Dietas de los corredores de la F1

Por Kiwilimón - July 2014
Que sólo a las modelos les importa su peso y que los hombres no se someten a dietas, es uno de los mitos que los deportistas han ido rompiendo,esto no sólo con su actitud metrosexual y sus carreras secundarias en el modelaje publicitario como lo hicieranDavid Beckham o Cristiano Ronaldo. Al contrario, gran parte de su entrenamiento es para el control de sus cuerpos y en específico de su peso. Esto es consecuencia de los estándares que se solicitan para las diferentes actividades en las que se desarrollan.Todos los deportes tienen reglas y éstas no se limitan a las medidas de las canchas, los números de integrantes para los equipos,  o el equipamiento necesario, sino que dentro de las mediciones se incluye a los mismos deportistas. Hay en quienes estas reglas parecieran evidentes, como el caso de los deportes de contacto, en donde lo justo parece que los contrincantes estén en igualdad de condiciones, pero hay otros sobre los que no pareciera ser tan importante lo físico, sobre todo cuando se cree que no se requiere para la competencia; por ejemplo, el caso del automovilismo. Carmudi, el portal automotriz con mayor crecimiento en México, se ha dado a la tarea de investigar acerca de algunos de los mitos alrededor de las carreras de la Fórmula Uno con respecto a las dietas de sus corredores. De éstos, se ha dicho que ni siquiera son realmente deportistas, y que la verdadera gloria es para la ingeniería automotriz, por lo que no requieren ningún entrenamiento. Sin embargo, son estos pilotos quienes aguantan cinco veces la fuerza de gravedad y temperaturas por encima de los 50ºC.son ellos los que desde muy temprana edad  tienen que trabajar en una fortaleza física y mental así como una resistencia y control en todos los aspectos, para poder llegar a correr el Grand Prix y llenarse de la dicha del champagne en el pódium de premiación. ¿Qué hay detrás de este régimen? ¿Por qué no basta con saber conducir y querer ir rápido? Pues bien, justo como en las carreras de caballos y el boxeo, en las carreras de autos tienes parámetros para lograr el balance. Es por eso que la masa muscular de los corredores de Fórmula Uno es constantemente revisada por sus equipos de trabajo. Importantes corredores incluyendo el campeón de la copa del mundo en 2009 JensonButton y el corredor de Red Bull Mark Webber, consideran este control sobre su peso como un reto que sólo han podido conseguir a base de disciplina. “Me esfuerzo por llegar al peso límite. Lo he hecho por 6 años”, comentó Button a los reporteros del Gran Premio de Korea. El peso de los corredores es un tema del momento porque la próxima temporada el rediseño de los coches será más pesado. Eso significa que los corredores más ligeros, como Felipe Massa, quien pesa 59 kilos, tendrán ventaja sobre corredores más grandes como Nico Hulkenberg, que pesa 74 kilos, debido al balance que el equipo de cada uno debe realizar. Los autos de carreras tienen un peso mínimo de 642kilos (peso del carro y el conductor combinado sin combustible), para ayudar al nivel de competición. Los equipos tienen márgenes  para agregar lastres y ajustar el balance y manejo de los autos por cada circuito; de ahí que la preferencia sea por los autos y los conductores con peso debajo del mínimo para que el equipo pueda jugar con los lastres y arreglar la diferencia. “Tratamos de desarrollar el auto, pero a veces eso significa que el carro sea más pesado, así, cuando el auto es pesado, la única forma de perder peso es con el conductor”, explica Carlos Corell, quien maneja  Caterham y es encargado del régimen y la dieta del conductor Giedo Van Der Garde. El peso es sólo una de las razones por las que los nuevos conductores de la Fórmula Uno despejaron el mito en el que sólo los autos hacían el trabajo duro.  Hoy los conductores son considerados atletas que entrenan para conseguir un cuerpo delgado, cuidadosamente equilibrado y construido tanto para la resistencia y como para la fuerza. Para conseguirlo, necesitan un entrenamiento riguroso combinado con una dieta precisa y estricta que combina carbohidratos, proteínas y grasas saludables, como la del aceite de olivo y el aguacate. “Trabajamos duro para mantener el peso. Si tú quieres estar en F1, necesitas tener empuje, tienes que entrenar más fuerte que el resto, tienes que tomar con cuidado la dieta”, comenta Corell. Artículo cortesía de   carmudilogo        
