Consejos de dietas: Snacks que no engordan

Por Kiwilimón - Abril 2012
Usualmente la sensación de hambre o de estómago vacío que suele aparecer en horarios específicos del día es algo habitual, y ante lo cual no debes tener el temor a ganar kilos si picas entre horas. Recuerda que médicos y nutricionistas recomiendan hacer cinco comidas diarias y saltarse alguna de ellas con la idea de perder peso, es un error. Tomar un tentempié a media mañana y una merienda resulta saludable porque, por un lado, te permitirá llegar a las comidas fuertes con menos hambre (evitando así comer demasiado) y por otro, mantendrás activo tu metabolismo por más tiempo (lo que supone un mayor consumo calórico distribuido a lo largo de todo el día). El problema no es, por tanto, comer algo cuando aparece el hambre sino qué comer. La falta de tiempo o la pereza a la hora de preparar un snack saludable hace que en muchas ocasiones recurramos a lo más sencillo: abrir una bolsa de papas, comprar un pan o comer cosas que contienen mucha azúcar. Para evitarlo incluye en tu lista de la compra aquellos ingredientes que necesitas para tener siempre a mano ricos snacks capaces de saciar el apetito sin aportar calorías extras. Recetas de cocina Aquí te dejamos una lista de snacks que puedes preparar en casa y que te serán de mucha utilidad en tu dieta. Toma nota. (Te recomendamos hacer click en el título de la receta para más detalles) Pan de Plátano con Nueces Excelente para el desayuno o para llevar a la oficina. Sandwich Bajo en Carbohidratos Los rollitos de lechuga tipo sandwich son un snack ligero y bajo en carbohidratos para los que están a dieta ya que solo tienen 140 calorías. Ensalada de Zanahoria Una ensalada de zanahoria rallada con un aderzo dulce. Ensalada de Pepino Ensalada de ligeras láminas de pepino en vinagre de arroz. Barras de Cereal y Malvavisco Esta receta es lo máximo para los niños. La original se hace con cereal de arroz pero puede hacer variaciones con diferentes cereales.
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Pese a que las opiniones están un poco divididas cuando se habla del delicioso sabor, beneficios y por qué es bueno cocinar con margarina, nosotros te contamos algunas propiedades importantes para que sepas cómo incluirla en tu dieta de manera óptima como fuente de grasas saludables.La margarina está hecha de aceites vegetales, por lo que contiene grasas insaturadas conocidas como “grasas buenas”. Estos tipos de grasas ayudan a reducir el consumo de las lipoproteínas de baja densidad (LDL), o colesterol “malo”, cuando las usas como reemplazo de aquellas que sí los incluyen.Chuletas de Cerdo en Salsa PoblanaAsí que, si no tenías claro por qué es bueno cocinar con margarina, te dejamos esto 5 puntos clave para disfrutar de ella sin temor.1. Bajo contenido de grasas trans Aunque algunos alimentos pueden tener grasas trans de forma natural, lo recomendado es restringir el consumo a 1%, pues la ingesta excesiva de éstas puede causar daños en el organismo a largo plazo. Marcas como Primavera® están libres de estas grasas.2. Hecha a base de aceites vegetalesLos aceites vegetales tienen vitaminas A y D, las cuales suelen aportar beneficios a tu piel, por ejemplo, la vitamina A que ayuda a regenerarla y a que luzca saludable.3. Libre de colesterolEl colesterol es un tipo de grasa que se encuentra en alimentos de origen animal y el colesterol LDL, o ‘colesterol malo’, está relacionado a mayor riesgo de enfermedad cardiovascular. 4. Contiene grasas ‘buenas’Entre las “grasas buenas” hay grasas poliinsaturadas (PUFA), que incluyen grasas esenciales. Se llaman así porque el cuerpo las necesita para funcionar correctamente, pero no pueden producirlas a partir de otros nutrimentos. Por esta razón, tenemos que comerlas como parte de una dieta saludable. Las grasas “buenas” se encuentran típicamente en los aceites vegetales y en los productos hechos de estos, como los líquidos y los productos para untar como las margarinas, también se pueden encontrar en frutos secos, semillas y pescados grasos.5. Brinda gran sabor y textura a tus platillosLa margarina combina perfecto con cualquier tipo de alimentos, por ejemplo, con una chuleta de cerdo, con pollo, con pasta, con carne de res, y a todos les brinda mucho sabor y textura. Pastel de 3 leches de zanahoria en refractarioEl punto clave más importante para disfrutar de la margarina es incluirla en tu dieta de manera balanceada, para que haya un equilibro entre los nutrimentos que dan energía. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, la proporción ideal de grasas dentro de tu dieta es de 20 a 30 por ciento.Para inspirarte, aquí tienes algunas recetas que quedan perfectas con margarina:Coditos en salsa de aguacateHuevos rancheros con nopal
