DETOX para sentirte mejor
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DETOX para sentirte mejor

Por Kiwilimón - August 2013
Como ya sabes, últimamente soy fan del Detox, y es que estoy convencida que darle al cuerpo un descanso para hacer su trabajo es realmente bueno. Además, la verdad es que, después de hacerlo, te sientes  muy bien, y ni hablar de los beneficios extras: te desinflamas, reparas cutis y mejoras digestión, entre otros. Pero no siempre es fácil saber cómo hacer un detox, así que aquí te va uno muy sencillo y cero radical.

Comidas prohibidas

Lácteos y huevo: nada, ni sus sustitutos Granos: arroz blanco, avena, maíz, cebada, centeno o ningún grano que contenga gluten. Vegetales y fruta: naranja (ni en jugo), toronja, plátano, fresas, elote, jitomate, pimientos, berenjena, papas. Proteína animal: cerdo, res, ternera, salchichas, carnes frías, carnes enlatadas, mariscos, carne o pescado crudo. Proteína vegetal: productos de soya Frutos secos y semillas: cacahuates y mantequilla de cacahuate. Aceites: manteca, aceites procesados, aceite de canola, la mayoría de las vinagretas y condimentos para untar. Endulzantes: azúcar (blanca o morena), miel, miel de maple, jarabes dulces, agave, jugo de caña. Condimentos: chocolate regular (con lácteos y azúcar), kétchup, salsa de pepinillos, la mayoría de mermeladas y jaleas, salsa barbecue, salsa tereyaki, chicles y mentas.

Comida permitida

Ésta no es de ninguna manera una lista completa, de hecho si no aparece en la parte de comida prohibida entonces lo puedes comer. Pero creo que te va a servir para darte ideas de qué comer. Sustitutos lácteos: leche de nueces (como almendras, avellanas o nueces), leche de arroz, leche de coco, aceite o mantequilla de coco. Granos sin gluten: arroz integral, amaranto, tapioca, quinua. Fruta y vegetales: fruta fresca o congelada sin endulzar, aguacate, aceitunas, algas, verdura cruda, al vapor, asada o en jugo. Proteína animal: pescado, carne de caza silvestre (conejo, faisán, venado, etc…), cordero, pato, pollo, pavo. Proteína vegetal: chicharos, lentejas, legumbres, polen de abeja. Frutos secos y semillas: ajonjolí, semillas de calabaza, semillas de girasol, avellanas, nueces, almendras, nuez de castilla, nuez de la india, macadamia, pistache, nuez de Brasil, . Aceite: de oliva virgen, de linaza, de ajonjolí, de almendra, de girasol, de coco. Bebidas, agua pura, te herbal descafeinado, agua mineral, te verde, blanco o rojo. Endulzantes: stevia, sirope de arroz integral, néctar de coco. Condimentos: vinagre (en especial balsámico, de coco y de sidra de manzana), todas las especias menos pimienta de cayana, todas las hierbas aromáticas, sal de mar, pimienta, chocolate crudo (sin leche y sin azúcar), canela, ajo, jengibre, mermelada o jalea sin azúcar. Empieza hoy con este menú:

Lunes:

Desayuno: Fruta, rollitos de jamón de pavo, “rice cakes” con mermelada sin azúcar o mantequilla de almendra, te de hierbabuena. Comida: sopa de espinaca, pescado a la plancha acompañado de chicharos y zanahorias al vapor, fruta. Cena: Sopa de lentejas y ensalada de lechuga, manzana y nueces de castilla.  

Menú Cena Detox

Receta de Sopa de Lentejas

Ingredientes: - 1 1/4 tazas de lenteja lavadas y secas - 3 jitomates lavados y picados finamente - 3 cucharadas de aceite de oliva - 2 tazas de cebolla finamente picada - 1 taza de apio - 1 taza de zanahoria finamente picadas - 2 dientes de ajo - 4 tazas de caldo de pollo Para ver la receta completa da click aquí.  

