No hagas dieta por tu apariencia exterior sino por cuidar tu interior
Dietas

No hagas dieta por tu apariencia exterior sino por cuidar tu interior

Por Kiwilimón - Enero 2017
Cuidar nuestra salud puede llevarnos a tener un mejor cuerpo y vernos de la manera que queremos, pero ese no puede ser el objetivo principal. La idea es cuidarnos para estar bien por dentro y de esta manera podemos asegurarnos que lo que sea que se ve en el exterior es reflejo de nuestro interior. Las dietas sólo sirven si te hacen más sana por dentro y por eso hoy te decimos qué hacer para mantenerte bella desde el interior.

No consumas productos light

Ya existen productos bajos en calorías en la naturaleza como las frutas y las verduras, no hay necesidad de comprar ingrediente alterados artificialmente.

Mucha agua

Lo has escuchado muchas veces y te lo decimos de nuevo, los refrescos light no son buenos para ti, en cambio tomar dos litros de agua por día te limpia por dentro.

Ejercicio

Todo lo que importa es lo de adentro, después se reflejará al exterior. Asegúrate de tener buena condición física y fuerza en tus músculos, de nada sirve estar flaca si te sientes débil

No te deprives

La mayoría de las dietas te hacen pasar hambre, esa no es la idea, el punto es que estés satisfecha y comas rico pero cosas saludables.

Energía

Para verte bien te debes sentir con fuerzas y por eso te recomendamos comer almendras, salmón, aguacate, plátano, avena y kale entre otros ingredientes que te llenen de energía.

No te fijes en la báscula

Lo que pesas puede ser engañoso, el punto es cómo te sientes y cómo te ves. Si la báscula dice que pesas dos kilos menos pero no te sientes fuerte, no te sirve de nada. Más bien pon atención a que tengas energía y que tu progreso se refleje en el espejo. Por cierto, el músculo pesa más que la grasa así que incluso puedes sentirte y verte mejor pesando un poco más que antes.

