Este hábito es mucho más efectivo que cualquier dieta

Por Kiwilimón - Junio 2016
¿Alguna vez te ha pasado que al verte comer un plato de verduras o una ensalada la gente pregunte si estás a dieta? Al parecer, las personas asumen que cuando alguien come platillos sanos es por razones más ligadas con un régimen alimenticio que con una decisión personal. Sin embargo, comer sano y estar a dieta son dos cosas muy diferentes. Recomendamos: Tienes un gran aliado en tu cocina: el ajo. Descubre todos sus beneficios. Comer sano va más allá de un objetivo inmediato o de alguna moda, es una decisión de vida. Contrario a lo que podría pensarse, el llevar una alimentación sana no implica severas restricciones ni grandes sacrificios; todo está en el balance, la moderación y la variedad. Las dietas “milagrosas”, las cuales suelen ser bastante extremas, privan a las personas de ciertos alimentos y las obligan a someterse a comportamientos alimenticios muy estrictos. En cambio, una alimentación sana te permite tanto disfrutar de la comida como nutrirte con gran variedad de alimentos. Recomendamos: ¿Sabes todo lo que el aceite de coco puede hacer por ti? Así como los gustos son personales, la decisión de asumir una vida más sana también debe serlo. No permitas que otras personas traten de imponerte su estilo de vida, porque muchas veces lo que le sirve a alguien, no es lo ideal para otro. De igual manera, debes respetar la decisión de otros y aceptar que si optan por comer ciertos platillos es algo que solo ellos pueden cambiar. Recomendamos: Cuida tu salud de manera integral y pon atención a tu mente. Otra gran ventaja de llevar una alimentación saludable está en las calorías: simplemente dejas de contarlas. Esto no se debe a una actitud desinteresada o descuidada, por el contrario, una vez que te acostumbras a comer sanamente, las porciones y las calorías pasan a segundo plano, ya que lo más importante es el balance. Recomendamos: ¿Eres fan de las bebidas energéticas? Entonces debes leer esto. ¿Se te antoja comer una pizza? No hay problema. Una alimentación saludable no debe basarse en restricciones ni culpas. Puedes desayunar un plato de yogurt con chía y por la tarde disfrutar perfectamente de un pastel de chocolate sin culpas. Conoce tu cuerpo y descubre cuáles son los alimentos que te hacen sentir mejor. Si quieres asumir una vida más sana, no es necesario que hagas cambios drásticos en tu alimentación. Prueba diferentes opciones y adopta los ingredientes y alimentos que mejor te sirvan. Pero ante todo, quítate de la cabeza la idea de “estar a dieta” y comienza a disfrutar una alimentación variada y balanceada. Verás cómo será mucho más sencillo notar cambios de esta manera. Recomendamos: Seguramente estás guardando estos alimentos en el refrigerador. ¡Sácalos!
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El apio es una hortaliza con un sabor intenso y aromático que tiene un sinfín de usos para la cocina, especialmente para sazonar recetas de caldo, arroz, puré, pasta y acompañarse con nutritivas verduras como papas, calabazas, cebollas y champiñones. Sin embargo, este importante vegetal tiene otras virtudes para la salud, por lo que es importante que conozcas todas las propiedades y beneficios del apio. Propiedades del apio Entre las propiedades que más destacan del apio, encontramos que tiene un bajo contenido en calorías, pero es rico en vitamina B, vitamina K y ácido fólico. Además contiene gran cantidad de minerales como potasio y magnesio, así como calcio, sodio y hierro, en menor proporción. El apio también posee diferentes antioxidantes como polifenoles, taninos y flavonoides. Beneficios del apio Comer apio te ayudará a desintoxicar tu cuerpo y eliminar ácido úrico, ya que es un excelente diurético gracias a que contiene aceite esencial apiol. Esto también elimina cálculos del riñón y vesícula.Los efectos de la apigenina en el apio ayudan a prevenir la hipertensión arterial y otras enfermedades cardiovasculares.Gracias a su alto contenido de agua y fibra, el apio provoca una sensación de saciedad, que ayuda a las personas que buscan perder peso. De igual manera ayuda a cuidar el sistema digestivo, prevenir el estreñimiento y la inflamación abdominal. Si padeces de insomnio o estrés, los efectos sedantes del apio te ayudarán relajar el sistema nervioso y conciliar el sueño fácilmente.Para las mujeres, el apio puede ser un gran aliado para regular la menstruación y los síntomas de la menopausia.¿Cómo aprovechar mejor los beneficios del apio? De acuerdo a Carmen del Campo, vocal de Nutrición del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Ciudad Real en España, la mejor manera de aprovechar los beneficios del apio es comerlo crudo, pues así se conservan al 100% todas sus vitaminas y minerales, por lo que puedes utilizarlo en ensaladas, jugos y dips con yogurt. Daniel de Luis, miembro del Área de Nutrición de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición, explica que si bien al cocinar el apio éste puede perder sus componentes hidrosolubles, mantiene el resto de sus características nutricionales beneficiosas, así que no te lo pierdas en sopas, cremas y demás guisados. ¿Listo para explotar los beneficios del apio en tu dieta?
