Qué Relación hay entre la Comida y la Ansiedad
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Qué Relación hay entre la Comida y la Ansiedad

Por Kiwilimón - Junio 2012
Así como una alimentación inadecuada puede agravar la ansiedad, ésta es un estado emocional en el que la persona tiene sentimientos de angustia, desesperanza y de vacío interno. Especialistas destacan que se trata de un trastorno que empieza afectando a la mente pero que también puede tener repercusión sobre diversos órganos del cuerpo, pudiendo llegar a producir: taquicardia, dolor estomacal, diarreas, etc. La ansiedad es un fenómeno que se da en todas las personas y que, bajo condiciones normales, mejora el rendimiento y la adaptación al medio social, laboral, o académico. Tiene la importante función de movilizarnos frente a situaciones amenazantes o preocupantes, de forma que hagamos lo necesario para evitar el riesgo, neutralizarlo, asumirlo o afrontarlo adecuadamente. Consejos para prevenir el problema de la comida y la ansiedad - Distinguir entre sensación de ansiedad y hambre. - Respetar los horarios (no saltarse ninguna comida). Conviene retrasar el acto de comer unos minutos a partir del momento en el que se experimentan las primeras sensaciones de hambre. - Comer sentado en la mesa, de un modo tranquilo y ordenado (sin mezclar platos). - Retirar la fuente de la mesa después de servirse. - Acostumbrarse a dejar siempre algo en el plato, no comer "lo que sobra". - Levantarse de la mesa en el momento en que se ha terminado de comer. - Planificar los menús con tiempo para poder prepararlos adecuadamente. - Hacer la compra con una lista evitando "lo prohibido"; llevar dinero justo. - No comprar ni cocinar cuando se tiene hambre. Por ej: preparar la cena, después de la comida… - Preparar una lista de actividades que sean incompatibles con comer fuera de hora. Realizar esas actividades cuando se sienta ansioso por comer. - Aprender a relajarse para evitar tensiones que crean primero ansiedad y conducen luego a la sobreingesta. Recetas de cocina saludables Te dejamos estas recetas de cocina saludables y bajas en grasas y/o azúcares para que complementas tu dieta y tengas una mejor alimentación. (te recomendamos hacer click en el título de la nota) Crema de Champiñones Light Una rica crema de champiñones con un rico sabor a vino blanco y jerez y sin tantas calorias. Gohan con Salsa Tampico Receta de comida japonesa baja en calorias que a pesar de que usa solo arroz hervido, es muy rico con el aderezo o salsa que se le agrega. Ensalada de Pepinos con Duraznos Es una ensalada fresca y sencilla de hacer,combinando la acidez del pepino con la dulzura del durazno,es una ensalada muy refrescante y baja en calorias. Gelatina de Fresa y Yogurt Esta rica y ligera gelatina de fresa y yogurt te encantará y es ideal para cuando buscas un postre bajo en calorias y saludable. Comida Detox La comida de la dieta detox incluye platillos con todos los ingredientes que uno puede comer en la dieta: verduras y frutas. La comida incluye una sopa de verduras, brócolis al vapor con ajonjolí y puré de manzana de postre. Ensalada de Jitomate Sencillo y delicioso. Ensalada caprese Ensalada de tomates y queso mozarella con albahaca. Rico y fresco. Sopa de Verduras Un caldo de tomate con muchas diferentes verduras. Ensalada de Pepino Ensalada de ligeras láminas de pepino en vinagre de arroz.
