Frena la Ansiedad por Comer
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Frena la Ansiedad por Comer

Por Kiwilimón - Abril 2012
La ansiedad por comer determinados alimentos es algo que a todos nos pasa, es un estado nervioso en el que necesitamos fervientemente llevarnos un bocado a la boca, y si puede ser de comida "chatarra" o comida poco recomendable, mucho mejor. Para eliminar eso, aquí te damos un truco para controlar esta ansiedad: el ejercicio. Según un estudio, el ejercicio físico reduce la ansiedad y es por ello que no debes dejar de hacerlo cuando la sufras. Además de ayudar a reducir la ansiedad, varios estudios demuestran que la actividad física puede tener un efecto significativo sobre la salud mental. Así, también eliminarás la tensión y el estrés. Quince minutos corriendo tres veces por semana, gimnasia o voleibol reducirán la ansiedad. Búscale el lado divertido al ejercicio: sal a correr con tu música favorita; ingresa a un gimnasio y anímate en las divertidas clases de baile; junta a tus amigos un domingo. La oferta es ilimitada. La idea es gastar energía en el ejercicio. Tu cuerpo estará más relajado y no te pedirá tanto acudir a este tipo de alimentos. Además, salir a la calle y tomar el aire ayudará a tu mente a estar más despejada, otra de las claves para huir de la ansiedad por comer. Seguro que al conectar tu mente con tu cuerpo, te sentirás mejor y más dispuesto a seguir haciendo ejercicio, de modo que menos ataques de ansiedad por comer y nervios te entrarán. Recetas saludables recomendadas (Te recomendamos hacer click en el título de la receta para más detalles) Pollo con Brócoli Rico pollo con salsa de soya verduritas y arroz. Tallarines Orientales con Camarones Deliciosos tallarines orientales con una salsa de soya y miel acompañados de camarones asados. Champiñones Mixtos al Horno Deliciosos champiñones mixtos horneados con hierbas como menta, perejil y jengibre y echallots. Quesadillas de Flor de Calabaza y Huitlacoche Estas ricas quesadillas de masa están rellenas de queso oaxaca y huitlacoche o flor de calabaza.
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La tradición de colocar un altar de muertos dicta que, entre otros elementos como velas o incienso, la ofrenda debe llevar la comida y bebida favorita de la persona a quien está dedicada, así que los aguardientes mexicanos no faltan.Existen varios tipos de aguardientes en el mundo, pero los mexicanos sin duda son muy representativos a nivel mundial (sí, estamos hablando del tequila) y aquí te presentamos algunas opciones de aguardientes mexicanos ideales para tu altar.¿Cuáles son los aguardientes mexicanos?El aguardiente es una bebida alcohólica destilada a partir de un fermentado, por ejemplo, de frutas, cereales, granos y hortalizas como el agave. El principio básico del aguardiente es alcohol diluido en agua, de ahí su nombre, que en latín refiere a su baja inflamabilidad, aunque también se cree que se debe a la sensación que provoca.Existen aguardientes simples a los cuales no se les añade nada y cuatro de ellos son muy conocidos: el ron, el brandy, el whisky y el tequila mexicano.Así, el tequila es el aguardiente mexicano más famoso, fermentado y destilado del agave azul, y con denominación de origen en cinco estados del país: Guanajuato, Michoacán, Nayarit, Tamaulipas y Jalisco.De la misma forma que el tequila, el mezcal es otro aguardiente mexicano, fermentado y destilado del agave, que en los últimos años ha ganado terreno para volverse casi tan relevante como el tequila.A partir del mezcal, hay otros aguardientes que quizá también conozcas. Uno de ellos es el bacanora, originario de Sonora; el sotol, producido en Chihuahua, Durango y Coahuila, y la raicilla, de la Sierra Madre Occidental.En cuanto a aguardientes mexicanos a partir del jugo de la caña de azúcar, tenemos la charanda, típica del estado de Michoacán y cuyo nombre viene del purépecha, que significa tierra colorada, en honor al cerro La Charanda.Todos estos aguardientes son regionales, por lo que no encontrarás bebidas más mexicanas que estas para tu altar de Día de Muertos.
