Claves para una Alimentación Balanceada

Por Kiwilimón - Julio 2012
Toma nota de 5 consejos importantes para tener una vida balanceada. Al final te dejamos algunas recetas saludables para que tomes en cuenta.
  1. Administrar la alimentación como si fuera un presupuesto. Todos tenemos un cupo de calorías al día. Se trata de gastarlas lo mejor posible. Pongamos un ejemplo. Tienes un presupuesto para comprar tres electrodomésticos: un lavavajillas, un refrigerador y una lavadora. Sin embargo, al entrar en la tienda compra otros artículos. Cuando se quiere dar cuenta ya no tiene el dinero suficiente para comprar lo que necesitaba y se ha llenado de trastos inútiles.  Esto es lo que hacemos, cuando comemos galletas, palomitas, papas fritas, refrescos de cola, comidas preparadas poco saludables, toda clase de snacks, dulces, etc. Se queda sin hambre, se quita de lo que es necesario: verduras, frutas, legumbres, pastas, carnes, pescados, huevos, lácteos, etc., y se llena de calorías inútiles. Prueba a eliminarlos o reducirlos al máximo, verás la diferencia para tu salud y presupuesto.
  2. No contar jamás las calorías, pero conocer su valor. Si piensas en tu alimentación como en un presupuesto bien gestionado, nunca se dedicará a contar calorías. Harás partidas, cuya suma tiene que cuadrar con el total de calorías asignado al día. Sabrás de antemano lo que tienes que comer y lo que no.
  3. Intentar mantener los horarios. Cuando alguien se come un sándwich en el auto y no tiene tiempo de ir a comer, siempre dice: "es que hoy no he comido". Se quiera o no, el sándwich cuenta; lo mismo sucede con los cafés y bocadillos que nos tomamos a lo largo del día. Mantener un orden de comidas, a sus horas y lo más equilibradas posible, ayudará a tener la sensación de que se ha comido y no tendrás necesidad de pasarte el día picando.
  4. No renunciar a nada, pero saber compensar. Nada impide comer en un momento dado frutos secos, turrón o pastelitos. Pero se hace con moderación. Si un día se pasa, porque hay una comida especial, al día siguiente se deberá compensar con fruta, ensalada y algo ligero.
  5. Ser conscientes de que la comida no es un juego. Se ha fijado que la publicidad de algunos productos dirigidos al segmento infantil -adolescente utiliza como argumento el factor "divertido". ¿Qué consecuencias tiene esto? Las verduras no gustan porque no son divertidas, pero muchos productos con un alto contenido en grasas y azúcares sí lo son, porque invitan a la aventura a través de campañas masivas de publicidad.
La relación entre salud y dieta se recoge en un refrán: "Somos lo que comemos", y la educación nutricional no es un juego, por mucho que algunas empresas intenten llevar a ese terreno con falsas promesas. Recetas de cocina Recomendamos las siguientes recetas para una alimentación sana. Toma nota y verás los cambios en tu vida. (te recomendamos hacer click en el título de la receta para ver más detalles) Galletas de Avena Estas galletas son buenisimas porque son pura fibra, super nutritivas y riquisimas, pueden darlas de lunch a sus hijos. Rollitos de Jamón y Queso Cottage Para cualquier momento del día, cuando ataca el hambre. Pimientos Piquillo Rellenos de Queso de Cabra Estos rico pimientos españoles están rellenos de queso de cabra y sazonados con perejil, tomillo y vinagre de jerez. Son deliciosos y muy saludables. Sopa Fria de Sandia y Jitomate Esta rica sopa fría de jitomate y sandía te encantará y está llena de antioxidantes que harán que tu piel luzca muy bien. Croquetas de Calabaza Estas croquetas estan horneadas y son ligeras y deliciosas. Pollo a la Menta con Verduras Esta receta de pollo es ligera y muy rica gracias a la combinación de los vegetales, el vino blanco y el sabor a menta. Ensalada con Uva, Queso y Piñón Esta rica ensalada lleva manzana, endivias, uvas, piñones, queso de cabra y una rica vinagreta.