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Aguantar un antojo debe ser una de las cosas más duras de la vida, porque una vez que llega el impulso a tu cerebro, todo lo demás se pone en marcha para desear con todo el cuerpo ese dulce.Es como si el chocolate pudiera hablar y pronunciar tu nombre justo a las 2 de la tarde, o después de comer. ¿Por qué nos pasa esto? Pues bien, los antojos se deben tanto a una razón fisiológica, como psicológica, pero también tiene que ver todo aquello que nos rodea.Esto es aún más terrible cuando ya estamos verdaderamente comprometidos y encaminados en una alimentación equilibrada, intentando evitar caer en la tentación.A veces logramos domar al cerebro y acallar esa voz, sin embargo, esta podría estarnos indicando que no estamos comiendo lo suficiente, o que estamos dejando pasar mucho tiempo entre comidas.Así que, aunque puedas engañar al cerebro, tu estómago no entenderá de razones y necesitará comer un snack, pero no cualquiera, pues seguramente querrás algo dulce, pero uno con un buen aporte nutricional. Por ejemplo, un delicioso brownie. Sí, un snack tipo brownie pero alto en proteína, bajo en calorías y bajo en carbohidratos. Suena como un sueño hecho realidad y ¡lo es! Lo mejor es que ya está disponible en México: Eat Me Guilt Free (EMGF) es una historia de cocina casera que se volvió global. Se trata de una línea de productos creada por una enfermera y nutricionista certificada del deporte en Estados Unidos, que buscaba soluciones para satisfacer las necesidades de aquellos clientes que deseaban mantenerse saludable, pero a la vez luchaban con los antojos por algo dulce.Gracias a EMGF podrás comer un brownie de chocolate con 22 gramos de proteína por porción, menos de 200 calorías y sólo 4% de azúcares, así que adiós a la culpa.No importa la hora del día en la que se te antoje, podrás darte ese antojo en el desayuno, el almuerzo, la cena o la merienda, como postre, antes o después de un entrenamiento físico y en México puedes encontrar 4 sabores: Chocolate, Chocolate con crema de maní, Chocolate con chispas de colores y Pastel de Cumpleaños.Consulta su página web y sus redes sociales para saber todo de ellos.Instagram: @eatmeguiltfreemxFacebook: Eat Me Guilt Free MX
Desde hace algunos años escuchamos mucho sobre los superalimentos, pero ¿sabes qué los hace tan especiales y por qué se les ha dado ese título? Es importante que sepas que aunque estos alimentos tienen una gran cantidad de nutrientes que aportarán beneficios, ninguno es “milagroso”. Lo más importante para tu salud es llevar una dieta equilibrada y hacer ejercicio.¿Qué son los superalimentos?Los superalimentos son alimentos que son más densos en nutrientes. Son ricos en enzimas y también están llenos de vitaminas, minerales, fitonutrientes y fitoquímicos, que ayudan a protegernos contra las enfermedades. Por lo regular, tienen una gran cantidad de antioxidantes, y poseen propiedades terapéuticas, anti-microbianas y anti-inflamatorias, en su gran mayoría. Por todo esto, su consumo puede traer grandes beneficios a nuestra salud.Los superalimentos principales -Aceite de olivaNos ayuda a reducir el colesterol malo y con eso, la probabilidad de sufrir enfermedades cardiovasculares.-ChíaConstituye una fuente de fibra, calcio y omega 3 ayudan a reducir la presión arterial y por su gran cantidad de fibra, es muy buena para la digestión.-QuinoaContienen fibra y proteína que favorece la digestión y mejora nuestro tránsito intestinal previniendonos de enfermedades.-BrócoliSe trata de un alimento alcalino que nos aporta vitamina C y fibra. Además, gracias a su contenido en agua nos aporta una sensación de saciedad. -AjoRefuerza nuestro sistema inmune, protegiéndonos frente a la gripe y otras enfermedades respiratorias. También nos ayuda a reducir el colesterol por lo que es considerado un alimento cardiosaludable.-EspirulinaEs un tipo de alga que posee una gran concentración de proteína, minerales como el calcio, magnesio, zinc, potasio, Omega-3 y es una fuente vegetal de vitamina B12. -AcaiPor sus propiedades antioxidantes se considera un alimento rejuvenecedor, desintoxicante natural, favorece la digestión y limpia el colon.-KaleEl kale tiene propiedades antiinflamatorias, cardiovasculares y posee un alto poder antioxidante.-Té verdeContiene múltiples antioxidantes que ayudan a regular el colesterol. Activa el metabolismo, por lo que eleva el consumo de calorías en nuestro cuerpo.-CacaoEl caco 100% natural contiene fibra, es rico en minerales y es antioxidante. Además, tiene propiedades antidepresivas y afrodisíacas. -ArándanosContiene muchas vitaminas y un alto poder antioxidante y antiinflamatorio. Son bajos en grasas y ayuda a fortalecer el colágeno.-JengibreEs rico en Vitaminas B y C, calcio y fósforo. Favorece la correcta circulación de la sangre, tiene propiedades antioxidantes, antiinflamatorias, ayuda a prevenir las enfermedades del corazón, acelera el metabolismo y refuerza el sistema inmunológico. Estos superalimentos están llenos de nutrientes que traerán beneficios a tu salud, pero siempre ten en cuenta que al incorporarlos a tu dieta, esta debe ser balanceada.
