Recomendaciones para comer entre comidas
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Recomendaciones para comer entre comidas

Por Kiwilimón - Septiembre 2011
  Una de las peores cosas que podemos hacer cuando estamos cuidando de nuestro peso es "comer entre comidas". Los alimentos que elegimos para comer en momentos que no son los adecuados son generalmente alimentos con un alto aporte calórico y muy bajo contenido nutricional. Una buena recomendación para disminuir el hambre entre horas es comer vegetales. Éstos brindan un aporte calórico mínimo, y ofrecen un importante valor nutricional. Comer zanahorias, apio, puerro, calabaza, remolacha, es una excelente opción. Las hortalizas tienen un alto contenido en carbohidratos complejos que generan glucosa, esto nos asegura la energía para todo el día. Las frutas son otra opción muy buena, nos dan vitaminas y a su vez estamos ingiriendo líquidos. Por otra parte son como una golosina natural, debido a su alto contenido en fructuosa que evita las bajadas de azúcar. También podemos consumir cereales integrales, que aportan fibras, proteínas y carbohidratos. Además de ser buenos para evitar el tránsito intestinal lento, eliminar residuos y toxinas. Así que ya no tienes excusas para decir que no sabes qué comer cuando te "ataca el hambre", recuerda que los vegetales y las frutas pueden comerse en cualquier momento y lugar. Como siempre, la clave está en las cantidades. Recetas de cocina nutritivas:Taquitos de lechuga con jicama y polloEnsalada de jitomate y queso panelaTomates rellenos de couscousMousse de fresa
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La gastronomía argentina es una verdadera delicia y sin duda alguna, los postres que encontramos dentro del país sudamericano, son unos de los más sabrosos de todo el continente. ¿Estás listo para conocer los 5 más irresistibles postres de Argentina? Alfajores Los alfajores son quizás el postre argentino más conocido en todo el mundo y es que ese sándwich de galletas relleno de dulce de leche, chocolate o hasta mermelada de frutas, son un pedacito de cielo. Aunque los alfajores pueden prepararse como un sinfín de combinaciones, el tradicional se prepara a base de maizena y mantequilla para las galletas, se rellena de dulce de leche y sus orillas se bañan con coco. Dulce de leche Como mencionamos anteriormente, el dulce de leche es parte importante de los alfajores y de muchos otros postres argentinos. Se trata de un dulce untable, muy parecido a la cajeta mexicana, hecho con leche, azúcar, esencia de vainilla y bicarbonato. Vigilante argentino Si te gustan las gelatinas de mosaico, el postre vigilante seguramente te cautivará pues se trata de cuadritos de dulce de membrillo combinados con pedacitos de queso, un clásico de la gastronomía argentina. Mazamorra argentina La mazamorra es un postre de origen indígena que también se encuentra en Colombia, Paraguay y Perú. La mazamorra nos recuerda al atole mexicano, ya que se prepara a base de maíz blanco, acompañado de agua, canela, azúcar y vainilla. ¿Te suena familiar? Pastafrola La tarta tradicional argentina, mejor conocida como pastafrola, es una explosión de sabores, ideal para acompañar con un rico cafecito o mate. La pastafrola prepara con una masa cubierta de dulce de membrillo, dulce de leche y hasta guayaba. ¿Ya probaste alguno de estos postres de Argentina?