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criss vega
07/11/2020 12:27:55
terribles consejos, basados en cultura de dieta y la compensación, eso está fundado en la gordofobia en la que vivimos
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Esa mañana callejoneamos por las áridas calles de la capital de Veracruz. El ambiente ya no olía a mar, o sí, pero de lejos. Erik Guerrero y yo esperamos en la mesita de lámina que por mantel llevaba el logo de una cerveza. La promesa eran los mariscos que, según uno de los chefs más importante del puerto y fundador de Nuestra Pesca, no tenían competencia. “Aquí viene hasta Enrique Olvera”, me aseguró. A los quince minutos, salió de la cocina de Ay Apá un tazón de barro grueso y humeante con arroz a la tumbada. A cada meneada de la cuchara salían las papas y los mariscos suspendidos en esa suerte de océano rojo con aromas a epazote. Recuerdo que, tras la quemada de lengua, el caldo me dio información sobre el sabor del mar, sobre la justicia que le hace a sus frutos una buena preparación. Esa no fue la única vez. Esa sensación vino con los cocteles de pulpo que me presentó Jonatán Gómez Luna en Tulum, o las almejas chinas que el chef Nico Mejía nos dio a probar en la laguna de Cuyutlán, Colima. Años antes también lo sentí frente a la Quebrada en Acapulco. No tenía ni cuatro años cuando supe que los mariscos de México son para hacerles un poema en endecasílabas. Los 1,592.77 km2 que mide el litoral mexicano son espacio suficiente para hacer una fiesta interminable de platos regionales que combinan los frutos del mar de formas únicas. El norteño, el costeño o el chilango sabe que una copa bombacha desbordada en camarones o una mesa de plástico con salcitas vinagrosas al centro, son la antesala de un placer reservado para los no novatos, para los que conocen la gastronomía nacional desde sus profundidades.Hay que sentirse plenamente mexicano y en confianza para jugarse la vida en un puesto de mariscos frente al metro en la Ciudad de México –y aún así es probable el hallazgo sea exitoso–. Y si eso sucede en el centro del país, a kilómetros del mar, el viaje por los dos flancos de las costas mexicanas amerita abrocharse los cinturones para luego desabrocharlos.La primera parada sería en Mazatlán, donde hay que pedirse un burrito de marlín tupido en frijoles frente a un chiringuito playero. En Tampico el viaje se hace corto cuando de por medio hay unas jaibas rellenas de Los Curricanes, que pueden llevarse de souvenir en su versión congelada y debidamente guardada en hielerita.Los aguachiles verdes del norte despiertan el sudor y las ganas de apagarlo a fuerza de cheves tan frías como las corrientes de Humboldt mientras que los negros de Yucatán nos cautivan con los sabores cenizos de su recado. ¿Ceviches, alguien? Hay tanta variedad como cocinas tradicionales. Ya saben, no es lo mismo el ceviche de Nayarit que uno de Jalisco o de Guerrero. ¿Un mole rojo con camarones? Hay que tocar base en el istmo oaxaqueño.De ostiones los de Sonora y mejor que tengan queso Parmesano. A Rosarito hay que llegar por las langostas al vapor que luego van fritas y arropadas en tortillas de harina recién hechas. Frijolitos, salcita y mantequilla, ¡pum! Directo al mar, y también al cielo. De ahí por almejas chocolatas a La Paz o por todo tipo de conchas a la Baja: sobre unas suculentas tostadas, a la Guerrerense; sobre platos con toques Baja-Med y técnicas pulcras a Fauna, Deckman’s o Villa Torél. Erik Guerrero dice que lo más rico del Golfo es su pescado, y del Pacífico, mariscos como el camarón, las conchas, el pulpo, el caracol, los calamares y las langostas. Nos invita a aventuramos fuera del puerto para ir por una recompensa única: los mariscos de Doña Tella en Alvarado. Sospecho que le haré caso. Después de su recomendación de Ay apá le creería que la luna es de Veracruz.Si no puedes viajar este año, no importa. La Cuaresma ya inició, y con ella una temporada gastronómica en la que no deben faltar las preparaciones frescas, las recetas picositas ni los mariscos que te van a llevar a las playas mexicanas en un par de ingredientes. ¿Listo para el tour?