Cocinar con guía, ya sea por medio de un video o leyendo una receta, no sólo es una forma de asegurarte de que la comida quedará deliciosa, sino de relajarte un momento y concentrarte de lleno en lo que tus manos están haciendo, por eso mismo, tener las manos libres es importantísimo.Ya antes nos han presentado asistentes del hogar que con sólo pedirles que te busquen una receta, en menos de un minuto están ya recitándola para ti, sin embargo, la tecnología no para de innovar y mejorar, así que ahora no sólo podrías tener a ese asistente de voz, además tendrás una pantalla inteligente.Nest Hub, de Google, reúne todo lo que necesitas en un solo dispositivo, con el cual tienes al alcance de tu mano las herramientas de trabajo, de entretenimiento y personales de tu día a día. Con una pantalla compacta de 7 pulgadas, los comandos de voz seguirán siendo tus mejores amigos, pero ahora con la ayuda visual.Ya sea que lo requieras en la sala o en la cocina, con las funciones nuevas del Google Nest Hub podrás realizar todo tipo de actividades con tu familia, además controlar los dispositivos de tu hogar desde un solo lugar, o sincronizar Google Calendar, consultar Google Maps, o lo mejor, ¡ver nuestros videos de recetas en YouTube!Además, cuenta con una app, llamada Google Home, con la que podrás revisar que todo esté bien incluso cuando no estás en casa, pues con ella tienes la oportunidad de manejar más de 10 mil dispositivos domésticos inteligentes con los cuales es compatible.Sácale provecho a todo el tiempo que estamos pasando en casa y cocina con las manos completamente libres nuestras mejores recetas de panes, cheesecakes, pollo y comida mexicana que se te antoje con la ayuda de Google Nest Hub.
Para cerrar la semana patria hablemos del elefante verde, blanco y rojo del cuarto: la cocina nacional es insuperable. Mientras el taco roba la atención internacional hace falta ser paisano para comprender la complejidad, amplitud y delicia de nuestra gastronomía; los entrañables guisos regionales, las tradiciones patronales, las sazones cocinadas en olla de barro, bajo el calor del pib o en la incandescencia de la brasa. Ya lo dijo la UNESCO hace justamente diez años, la cocina tradicional mexicana es patrimonio del mundo, cultura que vale la pena preservar por los siglos de los siglos. Basta ver al ajonjolí de todos los moles: el mole. Su complejidad resuena en la infinidad de ingredientes que lo componen –algunos de ellos tan improbables como unas galletas de animalitos–, en sus acepciones regionales, en las sutilezas que se modifican de acuerdo con las festividades como Día de Muertos, en su amplitud cromática que abarca casi todos los colores del arcoíris. El mole, salsa densa que nos recubre tanto la memoria como la cucharada de arroz más humilde, debe su honor, más que a sus recetas, a la tradición alrededor de su preparación.Así como en el mole, el mestizaje y la cultura se mezclan como pinturas al óleo en las cocinas tradicionales de México tanto, que hace diez años la UNESCO nombró a su totalidad como un patrimonio de la humanidad. En la declaratoria no había que ser esfinge: había que presentar un caso de estudio, reunir un sinfín de requisitos e información por parte de un grupo multidisciplinario de cocineros, historiadores, antropólogos y hasta ingenieros en alimentos con el fin de perseverar. El resultado fue una condecoración como nunca se le había otorgado a otro país. La cocina tradicional mexicana es nuestra Muralla china, nuestro Machu Picchu cultural. Según el escritor e historiador de cocina mexicana José N. Iturriaga, no es que no se hayan honrado a otras cocinas antes o después. En los últimos años se han protegido otras maravillas culinarias como, por ejemplo, la etiqueta en la cocina francesa, la dieta mediterránea y la tradición japonesa en la cocina, pero no así a un país. A diez