El huevo es un ingrediente base para muchos platillos, sobre todo para ciertas recetas horneadas, a las que les da estructura, textura, humedad y volumen. Una vez que sabes cuál de estas características aporta el huevo a tu receta, es más fácil sustituirlo.Una vez que hayas descubierto el propósito del huevo en tu platillo, entonces también deberás tener en cuenta el sabor, para que el sustituto que elijas no domine el sabor de lo que estés horneando.Cómo hornear sin huevoAl elegir un reemplazo de huevo, es importante saber que el producto terminado probablemente no será una réplica exacta. Sin embargo, una vez que sabes qué aportan los huevos a la receta y qué resultado deseas lograr, tienes ganado el primer paso para un intercambio exitoso.El huevo proporciona estructura, textura, humedad y volumen a los productos horneados de tres maneras principales:Aglutinante: ayuda a mantener unidos los ingredientes secos y proporciona humedad.Emulsionante: Actúa como espesante y aporta cuerpo a una receta.Leudante: Esto significa que da “elevación” y crea bolsas de aire para ayudar a que los productos horneados se eleven.Por ejemplo, si reemplazas el huevo con plátanos machacados, obtendrás el efecto aglutinante y emulsionante, mientras que si usas bicarbonato de sodio con vinagre, te proporcionará el efecto levadura.7 ingredientes fáciles para sustituir el huevoExisten suplementos de huevo especiales que puedes encontrar en supermercados, pero estos ingredientes caseros también pueden funcionarte.1. Puré de manzana. La pectina que se encuentra en el puré de manzana actúa como aglutinante y ya que las manzanas tienen un alto contenido de azúcar, es una opción ideal para panes rápidos, muffins y panqués.Las manzanas no son leudantes, por lo que los productos horneados serán más densos y húmedos con cada huevo que reemplace. Cómo usar puré de manzana para reemplazar un huevo: usa ¼ de taza de puré de manzana.2. Plátanos machacados. Los plátanos funcionan de manera similar al puré de manzana y también unen los ingredientes secos y agregan humedad. La dulzura natural de la fruta la hace ideal para productos horneados más dulce, pero si necesitas un sabor más neutro, puedes probar otra fruta en puré, como aguacate triturado. Para reemplazar un huevo, usa ¼ de taza de puré de plátano.3. Yogurt. El yogur natural o el suero de leche pueden reemplazar los huevos para agregar humedad y riqueza a una receta. Funcionan mejor en horneados con masa, como brownies, pasteles o galletas de caída. Debido a que el yogur y el suero de leche contienen ácido, se pueden usar como leudantes si añades bicarbonato de sodio o polvo para hornear. Para reemplazar un huevo, usa ¼ de taza de yogur o suero de leche. Como tip extra, agrega ¼ de cucharadita de polvo de hornear si necesitas un poco de levadura.4. Agua mineral. El agua mineral actúa como leudante atrapando las burbujas de aire. También puede agregar humedad a una receta y se puede usar junto con otros sustitutos del huevo, particularmente opciones más densas, como purés de frutas. Esta técnica funciona en masa para cupcakes y pasteles, y también puede funcionar con panqués, waffles y panes rápidos. Para reemplazar un huevo, usa ¼ de taza de agua mineral.5. Bicarbonato y vinagre. La reacción química entre el bicarbonato de sodio y el vinagre libera dióxido de carbono y agua, lo cual puede agregarle fuerza a los panqués, pasteles y masas de pan rápido. Para reemplazar un huevo, combina una cucharada de vinagre con una cucharadita de bicarbonato de sodio.6. Chía molida. Las diminutas semillas de la planta de chía están repletas de ácidos grasos omega-3 y fibra, y también se pueden usar como aglutinante para panes, galletas y panqués sin agregar ningún sabor notable. Para emular la riqueza de un huevo, puedes agregar una pizca de aceite vegetal. Para reemplazar un huevo, combina