Detox en 1 día
Dietas

Detox en 1 día

Por Kiwilimón - Abril 2014
Típico que el fin de semana me abotago de comida y al día siguiente me siento hinchada, pesada y sobre todo llena de culpas jajaja por eso decidí hacer un detox que es buenísima. Lo mejor de esta dieta es que sólo dura un día, entonces no representa tanto sacrificio y seguro la logras hacer.  

  Lo que tienes que hacer es pasar un día entero solo comiendo un tipo de fruta (es importantísimo que no mezcles más de una). Escoge la fruta que más te guste, que sea fresca y que sea de temporada. La primera vez que hice esta dieta yo escogí las fresas, y ya la segunda vez me lancé por las piñas. Te recomiendo que la fruta te la comas cruda porque si la cocinas puede perder sus propiedades y el detox no servirá de nada. Además entre fruta y fruta toma muchísima agua, esto te hará sentir llena y sin tanta hambre. Aquí te dejo las propiedades de las frutas que yo te recomiendo para hacer este tipo de dieta:

Fresas:  

Son depurativas, hacen que pierdas volumen y te deshinchan. Tienen antioxidantes que además harán que se te vea la piel mucho más bonita y con brillo natural.  

Piñas:

Hace que pierdas volumen y te hace sentir ligera por la bromalina que tiene.

Manzanas: 

Hidrata el organismo, reduce la hipertensión y ayuda a eliminar toxinas. Además te hace sentir satisfecha.  

Peras: 

Te ayuda a desintoxicar tu organismo y tiene un índice bajo en calorías. Además contiene mucho agua y alto contenido de fibra. Te ayuda en los problemas de estreñimiento.
Artículo cortesía de 

Súper Secretos de Cuidado

 Como hacer un licuado para desintoxicarte y perder peso

Jugo Verde para bajar de peso

     