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Cada vez crece más la comunidad hispana en Estados Unidos, gracias a lo cual la cultura y tradiciones de los inmigrantes se mantienen más fuertes que nunca, especialmente si hablamos de comida. De hecho, la demanda por la comida hispana se vende como pan caliente, ¡por eso te presentamos los 10 platillos latinos más populares en Estados Unidos! Si bien la lista es mucho más larga y variada, puesto que abarca más allá de la gastronomía mexicana, cubana, salvadoreña, guatemalteca o argentina, seguramente esta corta selección te dará muy buenas ideas. Tacos ¡Los tacos llegaron para quedarse! Este platillo típico mexicano es de los más consumidos en Estados Unidos y es que gracias a su gran versatilidad, cada vez es más fácil encontrar tacos en cualquier rincón del país vecino. Arepas Las arepas, ese plato colombiano y venezolano tan parecido a las gorditas mexicanas, van rellenas de queso, jamón, carne mechada o pollo y los consumidores hispanos y anglos las adoran. Pupusas Para la gastronomía de El Salvador, las pupusas no tienen comparación y parece que lo mismo opinan en Estados Unidos, ya que esta garnachita latina hecha con masa de maíz es todo un éxito. Empanadas Las empanadas son un platillo tradicional en Argentina y el público de Estados Unidos parece amarlas gracias a sus diferentes rellenos deliciosos. Pan de queso El pan de queso, originario de Brasil, es un platillo latino tan rico que incluso ya tiene una cadena de restaurantes dedicados a prepararlo que se ha ido expandiendo en territorio estadounidense rápidamente. ¡Encuéntralos en La Casa do Pao de Queijo! Guacamole El guacamole, esa salsita mexicana hecha a base de aguacate, se ha convertido en la guarnición favorita en Estados Unidos para botanear a gusto. ¡Nunca falta en las mesas! Sancocho Las sopas latinas también han cobrado gran importancia en el menú predilecto americano, por eso es que el sancocho colombiano es un platillo al que pocos se pueden resistir en Norteamérica. Congrí La población cubana ha traído su son y sabor al país americano y con ellos, podemos destacar el congrí, una receta de arroz y frijoles negros que a todos les encanta. Tamales Los tamales son un platillo tradicional que puedes encontrar en muchos países latinos, ya que sus orígenes datan desde la época prehispánica, por eso no pueden faltar entre la comunidad hispana de los Estados Unidos. Ceviche El ceviche peruano es un platillo que ha conquistado tanto a paladares hispanos, como a anglos y poco a poco se ha expandido a nivel mundial porque nadie puede resistirse a esa fresca y deliciosa receta hecha con mariscos. ¿Añadirías otro platillo a esta riquísima lista de comida latina en Estados Unidos?
Aprender a comer es una aventura en la que puede haber callejones sin salida. Como parte de una política pública, los gobiernos son los principales interesados en que lo hagamos cada vez mejor. Así es como surge el plato del bien comer, una estrategia que educa a la población de forma sencilla a alcanzar una dieta correcta. A pesar de que tiene más de diez años de su lanzamiento, el tema sigue siendo tendencia. La pregunta actual es ¿realmente sirve? ¿Es igual para los niños? Como no me quise quedar con la duda, le pregunté a dos nutriólogas.El plato del bien comer surgió como parte de la Norma Oficial Mexicana (NOM) para guiar a la población a alimentarse saludablemente a través de una herramienta gráfica que mostrara cómo se debe verse nuestra comida al llegar frente a nosotros. El punto es respetar las cantidades en cada grupo de alimentos, según lo que nos cuenta Mayte Martín del Campo, nutrióloga experta en fitness y deporte.El plato está dividido en tres secciones: una porción de tres a uno de frutas y verduras; otra tercera parte de proteínas integradas por leguminosas y productos de origen animal y, finalmente, cereales o carbohidratos. Para Mayte Martín del Campo, “la idea es respetar las proporciones en la alimentación de todo un día”. Pero si esto nos causa dudas, ella prefiere hablar de porcentajes: una mitad de hidratos de carbono, treinta por ciento de grasa y veinte por ciento de proteína. El plato del bien comer se usa indistintamente para hombres, mujeres y niños por lo que expertos como la nutrióloga Jennifer Asencio, especialista en alimentación de pacientes con enfermedades clínicas, indica usar este parámetro con la población sana, pero puede haber excepciones de acuerdo con el sexo, edad, estatura, tipo de personas y