Desde diciembre de 2019, un nuevo virus conocido como coronavirus COVID19 se propagó desde la ciudad de Wuhan, China, hacia el resto del mundo contagiando a más de 115,000 personas y cobrando la vida de 4,000 víctimas en 114 países. Es por esta razón que en diversos países como España, Estados Unidos, Argentina y recientemente en México, se han implementado medidas de seguridad como la cuarentena, para evitar que los contagios continúen incrementando. De hecho, en marzo del 2020 se dieron indicaciones para que las escuelas y universidades suspendan clases hasta finales de abril y también algunas empresas se han sumado a la estrategia, implementado el home office (trabajo desde casa) para salvaguardar la salud de sus trabajadores, instando a todas las personas a mantener el aislamiento social en la mayor medida de lo posible. Ahora, tomando en cuenta que los cambios radicales dentro de la rutina y la falta de actividad física pueden tener graves repercusiones para nuestro sistema digestivo, es necesario cuidar nuestra alimentación para equilibrar la flora intestinal. La mejor manera para cuidar de nuestra digestión y evitar problemas como la inflamación, el estreñimiento y la pesadez en el estómago, es reducir el consumo de alimentos procesados, con altos niveles de azúcar, hidratarse constantemente y consumir frutas y verduras pero, ¿cuáles son los mejores alimentos para una buena digestión? De acuerdo a la Organización Mundial de Gastroenterología (WGO), la ingesta constante de agua y alimentos altos en fibra favorecen la flora intestinal, por ello, a continuación te presentamos algunas frutas y verduras que no pueden faltar en tu dieta. Plátanos Los plátanos son frutas altas en fibra, que además contienen fructooligosacáridos, un componente que permite mejorar la flora intestinal y propicia la buena digestión. Procura comer uno al día y notarás como tu sistema comienza a funcionar mejor. Frutos rojos Los frutos rojos como las fresas, frambuesas y arándanos, además de ser excelentes antioxidantes, contienen sustancias que ayudan a prevenir el estreñimiento. Estos se pueden combinar con diferentes cereales como la avena y el amaranto, que mezclados hacen una excelente combinación para cuidar del sistema digestivo. Papaya Esta fruta es rica en antioxidantes, vitaminas, minerales y enzimas digestivas para la salud, por lo que cuida tanto de tu estómago como de tus intestinos. La puedes comer al natural, en jugos, licuados y hasta en ensalada y siempre tendrá grandes beneficios para tu digestión. Verduras crucíferas Las verduras como la col rizada, la coliflor y las coles de Bruselas poseen altos contenidos de fibra dietética y folato, por lo que ofrecen propiedades antiinflamatorias y depurativas que ayudan a tener una mejor digestión. Lo ideal es cocerlas al vapor o saltearlas para facilitar el proceso digestivo. Agua Es imperante comprender que no importa la cantidad de fibra que se consuma, si no se toma agua suficiente, la digestión, la absorción y la circulación de nutrientes en el cuerpo, no se logrará de manera correcta. Existen algunos alimentos como pepinos, melones y jitomates que también pueden ayudarte a mantenerte hidratado. Recuerda que en esta época de cuarentena no solo debes protegerte de las enfermedades respiratorias, sino cuidar de tu salud en general, balanceando tu dieta y manteniendo una higiene impecable en tu hogar.