Receta de Ensalada de Lechuga con Manzana y Nuez

Ingredientes: - 4 cucharadas de jugo de naranja - 1 cucharada de mostaza Dijon - 1/4 de taza de aceite de oliva - 2 manzanas Red Delicious - 3/4 de taza de nuez en trozo - 1/4 de taza de apio rebanado delgadito Si quieres ver el procedimiento para preparar esta receta da click aquí.   Para ver otra opción de menú detox da click aquí.   Artículo cortesía de     
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Las tablas para picar se han desgastado como calcetines en la lavadora. Ninguna investigación sobre tendencias para 2020 pudo preverlo. Las quinielas sobre qué es lo que estaríamos haciendo y consumiendo en este año se han roto, una a una. Y claro, sin que nadie pudiera anticiparlo, nuestra relación con la cocina ha cambiado para siempre. Pero, ¿qué hemos aprendido sobre cocina en tiempos de Covid?He hablado con gente sobre el tema. Me intrigaba saber si estaban preparados –física, mental o hasta técnicamente– para cocinar, para ser chefs de tiempo completo. Y es que la mayoría, absorta por las jornadas de trabajo, poníamos manos a la obra únicamente en el desayuno o en la cena: quecas y sándwiches con mínimas variaciones, pechuguitas a la plancha para el alma, ensaladas de un, dos por tres. Ser cocineros de una familia hambrienta, con necesidades de 8 a. m. a 9 m., y de lunes a domingo, nos ha cambiado el esquema. No a todos positivamente. Existen a los que el tema sigue sin interesarles o que, de plano, anticipan con incomodidad el momento de abrir el refrigerador y cuestionarse qué van a comer, ¿y quién podría tirarles la primera piedra? Con el tiempo llega a ser agobiante y cansado cocinar para uno mismo o para una tropa. Están también aquellos entusiastas que, pese a sus esfuerzos, la cocina no se pone de su lado. Han quemado su comida, han destruido la mitad de su vajilla o descubierto con hambre que el orden de los factores sí puede alterar el producto –meta aquí el nombre de su influencer favorito. Finalmente, está el grupo de personas que ha encontrado una relación firme y con planes a futuro con la cocina. Para aquellos, para algunos de nosotros, algo de lo que hemos aprendido de cocina en tiempos de Covid tiene que ver con «conciencia»: conciencia sobre la cantidad de comida que necesitamos, la conciencia del desperdicio que producimos, la conciencia de lo que comemos. Nos hemos dado cuenta que ni todas las ensaladas del mundo nos mantendrán sanos, que ni todos los panqués nos harán felices. Hemos aprendido a racionalizar los ingredientes que tenemos en el refri y a sustituir elementos como nos da a entender la imaginación (y la existencia de ellos en la alacena). Algunos de esos experimentos incluso se han convertido en hallazgos exitosos. Los fines de semana, o cuando podemos, hemos aprendido a tomarnos el tiempo de cocinar: a tomar la ruta sin atajos, como lo hacían las abuelas cuando preparaban un rico mole de olla o una salsa. Hemos aprendido que en la cocina es necesario estar presentes para lograr la cocción justa o para que por fin nos salga esa técnica que hemos estado practicando prueba y error, prueba y error. Para pesar de la mayoría, hemos aprendido que los trastes se multiplican como gremlins y que no existe un hada mágica que nos haga el favor de lavarlos mientras no vemos. Hemos aprendido a domar el antojo o a entregarnos a él cada vez que hay que salir a conseguir ingredientes ataviados en nuestro disfraz de Neil Amstrong. Hemos aprendido que a veces, sobre todo cuando olvidamos el componente “obligación”, la cocina es un ritual que puede disfrutarse: que entretiene, que distrae al alma, que es terapia. Eso sí, que no hay que ser perfectos, que el error es maestro y que sus notas mentales conseguirán que lo hagamos mejor –más esponjoso, más crocante, más firme– la siguiente vez.Ya falta menos para entrar a la nueva normalidad y lo que hemos aprendido en esta temporada sobre cocina permanecerá junto a nosotros. Puede que los tiempos nos vuelvan a quedar cortos, que ansiemos volver a sentarnos en nuestro restaurante favorito, que podamos por fin visitar a esa tía cuyas gelatinas