Esta es la dieta que llevan las campeonas olímpicas de volleyball de playa
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Esta es la dieta que llevan las campeonas olímpicas de volleyball de playa

Por Kiwilimón - Julio 2016
Además de admirar las habilidades atléticas de los competidores de las Olimpiadas, es imposible obviar su excelente forma física. Pero no se trata sólo de hacer ejercicio, entrenar y levantar pesas, su alimentación tiene muchísimo que ver con su rendimiento físico. Hoy por ejemplo, te contamos algunos tips del régimen gastronómico que llevan las campeonas olímpicas de volleyball de playa que competirán en los Juegos de Río 2016. ¿Cuáles son los súper ingredientes que prefieren? Misty May-Treanor, doble medalista olímpica, dice que el yogurt griego y la miel de abeja son los ingredientes ideales para tomar energía antes de un entrenamiento sin ingerir demasiadas calorías. Un desayuno ideal para las Olimpiadas 2016. ¿Cómo debe verse un plato de comida? Según Misty lo que come siempre debe ser colorido, es decir, con muchas frutas y verduras, ella sigue la regla de que mientras más colores haya en el plato, más sano. Una regla para todos los deportistas en las Olimpiadas 2016. ¿Cada cuánto deben comer? Quienes juegan volleyball profesional como la medallista Kerri Walsh Jennings, comen cada tres horas en porciones pequeñas. Esto les permite mantenerse enfocadas, energetizadas y fuertes. ¿Qué se debe comer antes de competir? Kerri Walsh Jennings prefiere comer sándwiches de miel y mantequilla de almendra el día que va a jugar, esto la mantiene llena pero ligera y con fuerza. ¿Qué hay que evitar? El azúcar refinada está fuera de la cuestión, nada de pan dulce o caramelos para estas atletas de nivel mundial. Ésta también es una norma que todos los atletas seguirán en los Juegos 2016.

Mito y realidad

La gente piensa que como son deportistas olímpicas comen poco y llevan un régimen duro, y aunque puede ser restrictivo, la verdad es que comen mucho. A veces el desayuno consiste de huevos, tocino, hot cakes y fruta. Se necesita de toda esa energía para aguantar el ritmo de un atleta profesional. ¿Cuál es la parte más importante de su dieta? Hidratarse, según Harry Gills, ex entrenador de la selección femenil estadounidense de volleyball, no hay cosa más importante que tomar suficiente agua. Se necesitan al menos 20 onzas de agua antes de entrenar y unas 10-15 onzas cada 25 minutos durante el entrenamiento. Si tú también estás haciendo deporte estos tips pueden funcionarte para el día a día y puedes encontrar recetas que cumplan con todos los requisitos aquí.  
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Aunque el embarazo es una etapa muy especial para muchas mujeres, esto no significa que sea siempre sencilla. La montaña rusa hormonal por la que atraviesa el cuerpo de una mujer provoca malestares y todo tipo de síntomas que pueden complicar actividades tan cotidianas como comer. Precisamente, uno de los malestares más comunes es tener agruras en el embarazo. Si tú también sufres de dolor o ardor en el pecho después de comer, échale un ojo a estas recomendaciones. ¿Por qué son tan comunes las agruras en el embarazo? Las agruras en el embarazo se deben básicamente al efecto de la progesterona en el esfínter esofágico. Esta hormona hace que la válvula que separa el estómago del esófago se relaje, por lo que los ácidos estomacales pueden pasar hacia el esófago, provocando esa sensación de ardor y dolor. Otra de las razones por las cuales puedes sufrir de agruras durante el embarazo tiene que ver con el tamaño de tu bebé. Conforme el bebé se va desarrollando, el útero comienza a ocupar más espacio. Esto genera presión en el estómago, lo que hace que los ácidos estomacales suban por el esófago. ¿Qué es lo que debes evitar para tener agruras en el embarazo?Consumir alimentos irritantes o grasosos.Ingerir comidas demasiado abundantes o muy pesadas.Dejar que pase mucho tiempo entre una comida y otra.Comer justo antes de irte a dormir o cuando tomarás siesta.Beber café o refrescos.¿Qué alimentos pueden ayudarte a prevenir las agruras durante el embarazo?Almendras: estos frutos secos contienen nutrientes que ayudan a fortalecer la válvula que separa el estómago del esófago. Procura incluir un puñado de almendras en cada comida para evitar la aparición de agruras.Plátanos: los alimentos que contienen altos niveles de potasio, como los plátanos, ayudan a reducir la acidez. De igual manera, los plátanos tienen un nutriente que fortalece el revestimiento del estómago, lo que lo protege contra los efectos del ácido gastrointestinal.Jengibre: a diferencia de lo que se pensaría porque tiene un sabor fuerte, el jengibre no solo te ayuda a calmar las náuseas durante el embarazo, también puede usarse para tratar las agruras. Prepara un té con esta raíz y bébelo cada vez que sientas malestar estomacal.Aguacate: el aguacate tiene propiedades analgésicas y desinflamantes. Además, se ha visto que el consumir frecuentemente esta deliciosa fruta puede ayudar a reparar los daños en las paredes estomacales provocados por la acidez.Avena: este cereal es un gran alimento durante el embarazo. Además de que la avena no provoca reflujo, aporta mucha fibra. Esto hace que te mantengas satisfecha por más tiempo y te ayuda a prevenir el estreñimiento.¿Cuáles han sido tus mejores opciones para cuando tienes agruras en el embarazo? Cuéntanos tu experiencia.