sus requerimientos, sobre todo con personas que padecen enfermedades como diabetes. “Hay que tener cuidado con el consumo de frutas, por ejemplo, en una persona con los triglicéridos altos”. Además, también aconseja velar por la calidad de los cereales y las combinaciones: “Tomar agua de frutas, comer mucho puré de papas y tan sólo un poco de carne no es una dieta saludable”. Ella recomienda tener en mente que en una buena alimentación hay “una buena cantidad de vegetales, suficientes cereales –y de calidad- y poca proteína”. Por su parte Mayte complementa que existen tres aspectos importantes que no están previstos en el plato del bien comer: “El primero es que le falta la recomendación de grasas (buenas), es decir, aceites, y toda la familia de oleaginosas como almendras, ajonjolí, chía, nueces. La segunda es la cantidad de azúcar recomendada para la población, que es de 25 g de azúcar al día, y que generalmente se debe de obtener de frutas. Con 2 porciones al día se cubriría”. En este caso los postres quedarían fuera al ser una suma de carbohidratos, grasas y azúcares. Aunque muchos no lo saben, el tema se complementa con la jarra del buen tomar, una guía que alerta a la población sobre las bebidas. Principalmente aconseja no tomar agua de sabor ni refrescos, y a penas medio vaso de jugo de frutas o leche entera. Esto debido al alto índice de azúcar y calorías en ellos. Bebidas como café, té o bebidas con edulcorantes artificiales están indicados con 0 a 2 vasos por día. Lo que más recomienda es consumir simplemente de 6 a 8 vasos de agua purificada. Aunado al plato del bien comer y a la jarra del buen beber, la nutrióloga Mayte recomienda no saltarse las verduras en cada alimento, cuidar las porciones de origen animal (sólo una quinta parte de tu plato en cada comida) y entender que cada persona es única. Jennifer por su parte dice que para comprender ampliamente cómo alimentar mejor a nuestros hijos y conocer si tienen requerimientos especiales en cuanto a vitaminas y minerales, lo mejor es acercarse a un nutriólogo o un experto en alimentación.
La comida mexicana es patrimonio gracias a todas las joyas de esquina que tenemos en el país. Por esos lugares que han roto paradigmas y fronteras por el simple hecho de querer compartir el mejor producto, técnica y cariño a aquél que los visite. Tal vez no están en el top de recomendaciones para listas internacionales, pero te aseguramos que son las recomendaciones de quienes son locales, expertos y amantes de la comida mexicana. Por eso en Kiwilimón decidimos compartirte los rinconcitos en donde hay que echar un taco, una tostada o un antojito digno para recordarse.En esta primera entrega, empezaremos con 3 de nuestros lugares consentidos de México: Oaxaca, Mazatlán y Mexicali. ¡Acompáñanos cada fin de semana en esta aventura!El Lechoncito de Oro, Oaxaca Dicen que Oaxaca es la tierra en la que se aprende cultura y se pierde la cintura. Lo he comprobado cada vez que la visito. Y para esta primera entrega de rinconcitos imperdibles de comida en México, Arcadio Alcazar Fuentes, cocinero oaxaqueño de 38 años al frente del Asador Vasco recomienda un clásico de la capital. Se trata de El Lechoncito de Oro, donde encontrarás unos deliciosos tacos de lechón con chicharrón. Son la parada perfecta si amas los tacos y si te gusta la fiesta (empiezan servicio a las 8:00 pm y ¡hasta que se les acaben!). Tienen unas salsas picantes espectaculares. Cuando llegues a la calle de Libres, esquina con Independencia, pregunta por la Güera, quien te atenderá con toda la actitud mexicana. FB: ElLechoncitodeORO Mariscos El Cuchupetas, Mazatlán A tan sólo 10 minutos del aeropuerto de Mazatlán, Manuel Sánchez, te recibe en su hogar y en uno de los mejores secretos mazatlecos desde 1987. Es una marisquería que Don Manuel ha ido adaptando de casa a restaurante (de acuerdo a su expansión fue sumando cuartos y propiedades, por lo que parece un laberinto), para recibir a todo aquél que decida comerse unos ricos camarones de la casa o unos frescos callos de hacha. Su prestigio es tan extendido en México que en tu visita encontrarás cuadros de todas las celebridades que lo han visitado, incluyendo ex presidentes mexicanos. Esta joya de esquina es la favorita de Teresa Delgado, sommelier y tragona profesional, quien recomienda que clausures tu visita con un corico, galleta típica de Mazatlán, que venden a las afueras de El Cuchupetas.FB: MariscosElCuchupetas Tacos de La Meche, MexicaliEn el Norte de México, frente al monumento Benito Juárez, la cachanilla y reconocida repostera Bianca CastroCerio recomienda los Tacos de la Meche. Aquí la especialidad son los tacos de camarón o tripa en tortilla de harina. Ella decidió pedirlos un día combinados con camarón y tripa (doradita como chicharrón) y se quedó como clásico de la casa. Todos tus tacos te los sirven con mucho aguacate, salsa y cebollita encurtida. ¡Una delicia!FB: @Lamechemxli 