Suplementos

Tomar suplementos no es malo si lo necesitas, pero nada supera a comer frutas, verduras y proteína magra que te proveen de todas las vitaminas que necesitas. La comida orgánica es asimilada por tu sistema mucho más fácil que cualquier pastilla. Aquí te dejamos algunos tips para comer balanceadamente todos los días.  
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Tú, ¿tomas tu café con azúcar, o jarabe de agave, sucralosa, sacarina, hojas de estevia, etc.? Hoy en día, más allá de los tradicionales cubitos de azúcar o el delicioso piloncillo, existen muchas opciones en el mercado para endulzar los alimentos y las bebidas. Si aún no conoces las alternativas para el azúcar, aquí te contamos todo lo que debes saber sobre los edulcorantes. ¿Qué son los edulcorantes?Los edulcorantes son sustancias que dan sabor dulce a los alimentos, pero que tienen menos calorías. Existen endulzantes o edulcorantes no calóricos (ENC) naturales, como las hojas de estevia, y artificiales, que se obtienen a través de procesos químicos, como la sucralosa. La principal función de estos aditivos es añadir dulzor a las preparaciones de alimentos o bebidas sin aportar tantas calorías, como lo haría una cucharadita de azúcar tradicional. La concentración de algunos endulzantes artificiales, como el aspartamo, es tan alta que solo se requiere una pequeña cantidad para endulzar. ¿Cuáles son los edulcorantes más conocidos?Los edulcorantes se pueden dividir en naturales y artificiales. Los primeros son básicamente alimentos que por su composición natural son dulces, y los segundos se generan de manera sintética. Edulcorantes naturales:Jugos y néctares de frutasMiel de abejaMelazaJarabe de arce o de agave  Edulcorantes artificiales: Sacarina: suele emplearse en bebidas instantáneas, refrescos, dulces, repostería, gelatinas, etc. Aspartamo: es 200 veces más dulce que el azúcar y resalta los sabores de los cítricos y algunas frutas. Ciclamato: por lo general se usa junto con la sacarina para potenciar el sabor de ambos aditivos. ¿Qué beneficios tiene el consumir edulcorantes?Mucho se ha hablado sobre el consumo de edulcorantes. Algunas personas consideran que sustituir el azúcar de caña por endulzantes sintéticos es una manera de perder peso, mientras que otros consideran que estos pueden ser nocivos para la salud. La realidad es que el uso de estos aditivos depende de las necesidades de cada persona.De acuerdo con la FDA (Food and Drug Administration), la oficina encargada de supervisar todo lo relacionado con alimentos y medicinas en Estados Unidos, el uso de sustitutos de azúcar es seguro para la población en general, siempre y cuando se haga con moderación. De cualquier manera, es importante que un médico supervise tu alimentación si cuentas con alguna condición médica, como diabetes. ¿Cómo puedo integrar los edulcorantes en mi dieta diaria? Disminuir el consumo de calorías es posible si se sustituye el azúcar normal por algún endulzante no calórico. La manera más sencilla de incluirlos en tu alimentación es dejar de añadir azúcar al café o las bebidas, y endulzarlos con sucralosa o estevia, por ejemplo. En cuanto a la preparación de alimentos, se recomienda usar la sucralosa para cocinar recetas horneadas o calientes, y la estevia para platillos fríos o bebidas. Sustituir el azúcar es muy fácil. En esta infografía te compartimos las equivalencias para que sepas cuánto edulcorante necesitas según las cantidades de azúcar que indica una receta.
Trata de recordar la última vez que fuiste al súper mercado. ¿Cuántos de los productos que viste tenían en su etiqueta una leyenda que decía “gluten free” o “sin gluten”? Tanto se ha hablado de este tema que muchas personas están haciendo ajustes a su alimentación para dejar de  consumir gluten. Pero, ¿es esto realmente necesario? ¿Todas las personas deben evitar el consumo de gluten? ¿Cuál es el problema con este? Esto es lo que debes saber del gluten.¿El gluten es malo?Para empezar, quítate de la cabeza que el gluten es algo malo. El gluten no es un aditivo o un componente añadido de manera artificial a los alimentos. Simplemente se trata de una proteína que está presente en ciertos cereales, como el trigo, el centeno y la cebada. La moda en el consumo de alimentos libres de gluten se debe a que no todas las personas son capaces de digerir y eliminar esta proteína. Pero no tiene nada que ver con un tema de calidad en los productos o problemas con los alimentos.¿Debo dejar de comer gluten?No necesariamente. En realidad, la mayoría de las personas pueden comer sin problemas alimentos que contengan gluten. Solamente se sugiere evitar su ingesta cuando las personas presentan ciertos síntomas. Los más comunes son la inflamación y el dolor en la zona del estómago, anemia y obstrucción intestinal. Jamás debes de hacer ajustes radicales en tu alimentación, como dejar completamente de consumir harinas, solo porque crees que tienes algún padecimiento. Si sospechas que podrías ser intolerante al gluten, debes someterte a algunos estudios para obtener un diagnóstico seguro.¿Soy alérgico al gluten?No vayas a creer que por sentir un poco de inflamación después de comer una pieza de pan ya eres celiaco. Aunque por lo general las personas intolerantes al gluten padecen diarrea o dolor abdominal, hay algunas que ni siquiera presentan reacciones. De igual manera, la enfermedad puede estar de manera latente, es decir, que no aparece hasta la edad adulta, aunque ya se tenga desde la niñez. Para determinar si eres o no alérgico al gluten deben realizarte un análisis de sangre y biopsias en el intestino delgado. ¿Qué puedo comer si fui diagnosticado con celiaquia?Debes evitar todos los alimentos que estén hechos con trigo, cebada o centeno. Esto significa que la pasta, pan, tortillas de harina, bollería, pasteles, cervezas y ciertos aliños o salsas están prohibidos. Una manera más sencilla de elegir tus alimentos es revisando las etiquetas. Por ley deben incluir información sobre sus componentes y la posibilidad de incluir rastros de gluten.Estas son algunas recetas fáciles y ricas que no contienen gluten: Pan de quínoa con chía y glutenPastel azteca con polloPan de elote sin harinaHotcakes de zanahoria sin harina