son el evento más rico que nos pasa en el año. Pero estoy segura de que nuestro reencuentro con la cocina no pasará desapercibido porque, si algo hemos descubierto en esta época, es que en todos habita el potencial de convertirnos en esa tía, en ese experto de sazón inigualable. Para inspirarte en el último jalón, estas son las recetas que las personas que entrevistamos han estado practicando:Croquetas de carne Pollo al curry Panqué de limón Hot cakes de avena Tortilla de patatas Esquites caseros Lasaña de verduras Crema de tomate Galletas de chocolate¿Qué has aprendido tú? ¿Qué recetas has practicado en tiempos de Covid?
No, aún no regresaremos a la vida normal. Los cines no nos verán pronto llorando ante una escena romántica o sudando frío frente a alguna persecución. Los domingos de barbacoa tampoco nos verán sentados en una mesa larga junto a otros desvelados. Al menos no por las siguientes semanas en la Ciudad de México. El regreso a lo esencial que anunció Claudia Sheinbaum tiene como punto de partida la reactivación de los trabajos de construcción, la minería, la fabricación de equipo de transporte y la producción de cerveza: sí, para tranquilidad de todos, volverá a haber cerveza en CDMX.En las tiendas de conveniencia la escena era un tanto apocalíptica. Al fondo, los refrigeradores a los que siempre recurríamos por un six ahora desplegaban apenas una o dos tristes cervezas cuando se estaba de suerte. Y es que a principios de abril, López-Gatell anunció la suspensión de la producción cervecera, un líquido amigo de la dieta nacional. No, no somos la República Checa con un consumo per cápita de 138 litros por persona, pero el consumo de cerveza nacional llega a los 75 litros por persona anualmente. La decisión de suspensión tomó por sorpresa a la mayoría puesto que, además, somos el primer exportador de cerveza a nivel mundial y porque, con excepción de un puñado de países, el resto del mundo se negó a tomar una decisión de esa magnitud.Que regrese el abastecimiento de cerveza a la CDMX no sólo da tranquilidad a los domingos de barbacoa, cuyo mejor maridaje es una bien fría y clara, sino también a la industria cervecera y a las familias que dependen de ella, porque como asegura Fernando Rincón, consejero de Comunicación de la Acermex, en el caso de cervecería artesanal, resulta en la generación de más de cinco mil empleos.No cabe duda de que si alguien padeció esta suspensión ha sido la cervecería artesanal, donde el flujo de efectivo es bastante limitado. “Tan sólo un fin de semana donde hay ley seca ya es muy pesado para los productores”. Además, asegura “que en esta época se recortó personal, se recortaron sueldos y las cervecerías pequeñas fueron las más afectadas”, aunado a que el consumo de estas se da más en restaurantes y bares cuyas labores también han estado mermadas.Para festejar una gran noticia citadina, ¿qué tal algunos platillos fáciles que se preparan con cerveza? Prepararlos en familia, con buena energía, es la celebración completa.
Saber cómo descongelar pollo de manera fácil siempre es útil, porque esta es una carne muy popular y fácil de cocinar, conservarla en el congelador es una práctica muy común y quizá no lo sabías, pero hay formas sencillas e higiénicas para descongelarla.Tener en el refrigerador esta carne blanca magra no solo es una opción saludable para las comidas, también es una versátil y se puede preparar de muchas maneras diferentes. Porque una vez que descubres que congelar pollo te ahorra tiempo e incluso quizá dinero, no hay vuelta atrás.Por suerte, hay varios métodos para descongelarlo, lo único que debes tener en cuenta es no descongelar tu pollo dejándolo en el mostrador o sumergiéndolo en agua caliente, ya que esto permitirá que las bacterias se multipliquen rápidamente.1. En el refrigeradorEste método requiere de planificación anticipada, ya que toma al menos un día completo para que el pollo se descongele, pero también es el más seguro y el más recomendado. Para descongelar el pollo con este método, simplemente pasa el pollo del congelador al refrigerador.Mantén el pollo envuelto y en un recipiente, bandeja