Come y quema grasa
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Come y quema grasa

Por Kiwilimón - Enero 2014
No, no es un mito. Hay ciertos alimentos que te ayudan a quemar grasa mientras los consumes, pues ayudan a acelerar tu metabolismo.  

  Quemar grasa y perder peso no es fácil, pues se debe de llevar una alimentación bien equilibrada y al mismo tiempo un plan de ejercicios adecuado para cada persona. Ambas deben ir de la mano siempre ya que son los factores que tienen más influencia en nuestro cuerpo, cuando le damos buen o mal uso. Para facilitarnos esta tarea, hay ciertos alimentos que te ayudan a quemar grasa mientras los consumes, pues ayudan a acelerar tu metabolismo y a depurar lo que no necesitas en tu cuerpo, esta es una lista de 5 alimentos quema grasa.   Aguacate: el ácido oleico, compuesto rico en grasas monoinsaturadas, es capaz de “engañar” el hambre. Comer hasta mitad de esa fruta ayuda a quemar la grasa del abdomen. El aguacate también es una excelente fuente de proteínas.   Avena: este cereal rico en fibras ayuda a mantener la saciedad a lo largo del día. Una taza de avena posee cerca de 4,6 g de almidón, un carbohidrato saludable que estimula el metabolismo y quema grasas.   Vino: el resveratrol, antioxidante encontrado en la cáscara de la uva, impide el almacenamiento de grasas. Estudios muestran que las personas que toman vino moderadamente poseen cinturas más finas que aquellas que toman otros tipos de bebidas alcohólicas.   Almendras: un estudio realizado con personas que comieron una porción de almendras por día mostró que ellas eliminaron más kilos que las personas que ingerían carbohidratos como las galletas.   Chocolate negro: amantes del chocolate, alégrense: un pedacito de chocolate negro puede retardar la digestión, haciendo que sientas menos hambre hasta tu próxima comida. La versión negra de esa golosina es rica en grasas monoinsaturadas, saludables para quemar grasas.   Artículo cortesía de      Ver artículo original aquí     

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"¿Sabías que estos alimentos ayudan a quemar grasa?"

 
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No hay nada más triste que intentar comerse un pan duro cuando apenas tienes un día de haberlo comprado, pero la clave para saber cómo mantener el pan fresco durante más tiempo está en la humedad, ya que ésta es la que mantiene a tu pancito con textura suave y esponjosa. Así que no te puedes perder estos tips para poder disfrutar de tu pan como si fuera el primer día. Escoge correctamente tu pan Asegúrate de elegir un pan recién hecho en el momento en que llegues a la panadería, ya que si tiene más de un día, será imposible conservarlo en buen estado por mucho tiempo. Toma en cuenta que el pan elaborado con algún tipo de grasa, como mantequilla o aceite, durará más tiempo fresco. Deja enfriar el pan Si fuiste por pan temprano en la mañana, pero te lo comerás hasta la noche, lo ideal es que lo dejes al aire hasta que se haya enfriado, porque si guardas pan recién horneado en una bolsa, el calor lo humedecerá, se arruinará y podrás olvidarte de tu pancito con leche para cenar. Elige lo que te comerás Si compraste pan de caja, corta las rebanadas exactas que te comerás, ya que el pan cortado se seca mucho más rápido. Lo mismo sucede con el pan dulce, procura comerte tus piezas enteras y no dejar pedacitos sobrantes. Almacena el pan en bolsas de papel o tela Cuando sea momento de guardar el pan sobrante, lo mejor es hacerlo dentro de una bolsa de tela de algodón o lino, o incluso, en la misma bolsa de papel que te dan en las panaderías; si tienes, puedes colocarlo también dentro de la clásica caja de madera. Estos materiales le permiten respirar correctamente y conservar la humedad en su interior, en cambio, si lo conservas en una bolsa de plástico se endurecerá más rápido. Utiliza el horno para traerlo a la vida Si olvidaste cerrar adecuadamente la bolsa de pan y amaneció duro o aguado, puedes calentarlo unos minutos en el horno para que su consistencia se vuelva crujiente y sea más fácil devolverle la frescura. No hay nada como comer pan recién horneado, pero si te sobra un poco, siempre puedes acudir a estos consejos para mantener el pan fresco durante más tiempo. Generalmente podrás conservarlo en buen estado entre 2 a 7 días, dependiendo del tipo de masa e ingredientes, pero asegúrate de revisarlo bien antes de consumirlo. ¿Conoces algún otro truco para mantener el pan fresco que le falte a esta lista? ¡Compártenos tus secretos!