¿La hora de la comida se convierte en una batalla campal en tu casa? ¡Aguas! Lo que podría parecer un simple berrinche puede convertirse en un mal hábito. Se considera a un niño o niña como “picky eater” cuando se niega a probar nuevos alimentos, no come la cantidad que le corresponde, rechaza la comida saludable o simplemente no quiere sentarse a comer. Si bien para muchos niños solo es una etapa, la edad en que dejan de ponerle “peros” a la comida puede variar.¿Por qué los niños se hacen quisquillosos con la comida?Normalmente se asocia este tipo de comportamientos a la etapa en la que el niño trata de demostrar su autoridad, alrededor de los 2 años; sin embargo, también puede tratarse del rechazo a ciertas situaciones (falta de una rutina para comer, peleas en la mesa, mal ambiente familiar), algún problema de salud que le impida comer apropiadamente, como el reflujo, o simplemente fue acostumbrado a ciertos alimentos o sabores desde temprana edad.Consejos para hacer que tu hijo coma saludablemente:Haz que la comida sea toda una experiencia: crea un ambiente atractivo con cosas que le interesen, como hablar de su caricatura o actividad favorita. Trata de mantener un ambiente relajado, sin peleas ni distracciones como la televisión.Dale nuevos alimentos poco a poco: procura darle alimentos que le gusten junto con alimentos nuevos, con sabores que combinen, que no sean tan fuertes para su paladar y en porciones pequeñas. Por ejemplo, puedes preparar unos macarrones con queso con unos trozos de champiñones.Preséntale su plato de maneras divertidas: ya sea en forma de caritas, en platos atractivos o en presentaciones novedosas. Da clic AQUÍ para descubrir recetas deliciosas diseñadas especialmente para los pequeños del hogar. Debes poner el ejemplo: no solo le pidas que él coma saludablemente, tú también hazlo. Coman juntos algún plato fuerte o alguna colación durante el almuerzo u ofrécele tu colación de fruta por la tarde. Compartan el hábito de comer cosas saludables.Cambia los menús: puedes incluir un día con su comida favorita, mientras que los días restantes puedes cambiar el menú cada semana, de manera que siempre esté esperando la sorpresa de lo que comerá ese día.Tener un picky eater en casa complica la planeación de los menús de la semana, pero con un poco de imaginación, juntos tu pequeño y tú descubrirán que la hora de la comida es de los mejores momentos para compartir en familia.Si ya no tienes ideas para el menú de la semana, estas recetas te sacarán del apuro:Tacos de hot cakes con frutaNuggets de pollo con quinoaSándwich de huevo caracol
Una buena alimentación es importante no solo por su impacto en la salud física, sino también por su resultado en las emociones. Efectivamente, nuestros hábitos alimenticios (la manera en que comemos y el tipo de alimentos que solemos consumir) influyen en nuestro estado de ánimo. Aunque el efecto de la comida en la manera en que nos sentimos es bastante complejo, esta es a grandes rasgos la relación entre la comida y tus emociones:El organismo requiere “combustible” para funcionar adecuadamente. Esta energía se obtiene a partir del consumo periódico de alimentos. Cuando dejamos que pase demasiado tiempo entre una comida y otra (por ejemplo, al brincarse el desayuno) estamos obligando al cuerpo a que funcione con poco combustible. Esto puede hacernos sentir débiles, cansados y bajos de ánimo. En los últimos años han surgido una gran cantidad de dietas que prometen grandes beneficios para la salud. El problema es que el adoptar un régimen muy estricto sin consultar previamente a un médico puede llevar a una descompensación. Un caso muy común es el de los veganos. Al dejar de consumir los nutrientes presentes en los alimentos de origen natural, el cuerpo puede experimentar la falta de ciertos nutrientes, lo que se refleja en estados de ánimo volátiles y menos energía. Si decides hacer un cambio radical a tu alimentación, consulta a un especialista para asegurarte de que seguirás consumiendo los nutrientes que tu cuerpo necesita mediante sustitutos. Nuestro cuerpo requiere de energía para funcionar correctamente, pero no cualquier tipo de energía. Mientras que los alimentos ricos en hidratos de carbono complejos, como los vegetales, cereales y legumbres, ayudan a mantener los niveles de energía estables, los alimentos altos en carbohidratos procesados producen picos de energía. El consumo frecuente de comida rápida, panes o dulces no solo se relaciona con problemas de sobrepeso, también produce subidas y bajadas en los niveles de energía, lo cual se relaciona con irritabilidad y cansancio.En muchas ocasiones nuestros estados de ánimo tienen que ver menos con nuestro entorno y más con cuestiones internas. La falta de ciertos nutrientes puede afectar la manera en que nos sentimos. Existen alimentos que pueden aumentar los niveles de serotonina, la hormona de la felicidad, ayudando mejorar el estado de ánimo. El chocolate, los frutos secos y los pescados azules aportan serotonina cuando los consumimos, por lo cual nos brindan una sensación de bienestar y felicidad. No solo la comida influye en nuestras emociones. La manera en que nos sentimos también puede afectar nuestra manera de alimentarnos. Cuando estamos cansados o no hemos dormido lo suficiente, es más probable que sintamos antojos por alimentos no saludables, como donas o refrescos. De igual manera, cuando experimentamos estrés o ansiedad es muy común que tendamos a comer compulsivamente. No desestimes la importancia de la alimentación en tu salud emocional. Consume platillos saludables todos los días para que te sientas bien, por dentro y por fuera.
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