años del fallo de la declaratoria en la que se reconocen las prácticas, rituales y elaboraciones vinculadas a nuestra cocina, merece volver a celebrar el mérito. Celebrar que en México no sólo hay 32 estados, sino una infinidad de tradiciones que se preservan en el fuego de los comales, las ollas, las vasijas de barro. Celebrar por supuesto a las cocineras tradicionales que, según Iturriaga, “son el objeto mismo de la declaratoria”, el libro atemporal de los saberes culinarios de cada región. José N. Iturriaga, escritor de libros como 'Saberes y delirios' o 'Confieso que he comido', afirma que parte de la responsabilidad de tener una cocina protegida por la UNESCO es la de rescatar, salvaguardar y promocionar la tradición “más que a un platillo o a un ingrediente; preservar la cocina de nuestros pueblos, la cocina de los mercados, de las abuelas”.Para lograrlo se creó el Conservatorio de la Cultura Gastronómica Mexicana, un organismo consultor de la UNESCO que lleva a cabo reuniones nacionales anuales, foros mundiales de gastronomía mexicana, seminarios académicos y hasta encuentros de cocineras tradicionales. “A los platillos y tradiciones hay que estarles dando nuevo vigor. Preservarlos y salvaguardarlos para que no caigan en desuso y se mantengan vivos. El sentido principal de la organización es la conservación de las tradiciones”. Lo que nos toca hoy en casa es aprender y enseñar sobre cocina mexicana a las generaciones venideras. Desempolvar el tortillero y echarle leña al fuego. Poner literalmente las manos en la masa y extender los hilos de la tradición hasta el infinito. Hoy te invito a tomar alguna de nuestras recetas tradicionales y prepararla en familia. Además de cincelar recuerdos harás historia, harás cultura, serás parte de este ritual iniciático que puso a suspirar a los primeros mexicanos.
La tradición de colocar un altar de muertos dicta que, entre otros elementos como velas o incienso, la ofrenda debe llevar la comida y bebida favorita de la persona a quien está dedicada, así que los aguardientes mexicanos no faltan.Existen varios tipos de aguardientes en el mundo, pero los mexicanos sin duda son muy representativos a nivel mundial (sí, estamos hablando del tequila) y aquí te presentamos algunas opciones de aguardientes mexicanos ideales para tu altar.¿Cuáles son los aguardientes mexicanos?El aguardiente es una bebida alcohólica destilada a partir de un fermentado, por ejemplo, de frutas, cereales, granos y hortalizas como el agave. El principio básico del aguardiente es alcohol diluido en agua, de ahí su nombre, que en latín refiere a su baja inflamabilidad, aunque también se cree que se debe a la sensación que provoca.Existen aguardientes simples a los cuales no se les añade nada y cuatro de ellos son muy conocidos: el ron, el brandy, el whisky y el tequila mexicano.Así, el tequila es el aguardiente mexicano más famoso, fermentado y destilado del agave azul, y con denominación de origen en cinco estados del país: Guanajuato, Michoacán, Nayarit, Tamaulipas y Jalisco.De la misma forma que el tequila, el mezcal es otro aguardiente mexicano, fermentado y destilado del agave, que en los últimos años ha ganado terreno para volverse casi tan relevante como el tequila.A partir del mezcal, hay otros aguardientes que quizá también conozcas. Uno de ellos es el bacanora, originario de Sonora; el sotol, producido en Chihuahua, Durango y Coahuila, y la raicilla, de la Sierra Madre Occidental.En cuanto a aguardientes mexicanos a partir del jugo de la caña de azúcar, tenemos la charanda, típica del estado de Michoacán y cuyo nombre viene del purépecha, que significa tierra colorada, en honor al cerro La Charanda.Todos estos aguardientes son regionales, por lo que no encontrarás bebidas más mexicanas que estas para tu altar de Día de Muertos.
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