Comer no es sinónimo de nutrirnos. Sí, quizá pienses que estás bien alimentado porque comes varias veces al día, pero cabe la posibilidad de que estés malnutrido y no lo sepas.Cuando escuchas la palabra malnutrición, seguramente se te vienen a la mente imágenes de niños en estado de emaciación, donde los huesos son visibles en la piel, es por esto que frecuentemente se nos olvida lo que malnutrición significa.¿Qué es la malnutrición?De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, la malnutrición es tanto las carencias como “los excesos o los desequilibrios de la ingesta de nutrientes de una persona”, y abarca dos tipos de afecciones.La desnutrición, la cual abarca el retraso del crecimiento en cuanto a estatura; la emaciación que es el peso menor al que corresponde a la estatura o la edad, y falta de vitaminas y minerales importantes.El segundo es el sobrepeso y la obesidad. Esto se enfoca en todas las enfermedades no transmisibles relacionadas con la alimentación, como cardiopatías, accidentes cerebrovasculares, diabetes y cáncer. A grandes rasgos, el término malnutrición se refiere a comer muy poco, comer mucho, combinar incorrectamente los alimentos, ingerir alimentos con poco valor nutricional o alimentos contaminados.Otro de los pensamientos errados sobre la malnutrición es que se cree que el hambre es un problema que afecta a países tercermundistas, mientras que la obesidad, a países de primer mundo; sin embargo, debes saber que esto es un problema global, que nos afecta a todos.Y no sólo eso, según datos de la OMS, una de cada tres personas sufre algún tipo de malnutrición. Es más común de lo que crees ver a personas con diferentes formas de malnutrición convivir en el mismo país, en la misma comunidad y, a veces, hasta en la misma familia. El problema es tan grave que los gobiernos, así como la Organización Mundial de la Salud y Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, están realizando acciones en conjunto para erradicar la malnutrición. En casa, podemos prevenir esta afección organizando nuestras comidas y haciendo mejor selección de los alimentos que vamos a consumir. Y a nivel comunidad, puedes aportar al trabajo de fundaciones y asociaciones dedicadas a ayudar a niños de escasos recursos a tener una alimentación balanceada, como Dibujando un mañana o Comer y Crecer, y contribuir a que se desarrollen sanos y tengan un mejor futuro.
Últimamente escuchamos noticias catastróficas, que nos hacen angustiarnos y no sabemos ni cómo empezar a cuidar el medio ambiente. Uno de los asuntos más problemáticos es el tema de la basura. Según la BBC, a nivel mundial se producen más de 2.100 millones de toneladas de desechos cada año, lo que podría llenar más de 800 mil albercas olímpicas.Es urgente que hagamos algo radical y definitivo al respecto. ¿Has escuchado sobre el Zero Waste?En el movimiento Zero Waste (Residuos Cero), el objetivo es reducir al máximo los residuos y la basura que generamos todos los días. Así, el fin del zero waste no sólo es reducir el impacto ambiental, sino que además busca que la gente viva con menos cosas materiales y llevar una vida más rica en momentos y experiencias, que nos hacen sentir lo verdaderamente importante.Para empezar a ser parte del Zero Waste es importante que tengas en mente estos puntos:Rechazar lo que no necesitamos. Se trata de cambiar hábitos diarios y de forma mecánica, por ejemplo: al ir al súper y en lugar de usar las bolsas de plástico, lleva tus bolsas reutilizables; elige productos que vengan en envases de vidrio para que puedas usarlos con otro propósito; descarta artículos que tengan envolturas innecesarias; siempre prefiere vidrio, cartón o papel en lugar de plástico. Antes de consumir algo, piensa dos veces si realmente lo necesitas y si es algo que a largo plazo vas a usar en repetidas ocasiones; si no es así, prescinde de ello. Reducir lo que necesitamos. Hay productos básicos de la cocina, baño o higiene personal con los que simplemente no podríamos vivir; sin embargo, podemos sustituir los artículos tradicionales que ya conocemos para evitar los desechos. Hoy en día existen muchas alternativas zero waste, por ejemplo, podrías empezar sustituyendo productos de higiene como la pasta de dientes comercial por pastillas masticables de pasta dental, fabricar tu propio desodorante con bicarbonato, sustituir toallas y tampones por una copa menstrual que te va a durar aproximadamente 10 años, usar un rastrillo de acero con navajas intercambiables, usar shampoo, acondicionador y hasta crema corporal sólidas y sin empaque de plástico. Admás, cargar siempre con un termo para tomar agua y evitar a toda costa comprar agua embotellada, también tener a la mano un recipiente para comprar comida en la calle y un juego de cubiertos para evitar los desechables. No es necesario que gastes de más para tener estos artículos, basta con que busques en tu casa utensilios que te puedan servir para este propósito. Reciclar aquello que no podemos rechazar, reducir o reutilizar. Sobre todas las cosas, se trata de reducir el consumo de plástico, en especial el de un solo uso. Por ejemplo, si decides comprar un frasco de mayonesa, en lugar de una botella de plástico que terminaría en la basura, puedes usar el frasco para poner semillas o alimentos que compres a granel, o puedes hacer manualidades con él. El cartón en el que vienen los huevos puede servir como recipiente para germinar plantas, o para mejorar la acústica de un cuarto; mientras que los cartoncitos del papel de baño los puedes usar para hacer actividades manuales con tus hijos, las latas de chocolate o leche en polvo también las puedes usar para almacenar productos. El punto es seguirle dando uso a las cosas y así evitar crear desechos. Compostar, descomponer. En un nivel más avanzado de Zero Waste, podemos crear una composta para descomponer restos orgánicos y productos biodegradables para convertirlos de nuevo en materia prima. El movimiento Zero Waste es una manera de vivir de manera más consciente, simplificando la vida, practicando el desapego a lo material, vivir con menos e invertir dinero y tiempo en lo que verdaderamente importa. Y lo más importante, estás contrarrestando el impacto de tus decisiones, creando conciencia para ayudar al planeta a detener el daño ambiental y realizando acciones concretas que permitan sumar.