Entrar a la alberca después de comer siempre conlleva varias dudas, pues desde que éramos pequeños, hemos escuchado que debemos esperar después de comer para poder nadar. Durante muchísimos años, madres preocupadas por el bienestar de sus pequeños han tenido que lidiar con la impaciencia y la ansiedad de sus hijos para divertirse en el agua. Pero, ¿en realidad es necesario esperar? ¿Qué tan cierto es eso de que te puede dar un calambre después de comer? ¿Es solo un mito o debemos seguir siempre esta recomendación?Te invitamos a seguir leyendo para descubrir si efectivamente hay que dejar pasar tiempo después de comer para poder nadar o si simplemente se trata de una leyenda urbana.La explicación La razón que dan la mayoría de los padres a sus hijos para tener que esperar antes de regresar a la alberca es la digestión. Básicamente, la creencia general es que después de comer, la sangre de todo el cuerpo (incluyendo la de las extremidades) se concentra en el aparato digestivo, lo que hace que los brazos y piernas sean un poco menos ágiles. De igual manera, los calambres y las punzadas son mencionados como motivos para evitar entrar al agua justo después de comer. La explicación es que si una persona comienza a nadar cuando su estómago aún está haciendo digestión, esto le puede provocar un calambre o una punzada severa en las costillas, lo que podría imposibilitarla de nadar, y entonces correr el riesgo de ahogarse. La realidadSi bien es cierto que durante el proceso de digestión la sangre se dirige al estómago para procesar los alimentos, esto no significa que el resto del cuerpo se quede sin sangre o que sea incapaz de funcionar adecuadamente. Pensar que una persona puede sufrir un accidente por entrar a nadar después de comer es, en este caso, simplemente absurdo. Tus piernas y brazos van a funcionar como siempre, aunque tu estómago esté trabajando.En cuanto a los calambres y punzadas hay varias explicaciones. Los calambres son movimientos espasmódicos involuntarios que surgen durante el ejercicio. La mayoría de los casos se deben a la falta de hidratación y electrólitos, o simplemente a la fatiga. En cuanto a las punzadas, que son dolores muy intensos debajo de las costillas, aún no se sabe con exactitud qué puede provocarlas. Sin embargo, algunos estudios han demostrado que los nadadores son más propensos a sufrir estas molestias que los corredores. Pero ojo, esto solo se ha registrado entre atletas profesionales de alto impacto. La conclusiónNo existe información científica ni estudios que relacionen directamente el consumo de alimentos con el riesgo de sufrir un accidente mientras se nada. Los niños en realidad no tienen que esperar 30 minutos o una hora después de comer para regresar al agua. Solamente hay que tomar en cuenta algunas consideraciones:El ingerir alimentos grasosos puede provocar una sensación de pesadez. Si vas a ir a la alberca con tus hijos, mejor lleva comida ligera, como ensalada o frutas.Es poco recomendable hacer alguna actividad física después de comer demasiado, ya que se pueden experimentar nauseas. Esto aplica tanto para nadar como para correr.Ni la Cruz Roja ni otras asociaciones de salvavidas o pediatras han registrado la pérdida de vidas en niños por nadar después de comer. Así que relájate y disfruta de la alberca con tus pequeños.Estos platillos son ideales para llevarlos a la piscina:Croquetas de papa con jamónRollitos de ensalada de polloMini hamburguesas rellenas de queso Banderillas espirales de salchicha
No es ningún secreto que una buena salsa puede transformar una preparación común en una extraordinaria creación culinaria. Y es que la elección correcta de ingredientes puede integrar texturas e intensificar al máximo las mezclas de sabores. Lo bueno es que solo basta con saber preparar ocho tipos diferentes de salsas para poder cocinar todo tipo de platillos. Estas son las salsas que debes aprender a preparar: Bechamel: esta cremosa salsa es una de las protagonistas de platillos tan famosos como los macarrones con queso o la lasaña. Para cocinarla solo tienes que mezclar “roux” (básicamente algún tipo de grasa con harina) con leche o algún otro lácteo. Su sabor es muy neutro, por lo que suele ir acompañada de ingredientes más fuertes.Tomate: un buen plato de pasta siempre debe estar bañado con una deliciosa salsa de tomate casera. El secreto de esta tradicional salsa no está precisamente en sus ingredientes (los cuales son bastante básicos: tomates, cebollas, ajo y aceite de oliva), sino en el tiempo de cocción. Tienes que dejarla a fuego medio por un largo periodo para que se reduzca lentamente hasta tener una consistencia más espesa. Holandesa: si nunca has probado esta exquisita salsa, hay una manera muy simple de describirla. La salsa holandesa es la versión gourmet de la mayonesa