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El rosé combina bien con las madres. Explico: el vino de esta colorimetría es un goce hasta de ver, es conciliador, se lleva bien con casi todos en la mesa y nunca cae pesado. ¿Casualidad? Lo salomónico no se le escapa al gusto: el rosé generalmente no es tánico como un tinto y tiene más estructura que un blanco. Va bien con el pollo, con las pastas, con los postres, y saca lo mejor de la comida especiada, como la mexicana. Pescados, mariscos y arroces, todos le aguantan el paso.Hay rosés de todo tipo: existen los ligeramente abocados para los que prefieren los sorbos dulces y los hay secos, para quienes prefieren armonizar la comida salada. Los rosados son ligeritos, crujientes en acidez y perfectos para la temporada primavera-verano, como en la que nos encontramos.El proceso de vinificación también es una suerte intermedia. Su jugo nace del prensado de uvas tintas que se dejan macerar con los hollejos (pieles) el tiempo necesario para dotarle del característico color, que va del salmón al durazno, del rosa claro al frambuesa. Tras remover el hollejo, el caldo se vinifica como se haría normalmente en un vino blanco: se le da una sola fermentación sin envejecimiento y se traslada directo a la botella para conservar la frescura y las notas a fruta. A mí me gusta el rosado para las noches con amigas, para la comida asiática, para los atardeceres con terrazas. Me gusta el rosado para tomarlo con mi mamá a las seis de la tarde, la inconfundible rosé o’clock. Mejor que haya rosas de por medio y un postre –cursi, meloso– para demostrarle lo que me hace sentir. Si lo sirves en casa, no olvides enfriarlo a unos 11 o 12 grados y de preferencia, asirte con alguno de estos: Taittinger Prestige RoséSi vamos a hablar de celebración, destapemos unas burbujas. Esta champaña de color rosa intenso brilla por sus aromas a frutas salvajes, cereza y grosella. En boca es elegantísimo, fresco y frutal. Yo lo destaparía para acompañar una bruschetta con queso y frutas o para el postre, mientras recordamos con mamá aventuras de otro tiempo. MarellaEl color rosa con ribetes naranja de este vino proveniente de la grenache y la zinfandel es para admirarse. En la nariz se destacan notas a frutas frescas como fresa y hasta algo de chicle. Hay algo de mineralidad en cada sorbo y también, un poco flores que maridan bien con un arreglo de rosas y un risotto de hongos hecho desde cero. Ocho RoséDe una de las bodegas favoritas de Valle de Guadalupe, Vinícola Bruma, sale esta versión rosé proveniente de la uva sangiovese. Si vas a preparar algo con cerdo, este será tu vino. Encuentra en él notas a fresa verde, cáscara de toronja, jazmín, té de limón y un toque ligero de guayaba verde. ¿Qué tal un chamorro al pibil para celebrar a mamá con manteles largos?Ru Rosa de Uva de Bodegas del VientoYo no sé tu mamá, pero a la mía le encantan los mariscos. Si le vas a cocinar algo como camarones con coco o rebozados, te recomiendo este vino de la Sierra de Arteaga en Coahuila. A cada sorbo encontrarán notas a melón, durazno y cáscara de naranja que sacan lo mejor de tu receta marina.PolenLas notas a fresas, cítricos y sandía se destacan en este vino de la grenache y la syrah. Sus uvas crecen en el Valle de Guadalupe, específicamente en los campos orgánicos de Finca la Carrodilla. En boca el resultado es sutil y elegante y hasta un poco juguetón, perfecto para una de las recetas más emblemáticas de Kiwilimon: la pasta con pollo Alfredo. 
Los síntomas del estrés son cada vez más recurrentes en las personas, es por eso que debemos aprender a contrarrestarlos de manera saludable y natural, no por nada las abuelitas siempre tenían un remedio casero para aliviar el dolor de cabeza, estómago y hasta la fatiga. De modo que si tienes ingredientes naturales en tu cocina, no dudes en conocer los beneficios de las hierbas relajantes para combatir el estrés. Lavanda La lavanda es una hierba medicinal maravillosa, pues tiene propiedades antiinflamatorias y relajantes, además es antiespasmódica, antiséptica y diurética, lo cual ayuda a relajar el sistema nervioso. Manzanilla Además de ser un excelente remedio contra problemas digestivos, la manzanilla es grandiosa para tratar la ansiedad y el insomnio, pues es una hierba llena de antioxidantes con efectos calmantes y en ocasiones hasta sedantes. Tila ¿Tu abuelita te recomendaba el té de tila para descansar? Pues es que la tila es una hierba ideal para relajarse y conciliar el sueño. ¡Una infusión te ayudará a dormir y quedarás como nuevo! Toronjil El toronjil, también conocido como Melisa, es una hierba relajante que ayuda a controlar el estrés, insomnio y a veces también la ansiedad. Además posee efectos antiespasmódicos, que ayudan a aliviar la tensión muscular y los espasmos del aparato digestivo. Orégano El orégano es un condimento esencial en la cocina mexicana, pero también tiene algunas propiedades relajantes que te ayudarán a descansar mejor. Lo mejor es que si te haces una infusión y le pones un toque de miel, quedará delicioso. Comino Aunque te cueste trabajo creerlo, el comino es una hierba relajante con propiedades antiinflamatorias y relajantes, sólo debes ser cuidadoso con su sabor pues como podrás recordar, es súper fuerte. Entonces asegúrate de utilizar una pizca muy pequeña cuando prepares tu infusión; puedes agregarle leche de almendra y un toque de miel o el endulzante de tu preferencia y quedará delicioso. ¿Has probado los beneficios de alguna de estas hierbas relajantes?
