Consejos: Cocinando las mejores lentejas
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Consejos: Cocinando las mejores lentejas

Por Kiwilimón - Febrero 2012
Aunque no lo parezca, realizar unas buenas lentejas es una tarea algo complicada. Cuidar de que no se peguen, lograr la consistencia adecuada o dar con el sabor perfecto depende de diversos factores. Para preparar unas lentejas deliciosas un truco importante es que utilicemos agua embotellada para la cocción, y en cuanto a la cantidad, calcularemos que sobresalga unos tres dedos por encima de las lentejas. Es especialmente importante que la lenteja no se rompa ni pierda la piel, lo cual es algo que ocurrirá si nos pasamos con el tiempo de cocción, pero es más difícil que ocurra si utilizamos unas lentejas de buena calidad. Para evitar que se deshagan y poder controlar el desarrollo de la receta, el consejo es que no las realicemos en una olla a presión. Como mejor saldrán será en una cazuela tradicional, por ejemplo de barro, o en recipientes esmaltados o de acero inoxidable, ya que de lo contrario las lentejas se podrían amargar. Tardaremos más en hacerlas, pero la clave de la lenteja es el fuego lento. Otro punto importante es no removerlas con la cuchara, sobre todo cuando esté próximo el fin de la cocción, pues contribuiremos a que se deshagan. Lo mejor es mover el guiso lentejas tomando la cacerola por las asas e ir meneándola cuidadosamente.
Para un buen plato de lentejas, prohibido añadir agua durante la cocción, pues entonces se despellejarán.
Si salen muy líquidas, se puede espesar el guiso haciendo puré con un par de cucharadas y agregándolo a la cazuela de las lentejas. Finalmente, y sólo para casos de emergencia, si advertimos de que se nos han empezado a pegar deberemos introducir la olla inmediatamente en la pila con agua muy fría, dejarla un rato y cambiar las lentejas de recipiente. En muchas ocasiones esto evita que se extienda el sabor a quemado por todo el guiso, al detenerse la cocción de inmediato. Recetas de cocina con lentejas:
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Las espinacas son ese poderoso alimento lleno de nutrientes como vitamina A, B1, B2, C, K, calcio, fósforo, hierro, ácido fólico, magnesio, zinc, fibra y antioxidantes; no por nada es el alimento favorito de Popeye. Así que si quieres sentirte tan fuerte como él, conoce todos las propiedades y beneficios de las espinacas. Propiedades y beneficios de las espinacas Esta poderosa planta posee importantes componentes que ayudar a energizar el cuerpo, incrementan la vitalidad y ayudan a mejorar la calidad de la sangre, como te explicamos a continuación. La espinaca es antinflamatoria Una de las grandes propiedades de la espinaca es su característico color verde, el cual se debe a sus componentes carotenoides, tal como son los betacarotenos, luteína y la zeaxantina. Estos fitoquímicos tienen propiedades antiinflamatorias que pueden aliviar la artritis, el dolor de cabeza, dolor muscular o el asma. La espinaca es buena para los huesos Además de las vitaminas mencionadas anteriormente, las espinacas cuentan con altas cantidades de vitamina K, de hecho, quizás es el vegetal con mayor cantidad de vitamina K. Éste es un componente importantísimo para preservar la salud de los huesos. Espinacas para los ojos Aunque las espinacas tienen una buena cantidad de hierro, destacan más por sus beneficios para la salud visual, ya que gracias a la luteína y zeaxantina, ayudan a tratar la degeneración macular asociada a la edad y cataratas. Espinacas para el sistema digestivo Comer espinacas crudas o cocidas ayuda a disminuir el estreñimiento y regular así el tránsito intestinal, por lo cuales son ideales si quieres cuidar tu sistema digestivo. ¿Cómo preparar espinacas? Las espinacas pueden consumirse crudas o cocidas, en jugos, ensaladas y guisados. Asegúrate de lavarla y desinfectarla antes de comerla y guárdala en el refrigerador en una bolsa sellada para evitar humedad. Aquí te dejamos algunas recetas fáciles por si no sabes cómo preparar tus espinacas. Espinacas a la crema con huevo Ensalada de espinacas con fresa  Pechugas rellenas de queso crema y espinacas  Spaguetti con salsa de espinaca 
Ricos en antioxidantes y en sabor, la piña y la alcachofa son dos ingredientes que se han popularizado por su consumo mezclados en un té, y que tienen beneficios para la salud como ayudar a la digestión, entre otros.No existen evidencias científicas de que el té de alcachofa y piña sirva para bajar de peso, pero sí puede ser una bebida para acompañar tus comidas, que se puede tomar caliente o fría, para refrescarte.La piña es una fruta llena de nutrientes, antioxidantes y otros compuestos útiles, como enzimas que pueden combatir la inflamación y las enfermedades, entre sus beneficios se incluye ayudar a la digestión, aumentar la inmunidad y acelerar la recuperación de una cirugía, por ejemplo.Por su parte, la alcachofa tiene beneficios como niveles más bajos de azúcar en sangre y una mejor digestión, salud del corazón y salud del hígado.Té de piña y alcachofa para la digestiónTanto las alcachofas como la piña son una gran fuente de fibra, por lo que el té puede ayudar a mantener el sistema digestivo saludable al promover bacterias intestinales amigables, reducir el riesgo de ciertos cánceres intestinales y aliviar el estreñimiento y la diarrea.Las alcachofas contienen inulina, un tipo de fibra que actúa como prebiótico, mientras que el extracto de alcachofa también puede aliviar los síntomas de indigestión, como hinchazón, náuseas y acidez estomacal, y la cinarina, un compuesto natural de las alcachofas, puede causar efectos positivos al estimular la producción de bilis, acelerar el movimiento intestinal y mejorar la digestión de ciertas grasas.Las piñas contienen un grupo de enzimas digestivas conocidas como bromelina, útiles para las personas con insuficiencia pancreática, una afección en la que el páncreas no puede producir suficientes enzimas digestivas. La mayor parte de la bromelina se encuentra en la piel de la piña, por lo que hacer el té con esta y hojas de alcachofa será la forma más provechosa de prepararlo y beneficiarte de estas propiedades digestivas del té de piña con alcachofa.