Los vinos de postre son el secreto mejor guardado del vino. Tienen una personalidad única y métodos muy particulares de elaboración. Conoce los tres vinos de postre y sus características: Ice Wine Es un vino hecho de uva congelada con una fuerte concentración de azúcar. La técnica para conseguir esta uva consiste en dejarla sobre madurar y cosecharla hasta que se produce la primera helada. Cuando la uva se hiela, el agua se expande y rompe su hollejo. Así, se pierde más agua y el azúcar está más concentrada.Los vinos de hielo son de una extraordinaria riqueza aromática gracias a su concentración y tiene una acidez fuera de lo común. Son frescos, de cuerpo medio alto, con final largo y persistente. La sommelier Tere Delgado recomienda tomarlos entre los 8 y los 10ºC, preferentemente jóvenes y acompañarlos con helados, mousses y cheesecakes, en la parte dulce, así como con quesos añejos de sabores intensos. Son vinos caros debido a su proceso de elaboración, se necesitan de 4 a 5 veces más uvas que para un vino normal y son de vendimia manual.Botrytis Cinerea Es un hongo que le da a los vegetales, flores y frutas, pero que en la uva resulta en algo beneficioso para el vino. Este hongo lo que hace es intensificar el dulzor de la uva al deshidratarlas. Su mosto es más viscoso y dulce, con un toque de cera de miel de abeja y jengibre.Cosecha tardíaSon vinos dulces que se producen dejando la uva durante más tiempo en la planta para que se comience a deshidratar y de esta forma quede concentrada su azúcar.Estos vinos tienen tanta cantidad de azúcar que las levaduras utilizadas durante su fermentación no logran transformarla toda en alcohol.Generalmente para su producción suelen usarse uvas blancas, sin embargo también puede realizarse con las tintas. Son mucho más espesos que los vinos blancos comunes. Su color es casi siempre de un intenso tono dorado. Sus aromas, si bien dependen de cada cepa, tienden a lo floral y lo frutal.Generalmente los vinos de cosecha tardía son un poco más costosos que los otros vinos dulces, esto es porque se necesita más cantidad de uva para producir un litro de vino. Aproximadamente lo que eran 1,000 kg de uva en su momento ideal de cosecha se reducen 550 kg después de la sobre maduración, los cuales después del prensado solo producen 300 litros de vino dulce. Estos son mucho más espesos que cualquier vino común.Fuente: Tere Delgado, sommelier de Vinos y Maz Club 
Al escuchar la palabra “ceviche” tal vez comiences a salivar. Es sinónimo de emoción, de colorido y también de variedad. La época de calor los demanda en las mesas y es que no hay nada como comerse uno para una comida exquisita, rápida y ligera. Su universo comienza a explicarse desde indagar en cómo escribirlo, si con “v” o con “b”. Sobre el origen de esta palabra existe una referencia de Javier Pulgar Vidal, historiador peruano, quien asegura que viene de la palabra quechua siwich, la cual significa “pescado fresco” o “pescado tierno”.Otra explicación es la que da el Centro Virtual Cervantes que explica que este vocablo tiene sus orígenes en el árabe sikbāǧ, que es un método de conservación con ácidos como vinagre o jugo de cítricos, y que otras formas de escribirlo (menos comunes, eso sí) son seviche y sebiche. Lo cierto es que ambas son usadas y correctas, depende del lugar y la costumbre.Mauricio Ávila, investigador gastronómico, dice que el ceviche en México, en su opinión y desde el enfoque tradicional, es una técnica y no solo un platillo, para el cual es indispensable que se use un cítrico para curtir lo crudo, que puede ser pescado, camarón, langosta, caracol, almeja, entre otros insumos. Y a esto se le añaden, según la región, hierbas, verduras, chiles y salsas —crudas—, sal, entre otros, eso sí: todo fresco. Respecto a su origen expresa que hay ciertos mitos, y que si bien se ha vuelto famoso y mediático decir que este viene de Perú, aclara que lo correcto es mencionar que existe gracias a la riqueza que surgió con el intercambio a raíz de los viajes de la Nao de China en el siglo XVI, también llamada el Galeón de Manila y el Galeón de Acapulco.Estas rutas navieras comerciales