Un toque de vino siempre le da un gran giro a los platillos y es una gran forma de hacer especial una comida o una cena, porque además se puede integrar en bebidas, postres o platos fuertes. Pero quizá la duda sobre qué vino usar para cocinar llega cada que quieres preparar un menú diferente.Para ayudarte a resolver esta duda, te contaremos un poco sobre los usos del vino en la cocina y lo mejor de todo, te damos las mejores recetas para poner manos a la obra. El vino tiene tres usos principales en la cocina: como ingrediente para marinar, como líquido de cocción y como aromatizante en un plato terminado.Su principal función al momento de añadirlo en un platillo es intensificar, realzar y acentuar el sabor y el aroma de la comida, es decir, no buscamos un vino para enmascarar el sabor de lo que cocinamos, sino para fortalecerlo. Quizá por eso vinos California son una gran opción para preparar, por ejemplo, un pulpo a las brasas con vino tinto.Como principio general que aplica igual con cualquier condimento que se usa para cocinar, hay que tener cuidado con la cantidad de vino que se usa, pues añadir muy poco no nos dará resultado, pero demasiado será abrumador. Una pequeña cantidad de vino realzará el sabor del plato.Por otra parte, si te preocupa que tu comida sepa demasiado a alcohol, el alcohol del vino se evapora mientras se cocina la comida y solo queda el sabor, y si lo hierves, se concentra el sabor, incluida su acidez y su dulzor. Es así como se usa para hacer Pulpo Braseado en Vino, un platillo que queda delicioso gracias a que combina Vino Tinto y Vino Blanco California. Finalmente, la última recomendación para obtener mejores resultados al usar vino para cocinar es que jamás lo agregues a un plato justo antes de servir. El vino debe hervir a fuego lento con la comida o la salsa para realzar el sabor del plato; a medida que el vino se cuece y se reduce, se convierte en un extracto que aromatiza. Además, necesitará tiempo para soltar su sabor en tu platillo, así que espere unos 10 minutos o más, pruébalo y entonces decide si necesitas agregar más vino.Si quieres preparar un pulpo braseado en vino, una pasta al vino tinto con champiñones, chorizo y tocino, o unas carnitas con vino, la opción sencilla y que le dejará un gran sabor a estas comidas sin duda es Vinos California, porque no sólo podrás incluir vino tinto, sino también blanco y rosado, con sus recetas deliciosas y su paso a paso de la mano de la gran chef mexicana Zahie Tellez.
He estado en Nayarit dos veces. Antes de ir, el ansia pasaba por presenciar parajes de película, atardeceres aflojadores de lágrimas, el color luminiscente del mar. Ya ahí, con el sombrero de exploradora puesto, mi foco cambiaba: cada vez que un plato con masa, con mariscos, con adobo, era puesto sobre mi mesa, signos de admiración y de interrogación emanaban de ellos como el humo. Esta semana, en el viaje de votantes de la guía México Gastronómico de Culinaria Mexicana, reviví la sensación. Entre sobremesas tuve la oportunidad de platicar con la chef de El Delfín, Betty Vázquez, para que me ayudara a ponerle adjetivos y comas a las interrogantes que la comida de su estado genera en mí. A primera vista, Nayarit comparte platillos con Jalisco, pues ambos fueron parte de la misma región –el Séptimo Cantón de Jalisco– hasta que en 1917 el estado se independizó. Pero su historia comienza mucho atrás: hay vestigios de caza, pesca y agricultura de 5000 a. de C. en esa inmensa fuente de ecosistemas y microclimas. Su oferta de productos fue poblándose por la Conquista, por el comercio con Oriente. La Nao de China –el Galeón de Manila– tocaba base en el puerto de San Blas trayendo especias, frutas, arroz, seda y madera desde la lejana Filipinas. Directa o indirectamente Nayarit tuvo influencia de todos los puntos del planeta: “Trajeron ingredientes, técnicas culinarias, tradiciones y formas de comer”, según me cuenta Betty. “La cocina nayarita entonces es una fusión, pero una fusión con identidad”.Imposible dejar en vista la costa que bordea el estado por el lado oeste, con ese Pacífico efectivamente aflojador de lágrimas. Pero él no es la única fuente de riqueza natural –ni de lágrimas de felicidad–. Según lo que me