Dietas infalibles, ¿Cómo seguirlas?

Por Kiwilimón - Enero 2013
Realmente no queremos decepcionar a todos pero las dietas infalibles para bajar de peso no existen. Y además las personas tienen en cuenta una serie de mitos sobre las dietas en general que provoca que no se puedan seguir correctamente dietas especiales que hasta los mismos especialistas les dan. Les mostramos algunos mitos que les pueden ayudar a seguir las llamadas dietas infalibles o cualquier otra:
  • - Dietas que no tienen grasa funcionan muy bien. El cuerpo necesita de una porción de las grasas para poder llevar algunas vitaminas hacia todo nuestro cuerpo. No es necesario evitar todas las grasas, existen algunas que son malas grasas como las hidrogenadas y otras que provienen de alimentos naturales como el aguacate.
  • - No desayunar te hace perder peso. A largo plazo no desayunar puede causar dificultad para perder peso. Además tener grandes días de ayuno pueden provocar la eliminación de la grasa muscular que deriva en el descenso de la tasa metabólica basal y esto significa que el cuerpo necesita menos calorías.
  • - Cenar engorda. Realmente no es el hecho de cenar lo que nos hace subir de peso, sino la cantidad y calidad de la comida que consumimos.
  • - Alimentos bajos en grasa ayudan a perder peso. Consumir productos light o bajos en grasa no significa que tengan menos calorías. Estos alimentos en algunas ocasiones les agregan azúcares que pueden aumentar el contenido calórico y no ayudan a bajar de peso.
  • - El colesterol es malo. Tener un índice de colesterol alto no es bueno para ninguna persona, ya que esto puede formar depóstios que pueden obstruir las arterias y derivar una enfermedad cardíaca. Pero todos necesitamos un poco de colesterol para construir células.
  Esperamos que les haya sido de mucha utilidad esta información y a continuación les presentamos algunas recetas saludables que pueden ayudarles de algún modo.   Recetas de cocina (te recomendamos hacer click en el título de la receta para ver más detalles de preparación de la misma)   Arándano cake. Un postre de apenas 180 calorías por porción. Excelente receta de arándano cake para quienes necesitan bajo consumo de azúcares. Ensalada de manzana con crema. Sencilla, rápida y deliciosa. Receta de un postre rico y saludable de manzana con crema para toda la familia. Receta de ensalada navideña con manzanas Ensalada de pepino y apio. Esta receta es una rica ensalada de pepino y apio que queda perfecta cuando se te antoja algo ligero y para compartir. Muy saludable! Pechugas de pollo marinadas y guacamole. Esta receta tienen un buen sabor picante para usarse como una entrada y tienen una muy buena imagen. Ensalada de calabacín, tomate deshidratado y espinaca. Original ensalada donde se combinan espinacas, calabacines, tomates deshidratados y queso Mozzarella con un aderezo delicioso. Pollo a la provenzal. Deliciosa receta de pollo a las hierbas de provenzal, son ricas y saludables. Pollo Menta Verduras Recetas Light Mousses de fresa y durazno. Eta receta de mousse es rico y saludable para tu salud ya que lleva fresas (frutillas) y duraznos. Enchiladas verdes de pollo. Esta es una versión diferente de las enchiladas comunes de pollo ya que van rellenos con verduras y pollo. Ropa vieja. Una deliciosa mezcla de carne y vegetales con un toque de aderezo italiano y vino blanco. Para saciar al mas hambriento. Taquitos de lechuga con jicama y pollo. Hojas de lechuga con pollo, jicama, aguacate y mango. Servidos como taquitos. Caldo de camarón seco. Se dice que un buen caldo de camarón es un remedio efectivo para combatir la resaca después de una noche de fiestas. Pruébalo por ti mismo!

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Esta temporada está cayendo como cubetada de agua fría, sobre todo con el retorno al semáforo rojo. Las interrogantes son demasiadas: ¿Tendremos Navidad? ¿Cuántos seremos? ¿Cocinamos o pedimos? ¿Cuánto gastaremos? Y mientras dudamos de todo y de todos, hay algo que no podemos perder. Puede que seamos dos en la mesa, pero ¿por qué privarnos también de nuestro pavo con gravy, de nuestros tamales, de aquello que ansiamos probar? Aun con todo, es Navidad. La celebración es la fecha misma como también la comida que se sirve a la mesa y el amor que nos damos. Habremos de convivir con el núcleo más cercano por las próximas semanas sin siquiera sacar la mano por la ventana. La celebración –ésta y la de vivir– no tiene que ver con lo que pasa afuera como con el acto de agradecer y bendecir. Las Navidades son extrañas, no lo niego. Casi siempre tienen algo agridulce –excepto cuando eres niño y todo es jugar con los primos y descubrir qué regalo se esconde bajo la envoltura–. Por ellos, por nosotros: merecemos una Navidad como ninguna otra. Esta vez seremos los elementales y bastará.La comida nos salvará más que nunca. Para ello habremos de cocinar con alegría y ponerle intención a la comida; llenarla de eso que nos deseamos a nosotros y a la familia. Nos reuniremos alrededor de un pavo horneado con amor, de esa pasta por la que esperamos un año entero y que nos sabe a paz. Nos tomaremos un momento para agradecer lo que sí tenemos: la abuelita que aún sonríe en un extremo de la mesa, la ensalada de manzana que este año quedó más rica, la hermosa llegada de Ana a la familia, el olor a pay de manzana que llena la casa.Dicen que la comida no hace milagros –o sí, aunque nadie lo ha documentado– pero es el vínculo más inmediato con la vida. Cenar rico puede hacernos olvidar el miedo. Además, como en las películas, puede ser el inicio de nuestro propio cuento navideño al que probablemente le falten los villancicos, la nieve o la gente, pero le sobre emoción.Y si todavía no están convencidos de que la comida salva les quiero compartir mi propia historia de Navidad, una en la que un plato de bacalao me devolvió la esperanza. Y sí, ya les conté el final.