y culturales que abrieron los españoles entre América y Filipinas, son las responsables de un sinfín de técnicas, ingredientes y conocimientos originarios de Asia y África. Este hecho también lo señala el Gran Larousse de la Cocina respecto al ceviche y sus posibles inicios.Además de especias, sedas, marfil, porcelana y más llegaba algo aún más significativo: comerciantes y marineros filipinos chinos, tailandeses, vietnamitas y más, así como esclavos japoneses y africanos, con saberes y sabores que fueron incorporando en las tierras a donde llegaban con los alimentos que traían tales como arroz, limón verde, naranja agria, limas, plátanos, mangos y más. Él ha realizado diferentes entrevistas en trabajo de campo alrededor de diferentes regiones como Costa Grande, Costa Chica, Quintana Roo, entre otros, y la constante es que las cocineras y los pescadores sugieren curtir el pescado durante 10 minutos máximo y en el caso de los crustáceos, de 15 a 20 minutos. También añade que se debe comer al momento, pues la prontitud y la frescura son sus reglas. Incluso, se prepara en pangas, cayucos o lanchas con la pesca recién sacada pues es parte de la cocina de marineros y las tostadas están asociadas a él ya que esta otra técnica de conservar las tortillas antes de que se echen a perder es común en nuestro país por temas de aprovechamiento y cero desperdicio.Alma Cervantes, investigadora y cocinera sinaloense, explica que el ceviche en Sinaloa es un platillo fundamental de diario: ya sea que te pares en una carreta callejera para comerlo, acompañado por un agua de cebada, o que lo prepares en casa y lo acompañes con una cerveza, es identidad alimentaria.El ceviche sinaloense original más consumido lleva limón, pimienta negra molida, a veces ajo, sal de grano, pepino, cebolla morada, jitomate y camarón fresco. Expresa que también se usa mucho el ceviche en salsas negras, que lleva casi lo mismo que el anterior —con excepción de jitomate—, y una mezcla de salsa inglesa, de soya, jugo limón y de naranja, además de chiltepín. Los de jaiba, pulpo, robalo, botete y pargo son otros habituales.Uno que está desapareciendo y que aún se ve en la parte sur de ese estado es el de camarón seco, narra Alma, ya que está relacionado a una técnica de conservación llamada barcina que consta de una bola hecha con hoja de palma sellada con hilo de caña y que envuelve  al camarón. Este se conserva ahí hasta siete años. Se solía vender en las tiendas de pueblo, pero al cambiar el tipo de comercios, se ve cada vez menos. Álvaro Maldonado es un artesano que aún las hace para conservar este conocimiento. Para Rodrigo Estrada de Agua y sal y Yemanyá, el ceviche hoy en día es un platillo emblemático en América Latina que la comunicación y la globalización ha dado a conocer. A él personalmente le entraña el ceviche estilo Acapulco de su infancia —que de acuerdo a Eduardo Palazuelos de Mario Canario y Zibu, lleva salsas Búfalo y cátsup, jitomate, aceite de oliva, pimienta, sal, orégano, aceitunas, cilantro, cebolla, jitomate y limón y puede hacerse con pescado, camarón, pulpo y más—.Ceviche is the new black, expresa Rodrigo pues es un estilo de comida que atrapa los sentidos por sus notas de acidez y picante que dan ganas de querer más y sobre todo, es un plato sumamente saludable, otra tendencia que hoy en día lo hacen atractivo. La creatividad del ceviche en la cocina contemporánea está en sacarle el máximo provecho al sabor de cada pescado y a entender que se pueden incorporar otros elementos no usuales en ellos. Una de sus creaciones es el cebiche a la leña que lleva pesca del día y camarón en salsa de chile rayado, cebolla morada y cilantro acompañado de esquites asados con un toque de sal ahumada de Alderwood.Este cocinero ha sido viajero y nómada: después de vivir ocho años en San Francisco y haber sido parte del equipo de La Mar, cebichería de Gastón Acurio, afirma que hoy en día existen cinco elementos básicos para crear un ceviche: pescado, limón y otros cítricos, sal —fundamental—, cebolla —incorporada al final para que no pierda su textura— y chiles—incluso, incorporando algunos poco usados