En México, el 10 de mayo es un día muy importante, porque se celebra el Día de las Madres, pero no somos el único país que reconoce el mérito de la labor de maternar. La efeméride puede cambiar de fecha de acuerdo con el lugar, pero en casi todo el mundo se hace una celebración para cuando es el Día de las Madres.De acuerdo con varias fuentes, la festividad se conmemora desde la tradición de los griegos de homenajear a Rea, la madre de todos los dioses, con rituales y regalos al inicio de la primavera. Pero fue hasta el siglo XX que el día se conformó oficialmente, impulsado por una mujer que nunca fue madre.Fue Anna Jarvis, una mujer estadounidense, quien impulsó una campaña para celebrar “El Día de las Madres”, después de que su madre muriera. Tras varios años de activismo, logró confirmar la fecha para el segundo domingo de mayo en Estados Unidos.El festejo alrededor del mundoUna vez establecido en Estados Unidos, el Día de las Madres fue adoptado por otros países y culturas, donde se le ha dado diversos significados, asociados con eventos religiosos, históricos o legendarios, y se celebra en fechas diferentes.Los meses que engloban la celebración en distintas partes del mundo son marzo, abril y mayo, mientras que la fecha más común para saber cuándo es el Día de las Madres es el segundo domingo de mayo. Algunos de los lugares en los que se adoptó esta fecha son Estados Unidos, Canadá, la mayoría de los países europeos, Australia, Nueva Zelanda, India, China, Japón, Filipinas y Sudáfrica.Entre los lugares que tienen una fecha distinta a esta regla se encuentran el Reino Unido e Irlanda, que celebran el Día de la Madre el cuarto domingo de Cuaresma; o la mayoría de los países árabes, que celebran el Día de la Madre el 21 de marzo (con el equinoccio de primavera). Por su parte, la mayoría de los países de Europa del Este celebran el Día de la Madre el 8 de marzo.Cómo celebran el Día de las Madres otros paísesMientras que en Japón el Día de la Madre también tiene lugar el segundo domingo de mayo, el día está simbolizado con claveles, que representan una fuerza suave que poseen las madres, en Francia tiene lugar a finales de mayo o principios de junio, dependiendo de cuándo se lleve a cabo Pentecostés. En el Fete des Meres se celebra a las madres con un día relajante de comida y regalos y pasando tiempo con la familia.En países árabes como Egipto, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, el Día de la Madre se celebra el 21 de marzo. Se cree que la festividad de Egipto evolucionó a partir de las celebraciones de la diosa egipcia Isis, que representa la maternidad. Los antiguos griegos y romanos adoptaron la tradición egipcia de los veleros llenos de flores alrededor de las ciudades para conmemorar el día.No cabe duda de que el papel de las madres alrededor del mundo es tan importante y universal, que sobrepasa cualquier frontera.
Sería injusto reducir como dieta a lo macrobiótico. Tal como fue concebida, esta filosofía parte de un principio: la conciencia de que lo que nos alimenta puede prolongar la vida, pues según George Ohsawa, el teórico fundador, los alimentos influyen en la salud física, mental, emocional y espiritual.La filosofía macrobiótica camina de la mano con las leyes de vida. “Está basada en lo cero tóxico: tanto en alimentos como en productos de uso personal y del hogar”, apunta Gina Rangel. La médula teórica pasa por reconocer el todo en los alimentos: el ying (energía fría) y el yang (energía caliente) presentes en cada ingrediente. Para lo macrobiótico la armonía se localiza justo al centro de ambas energías. Que no te sorprenda, entonces, que el plato macrobiótico sea campo minado. La base de la alimentación son los cereales, las leguminosas, las frutas y las verduras, pero la lista de restricciones es larga.Para ellos, todo alimento alejado de la constitución de la sangre tardará más tiempo en digerirse. Lo vital es que la proporción alimenticia tenga cinco ying por un yang. De ahí que haya demasiados alimentos que se queden fuera al considerarlos demasiado ying o demasiado yang. Por ejemplo, “están prohibidos los tubérculos, los pimientos, el jitomate, el café, el alcohol, los alimentos procesados y empacados (como cereales, galletas, panes blancos, los refrescos, los productos endulzados, la vainilla, las frutas tropicales como el mango, la piña, la papaya y la sandía, los sazonadores y los picantes”, confirma Gina Rangel.El ying y el yang no sólo está en los ingredientes, sino también en las preparaciones. Por un lado, está la fermentación y maceración que elimina yang, mientras que salar y cocer los alimentos elimina el exceso de ying. Los preceptos generales de esta dieta pasan por comer y beber sólo cuando se tiene hambre, haciéndolo en plena conciencia. Los alimentos deben provenir de un radio lo más próximo posible y deben ser de temporada para asegurar máxima calidad. Asimismo, deben estar mínimamente manipulados y procesados, y deben masticarse lo suficiente para que el proceso de digestión sea afable con el organismo. El pescado y los lácteos se pueden consumir una vez por mes o cuando el cuerpo así lo requiera; el huevo, una vez cada diez días. Se debe moderar el consumo de moras y frutos secos, semillas y nueces, pepino, apio y lechugas. Adicionalmente, “los utensilios que se utilizan para la preparación de alimentos deben estar libres de teflón; deben ser de maderas naturales, de cerámica o de acero inoxidable; eliminar plásticos y sustituirlos por vidrio o acero inoxidable”, complementa Gina.Te preguntarás qué es lo que queda en el plato macrobiótico. Las proporciones van del cincuenta porciento de granos integrales, treinta por ciento de frutas y vegetales y veinte por ciento de leguminosas y algas. Como esta filosofía alimentaria comenzó en Japón, las algas están incluidas. Las algas marinas son un alimento altísimo en vitaminas y minerales, por lo que si estás pensando en llevar una dieta macrobiótica, lo recomendable es no saltártelas. El resultado es una dieta compuesta mayormente por proteína vegetal formulada a través de la interacción de granos y leguminosas. “Es una dieta tan limpia y basada en ingredientes tan naturales que vas a gozar de buena salud. Con ella, dejas las toxinas prácticamente fuera de tu vida. La desventaja de la dieta macrobiótica es que puedes llegar a tener ciertas deficiencias en el cuerpo al no tener casi proteínas de origen animal. Cuida tu índice de masa muscular, el consumo de vitamina B12 y la vitamina D”, concluye Gina.Como en todo, lo recomendable es confiarle tu salud a un experto y comprobar si esta dieta es la óptima para ti. Si te dieron ganas de comenzar con un probadita de la dieta macrobiótica, aquí te incluyo una de mis recetas favoritas.Tortitas de garbanzo y verduras 2 tazas de zanahorias ralladas2 tazas de calabacitas ralladas y escurridas2 tazas de harina de garbanzo2 huevosSal marinaRalladura de limónRalladura de jengibre4 cucharaditas de aceite de aguacateEn un bowl incorpora todos los ingredientes hasta lograr una masa. Forma con ella unas tortitas de unos 8 centímetros y lleva a congelar por al menos 1 hora. Calienta el aceite de aguacate y dora las tortitas por ambos lados. Acompaña con arroz integral y sopa miso.
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