Decidir qué comer toma tiempo, pero además de eso, luego tenemos que invertir unos minutos más en la cocina, así que saber qué el betabel se come crudo, por ejemplo, resulta muy útil.Y no sólo el betabel, existen muchas verduras que se pueden comer crudas, tienen gran sabor y otros muchos beneficios de comerlas sin cocinarlas.De hecho, comer alimentos crudos es algo conocido y existe una dieta en la que la gente intenta sólo consumir comida de esta forma y la mayoría de las personas que siguen la dieta de alimentos crudos comen solo alimentos de origen vegetal.Pero si tú sólo quieres descubrir cuáles podrías añadir a tu ensalada cualquier día en el que no quieres cocinar.BetabelSí, el betabel se puede comer crudo, ya sea que lo hagas en jugos o lo comas en tu ensalada, este vegetal sabe muy bien crudo, debido a su alto contenido de azúcar. Además, son una excelente fuente de ácido fólico de fibra, manganeso y potasio.Champiñones No a todos les gustan los champiñones cocidos y mucho menos crudos, pero son muy buenos si se comen así. Se les puede echar aceite de oliva y un poco de sal y saben delicioso. Hay alrededor de diez tipos de hongos que se pueden comer crudos, incluidos shiitake, champiñones, portobello y botón.Brócoli Comer brócoli crudo puede ser una adición nutritiva a tu dieta, pues el brócoli es una buena fuente de vitamina C y algunos métodos de cocción a veces disminuyen su contenido. Sin embargo, es importante limpiarlo con agua fría y tallar con los dedos para limpiar cualquier lugar sucio y luego secarlo.Coliflor La coliflor, como el brócoli, es una verdura de la familia crucífera, por lo que también puede comerse cruda sin ningún problema, siempre y cuando la limpies antes de consumirla. Puedes disfrutar de los ramilletes de coliflor crudos como un aperitivo bañado en hummus u otros dips.Coles de Bruselas No a todos les gustan, pero las coles de Bruselas no tienen que comerse cocidas. Se pueden comer crudas, ralladas, por ejemplo. Como es de esperarse, tendrán un sabor muy similar al de las coles.CalabacitaAunque la calabacita suele confundirse con un vegetal, botánicamente está clasificado como una fruta y es seguro comerla cruda con pocos o ningún efecto secundario. Sin embargo, ocasionalmente te puede tocar una extremadamente amarga. Esta amargura proviene de las cucurbitacinas, una clase de compuestos que se ha relacionado con envenenamiento y muerte en ovejas y vacas. En humanos, se han relacionado con náuseas, vómitos, diarrea o pérdida de cabello, pero esto ocurre principalmente aquellas que contienen grandes cantidades de cucurbitacinas, no variedades cultivadas comercialmente.PimientosComer pimientos crudos es definitivamente mejor que cocinarlos, pues un pimiento mediano tiene alrededor de 32 calorías y contiene muchísima vitamina C, (aproximadamente 150% del valor diario recomendado), la cual se descompone si se cocina por encima de 190 °C. Comerlo crudo también ayuda a prevenir la aterosclerosis, que puede provocar enfermedades cardíacas.Con estas verduras que puedes comer crudas, podrás hacerte una gran ensalada ligera y nutritiva en poco tiempo, sin necesidad de encender la estufa.
Tener antojos parece incluso aún más terrible mientras estamos en casa, por lo que no sucumbir ante ellos a veces parece una tarea muy difícil.Incluso si has intentado mantener una rutina semanal con ejercicios incluidos, la naturaleza misma de quedarse en casa significa que es probable que te muevas mucho menos de lo que estás acostumbrado. Si a todo esto le añades el miedo constante de un virus, la nueva normalidad está llenad de ansiedad.Así que los antojos son inevitables en este ambiente de ansiedad e incertidumbre, lo malo es que no se nos antoja un gran plato de lechuga, sino esos alimentos que no tienen mucho aporte nutricional para nosotros.Para ayudarte a frenar esto un poco, te ayudamos a entender por qué sólo quieres comer comida chatarra y, lo mejor, alternativas mejores para suplir esos antojos.El estrés crónico sí puede alterar tus preferencias alimentarias, por lo que es normal experimentar antojos de comida azucarada o alta en carbohidratos, es decir, mientras estás ansioso y estresado, es más probable que agarres una bolsa de papas o tres galletas en lugar de una bolsa de zanahorias o de apios.Además, los niveles más altos de estrés también alteran las dos hormonas principales del hambre: leptina y grelina. Esto provoca que tengas antojos con mayor frecuencia, incluso si no tienes hambre física realmente.La otra razón por la que tienes estos antojos feroces es porque la comida chatarra es una forma rápida de liberar dopamina, sí, la hormona de la felicidad que provoca una respuesta de bienestar. Y una más, también puedes tener ganas de comer sólo porque estás aburrido