en estas preparaciones como el chilhuacle o el puya—.La leche de tigre es algo que diferencia al peruano del mexicano, así como algunos elementos que lo conforman como la incorporación de granos frescos de maíz choclo o cancha, así como el uso del camote, que para él es un eslabón para hacerlo redondo, cremoso y con notas dulces que le dan otras sutilezas. Datos sobre el ceviche:En México existen distintos tipos de ceviche.Por ejemplo, en Manzanillo, Colima, se prepara con pescados como sierra, chile, sábalo, robalo y pargo. Su receta lleva jitomate, cebolla morada, pepino, cilantro, zanahoria, limón y sal de Colima. Su peculiaridad es que el pescado se ralla con tenedor y queda molidito muy finamente.El nayarita es similar al colimota: lleva zanahoria, cebolla, jitomate, cilantro, pepino y limón. El secreto de su receta está en lo pequeño de los trozos de los ingredientes y en dejarlos marinar muy bien en limón.En Veracruz, desde Alvarado y sus alrededores, pueden encontrarse desde los que se hacen con palmito (acompañado con una salsa de chile chilpaya), hasta los que tienen caracol. ¿Sabías qué en Perú el cebiche tiene su día? Es el 28 de junio. Esta fecha fue instaurada en el 2008, gracias a una resolución del Ministerio de la Producción (Produce), con un antecedente en el 2004, cuando fue declarado Patrimonio Cultural de la Nación por el Instituto Nacional de Cultura (INC).Rodrigo sugiere que nunca se usen pescados congelados para los ceviches sino que siempre sean frescos y locales, evitando el consumo de tilapias o basas importadas, además de que se respeten las vedas.Alma aconseja que cuando hagan un ceviche antes se meta el pescado o el camarón en un poco de hielo con sal y se meta al refrigerador de media hora a una hora pues esto hace que tengan mejor consistencia.
Los postres como el pan y los pasteles son un imprescindible en la vida de todas las personas y en Campanita, de la Chef Gabriela Fuente, lo entienden mejor que nadie. Esta es la recomendación de la semana, hecha por nuestra Chef Yamilette González, quien asegura que el secreto de Campanita para crear los mejores pasteles de fondant y pan es su grande pasión por lo que hacen. “Mi favorito es un clásico que no puede faltar en cualquier celebración, el pastel de 3 leches, e cual tiene la cantidad perfecta de leche que cubre un esponjadito bizcocho sabor vainilla relleno de frutas de temporada; cada bocado es simplemente celestial”, nos cuenta la Chef Yamilette. Campanita surge como un proyecto personal originado en casa la Chef Gaby, quien actualmente ya cuenta con su propio local en la calle Reforma #22, Tulantongo, Texcoco. Gaby nos cuenta que su fuente de inspiración fue la belleza de las flores y colores. La Chef Gaby ama hacer pasteles y pays con frutas, de hecho, su favorito es el pay de queso con frutos rojos, pero eso no es todo lo que la creadora de Campanita ha logrado. Gaby también se inspira en las tendencias en redes sociales para preparar cosas nuevas, le encanta innovar en panadería, siempre cuidando las recetas tradicionales pero agregando un toque original y único. La Chef Gaby se guía por el aroma de los ingredientes de la más alta calidad que encuentra en mercados tradicionales, lo cual le permite crear los pasteles más increíbles, entre los que destacan pasteles con forma de número, elaborados con un bizcocho de diferentes sabores como, café, red velvet, rompope, queso crema, vainilla y chocolate, ¡sin lugar a dudas los favoritos de su clientela! El pan más vendido es el cuernito de naranja y la trenza de guayaba con queso y qué decir de las roscas de reyes, la sensación de la temporada que inicia a finales de noviembre y termina a principios de febrero, donde podrás encontrar roscas con relleno de nata, queso con frutos rojos, queso con guayaba, queso con manzana y chocolate. Debido a la alta demanda, la Chef Gaby planea inaugurar un lugar más grande donde la gente pueda disfrutar de un café y pastel. Así que ya sabes, si estás por Texcoco no puedes perderte la oportunidad de disfrutar de los deliciosos postres de Campanita.
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