Recetas con Fresas, Fáciles y Rápidas de Hacer

Por Kiwilimón - Mayo 2012
Color, aroma y sabor dulce y delicado, son los elementos que convierten a las fresas en una de las frutas más atractivas a los ojos y al paladar. Son ricas en vitaminas, especialmente C y minerales como el potasio tienen además un alto contenido en agua y fibra por lo que son un dulce capricho de lo más saludable y compatible con cualquier dieta. Se pueden comer espolvoreadas con un poco de azúcar, con nata, o bañadas en chocolate o leche condensada. Junto a estas formas habituales de tomarlas, otras sugerentes propuestas, con menos calorías, para que puedas variar y comer todas las que quieras. (te recomendamos hacer click en el título de la receta para ver más detalles) Tartas de Fresas Estas ricas tartas estan cubiertas de crema batida y fresas. Fresas Romanoff Deliciosas fresas con jugo de naranja y crema batida. Pannacotta de Fresas Postre tipico italiano que es una especie de gelatina de crema con fresas. Un delicioso postre ligero para la primavera o verano, facil y lucidor. Wafles con Coulis de Fresas Esta receta básica de wafles va servida con una salsita de fresas. La puedes sustituir por miel de maple y un poco de crema batida. Ensalada Verde con Fresas Una rica y fresca receta de lechuga verde con fresas y aderezo de fresas con vinagre balsámico. Crepas Rellenas de Fresas Deliciosas crepas rellenas de fresas.  

Cómo desinfectar fresas correctamente desinfectar fresa

 
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Los niños no desarrollan por arte de magia el gusto por todo tipo de alimentos, así como tampoco empiezan a adoptar costumbres saludables por sí mismos. Si quieres que tus hijos adquieran buenos hábitos alimenticios, tienes que guiarlo y acompañarlo. Sigue estos tips para que esta tarea sea más sencilla. Crea un ambiente agradable.Algo importante que debes tener en cuenta es que los niños relacionan todo. No puedes esperar que ellos vean la ingesta de alimentos como algo bueno si siempre les gritas o regañas a la hora de la comida. Trata de establecer un ambiente tranquilo para que tus hijos poco a poco relacionen su alimentación con un momento agradable.Pon el ejemplo.Como todo en la vida, una acción vale más que mil palabras. Enseña a tus hijos buenos hábitos alimenticios asumiéndolos tú también. Procura comer alimentos variados, sigue una rutina saludable y disfruta de todo lo que comes, de esta manera tus pequeños también querrán seguir tus pasos.Involucra a tus pequeños en la cocina.Conforme los niños van creciendo pueden ir asumiendo mayores responsabilidades en el hogar. Puedes aprovechar esto para pedirles que te ayuden en las labores de la cocina. Cuando permites que tu hijo elija sus alimentos o los prepare él mismo, estás desarrollando en él un mayor sentido de compromiso y responsabilidad hacia sus alimentos, sin necesidad de obligarlo o regañarlo.Toma en cuenta sus necesidades.Los niños son niños. Punto. No puedes pretender que tu pequeño coma las mismas cantidades ni los mismos alimentos que un adulto. Si bien es importante que lo ayudes a descubrir nuevos sabores, tampoco lo obligues a probar alimentos demasiado fuertes o muy condimentados. Recuerda que el paladar de tu pequeño es muy diferente al tuyo.Mantén una relación saludable con los alimentos. Esto incluye tanto tu alimentación como la de ellos. Si te la pasas quejándote de las calorías y siempre estás hablando de dietas, es muy probable que tus hijos crezcan creyendo que la comida es algo malo. Asimismo, el usar ciertos alimentos como castigo también hace que los niños desarrollen aversión hacia estos.¿Tienes algún otro tip para enseñar a los niños buenos hábitos alimenticios? Comparte tus ideas en los comentarios. Recetas ideales para niños:Gelatina de Yoghurt con FresaRollitos de crepas confetiMacarrones con carnePan francés fácil 
