimentos es tan basta, que provee de otras formas de condimentar sin usarla.Por ejemplo, podrías usar salsa de soya al cocinar carnes o pescados y esta también destacaría el sabor de tu comida y aportaría otros toques, porque puedes sazonar la comida con ella. Esto puede que te vuele la mente (a mí sí me pasó, luego de descubrirlo en el documental de Netflix ‘Sal, grasa, ácido, calor’), porque piénsalo, la sal es básica al preparar comidas y ¿realmente alguna vez te habías planteado condimentar con algo más que no fuera sal?Hay muchos ingredientes y condimentos cercanos a la sal que no sólo sacarán lo mejor de los alimentos, sino que también aportan sus propios sabores únicos. Ya sea que los usemos además o directamente en lugar de sal, estos potenciadores de sabor se pueden convertir en una parte indispensable de tu cocina una vez que aprenda a usarlos.Salsa de soya La salsa de soya, hecha de soya fermentada, está llena de sal y un profundo y oscuro sabor a umami, por lo que le da un sabor profundo e inconfundible a todo lo que toca, desde arroz frito hasta brochetas de pollo marinado. Con ella, por ejemplo, podrías sazonar un pollo asado antes de meterlo en el horno, unas verduras asadas, o incluso usar un poco para sazonar el líquido para estofar costillas.Pescados curados en salSi te gustan las sardinas o las anchoas enlatadas, puedes triturarlas para hacerlas una pasta e integrarlas en un aderezo para ensaladas, de igual forma puedes incluirlo en salsas caseras para pastas. Lo mejor de los pescados curados en sal es que puedes hacerlos menos salados si por ejemplo, los enjuagas bajo el chorro de agua o los remojas en agua fría unas cuantas veces.MisoEl miso es una mezcla fermentada de frijoles de soya y koji (un tipo de moho totalmente seguro que crece en el arroz) que puede diluirse y extenderse a las carnes, mezclarse en adobos y salsas, o en aderezos. Puedes usarlo en casi todas las sopas o estofados que te imagines, desde uan clásica sopa de fideos con pollo hasta un chili de carne de res. Lo mejor es que hay varios tipos diferentes para elegir, con perfiles de sabor que van desde suaves y dulces hasta oscuros y amargos, así que puedes buscar uno que se adapte mejor a lo que sea que quieras condimentar.Salsa de pescadoEsta salsa es como una mezcla entre la salsa de soya y el pescado curado, pero con un sabor más grande y audaz. La salsa de pescado está hecha de pescado salado y fermentado, y aporta a la mesa una salinidad como de mar, junto con muchos sabores a pescado y caramelo. Es común encontrarla en platillos al estilo tailandés, pero puedes usarla en aderezos para ensalada César, platos simples de pasta e incluso en salsa de pizza. Vegetales fermentados o en salmueraLa mayoría de las verduras fermentadas se envasan en una mezcla de sal, agua y especias mientras se someten a su transformación, lo que significa que tanto las verduras como el líquido en el que están pasando son muy saladas. Cortar las partes sólidas y echarlas en una ensalada de granos o revolverlas en una sopa es una excelente manera de agregar condimento y un toque de escabeche. Y una vez que has usado o comido los encurtidos puedes usar la salmuera como cualquiera de los condimentos líquidos anteriores, en un adobo, en un aderezo para ensaladas o en un estofado.Ten en consideración que todas estas opciones son alternativas para condimentar que contienen sal, así que a excepción de la salsa de soya elaborada naturalmente, no serán una forma de reducir tu ingesta de sal, si eso es lo que buscabas, pero sí una manera diferente de darle sabor a tu comida.
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