una cucharada de chía molida con dos cucharadas de agua tibia y una cucharada de aceite vegetal.7. Semillas de linaza molidas. Al igual que las semillas de chía, la linaza molida mezclada con agua tiene una propiedad gelatinosa que le permite mantener juntos otros ingredientes, como unir pasteles de carne o de cangrejo. La linaza se puede comprar previamente molida, o puedes optar por molerlas en un molinillo de café. Estas aportan un sabor a nuez más fuerte que puede ser una excelente adición al pan de plátano o las galletas de avena. Para reemplazar un huevo, agrega una cucharada de semillas de linaza molidas con dos o tres cucharadas de agua y deje reposar durante 10 minutos.
¿Otra vez arroz? Las cifras lo confirman: la gramínea salvaje favorita de todos se siembra en treinta y cuatro países; sus campos cubren más del 10% de las tierras fértiles del mundo y de él se alimenta más de la mitad de la población mundial, según la FAO, por arriba del trigo o el maíz. Es rico, es práctico y con un par de ingredientes se convierte en una elegía. Literalmente, todo el mundo come arroz. El pobre, el rico, el pequeño burgués, el asiático, el centroamericano, el africano. En Europa, los españoles le han dedicado algunos de sus mejores platos. En México, hasta canciones. Él es nuestro termómetro para saber si una mujer –y un hombre converso a la igualdad– puede casarse. Se avienta en las bodas a modo de confeti como símbolo de abundancia. Está presente en los altares del mundo para atraer la prosperidad. Su cultivo en Japón forma parte de una tradición ancestral que trasciende los temas culturales: actualmente existe una guerra de precios que favorece al mercado local a través de un alza arancelaria a los importadores. Su cultivo en el sudeste asiático es oficio heredado y un bello espectáculo en sus montañas trazadas en terrazas.De arroces, no hay uno. Está el blanco, el integral, el glutinoso que es corto y dulce, el aromático como el basmati o jazmín, el moteado como el salvaje, que sabe mejor cuando se adiciona con frutos secos, menta y aceite de oliva. Su propia anatomía y su geolocalización culinaria harán más o menos común que se sirva al vapor como el gohan, frito como el yangzhou al estilo cantonés o enriquecido con mantequilla, aceite o caldos como el risotto italiano: caldo, vino blanco, queso parmesano y hongos salteados en mantequilla son el camino al cielo del umami.El arroz pasa lista a todas horas en las mesas del mundo. Al desayuno, en varios países de Asia, especialmente en China, desfila el congee: un amasijo dulce o salado de arroz con más de dos mil años de antigüedad. En México lo infusionamos con azúcar para hacer arrocenas, lo servimos en tazones de cereal inflado con su respectivo chorrito de leche. Los deportistas lo convierten en su snack predilecto pues no contiene gluten: a una galleta de arroz le dan un embarradita de hummus, otra de aguacate, cherries y aceite de olivo. A la hora de la comida, la mejor expresión del arroz se alcanza en su versión caldosa o melosa. Ahí está el que se hace con mariscos, conejo y embutidos al estilo paella valenciana, o el negro, cuyo color y sabor se lo debe a la tintura del calamar. Habría que comerlo en una terraza de la costa catalana para sentir que no hay mejor platillo. Si va caldoso, no hay que perderse el arroz a la tumbada típico de Veracruz que quema la boca como pocos, o con pollo y judías como en la cocina española del levante.En Cuba se mezcla con frijoles para representar unos moros con cristianos; en Perú el tacu-tacu se prepara con la menestra del día anterior, leguminosas como frijoles o lentejas y un sofrito de ají amarillo. En un menú chifa –como le llaman los peruanos a la gastronomía china– no faltará el arroz chaufa, frito con verduras cortadas en brunoise y salteado al wok con huevo para que amalgame. Sabe mejor con