y esta es una forma de entretenerte.No hay una estrategia precisa para evadir estos antojos, pero sí puedes seguir ciertas pautas para mantenerlos equilibrados, por ejemplo, no trabajes cerca de la cocina, mantén tus comidas balanceadas cada cuatro horas, haz una pausa antes de comer y reflexiona sobre si realmente tienes hambre o si sólo es estrés y, finalmente, sé realista: no vas a dejar de querer consolarte con la comida, siempre puedes comerte esas alitas, si recuerdas que comerlas diario no es lo mejor.4 alternativas sanas para cuando tienes antojos en casaLa versatilidad de la comida puede ser la solución para tener alternativas que sepan como ese antojo, pero tengan un aporte nutricional más alto.Por ejemplo, la coliflor puede ser un gran aliado para esto, pues hay mil platillos en los que puedes usarla.1. Alitas de coliflorUna original forma de caer en el antojo de alitas es hacerlas de coliflor, con la misma salsa que las condimenta, pero sin comer una pieza de pollo frita.2. Tacos al pastor sin carneComer tacos es una de las cosas que más disfrutamos, pero también puedes obtener una versión más ligera si usas soya o, sorpresa, también coliflor en lugar de carne de cerdo.3. Vegetales horneados con sabor a papas fritasLa papas son bajas en vitaminas, pero las zanahorias son un vegetal que tiene más de la mitad de los carbohidratos y está lleno de vitaminas A y C; al cortarlas en tiras finas, sazonarlas generosamente y hornearlas hasta que estén crujientes, obtienes la misma textura satisfactoria que las papas fritas pero sin ninguno de los efectos secundarios de engorde.4. Mac & cheese sin pastaLos macarrones con queso clásicos son una bomba de grasa y carbohidratos sin proteínas, pero una vez más, puedes reducir los carbohidratos al reemplazar la pasta estándar con coliflor o una variedad de garbanzos, que contiene un tercio de los carbohidratos de los macarrones de codo regulares.
La gastronomía argentina es un ejemplo perfecto cuando hablamos de sabores inolvidables y es que está repleta de recetas que mezclan ingredientes de los pueblos originarios de América, con la cocina de España en la época colonial y unos toques de la cultura africana. Así que si quieres probar el delicioso resultado de la combinación de varias culturas en tu hogar, no te pierdas estos platillos típicos de Argentina. Choripán El choripán es uno de los platos tradicionales más populares de Argentina debido a su inigualable sabor y fácil preparación. Como lo dice su nombre, está compuesto por chorizo asado a la parrilla en medio de un pan, con un toque de chimichurri. El choripán está catalogado como un antojito callejero y es como una tortita asada que podemos encontrar en las esquinas de México. Empanadas argentinas Las empanadas argentinas, a diferencia de los pastes o las empanadas tradicionales mexicanas, están hechas con una masa delgada a base de harina de trigo y van rellenas de carne sazonada con comino y cebolla aunque también pueden ser de jamón, queso, verduras o pollo. Existen diferentes estilos, pero las favoritas son las empanadas tucumanas, las de Buenos Aires y las jujeñas. Preparar empanadas argentinas en casa es uno de los gustos más ricos que te puedes dar. Asado argentino La carne argentina es de excelente sabor y calidad, razón por la que no debe sorprendernos que los asados de carne o barbacoas, sean típicos del país. En el asado se preparan diferentes tipos de carne como chorizos, morcillas, chinchulines, matambre de vaca o de cerdo y costillas. Éstos se asan a fuego muy bajo para que los cortes queden más tiernos. ¡Atrévete a hacer una reunión diferente con un asado argentino en familia! Locro Otro de los platillos típicos de Argentina que puedes hacer en casa es el locro, un tipo de sopa espesa hecha de maíz, frijoles, papas, calabazas y carne, sazonada con comino, laurel, ajo y perejil, entre otras hierbas. Para prepararlo debes tener paciencia, ya que debe durar unas cuatro horas a fuego bajo para su cocción. Además, la carne se cocina por separado para luego agregarla cuando esté blanda al resto del caldo. Alfajores Por su puesto no podían faltar los alfajores, ese dulce típico de Argentina que secretamente se originó en Andalucía, España pero se introdujo a América durante la época colonial. Los alfajores básicamente son dos galletas de forma redonda, hechas a base de harina, maicena, azúcar, mantequilla, vainilla, y huevo, que van rellenas de crema de leche en forma de sándwich. ¡Tienes que probarlos! Estos 5 platillos típicos de Argentina que debes preparar en casa son ideales para armar un menú diferente y disfrutarlo con la familia un fin de semana. ¿Conoces algún otro plato argentino que te gustaría agregar a la lista?
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