o plato que evite que los jugos se filtren a otros alimentos.2. Agua fríaEste método es más rápido (alrededor de una hora) que la descongelación en el refrigerador, pero requiere más atención. Primero, tienes que colocar el pollo en una bolsa de plástico que pueda ser cerrada sin peligros de fugas, así evitarás que se introduzcan bacterias en el aire o el entorno circundante al pollo y también que el agua dañe el tejido de la carne. Luego llena un tazón grande con agua fría y sumerge la bolsa que contiene el pollo en el agua. Cambia el agua cada 30 minutos para que continúe descongelándose.El pollo que se descongela por el método de agua fría debe cocinarse inmediatamente, o si se vuelve a congelar, debe cocinarse antes de colocarlo en el congelador.3. En el microondasSi tienes poco tiempo, el microondas es el método más rápido para descongelar pollo. Para descongelar de manera segura el pollo en el microondas, retira cualquier cubierta plástica antes de colocarlo en un plato o recipiente apto para microondas y cubre el plato sin apretarlo. Usa la configuración de descongelación de tu microondas para descongelar en periodos de dos minutos a la vez; verifica la carne y voltéala periódicamente para garantizar una descongelación uniforme. Dependiendo de la potencia del microondas y del tamaño y grosor del pollo, descongelarlo tomará entre siete y ocho minutos, pero si tu microondas no tiene una configuración de descongelamiento, configúralo entre el 20 y el 30 por ciento de su potencia máxima.Una cosa importante para recordar es que el pollo que se descongela en el microondas siempre debe cocinarse inmediatamente después de descongelar.Estos tres métodos son infalibles para descongelar el pollo de manera segura, así que ahora sólo te harán falta ideas para cocinarlo, aquí te dejamos algunas.Trompo de pollo al pastorEnsalada césarPollo adobado con champiñones
El agua de jamaica, esa clásica bebida mexicana que no puede faltar en las taquerías o incluso para acompañar las comidas diarias, es muy popular y no precisamente por su sabor, pues resulta que tiene muchísimas características que la hacen ideal para la salud. Por ello, te mostramos los beneficios de la flor de Jamaica. Según información del National Heatlh Institute, entre las propiedades de la jamaica destacan la alta cantidad de vitaminas como A, C, B1 y minerales como hierro, fósforo y calcio, lo que la hacen ideal en caso de que las personas quieran consumir agentes antioxidantes, antiinflamatorios y antihipertensivos, como verás a continuación. Beneficios de la flor de JamaicaGracias a la vitamina C, la jamaica ayuda prevenir el envejecimiento prematuro.También combate infecciones respiratorias, la anemia y la fatiga.De acuerdo a la Universidad Veracruzana, podría contribuir a las acciones anticancerígenas y cardioprotectoras.En algunos casos ha tenido efecto en la reducción los niveles de colesterol y triglicéridos.El té de jamaica ayuda a conciliar el sueño y a reducir problemas de insomnio.El agua de jamaica también tiene propiedades diuréticas, por lo que estimula la limpieza de los riñones y la reducción de toxinas del hígado.Una infusión de jamaica bien calientita reduce los cólicos menstruales.La jamaica es una excelente opción para reforzar las defensas del cuerpo y lo mejor es que puedes consumirla de muchas más formas, además de agua o té. Recetas con flor de Jamaica Enchiladas de jamaica Dale la vuelta a las típicas enchiladas con esta opción más original, rellenas de flor de Jamaica en salsita de chile guajillo. ¡No podrás resistirlas! Tostadas de flor de Jamaica Estas tostadas de flor de Jamaica, son un platillo nutritivo y delicioso, ideal para todas las personas que quieran cuidar su salud sin dejar de comer rico. Spaguetti con salmón en salsa de jamaica y chipotleLa jamaica también funciona como aderezo y lo podrás comprobar en este delicioso espagueti con salmón en salsa de jamaica y chipotle. ¡Tienes que probarlo! Ahora que conoces los beneficios de la flor de Jamaica, ¿te atreverías a probar estos ricos platillos y algunos más?
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