Cosas que no sabías sobre la dieta paleo
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Cosas que no sabías sobre la dieta paleo

Por Kiwilimón - Agosto 2015
La dieta paleolítica está de moda, es uno de los regímenes alimenticios que mejores resultados promete, pero puede que aún no sepas todo sobre ésta forma de comer. Se trata de consumir como si viviéramos, tal cual, en la era paleolítica. Esto significa que sólo se permiten proteínas naturales, comidas orgánicas, frutas, verduras y básicamente lo que uno podría encontrar en la naturaleza. Hoy te contamos sobre experiencias específicas que experimentarás cuando trates de hacer la paleo.

Muchos ingredientes sanos están prohibidos

Las nueces y la soya, por ejemplo, están fuera de los límites ya que en esta dieta no se permiten legumbres. Esto quiere decir que aún esa leche de soya tan dietética no puede ser consumida. El arroz, aún al vapor, tampoco se puede y el ajonjolí, tan rico y bueno para la salud, está prohibido.

Puede que te sientas mal al principio

Como con algunas otras dietas, la transición puede ser difícil. En la primera semana de paleo, lo más probable, es que sufras de dolores de cabeza y que tengas nauseas. Lo que sucede es que al quitarle los carbohidratos al cuerpo entrará en un ritmo de adaptación en el que reaccionará de forma inusual y es de esperarse que haya de dolores musculares a cambios de humor transitorios.

Dejarás de contar calorías

La idea de la dieta paleo es que comas mejor, y que te alimentes de ingredientes que te hagan sentir satisfecha por mucho más tiempo. Gracias a esto te irás dando cuenta de que comes menos en cantidad y que te sientes llena todo el día. Por eso dejarás de ir a la báscula pues la pérdida de peso irá acompañada de una sensación de satisfacción diaria que antes no tenías.

Toma mucho tiempo

Ya que en la dieta paleo no se permiten comidas procesadas y casi todo lo que se incluye en un menú de comida rápida, se te requerirá cocinar cosas específicas. Gracias a esto la alternativa de salir rápido a comprar lo que sea para comer se descarta y deberás estar concentrada en dedicarle su tiempo a preparar, comprar y planear todas tus comidas.