que usas para preparar tus sándwiches. Para prepararla solo tienes que mezclar yema de huevo con mantequilla y jugo de limón. Debido a que los huevos no entran precisamente en un proceso de cocción es muy importante que tengas cuidado al momento de conservarla.Velouté: la salsa que te ayudará a sacarle provecho hasta al caldo de tus preparaciones se llama velouté (o terciopelo, en español). Aunque su nombre suene muy sofisticado, su preparación es muy sencilla. Lo único que debes hacer es combinar mantequilla, aceite o la grasa que tú elijas con un poco de harina y el caldo de la carne, pescado o pollo que hayas cocinado. Española: otra salsa clásica es la “espagnole”. Esta salsa es de un tono café tostado y se hace mezclando zanahorias, apio y cebolla  con caldo de carne. Algunas personas añaden especias, como hojas de laurel, e incluso una copita de jerez. Barbecue: la reina de las salsas en las carnes asadas es, sin duda, la barbecue. Usualmente se usa para bañar alitas o costillas, pero en realidad puede usarse en una gran variedad de platillos. Si no tienes ni idea de cómo prepararla, aquí te decimos paso a paso cómo puedes hacer una salsa barbecue casera.Agridulce: este tipo de salsa es típica de la cocina oriental. Por lo general se prepara con un ingrediente dulce, que puede ser miel o jugo de naranja, y otros elementos salados, e incluso picantes. El jengibre, el chile rojo y la salsa de soya también son elementos comunes en estas salsas. Picante: por supuesto que no podíamos terminar esta lista sin hablar de las salsas picantes. Aunque esta variedad de salsas requiere un artículo completo para explicar todas las opciones que hay, podemos englobarlas en verdes, rojas, crudas y cocidas. Si sabes preparar una salsa verde con tomatillo o una roja, ya estás del otro lado.
Los mariscos son deliciosos, pero también pueden ser peligrosos si no se refrigeran apropiadamente. Evita problemas de salud conociendo cómo debes almacenar los mariscos y los días que pueden durar refrigerados.Primero que nada, ¿en qué debes fijarte para elegir mariscos en buen estado?Si un marisco se encuentra ya en estado de descomposición, no importa si lo guardas en el refrigerador o en el congelador, simplemente ya no sirve y no debes usarlo para cocinar. Estos son los principales aspectos que debes revisar al momento de comprar mariscos:Los caparazones de los mariscos, como las ostras o las almejas, deben estar enteros, es decir, sin grietas. Si te encuentras con un caparazón quebrado, no compres ese marisco.Para comprobar la frescura de los mejillones, ostras y almejas hay un truco muy sencillo. Golpea suavemente el caparazón. Si este se cierra, esto significa que el marisco aún está vivo, en caso contrario, mejor no lo compres.Los cangrejos y las langostas deben comprarse vivos, ya que se echan a perder muy rápidamente. Así que cuando los vayas a comprar asegúrate de que las patas se mueven, el caparazón está firme y la cola se encuentra recogida (no extendida).¿Cuántos días duran los mariscos refrigerados?Es muy importante que prestes atención a la manera en que guardas los mariscos. A diferencia de la carne de res que puede estar en el refrigerador sin problemas por varios días, los mariscos tienen una caducidad mucho menor. Recuerda que el consumir mariscos pasados o en mal estado puede provocar alguna infección o problema de salud, así que mejor ahórrate esos inconvenientes almacenando los mariscos de acuerdo con estas indicaciones.Los camarones, ostiones, langosta y calamares frescos solo pueden refrigerarse dos días (no más). En el congelador tienen un mayor tiempo de caducidad, ya que aguantan entre tres y seis meses.En el caso de los mariscos cocidos, si se cocina el mismo día que se consume, pueden refrigerarse hasta tres días. Si no preparaste tú la comida, checa directamente con el fabricante las indicaciones de consumo para saber cuánto tiempo más puede almacenarse el platillo en el refrigerador.De cualquier manera, es muy importante que antes de consumir mariscos (cocidos o frescos) que han estado refrigerados o congelados, revises su estado general. El olor de estos nunca debe ser agrio o parecido al amoniaco.Aunque no son mariscos, los pescados también deben almacenarse con cuidado para evitar que se descompongan. La recomendación es que los pescados (magros y grasos) pueden estar en el refrigerador como máximo dos días, y en el congelador desde seis hasta ocho meses.Recuerda revisar periódicamente la temperatura de tu refrigerador, la cual debe estar en 4° C, y la del congelador en -18° C.¿Te encantan los mariscos? Entonces no puedes perderte estas recetas fáciles: Tostadas de pulpo adobadoAros de Calamar en caldo de mostaza picositaEsquites de camarón y chile guajillo
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