Existen de antojos a antojos. Uno que tiene mucho arraigo en Jalisco y estados colindantes es la birria: una receta consistente a base de carne cocida en horno, tradicionalmente de piedra o al hoyo, bañada en una salsa o adobo donde los chiles son claves.  Sobre su origen hay varias versiones, y en todas se unen los saberes en técnicas de cocción de los locales mexicanos con los ingredientes introducidos por los españoles, en especial la res, el cerdo y el chivo. Justo una de las versiones habla sobre la popularidad que tuvo el chivo a mediados de 1800, en la zona de Jalisco y Zacatecas, antes llamada Nueva Galicia, donde estos animales se multiplicaron a tal grado que los ganaderos optaron por regalarlos a sus trabajadores.  Estos hombres y mujeres decidieron no sólo aprovechar la leche, como los españoles, sino todo el animal cociéndolo bajo tierra o en horno de piedra como lo hacían con otras carnes. Para enriquecer la receta untaron un adobo enchilado que generalmente empleaban para cocinar aves, y el resultado al paso de los años es la birria como la conocemos y disfrutamos hoy.  Otra versión sobre el origen de la birria me la compartió la investigadora Maru Toledo, quien ha dedicado más de 20 años al estudio de la cocina de la zona occidente. Datos que nos llevan al municipio jalisciense de Ameca, donde gracias al registro de las jornadas laborales de los vaqueros se sabe de una preparación que hacían bajo tierra con algunas de las reses que tenían al alcance y que los caporales seleccionaban para alimentar a todas sus cuadrillas.  Maru me aclara que esta preparación sólo iba untada con grasa, de donde viene el término birriar, que para los peninsulares hacía alusión a algo sucio o embarrado, por como veían que aderezaban el animal. Sea cual sea la versión, lo popular a la birria nadie se lo quita, y por ello al extenderse su consumo por otros estados como Aguascalientes, Michoacán, Zacatecas, Nayarit y Colima, y en el mismo Jalisco, los lugareños fueron imprimiendo su toque a la carne, al adobo y ajustado sus formas de cocinar, según sus posibilidades. Ahora no sólo el chivo y la res son protagonistas, existen zonas en estos estados que la preparan con cerdo, borrego, conejo, armadillo, iguana, pollo, ternera, pescado bagre y mixtas. Perfectas proteínas que cobijan con un mundo de adobos compuestos por chiles y especias que obedecen también a los ingredientes al alcance, aunque el chile guajillo y el jengibre seco son constantes. A la colorada versión se suma la llamada birria blanca que aún sobrevive en el Occidente; generalmente es de res y se condimenta con algunas hierbas de olor para cocinarse bajo tierra o en horno, métodos tradicionales a los que se han sumado la birria al vapor o hasta hecha como carne cocida. Por último, no nos olvidemos de la birria tatemada: proceso que consiste en volver a poner la carne ya cocida al calor del horno y dejar que se haga una costrita, que al menos en Jalisco encanta, junto a unas tortillas recién hechas y un extra de caldito por un lado. Fotos: Gilberto Hernández.
Los síntomas del estrés son cada vez más recurrentes en las personas, es por eso que debemos aprender a contrarrestarlos de manera saludable y natural, no por nada las abuelitas siempre tenían un remedio casero para aliviar el dolor de cabeza, estómago y hasta la fatiga. De modo que si tienes ingredientes naturales en tu cocina, no dudes en conocer los beneficios de las hierbas relajantes para combatir el estrés. Lavanda La lavanda es una hierba medicinal maravillosa, pues tiene propiedades antiinflamatorias y relajantes, además es antiespasmódica, antiséptica y diurética, lo cual ayuda a relajar el sistema nervioso. Manzanilla Además de ser un excelente remedio contra problemas digestivos, la manzanilla es grandiosa para tratar la ansiedad y el insomnio, pues es una hierba llena de antioxidantes con efectos calmantes y en ocasiones hasta sedantes. Tila ¿Tu abuelita te recomendaba el té de tila para descansar? Pues es que la tila es una hierba ideal para relajarse y conciliar el sueño. ¡Una infusión te ayudará a dormir y quedarás como nuevo! Toronjil El toronjil, también conocido como Melisa, es una hierba relajante que ayuda a controlar el estrés, insomnio y a veces también la ansiedad. Además posee efectos antiespasmódicos, que ayudan a aliviar la tensión muscular y los espasmos del aparato digestivo. Orégano El orégano es un condimento esencial en la cocina mexicana, pero también tiene algunas propiedades relajantes que te ayudarán a descansar mejor. Lo mejor es que si te haces una infusión y le pones un toque de miel, quedará delicioso. Comino Aunque te cueste trabajo creerlo, el comino es una hierba relajante con propiedades antiinflamatorias y relajantes, sólo debes ser cuidadoso con su sabor pues como podrás recordar, es súper fuerte. Entonces asegúrate de utilizar una pizca muy pequeña cuando prepares tu infusión; puedes agregarle leche de almendra y un toque de miel o el endulzante de tu preferencia y quedará delicioso. ¿Has probado los beneficios de alguna de estas hierbas relajantes?
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