cuenta Betty, Nayarit tiene cuarenta y cuatro ecosistemas de los que se cosecha coco, maíz, trigo, frijol, arroz y tabaco de excelente calidad; el plátano y la caña del azúcar se dan con gracia y facilidad por su clima mayormente cálido. Hay una gran cantidad de quelites, leche de muy buena calidad y quesos que se producen con ella. Pero, un buen producto no es nada sin una buena preparación. La cosa se hace compleja –rica, pues– cuando a la olla cultural se suman cuatro tradiciones endémicas: la cora, la huichol, la tepehuana y la mexicanera, que han creado formas únicas de consumir el producto regional. “Tenemos veinte municipios, o sea que hay veinte formas diferente de cocinar. Son veinte municipios que generan una riqueza extraordinaria”, asegura Betty. El reto que lleva por delante esta gran embajadora de la culinaria mexicana es el de generar un acervo de recetas locales con la ayuda de las universidades.A nivel general, la cocina de humo tiene un lugar especial en la culinaria: es con esta técnica y la madera del mangle que el pescado zarandeado adquiere sabores que nos hacen querer roer los huesos del pargo. También está la cocina cruda que se da el lujo de la desnudez para exhibir su frescura. “La cocina cruda viene de Oriente, de este mestizaje con Occidente. Fue de allá que llegaron los limones, así que se puede decir que el ceviche no es peruano ni mexicano, sino una fusión de técnica asiática con productos locales”. Hablando de los platos regionales, según Betty Vázquez, de San Blas no hay que perderse el pescado ahumado, el pescado tatemado, las empanadas de camarón, las chimichangas de ostión, el pozole de camarón y el pozole de pescado. Hay que probar la nieve de garrafa de Ixtlán del Río; de Jala, sus maíces endémicos, las tostadas raspadas y de postre, los roscones. De Santiago está el paté de camarón y de la Isla de Mexcaltitán, el pescado zarandeado a la leña. Hacia el norte, el guiso es el puerquito echado de Acaponeta; el agua, de cebada.En la zona sur está la exquisita sopa de boda, preparada con una base de tortillas de maíz, pan frito y pan tostado que se acomoda alternadamente sobre un refractario. Lleva pollo, plátano, huevo cocido, almendras, garbanzos. De Tepic, la marisquiza y los cocteles cura-crudas. De ahí también es el ante, un postre de la época virreinal que no es como colimote. Este va cubierto con pasas, ajonjolí y canela en polvo y generalmente se sirve en un cuenquito de barro decorado con papel de china picado.Las bebidas no son pocas. Como en Jalisco y en Colima, se produce y consume el tejuino, que refresca y el tesguino, que traiciona. La última novedad es que el estado ingresa a la lista de productores de vino con nueve variedades de uvas. “La misma empresa que está haciendo este gran esfuerzo vinícola ya está trabajando con un chamán huichol y cora para rescatar una bebida ancestral de maguey llamada tuchi”. El café es una de las maravillas del clima y de la cercanía con el Trópico de Cáncer. “Tenemos un café maravilloso desde Compostela hasta el municipio de San Blas, pasando por el municipio de Tepic, con unos estándares de calidad importantísimos”. De hecho, según lo que me confirma Betty, de esta zona se exportaba un café que ni Obama, o más bien, incluso que Obama. De aquí era originario el café de la Casa Blanca durante su reinado.Cuando la confianza y el bolsillo nos permita viajar, Nayarit es un destino para desmenuzarse y comerse doblado en una tortilla, crudo o asado a la leña. Hay que probar los restaurantes de lujo de la zona de Punta Mita o de la Rivera Nayarit; detenerse en Bucerías o Tepic para probar platillos típicos; pueblear, como antes de la nueva normalidad, para probar los mangos chilosos de la esquina, los antojitos elaborados con ese maíz que sabe a la mineralidad de la tierra. “Hay que venir a ver los lujos de la Riviera Nayarit, y cuando digo lujos no hablo de hotelería de cinco o más estrellas. Hablo de lujo de la gente que es cálida, y de los lujos de la naturaleza, de los lujos de la gastronomía, de las costumbres y de las tradiciones”. Lujo es descubrir que el mundo sigue siendo bueno, con o sin nosotros. Mejor con nosotros.
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