¿Alguna vez te has puesto a pensar por qué comemos? ¿Cómo es el mecanismo de nuestro cuerpo que nos avisa cuando necesita comer? ¿Conoces la diferencia entre hambre y apetito? Para saber por qué comemos, es importante que tengas claro qué son el hambre y el apetito, dos conceptos diferentes y que muchas veces no sabemos diferenciar, incluso pensamos que son sinónimo y no lo son.El hambre es el instinto de supervivencia que impulsa a alimentarnos cuando el organismo lo requiere. El apetito es la sensación de comer, influenciada por aspectos psicológicos de la persona como el deseo de comer por placer, felicidad, aburrimiento, tristeza, ansiedad.Como todo en nuestro organismo, el apetito va cambiando conforme vamos creciendo y es preciso conocer sus etapas, para así aprender a comer mejor. Primer decenio, de los 0 a los 10 añosEn esta etapa es cuando se experimenta un mayor y rápido crecimiento. Es cuando los niños pueden adquirir los hábitos que, posiblemente, los acompañen toda su vida, es por eso que es muy importante que los pequeños aprendan a distinguir la comida que verdaderamente los nutre, pues lo que aprendan durante los primeros años de su vida determinará qué tan saludable será de adulto. Segundo decenio, de los 10 a los 20 añosYa en la adolescencia, con los cambios fisiológicos viene un aumento de apetito. Durante esta etapa, la relación con la comida suele ser más vulnerable, pues es cuando llega la pubertad, los jóvenes suelen estar más influenciados y son propensos a caer con comida que pueda provocar desnutrición u obesidad. Durante esta edad del apetito, las mujeres son más propensas a padecer deficiencias nutricionales por su biología reproductiva. Tercer decenio, de los 20 a los 30 añosEn la edad adulta joven, se producen cambios importantes que pueden causar un aumento de peso, por ejemplo, la vida universitaria, vivir en pareja o tener hijos; es cuando nos relajamos y no somos tan estrictos en la alimentación. También es la edad en la que podemos caer en excesos. Cuarto decenio, de los 30 a los 40 añosLa vida laboral en la edad adulta trae consigo los efectos del estrés, que según se ha demostrado, ocasiona cambios en el apetito y los hábitos alimentarios en 80% de la población. Esos efectos pueden consistir tanto en despertar un apetito voraz, como en ocasionar una pérdida de este. Quinto decenio, de los 40 a los 50 añosLa Organización Mundial de la Salud destaca que el tabaquismo, la dieta poco saludable, la falta de actividad física y el problema de la bebida son los factores del estilo de vida que más repercuten en la salud y la mortalidad. Es en estos años cuando los adultos deben cambiar su comportamiento en función de las necesidades de salud, pero con frecuencia los síntomas de la enfermedad son invisibles.Sexto decenio, de los 50 a los 60 añosEn este periodo comienza la pérdida progresiva de masa muscular y continúa de manera constante a medida que avanzamos en edad. Este fenómeno se denomina sarcopenia.Mantener una dieta saludable y variada, y practicar actividad física es fundamental para reducir los efectos del envejecimiento.Séptimo decenio, de los 60 a los 70 años y másLa vejez conlleva la falta de apetito y de hambre, lo que da lugar a una pérdida de peso involuntaria y una mayor fragilidad. La disminución del apetito también puede ser consecuencia de una afección concreta, como, por ejemplo, la enfermedad de Alzheimer.La alimentación es una experiencia social, por lo que factores como la pobreza, la pérdida de la pareja o un familiar, y el hecho de comer sin compañía, afectan la sensación de placer que se obtiene al comer.Otros efectos de la vejez, como las dificultades para tragar, los problemas dentales y la pérdida de gusto y olfato también interfieren en el deseo de comer y en los beneficios que obtenemos de esa práctica.Se dice que lo que no se conoce, no se puede mejorar, así que una vez que conoces las etapas del apetito y cómo van cambiando las situaciones y requerimientos de cada edad, puedes saber cómo llevar una vida más saludable y comer mejor.
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