**************El aroma del bacalao siempre me lleva a ese veintidós de diciembre en el que mi mamá y mi tía cocinaban varios platillos a la vez. Mi abuelita llevaba dos semanas grave. Ellas, tan expertas en la cocina, flaqueaban casi imperceptiblemente: a veces se les caían cosas al piso, se les olvidaba poner ingredientes, los intercambiaban. La tristeza no le impediría a la familia Molina celebrar la Noche Vieja.En esa cocina las ollas sobre el fuego eran la única señal de vida. La de barro llevaba horas borboteando. Como cada año, era tan grande que le cabía bacalao para alimentar a más de quince durante la cena y el recalentado y rellenar un bote de yogurt para que cada familia se llevara. De la cazuela emanaba el olor a los ajos fritos en el aceite, el sofrito de jitomate con las cebollas y las aceitunas, al pescado previamente desalado. En otras palabras, olía a Navidad. Mi abuelita mientras tanto estaba en su cuarto. No lo sabíamos, pero le restaban unas pocas horas de vida. Recuerdo que entre la pelada de papas y manzanas me escabullí de mis labores de cortadora oficial para ir a verla. Apenas entré, la vi enderezada. Algo la tenía en alerta y mi corazón lo sintió. Mi abuelita inspiró profundamente y con voz grave desde su cama me dijo: –“Dile a tu mamá que a ese bacalao le hace falta sal”. Confieso que me quise reír. Nunca vi venir esa afirmación y menos en el contexto. Para mí, no hay un momento de más lucidez.Corrí hasta la cocina, llegué al bacalao. Tomé una cucharada y ¡rayos!, efectivamente le hacía falta sabor. Tomé un par de puñitos de sal y los fui integrando hasta sentir que estaba en su punto. Noté que el olor cambió. Ella lo sabía: conocía a la perfección a qué debe oler un bacalao hecho para sacar suspiros.Esa tarde mi abuela se devoró una torta de bacalao. Fue lo último que pidió. El veinticuatro pasamos la Navidad como pudimos, ya sin ella. A penas en el recalentado me entraron ganas de volver a probar el guiso. A la primera mordida conecté con la esperanza, con el legado de mi abuelita, con eso que resultó ser mi última experiencia con ella. En ese momento tuve una revelación: quería que la cocina y la comida se convirtieran en mi vínculo con la vida y con mis ancestras. A los pocos meses dejé mi trabajo y diez años después, me dedico plenamente a la comida. La comida del corazón salva, cura, da esperanza. Y eso es justo lo que deseo para ustedes: que haga su magia en sus mesas, en su noche, en sus días. ¡Feliz Navidad!
El estreñimiento es un problema muy común causado por los alimentos que comes o evitas, por el estilo de vida que se lleva, pero a veces también por los medicamentos que se toman o las condiciones médicas que ya se padecen.El estreñimiento puede ser un problema incómodo, pero así como hay muchas causas potenciales de estreñimiento, también hay muchas opciones de tratamiento. Por ejemplo, remedios naturales y caseros pueden ser todo lo que necesitas para tratar el estreñimiento ocasional.Remedios naturales para el estreñimiento ocasionalEstar estreñido o constipado se caracteriza por síntomas como hacer menos de tres deposiciones por semana; heces duras, secas o grumosas; dificultad o dolor al defecar o tener una sensación de que no han pasado todas las heces. Con estos remedios caseros puedes ayudar a que tus intestinos trabajen mejor.Tomar aguaBeber suficientes líquidos y mantenerse hidratado puede ayudar a prevenir y tratar el estreñimiento, pues esto ayudara mover los alimentos a través del sistema digestivo y evitar que las heces se endurezcan.Y no sólo se trata de tomar agua, que es la opción ideal, también puedes aprovechar los beneficios de otras bebidas, como el té verde, el té negro y el café. En general, debes tratar de beber alrededor de nueve tazas de líquido al día si eres mujer y 13 tazas si eres hombre.Tomar café (con cafeína)Para algunas personas, el café puede aumentar la necesidad de ir al baño. Esto se debe a que el café estimula los músculos del sistema digestivo. De hecho, un estudio de 1998 encontró que el café con cafeína puede estimular el intestino de la misma manera que una comida. Además, el café también puede contener pequeñas cantidades de fibras solubles que ayudan a prevenir el estreñimiento al mejorar el equilibrio de las bacterias intestinales.Aceite de cocoComer una cucharada o dos de aceite de coco al día podría ayudar a lubricar los intestinos. A su vez, esto puede ayudar a prevenir el estreñimiento. Consulta con tu médico si este remedio podría funcionarte y si la idea de tragar una cucharada de aceite de coco no te agrada, puedes mezclarlo con el café de la mañana o con vinagre, para un simple aderezo de ensalada.Ciruelas pasa Las ciruelas son un remedio natural bien conocido por la gente, porque son una solución natural y muy accesible. Además de la fibra, las ciruelas pasas contienen sorbitol, un alcohol de azúcar que tiene un efecto laxante. La dosis efectiva puede ser de alrededor de 50 g, o siete ciruelas pasas medianas, dos veces al día.
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