Razones para comer Chocolate

Por Kiwilimón - Septiembre 2014

Mucho se habla de las propiedades nutritivas del chocolate, particularmente del negro, el más puro de todos, cuya alta concentración de cacao contiene enormes propiedades antioxidantes por la presencia del flavonol, un componente que previene, entre otras, la formación de coágulos.

Además de estas cualidades, el chocolate guarda en cada mordisco otros beneficios y virtudes que vale la pena conocer.

Disfruta del placer de su sabor

Por eso y más, en Salud180 te decimos cuáles son los 7 “buenos momentos” en los que conviene comer un pedacito de chocolate.

1. Cuando estas enamorada y bien acompañada. El chocolate es uno de los afrodisiacos naturales más potentes y efectivos. Investigaciones han revelado que un pedazo de este manjar negro duplica los latidos del corazón, principalmente en las mujeres y que podría excitar más que un beso.

2. Cuando quieras sentirte bien. Diversos estudios han comprobado que es un gran aliado para levantar el ánimo, principalmente en la etapa pre-menstrual.

Estimula la producción de serotonina, un neurotransmisor imprescindible para la sensación de bienestar general del organismo. Por eso, comer chocolate satisface los sentidos, la mente y el cuerpo grandes y pequeños. Siempre se le ha considerado como un antidepresivo natural.

3. Cuando quieras adelgazar. Los aportes calóricos del chocolate varían entre las 490 y las 540 Kcal por 100 gramos, valores que dependen del porcentaje de leche y mantequilla que contienen.

La cantidad diaria recomendada es de 20 gramos al día, que contienen alrededor de 100 Kcal, una cifra muy razonable. El chocolate negro tiene menos calorías que el blanco o con leche, más ricos en mantequilla y leche.

Científicos de la Universidad de Warwick (Inglaterra), han creado un chocolate cuyos aportes calóricos están reducidos al 50%, sustituyendo el azúcar y la mantequilla por microgránulos de jugo de naranja y arándanos. El resultado: una tableta de chocolate golosa y buena para la salud… ¡y la línea!

4. Cuando llegas a casa después de un día de estrés. Gracias al triptófano, un aminoácido esencial en la dieta humana, el chocolate ayuda a reducir el estrés y posee una acción calmante.

Consumir de manera cotidiana 20 gramos de chocolate basta para recuperar energías, aumentar el rendimiento físico y mental, combatir el cansancio que produce el trabajo o el estudio, y disminuir considerablemente el estrés y las tensiones.

5. Cuando quieras mantenerte siempre joven. Los elementos que componen el chocolate lo convierten en un antioxidante muy potente para el organismo.

Entre otras sustancias, el chocolate contiene vitamina A, C, D, E, B1, B2, fósforo, magnesio, potasio y calcio: la mezcla perfecta para aportar energía y, al mismo tiempo, combatir contra los radicales libres, responsables del envejecimiento celular.

6. Cuando te quieras poner guapa. Las terapias de belleza con cacao existen. Los polifenoles que lo componen tienen propiedades adelgazantes y en algunos centros de belleza se practican masajes reductores y anticelulíticos a base de chocolate.

Todas las sustancias presentes en el cacao mejoran la microcirculación, mejorando el tono muscular, y el aspecto de la piel, que gracias a estos tratamientos recupera todo su esplendor y suavidad.

7. Y si estás embarazada. El consumo de chocolate durante el embarazo está relacionado con la felicidad del bebé al nacer.

Científicos de la Universidad de Helsinki (Finlandia) han descubierto que las mujeres que comen chocolate durante el periodo de gestación tienen hijos más activos, felices y sonrientes. El estudio muestra también que comerlo disminuye los efectos negativos de las tensiones y la fatiga en el embarazo.

Después de leer estas virtudes y saber de las propiedades nutritivas del chocolate, ¿quién puede resistirse a un trocito?