Cocinar puede ser una actividad divertida y hasta relajante. Sin embargo, cuando hay niños involucrados de por medio, esto se convierte en una faena estresante y desafiante. Aprovecha los días libres para involucrar poco a poco a tus pequeños en las labores culinarias. Aquí te compartimos 10 tips que debes seguir cuando cocines con niñosHaz que sea simpleReserva tus recetas especiales, con miles de ingredientes y procesos laboriosos para una ocasión en la que tengas mucho tiempo y no haya que supervisar a nadie más en la cocina.Asigna tareas específicasLos niños, por su curiosidad e inquietud, siempre quieren participar. Déjalos que te ayuden haciendo cosas muy sencillas, como partir la lechuga (con sus manitas, obviamente) o mezclar algo.Organízate antes de empezarNo es lo mismo cuando una sola persona cocina a cuando hay varias manos, sobre todo cuando son de niños. Revisa con anticipación la receta y coloca los  ingredientes en el orden en el que vayan a usarlos.Que sea divertidoA veces el caos surge no tanto por los niños sino por la falta de espacio. Si te es posible, asigna diferentes áreas en tu cocina para que no haya problema y no  se estorben los unos a los otros. Pídele su opiniónEl objetivo de involucrar a los niños es que disfruten cocinar y desarrollen un interés por esto. Si ellos sienten que son parte importante y que pueden tomar  decisiones, será más sencillo que más adelante quieran cocinar solos.Crea tradiciones en torno a la cocinaConvierte cada experiencia en la cocina en un momento muy especial para tus hijos. Tal vez puedes contarles un cuento mientras van preparando la comida o hacer algún juego usando las letras de los ingredientes. Añade poco a poco  de ingredientes nuevosEste tip es buenísimo para los  picky eaters. Si tu hijo es remilgoso y no prueba cualquier cosa, comienza a presentarle nuevos alimentos a través de las recetas. Hazlo poco a poco y de manera sutil para que tu niño no los rechace.No trates de controlar todoOlvídate de mantener tu cocina impoluta y de preparar un platillo perfecto. Cuando cocinas con tus hijos lo más importante es que ellos disfruten la experiencia y comiencen a sentir interés por la cocina.Deja que experimenten con la comidaAdemás de aprender a cocinar, el manipular los alimentos les da la oportunidad a los niños de experimentar con todos sus sentidos. No te enojes si ves que se llevan los deditos a la boca, solo enséñales la importancia de la limpieza en la cocina. Aprovecha para reforzar sus conocimientosCocinar también es una manera de estudiar. Pídeles que te ayuden a leer la receta, que cuenten los ingredientes, que revisen los pasos. Así reforzarás sus habilidades de lectura, comprensión y numéricas.¿Tienes algún otro tip para cocinar con niños? Compártelo en los comentarios.Anímate a preparar estas recetas con tus pequeños:Ensalada cremosa de atúnPay de fresa fácilRica Sandia LocaCarlota de Guayaba
La moringa es un árbol originario de la India, pero gracias a sus múltiples propiedades se ha dado a conocer en todo el mundo. La principal característica de este árbol es que prácticamente todas sus partes pueden consumirse, en especial las hojas y las vainas. Aunque existen muchas presentaciones, las maneras más comunes de encontrar la moringa en el mercado son en polvo, cápsulas o directamente las hojas.Si aún no has probado el “árbol milagro”, estos usos te animarán a incorporar la moringa en tu dieta diaria.Es un potente atioxidanteSe ha descubierto que los altos niveles de radicales libres en el cuerpo provocan estrés oxidativo, el cual está asociado con enfermedades del corazón y diabetes tipo 2. De acuerdo con un estudio publicado en Science Direct, la moringa contiene varios componentes que ayudan a combatir la oxidación, como vitamina C, betacaroteno, quercetina y ácido clorogénico. Y lo mejor es que no necesitas mucho para notar los cambios. Según una investigación en el Journal of Food Science and Technology, es suficiente con tomar 7 gramos de moringa (aproximadamente una cucharada y media) todos los días durante tres meses para aumentar los niveles de antioxidantes en la sangre.Protege la Salud del CrebroLa moringa tiene la fabulosa propiedad de cuidar