Te costará bastante más

Así es, las frutas orgánicas, las carnes sin hormonas y los productos sin conservadores en general son más caros que los ingredientes regulares, y esto es lo que la dieta paleo te pide que comas. Cuando la hagas tienes que estar consiente que será un golpe más duro a la cartera, pero valdrá totalmente la pena cuando te sientas mejor y llevas una calidad de vida superior. Para que tengas alternativas amigables cuando entres en la dieta paleolítica aquí te dejamos cinco recetas que ningún experto en paleo rechazaría: Guacamole Papitas de camote Rollitos de verduras Berenjenas Filete de tilapia    
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Sabemos que la situación del medio ambiente es crítica, sin embargo, cada vez son más las personas que quieren tomar acciones responsables y hábitos más respetuosos que si bien están redefiniendo nuestra manera de vivir, también están contribuyendo con el mundo. Una de las tendencias más fuertes de este año, de acuerdo con Pinterest, es la del consumo responsable, pero para poder aplicarla y hacer un consumo mucho más consciente, te vamos a explicar de qué se trata. Consumo sustentable se refiere a usar cosas materiales y servicios de manera responsable para optimizar los recursos naturales, reducir las emisiones de contaminación. Es decir que compremos y usemos solo lo que verdaderamente necesitamos para evitar los desechos y el uso de materias y así frenar el deterioro del planeta. Desde hace varios años el término de consumo sustentable ha tomado mayor importancia, tanto así que forma parte de las políticas públicas hacer énfasis en la necesidad de controlar la producción y consumo para evitar en lo posible el deterioro del planeta Tierra y la vida de los seres vivos.Desde hace un tiempo se ha ido cambiando hacia un consumo más consciente. Para muchas personas, eso significa utilizar menos cosas, ser más sustentables y ser responsable con los residuos. Y pese a que se espera que tanto las grandes empresas y corporaciones y los gobiernos hagan políticas basadas en el consumo responsable, es preciso saber que podemos empezar desde nuestro hogar y enseñarle a los miembros más pequeños de la familia, pues las acciones individuales pueden impactar de gran manera y ayudar a dirigir el mundo hacia un futuro más sustentable.De manera habitual, adquirimos más cosas de las que en realidad necesitamos. El consumo responsable incide en la necesidad de adecuar nuestras compras a los recursos existentes en el planeta de manera que favorezcan tanto su disponibilidad como la igualdad social.Estos son consejos para aplicar el consumo responsable en nuestras casas:1.- Planifica tus comprasAntes de ir al súper o al mercado, haz una lista de lo que vas a necesitar. Con una lista no solo ahorrarás dinero, además evitarás comprar productos de más o que no vas a utilizar.2.- Aprende a leer etiquetasNo todos los productos contaminan lo mismo, ni en su producción ni en su uso. Fíjate en la etiqueta para que aprendas a identificar qué productos son los que causan un menor daño ambiental. 3.- Apoya el comercio justoProcura realizar tus compras en empresas que tengan una política de cuidado al medio ambiente y a un trato humano. 4.- Compra productos localesEs muy importante que tomes en cuenta que todo producto, sea comida o cualquier otro tipo de objeto, tiene una huella ecológica calculable según parámetros como su proceso de producción, su transporte y distribución, o los residuos que genera tras su uso. Por eso es importante que le des prioridad a los productos locales y a comprar en mercados tradicionales.5.- Organízate con tu comunidadHoy en día es muy fácil encontrar grupos por medio de redes sociales para apoyarse en temas de consumo responsable. También te puedes organizar con tu familia, amigos y vecinos para comprar directamente a productores que tienen mejores precios y materias primas más naturales. 6.- Reutiliza y reciclaEs mejor que compres productos que no estén empaquetados para no generar residuos pero si no es posible trata de que sean envases que puedas volver a usar, como frascos de vidrio u otros recipientes que puedas volver a usar. De ser posible compra productos a granel y lleva tus propios envases para que no generes basura.7.- Rechaza las bolsas de plásticoDe acuerdo con Greenpeace, ocho millones de toneladas de plásticos acaban en los mares y océanos anualmente, además tardan más de 50 años en descomponerse. Procura pensar en ello antes de aceptar una bolsa de plástico o productos que vengan en este material, y mejor siempre lleva contigo las tuyas reutilizables desde casa.8.-Limita el uso del automóvilEn la medida de lo posible, usa otras alternativas como caminar, usar la bicicleta o el transporte público y colectivo. Recuerda que cuidar al planeta es tarea de todos, y que con estas pequeñas acciones estaremos haciendo grandes cambios, para el medio ambiente, pero también para nuestro bolsillo.
Aguantar un antojo debe ser una de las cosas más duras de la vida, porque una vez que llega el impulso a tu cerebro, todo lo demás se pone en marcha para desear con todo el cuerpo ese dulce.Es como si el chocolate pudiera hablar y pronunciar tu nombre justo a las 2 de la tarde, o después de comer. ¿Por qué nos pasa esto? Pues bien, los antojos se deben tanto a una razón fisiológica, como psicológica, pero también tiene que ver todo aquello que nos rodea.Esto es aún más terrible cuando ya estamos verdaderamente comprometidos y encaminados en una alimentación equilibrada, intentando evitar caer en la tentación.A veces logramos domar al cerebro y acallar esa voz, sin embargo, esta podría estarnos indicando que no estamos comiendo lo suficiente, o que estamos dejando pasar mucho tiempo entre comidas.Así que, aunque puedas engañar al cerebro, tu estómago no entenderá de razones y necesitará comer un snack, pero no cualquiera, pues seguramente querrás algo dulce, pero uno con un buen aporte nutricional. Por ejemplo, un delicioso brownie. Sí, un snack tipo brownie pero alto en proteína, bajo en calorías y bajo en carbohidratos. Suena como un sueño hecho realidad y ¡lo es! Lo mejor es que ya está disponible en México: Eat Me Guilt Free (EMGF) es una historia de cocina casera que se volvió global. Se trata de una línea de productos creada por una enfermera y nutricionista certificada del deporte en Estados Unidos, que buscaba soluciones para satisfacer las necesidades de aquellos clientes que deseaban mantenerse saludable, pero a la vez luchaban con los antojos por algo dulce.Gracias a EMGF podrás comer un brownie de chocolate con 22 gramos de proteína por porción, menos de 200 calorías y sólo 4% de azúcares, así que adiós a la culpa.No importa la hora del día en la que se te antoje, podrás darte ese antojo en el desayuno, el almuerzo, la cena o la merienda, como postre, antes o después de un entrenamiento físico y en México puedes encontrar 4 sabores: Chocolate, Chocolate con crema de maní, Chocolate con chispas de colores y Pastel de Cumpleaños.Consulta su página web y sus redes sociales para saber todo de ellos.Instagram: @eatmeguiltfreemxFacebook: Eat Me Guilt Free MX
¿Alguna vez te has puesto a pensar por qué comemos? ¿Cómo es el mecanismo de nuestro cuerpo que nos avisa cuando necesita comer? ¿Conoces la diferencia entre hambre y apetito? Para saber por qué comemos, es importante que tengas claro qué son el hambre y el apetito, dos conceptos diferentes y que muchas veces no sabemos diferenciar, incluso pensamos que son sinónimo y no lo son.El hambre es el instinto de supervivencia que impulsa a alimentarnos cuando el organismo lo requiere. El apetito es la sensación de comer, influenciada por aspectos psicológicos de la persona como el deseo de comer por placer, felicidad, aburrimiento, tristeza, ansiedad.Como todo en nuestro organismo, el apetito va cambiando conforme vamos creciendo y es preciso conocer sus etapas, para así aprender a comer mejor. Primer decenio, de los 0 a los 10 añosEn esta etapa es cuando se experimenta un mayor y rápido crecimiento. Es cuando los niños pueden adquirir los hábitos que, posiblemente, los acompañen toda su vida, es por eso que es muy importante que los pequeños aprendan a distinguir la comida que verdaderamente los nutre, pues lo que aprendan durante los primeros años de su vida determinará qué tan saludable será de adulto. Segundo decenio, de los 10 a los 20 añosYa en la adolescencia, con los cambios fisiológicos viene un aumento de apetito. Durante esta etapa, la relación con la comida suele ser más vulnerable, pues es cuando llega la pubertad, los jóvenes suelen estar más influenciados y son propensos a caer con comida que pueda provocar desnutrición u obesidad. Durante esta edad del apetito, las mujeres son más propensas a padecer deficiencias nutricionales por su biología reproductiva. Tercer decenio, de los 20 a los 30 añosEn la edad adulta joven, se producen cambios importantes que pueden causar un aumento de peso, por ejemplo, la vida universitaria, vivir en pareja o tener hijos; es cuando nos relajamos y no somos tan estrictos en la alimentación. También es la edad en la que podemos caer en excesos. Cuarto decenio, de los 30 a los 40 añosLa vida laboral en