Ver artículo original

Receta de Fondant de Chocolate

Fondant de Chocolate

Receta de Croissants con Chocolate

Croissant con Chocolate

Receta de Turrón de Chocolate

Turrón de Chocolate

  Chéca estos artículos de Salud180 para llevar una vida más sana:  
Califica este artículo
Calificaciones (0)
Sé el primero en dar una calificación
PUBLICIDAD
Lo mas leído
La arepa para los colombianos es como el pan de los europeos o la tortilla de los mexicanos. El maíz, un ingrediente prehispánico, recorre todo el continente americano como un conjuro que se transforma en cientos de formas y sabores. Empanadas, envueltos, tamales, tortillas, arepas, arepitas y hasta bebidas fermentadas tienen como columna vertebral a este humilde alimento de colores variados, que se alza altivo en los sembríos. En Colombia hay registro de más de 70 tipos de arepas que dependerán del tipo de maíz, del amasado, del tamaño, la cocción, lo que llevan por dentro y, por supuesto, de la región donde se elaboran. Las arepas son legado indígena y cada cocina regional colombiana tiene un estilo distinto. En la Guajira las hacen de maíz morado y le insertan pedacitos de queso fresco, y entre Cartagena y Barranquilla las hay fritas y rellenas de huevo, o las delicadas dulces de anís. Unas de las más conocidas y arraigadas en todo el territorio nacional son las del Eje Cafetero o paisas, las cuales están hechas de maíz blanco. También les dicen arepas de tela por su fino grosor, el cual logra que cuando se asan en la parrilla, el horno o la sartén, queden crocantes y doradas. Se les suele untar mantequilla, espolvorear sal y acompañarse con algún queso blanco. En Antioquia, usan el quesito, uno fresco que se desmorona con generosidad sobre la masa redonda. El desayuno es la comida del día en la que la demanda por arepas es grande, pero mucha gente también las consume a mitad de la tarde o como una cena ligera. Sin embargo, en Antioquia y más que en cualquier otra región, la arepa es venerada y vital. Es el producto alimenticio más importante de la cocina antioqueña omnipresente en todos los caseríos, corregimientos, valles y montañas, y sirve como acompañamiento para cualquier comida, para recoger la salsa de los frijoles o para acompañar una sopa de plátano. Si bien la arepa puede ser una comida callejera que venden en esquinas en la ciudad o producto de un fogón de leña inventado al borde de la carretera, son las estufas domésticas las asiduas de esta sencilla y deliciosa receta. Los cronistas españoles ya daban cuenta de esta preparación reconfortante que conecta inmediatamente con la tierra, la familia, la madre, la cocina de la crianza y los recuerdos. Esa redonda masa, en apariencia insípida, asada sobre las brasas o un fogón de leña, se convierte en un perfecto manjar. Algunos tipos de arepasArepa de chocolo o choclo Está hecha con maíz dulce tierno, leche y un poco de azúcar que le confiere un sabor dulce y un color amarillo marcado. Se suele rellenar o cubrir con queso blanco que derrite. Populares en toda la región antioqueña.Arepa de huevo Se elabora con masa de maíz frita y se les vierte un huevo. Son típicas de la región del Caribe colombiano cuyo origen remonta a Luruaco, Atlántico, donde casi toda la población vive de las arepas.  Arepa santandereana Están hechas con maíz amarillo pelado cocinado con cenizas disueltas en agua. Algunas masas también se entreveran con trocitos de chicharrón. ¿Dónde comerlas?En Bogotá, son famosas las arepas de chócolo de Andrés Carne de Res; el restaurante Abasto ofrece variedades de arepas en sus desayunos. En Luruaco Atlántico, cada año se celebra el festival de la arepa de huevo. Arepas Doña Eliza en Medellín, tiene envíos a todo el país. Si estás en un supermercado, te recomendamos la marca Doña Paisa.
NEWSLETTER
Suscribirme al Newsletter
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD