Top 4: Las dietas más usadas
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Top 4: Las dietas más usadas

Por Kiwilimón - Marzo 2014
Probablemente hayas escuchado de o hasta intentado hacer alguna de estas dietas, son las más socorridas sobre el planeta y aquí van su explicación real así como sus pros y contras.

Hay más dietas de las que se pueden contar, pero hay algunas pocas que, ya sea por lo severo del tratamiento o por su efectividad, se han ganado un lugar entre las más famosas. Algunas de estas también son las favoritas de actrices famosas que las han llevado al extremo. Aquí te explicamos de qué se tratan y por qué es bueno o malo tratar de utilizarlas para bajar de peso y mantenerse en forma.

Dieta de Atkins

Esta dieta se trata de mantener los niveles de insulina altos dentro del cuerpo. Cuando esto sucede nuestro cuerpo acumula una gran parte de la energía que nos dan los alimentos y por consecuencia no se tiene que comer tanto para sentirse satisfecho o con energía para funcionar. Dentro de esta dieta el sector alimenticio más importante es la proteína, pues se consume en grandes cantidades. El peligro es que cualquier tropiezo durante la dieta puede causar una baja rápida de insulina y descompensar el cuerpo.

Recetas Dieta Atkins

 

 Carne Asada Argentina

La zona

Esta es una de las más recurridas por famosos y celebridades, se trata de un balance muy específico. Lo que se debe hacer es, en cada comida, consumir 40% carbohidratos, 30% proteínas y 30% grasas. Por eso se promueve la ingesta de carbohidratos saludables y grasas beneficiosas para el cuerpo como el aguacate, las nueces y aceite de oliva. Lo bueno de esta dieta es que si te mantiene con un consumo balanceado de alimentos y no requiere que dejes ningún grupo o que te descompenses de alguna forma.

Recetas con Aguacate

 

 Papitas Rellenas de Tomate y Aguacate

Dieta vegetariana

Esta se ha puesto de moda mucho últimamente y aunque hay varias variantes, la más usada es aquella donde no puedes consumir productos de origen animal salvo miel, huevos y leche. Se ha comprobado en los últimos años que las personas vegetarianas sufren de menos enfermedades y tienen un mejor control de su peso que quienes comen regularmente. Eso sí, hay que saber llevar muy bien el reemplazo de proteínas y grasas necesarias que uno deja cuando se aparta de la carne.

Recetas Vegetarianas

 

 Delicioso Ratatouille

Dieta macrobiótica

Esta es la dieta predilecta de Madona y se basa en sólo comer alimentos orgánicos que no atenten contra tu cuerpo y tu salud. Está basada en consumo de cereales integrales al 50%, vegetales y hortalizas al 25% y legumbres al 15% de la ingesta diaria. Las proteínas animales incluyen solamente pescado blanco dos veces por semana y se permite pollo ocasionalmente. El huevo se puede consumir  1 vez cada diez días  y  diariamente frutas secas o cocidas y eventualmente fruta fresca. Hay que empalmar esta dieta con un nutriólogo experto para no sufrir de desnutrición.

Súper Secretos de Cuidado

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En años recientes, las enfermedades ligadas a la obesidad se han convertido en las más comunes entre la población mexicana: diabetes e hipertensión. Esto se debe a un estilo de vida sedentario y a una mala dieta, pues es usual que la gente consuma comida chatarra, ya que es fácil y rápida de consumir. En kiwilimón nos preocupamos por tu salud, por eso te compartimos los descubrimientos médicos más recientes, pues te ayudarán a mejorar tu salud de manera sencilla. En esta ocasión, te contamos sobre un estudio muy reciente, el cual señala que añadir bastantes especias y hierbas de olor te ayudará a bajar la presión arterial, ¡una gran noticia para las personas con hipertensión!Las especias y hierbas de olor combaten la hipertensiónDe acuerdo con la Universidad Estatal de Pensilvana, expertos de la institución llevaron a cabo un estudio, el cual reveló que “sazonar la comida con 6.5 gramos, o alrededor de 1.3 cucharaditas, de hierbas de olor y especias al día se relaciona con una presión arterial más baja después de cuatro semanas”. También puedes leer: 5 increíbles razones para comer espárragosEn un boletín de prensa publicado por la prestigiosa universidad, la científica Penny Kris-Etherton señaló que añadir “añadir hierbas y especias a tu comida es una gran manera de añadir sabor sin añadir más sodio, azúcar y grasas saturadas”, la experta también indicó que “si vas un paso más allá y añades estos sazonadores a alimentos que son muy buenos para ti, como frutas y verduras, es probable que obtengas aún más beneficios para la salud”. Este descubrimiento es muy importante, ya que la hipertensión, la diabetes y la obesidad son enfermedades que prevalecen en la población mexicana, pues podría convertirse en una de las mejores maneras de cocinar, ya que les enseñará a las familias que agregar una cantidad excesiva de sal a sus platillos no es necesario. Durante este novedoso estudio, los científicos contaron con la participación de 71 voluntarios, quienes presentaban riesgo de padecer enfermedades del corazón. Los participantes consumieron alimentos sazonados con especias y hierbas de olor durante cuatro semanas y al final de experimento, las muestras de sangre mostraron que aquellos que consumieron mayores cantidades de estos sazonadores naturales reportaron una presión arterial sistólica más baja que los que ingirieron una cantidad menor de especias. Aunque los expertos no mencionaron todos las especias y hierbas de olor utilizadas en el estudio, sí revelaron algunas:AlbahacaTomilloCanelaCúrcumaEs importante aclarar que los expertos no le pidieron reducir el consumo de sodio o aumentar la ingesta de frutas y verduras a los participantes, solo les pidieron usar la mezcla de especias. Por lo tanto, si además de sazonar tus comidas con ingredientes naturales, también reduces el sodio y agregas más fibra, los beneficios podrían ser aún mayores. También puedes leer: 8 deliciosas recetas para hipertensos¿Qué es la hipertensión?Según el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), la hipertensión es una enfermedad que consiste en “una medición de la fuerza ejercida contra las paredes de las arterias a medida que el corazón bombea sangre a su cuerpo”, es decir, cuando se presenta una presión arterial alta. Los expertos señalan que la hipertensión puede desencadenar enfermedades del corazón, infartos, insuficiencia renal y padecimientos oculares. Recuerda que tu presión debe ser 120/80, pero si alguno de los dos números es más alto, deberás acudir con un profesional de la salud. También puedes leer: Consejos de cocina para hipertensos¿Cuáles son los síntomas de la hipertensión alta?Las personas que presentan una presión arterial elevada suelen registrar los siguientes síntomas:Dolor de cabezaTobillos hinchadosVisión borrosaMareoZumbido en los oídosDolor en el pecho
Contrario a lo que Mafalda pensaría, no hay corazón que permanezca frío con un buen tazón de caldo caliente. Mientras que el cuerpo se alimenta con el líquido traslúcido y perfumado lleno de nutrientes, el alma se reconforta. Tal vez por eso haya un libro que se llama Caldo de pollo para el alma y que, a decir verdad, no he leído. Lo que sí he hecho es comer caldos de pollo y sentirme bien después de hacerlo. Los he comido enferma de la panza, del corazón; con un nudo en la garganta o con tos; antes y después de las fiestas; en tardes frías y al calor de la casa de mi abuela. Quizás, en el séptimo día, Dios nos dio los caldos para reposar con ellos, pero sin duda los humanos fuimos quienes perfeccionamos esta receta milenaria. Hay infinidad de formas de hacerlo. Están los que se preparan con huesos de res o tuétano para darle sabor. A mí me gusta prepararlo sencillo, con muslos, pechugas y piernas, pero en cocción lenta. A la olla aviento un trozo de cebolla, unos ajos, tres trozos de apio, poro, una zanahoria. Nunca olvido el bouquet garni que te enseñan a hacer en la escuela de cocina –laurel, salvia, mejorana, orégano y romero, amarrados con hilo blanco para que el pollo no se ponga azul, como en Bridget Jones–. El pollo va adentro con piel, con todo, porque otorga textura y profundidad. Luego a quitar la espuma con una espumadera. Cuando no hay padecimientos nada mejor que los caldos de pollo que pican, los que tienen arroz y garbanzos. Al ruedo hay que llegar con tortillas calientes, más calientes que el caldo mismo. A algunos hay que ponerles x gotas de limón por y gotas de salsa, que van en proporción al amor que se le imprimió al cocinarlo (menos sabor, más gotas). Se experimenta gratitud cuando en el caldo hay un chile chipotle al fondo: provoca a partirlo con la cuchara, aunque los labios se pongan floreados. ¿Lo malo? Cuando en el caldo hay pellejos flotantes. ¿Lo bueno? Cuando el brebaje es prístino, casi cristalino, sin burbujas de grasa, pero con aromas que acarician. El romance del caldo va más allá de la vista. Es, además, sus múltiples beneficios. Según lo que me cuenta Gina Rangel, nutrióloga de Te Cuida, el caldo de pollo posee carbohidratos saludables, grasas buenas y proteínas, por lo que es un plato completo y con todos los nutrientes de una comida integral. Tiene aminoácidos con propiedades antiinflamatorias y que ayudan a prevenir el insomnio. Gracias a su gran cantidad de electrolitos, un tazón de sopa rehidrata inmediatamente. ¡Adiós cerveza del día siguiente! Para que el caldo sea súper nutritivo, Gina recomienda que contenga la mayor cantidad de vegetales posibles, que se prepare con ajo, cebolla, sal de mar y con pollo de libre pastoreo o de alimentación orgánica. “De esta manera estamos garantizando que vamos a tener vitaminas, minerales y los tres macronutrientes incluidos en el caldo”. Lo ideal es que se someta a una cocción lenta de ocho horas, pero eso sí: hay que agregar los vegetales que acompañarán la sopa solo media hora antes de la culminación para no sobre cocinarlos. A Yamilette González, coordinadora de chefs de kiwilimón, le gusta agregar huacal, hígado, molleja, alitas y la carne con más sustancia. Adicionalmente, recomienda no lavar el pollo y cocinarlo a fuego medio bajo, de 2 a 3 horas. Si el fuego es alto, las impurezas se rompen y el caldo se contamina. “Las hierbas de olor varían mucho. Hay personas que prefieren el cilantro. Mi abuelita, por ejemplo, le agregaba hierbabuena: le daba un toque súper fresco y rico. Así, si estabas malito de la panza, te caía mejor”, me relató.  Hay que incluir los huesos en la preparación pues en ellos está la magia: su gelatina es efectiva para el crecimiento del pelo y las uñas, así como para la reducción del dolor en las articulaciones.El caldo es un apacho a todas luces. Gina piensa que “a través de un plato de caldo calientito lleno de nutrientes, le das a las personas un momento de paz, de estar en el aquí y en el ahora, reconfortar en cuerpo y alma, es por eso que, cuando una persona enferma lo primero que pensamos es regalarles un caldo de pollo para que se sientan mejor”. En salud o enfermedad, hay que tomarse el tiempo de disfrutar cuando una casa huele a caldo de pollo, cuando la tapa de la olla tintineante devela que algo rico espera en el tiempo. Su vapor y su sabor tienen el súperpoder de cambiar el sustantivo “casa” por el de “hogar”. ¿Lo preparamos?
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