la salud cerebral debido a que es un alimento rico en antioxidantes y potenciador de las actividades neurológicas. Su alto contenido en vitamina E y C protege contra la oxidación que puede dañar el funcionamiento cerebral. De igual manera, ayuda a conservar la memoria y a mantener la salud mental. Se ha descubierto que incluso la moringa puede ser un tratamiento efectivo en los casos de Alzheimer. De acuerdo con un estudio publicado en el Journal Neurosciences in Rural Practice,el consumo de moringa ayuda a potenciar la memoria y a reducir los síntomas de esta enfermedad.Ayuda a reducir los niveles de colesterol y azúcar en la sangreSe ha descubierto que la moringa, al igual que otras plantas, ayuda a reducir el colesterol malo. Los resultados de una investigación publicada hace algunos años ya señalaban las propiedades terapéuticas de la moringa en la prevención de enfermedades cardiovasculares. Asimismo, algunos estudios han relacionado el consumo de moringa con la disminución de los niveles de azúcar en la sangre.Una pequeña investigación realizada con seis personas que padecen diabetes demostró que el añadir 50 gramos de hojas de moringa a la comida reduce el aumento de azúcar en la sangre en un 21%. Estos son algunos otros usos de la moringaIngerida: Podría aumentar la producción de leche Podría reducir los síntomas de asmaControla malestares del sistema digestivo, como gastritis, diarrea o úlceras.Aplicada sobre la piel:Combate las infecciones en la pielAyuda a curar mordidas de víboraTrata los síntomas de la gingivitisRecuerda consultar con tu doctor antes de hacer cambios en tu dieta.
¿No importa qué prepares, siempre terminas tirando la comida que tus hijos no se acaban? Deja de sufrir por el desperdicio de alimentos. Con estos tips no volverás a batallar a la hora de la comida por estas cosas.No exageres en las cantidadesDependiendo de la edad, tamaño y nivel de actividad física, los niños pequeños requieren aproximadamente entre mil y 1400 calorías al día. Si le sirves a tu hijo de 4 años lo mismo que a ti, es obvio que el niño no se va a acabar la comida.Almacena por porcionesSi preparas la comida con anticipación, te recomendamos congelarla en porciones individuales. De esta manera, solo tendrás que descongelar y calentar la cantidad que tu pequeño vaya a comer en realidad.Aprovecha la comida del día anteriorOrganiza tu menú para que puedas aprovechar lo que te sobre de un día para preparar la comida de otro. Por ejemplo, si un día haces picadillo de pollo casero  después puedes preparar calabacitas rellenas de picadillo o con lo que te haya quedado del día anterior. Prepara porciones pequeñasEs muy importante que consideres que el apetito y el antojo de los niños pueden cambiar de un momento a otro. Si te piden molletes,prepara solo uno y espera hasta que lo acaben para ver si querrán otro más. Nunca te adelantes porque podrías terminar desperdiciando comida. Reserva la salsa sólo para su platilloA algunos niños les encanta bañar el arroz en salsa de tomate y los hot cakes en jarabe. Para evitar que se arruine toda la cacerola de comida, lo mejor es que solo pongas un poquito de la salsa preferida de tu pequeño en su plato. Así, el resto de la comida se mantendrá intacto. Sirve de manera divertidaEl problema con muchos niños es que se dejan llevar por la vista y muchas veces rechazan un platillo solo por su aspecto. Enamora a tus pequeños decorando su comida de manera atractiva. No te preocupes, no tienes que hacer mucho. A veces con que agregues un conejo de chocolate es suficienteEnséñale a comer lo que hayRecuerda esto siempre: si cedes una vez, ya perdiste. Educa a tus hijos para que aprendan que se debe comer lo que hay en casa. Si preparas enmoladas de chorizo de soyas, eso es lo que va a comeer.No les des la opción de elegir otra cosa, si no siempre estarás tirando lo que ellos no quieren.Visita nuestra sección de comida para niños y descubre deliciosas recetas que les encantarán a tus niños.
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