la edad adulta trae consigo los efectos del estrés, que según se ha demostrado, ocasiona cambios en el apetito y los hábitos alimentarios en 80% de la población. Esos efectos pueden consistir tanto en despertar un apetito voraz, como en ocasionar una pérdida de este. Quinto decenio, de los 40 a los 50 añosLa Organización Mundial de la Salud destaca que el tabaquismo, la dieta poco saludable, la falta de actividad física y el problema de la bebida son los factores del estilo de vida que más repercuten en la salud y la mortalidad. Es en estos años cuando los adultos deben cambiar su comportamiento en función de las necesidades de salud, pero con frecuencia los síntomas de la enfermedad son invisibles.Sexto decenio, de los 50 a los 60 añosEn este periodo comienza la pérdida progresiva de masa muscular y continúa de manera constante a medida que avanzamos en edad. Este fenómeno se denomina sarcopenia.Mantener una dieta saludable y variada, y practicar actividad física es fundamental para reducir los efectos del envejecimiento.Séptimo decenio, de los 60 a los 70 años y másLa vejez conlleva la falta de apetito y de hambre, lo que da lugar a una pérdida de peso involuntaria y una mayor fragilidad. La disminución del apetito también puede ser consecuencia de una afección concreta, como, por ejemplo, la enfermedad de Alzheimer.La alimentación es una experiencia social, por lo que factores como la pobreza, la pérdida de la pareja o un familiar, y el hecho de comer sin compañía, afectan la sensación de placer que se obtiene al comer.Otros efectos de la vejez, como las dificultades para tragar, los problemas dentales y la pérdida de gusto y olfato también interfieren en el deseo de comer y en los beneficios que obtenemos de esa práctica.Se dice que lo que no se conoce, no se puede mejorar, así que una vez que conoces las etapas del apetito y cómo van cambiando las situaciones y requerimientos de cada edad, puedes saber cómo llevar una vida más saludable y comer mejor.
La época de invierno es una temporada donde abundan las enfermedades virales y respiratorias, pero ninguna había tenido un impacto tan grande a nivel mundial como el nuevo coronavirus, conocido como COVID19. Los primeros casos de Coronavirus se dieron en diciembre del año pasado en China, propagándose rápidamente a más de 50 países a lo largo del mundo, alcanzando así un total de 80 mil infectados en el país asiático y más de 3.500 personas a nivel internacional. Ahora que se han detectado los primeros casos de Coronavirus en México, es necesario tomar en cuenta las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para prevenir el contagio, entre las cuales destacan lavarse las manos constantemente y cubrirse la boca con la parte posterior del codo en caso de estornudo o tos. Del mismo modo es importante subir las defensas del cuerpo y qué mejor forma de hacerlo que con estos remedios caseros que incluyen una importante cantidad de propiedades como la vitamina C. Miel con limón El limón es un cítrico alto en vitamina C y la miel contiene propiedades antisépticas que ayudan a prevenir las infecciones, por lo que este remedio es excelente para calmar la tos y el ardor de garganta. Te recomendamos mezclar dos cucharadas de miel caliente con el jugo de un limón y tomar despacio. Té de equinácea La equinácea estimula el sistema inmunológico gracias al equinacósido que la compone, el cual tiene propiedades antibacterianas y antivirales, por lo que consumirla durante los primeros síntomas de la gripe disminuye el malestar y acorta su duración. Para su preparación solo es necesario hervir una taza de agua con una cucharada de hojas secas de equinácea. Shot de jengibre El jengibre tiene numerosas propiedades que resultan bastante beneficiosas para la salud, entre las cuales destacan por supuesto su carácter antibiótico y antinflamatorio. Para aprovechar al máximo estas cualidades, puedes licuar un pedazo de jengibre de 3 centímetros con el jugo de 2 limones y agregar un poco de miel. Té de ajo El ajo tiene un alto porcentaje de alicina, un antibiótico natural que fortalece las defensas del sistema inmunológico y funciona como analgésico, expectorante y antiséptico pulmonar. Puedes hervir dos dientes de ajo pelados en una taza de agua y agregar un poco de endulzante para aminorar su fuerte sabor. Recuerda que si llegaras a presentar fiebre mayor a 38° C, dolor de cabeza, dolor de garganta y escurrimiento nasal, lo más recomendable es que acudas con tu médico para que te generen un mejor diagnóstico y así evitar cualquier complicación.
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