Últimamente escuchamos noticias catastróficas, que nos hacen angustiarnos y no sabemos ni cómo empezar a cuidar el medio ambiente. Uno de los asuntos más problemáticos es el tema de la basura. Según la BBC, a nivel mundial se producen más de 2.100 millones de toneladas de desechos cada año, lo que podría llenar más de 800 mil albercas olímpicas.Es urgente que hagamos algo radical y definitivo al respecto. ¿Has escuchado sobre el Zero Waste?En el movimiento Zero Waste (Residuos Cero), el objetivo es reducir al máximo los residuos y la basura que generamos todos los días. Así, el fin del zero waste no sólo es reducir el impacto ambiental, sino que además busca que la gente viva con menos cosas materiales y llevar una vida más rica en momentos y experiencias, que nos hacen sentir lo verdaderamente importante.Para empezar a ser parte del Zero Waste es importante que tengas en mente estos puntos:Rechazar lo que no necesitamos. Se trata de cambiar hábitos diarios y de forma mecánica, por ejemplo: al ir al súper y en lugar de usar las bolsas de plástico, lleva tus bolsas reutilizables; elige productos que vengan en envases de vidrio para que puedas usarlos con otro propósito; descarta artículos que tengan envolturas innecesarias; siempre prefiere vidrio, cartón o papel en lugar de plástico. Antes de consumir algo, piensa dos veces si realmente lo necesitas y si es algo que a largo plazo vas a usar en repetidas ocasiones; si no es así, prescinde de ello. Reducir lo que necesitamos. Hay productos básicos de la cocina, baño o higiene personal con los que simplemente no podríamos vivir; sin embargo, podemos sustituir los artículos tradicionales que ya conocemos para evitar los desechos. Hoy en día existen muchas alternativas zero waste, por ejemplo, podrías empezar sustituyendo productos de higiene como la pasta de dientes comercial por pastillas masticables de pasta dental, fabricar tu propio desodorante con bicarbonato, sustituir toallas y tampones por una copa menstrual que te va a durar aproximadamente 10 años, usar un rastrillo de acero con navajas intercambiables, usar shampoo, acondicionador y hasta crema corporal sólidas y sin empaque de plástico. Admás, cargar siempre con un termo para tomar agua y evitar a toda costa comprar agua embotellada, también tener a la mano un recipiente para comprar comida en la calle y un juego de cubiertos para evitar los desechables. No es necesario que gastes de más para tener estos artículos, basta con que busques en tu casa utensilios que te puedan servir para este propósito. Reciclar aquello que no podemos rechazar, reducir o reutilizar. Sobre todas las cosas, se trata de reducir el consumo de plástico, en especial el de un solo uso. Por ejemplo, si decides comprar un frasco de mayonesa, en lugar de una botella de plástico que terminaría en la basura, puedes usar el frasco para poner semillas o alimentos que compres a granel, o puedes hacer manualidades con él. El cartón en el que vienen los huevos puede servir como recipiente para germinar plantas, o para mejorar la acústica de un cuarto; mientras que los cartoncitos del papel de baño los puedes usar para hacer actividades manuales con tus hijos, las latas de chocolate o leche en polvo también las puedes usar para almacenar productos. El punto es seguirle dando uso a las cosas y así evitar crear desechos. Compostar, descomponer. En un nivel más avanzado de Zero Waste, podemos crear una composta para descomponer restos orgánicos y productos biodegradables para convertirlos de nuevo en materia prima. El movimiento Zero Waste es una manera de vivir de manera más consciente, simplificando la vida, practicando el desapego a lo material, vivir con menos e invertir dinero y tiempo en lo que verdaderamente importa. Y lo más importante, estás contrarrestando el impacto de tus decisiones, creando conciencia para ayudar al planeta a detener el daño ambiental y realizando acciones concretas que permitan sumar.
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