Flores de cempasúchil en vasitos de vidrio. Dos panes de muerto junto a restos de azúcar desperdigada. Una ollita, la más pequeña de la alacena, llena de mole al que ya se le hizo una capa de nata. Papel picado descolorido por las gotas de un caballito de tequila que se derramó. Hasta arriba, la foto del pariente fallecido observándolo todo: la abundancia o la escasez de la ofrenda, el faltante de huesito en el pan. Esta escena se repite cada año en el altar de muertos. Esta es una escena de tradición mestiza.No sé si fue Coco, no sé si fue James Bond. Esta costumbre mitad prehispánica, mitad española, ha resurgido con fuerza en los rincones de las salas mexicanas. Fray Bernardino de Sahagún, en la Historia general de las cosas de la Nueva España, ya relataba que los aztecas eran dados a hacer festejos a los muertos. El altar recordaba el viaje de cuatro años que el difunto debía emprender, camino a Mictlán, el reino de los muertos. Como en casi todas las religiones y creencias, no había altar sin una ofrenda, y como en casi todo ofertorio, siempre había algo de comer.Según me cuenta el licenciado José N. Iturriaga, historiador y escritor, había un ingrediente infaltable en los altares prehispánicos: los tamales envueltos en hojas de totomoxtle. También había agua para ayudar al alma del muerto a sortear el camino lleno de peligros. Luego, con la evangelización, las costumbres católicas como el rito a los santos y la fermentación del trigo se fueron mezclando con las costumbres locales. El altar es mestizaje puro. Por ejemplo, están las flores endémicas como los cempasúchiles, los frijoles, el tequila –que, aunque tiene denominación de origen, no existiría sin la destilación, originaria de Asia–. El mole es un plato barroco, resultado del intercambio con África del Norte, España, el sudeste asiático... El pan de muerto es fruto del sincretismo del pan de ánimas que se hace en Segovia o de los huesos de santo, un postre de pasta de almendra español cuya presentación recuerda a los relicarios. Así como el origen del altar es diverso, también lo es la celebración: “El 1 de noviembre, día de Todos los Santos, fue un día para celebrar a los santos que no tenían fecha y se instauró en el siglo séptimo; el Día de Muertos lo estableció el Papa Bonifacio IV en la Abadía de Cluny Odilón”, explica Iturriaga. Esto sucedió en el siglo X –claramente, mucho antes de la Conquista– con el objetivo de que los fieles hicieran oración por los muertos. Para los que injurian contra el Halloween asumiendo que es una falsificación de nuestra fiesta, Iturriaga cuenta que la palabra viene de All hallow’s eve, que es otra forma de nombrar “todos los santos”. La celebración data de épocas medievales y fueron los irlandeses quienes la llevaron a América. Lo de los Frankenstein y los dráculas, eso sí ya es regalo de Estados Unidos –y, bueno, de Mary Shelly y de Bram Stoker–.La simbología del altar es naturalmente mexicana. Una ofrenda que se respete debe tener todos sus componentes: agua, tierra, calaveritas de azúcar, flores, alimentos, vela y copal para guiar al muerto hasta el altar. Para Iturriaga tampoco debe faltar el alimento raíz que nos conecta con nuestros ancestros: el tamal. Los tamales son piezas individuales que se preservan bien y aguantan bien la intemperie –recordemos que muchos altares viven en los cementerios– y lejos de un simbolismo específico, provienen de “El grano madre que moldea una cultura. El alimento más icónico”. Nuestra creencia es única: por un día en el año tenemos de regreso a casa a ese familiar que queremos tanto, a ese ser que admiramos mucho y que nos hace falta. Olvidamos el miedo que nos dan los fantasmas, en otros días menos festivos del año, para esperar que nuestro ser amado atraviese el cielo o el mundo paralelo para comer, beber y fumar. Eso sí, no cometan el error de olvidar los cerillos. Para honrarlos, aquí comparto la sección en la que pusimos toda esa comida que les puede gustar.
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