soya y con una buena dosis de grasita. En República Dominicana, otro gran productor de nuestro amado cereal, lo preparan con mariscos, con gandules o en un sofrito de verduras y tocino para la Navidad. Cargado en los barcos procedentes de España y Portugal, el arroz desembarcó en el continente. Hoy la gastronomía del Caribe no se entendería sin él. En cada país se le añade especias endémicas y embutidos populares para que tome sabor a platillo local. En Colombia está presente en su plato de desayuno por excelencia, la bandeja paisa; va también en el arroz atollado con pollo, cebolla, papa y pimientos, o con coco para acompañar un pargo frito y patacones. En Corea es un verdadero k-pop el bibimbap, un cuenco de arroz que siempre venden en las tiendas, y sirven con proteínas y vegetales mezcladas con aceite de sésamo y gochujang. En México, a nuestro arroz le damos gentilicios: “a la mexicana”, “poblano”.  El arroz es el plato infaltable de las fonditas. Que lleve huevo estrellado, que lleve plátano frito. Crema, por supuesto. No hay mejor inversión que esos $15 extra al precio del menú.El de Maxweel Food Centre en Singapur es un agasajo: sobre un plato de plástico va una montaña de arroz y encima un pollo pochado con jengibre y hecho en sus jugos. Jugos y más jugos. En bebida alcohólica, no hay que perdérselo. El sake japonés hace gritar a todos ¡kampai! no importa la técnica de preparación y sus muy intrincadas acepciones.Si alguien prefiere lo dulce, el arroz no lo decepcionará. En Japón no hay postre más socorrido que los mochis, un pastelito elaborado de arroz glutinoso que puede ir relleno de una pasta de soya, frijoles rojos o helado. Los nacionales lo hacemos en atole, o con leche y hervido con canela y azúcar. En Kiwilimón lo hemos hecho hasta en tarta con base de galleta. Lo hemos hecho de todas formas porque como con el arroz con leche, nos queremos casar… con él. ¿Crees que nos falta alguno? Por favor, dinos cuál te gustaría.
Como parte de las actividades de #KiwiTeCuida, quincenalmente se desarrollarán conversatorios sobre los beneficios de seguir distintos retos alimenticios, ejemplificados en la cocina de Colibrí Jiménez. Las pláticas son dirigidas por Shadia Asencio, directora editorial de Kiwilimón, y el equipo de nutriólogas profesionales que avalan la nueva sección, en la que encontrarás todas las recetas -con conteos calóricos y nutricionales avalados por la USDA-, tips y consejos para que puedas llevar un estilo de vida balanceado, en armonía y saludable, sin sacrificar el sabor o restringir tu alimentación.Para el primer reto presentamos dieta baja en grasa, que es una de las categorías de Te Cuida. En la plática se resaltó la importancia de seguir este tipo de alimentación, debido a que “un balance de grasa correcto en nuestra alimentación nos ayuda a estar en un peso saludable, evitar enfermedades cardiovasculares y mantener el correcto funcionamiento de vitaminas liposolubles como la A, E y K”, aseguró la nutrióloga Mayte Martín del Campo.Una alimentación sin grasa es imposible y no es recomendable. La recomendación de una alimentación equilibrada implica consumir de 25 a 30% de grasa. Sin embargo, esta grasa debe provenir de grasas mono y poliinsaturada, como las contenidas en las almendras o las nueces, o en pescados como el atún, el huachinango o el salmón. En este sentido, Mayte recomienda consumir pocas grasas no saturadas como las contenidas en la crema, el tocino, los embutidos y los quesos fuertes. Recuerda que la grasa es el nutrimento que mayor energía nos aporta, con una conversión en la que 1 g de grasa tiene 9 calorías aproximadamente. ¡Encuentra aquí la plática completa: #KiwiTeCuida, dieta baja en grasa, y sigue nuestras transmisiones en el Instagram oficial de Kiwilimón, todos los lunes a las 18 horas!
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