Top 7: consejos para bajar más kilos corriendo
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Top 7: consejos para bajar más kilos corriendo

Por Kiwilimón - October 2015
Correr es un gran ejercicio cardiovascular para perder peso, pero muchas veces lo hacemos mal. Hay maneras y trucos con los que puedes correr exactamente la misma distancia que corres ahora, pero obteniendo mayores beneficios por tu esfuerzo. Todo se reduce a pequeños detalles que se deben a la forma en la que trabaja nuestro cuerpo. Para que veas resultados rápidos y reales sigue estos 7 tips para bajar más kilos corriendo. También te dejamos algunas recetas con los ingredientes preferidos de los corredores. Intervalos Está demostrado que quemamos mucha más grasa cuando corremos en intervalos. Es decir, cuando corremos, por ejemplo, diez minutos, caminas cinco, trotamos ocho, volemos a correr 10 y a caminar 5. Este ritmo acelera el metabolismo a diferencia de estancarlo con una rutina de velocidad y movimientos monótonos. Receta recomendada: Sándwich de galleta integral y almendra Cambia de rutas Otro consejo para obtener un mejor resultado corriendo es cambiar tus rutas constantemente. Nuestro cuerpo es muy ágil para acostumbrarse a ciertos patrones, y no debemos permitir que esto pase pues empieza a quemar menos calorías. Escoge rutas diversas, algunas con inclinaciones o bajados, otras planas y algunas con curvas, tu cuerpo responderá quemando más grasa por el esfuerzo de irse adaptando. Receta recomendada: Huevos poché Estira tu zancada Cuando nos cansamos vamos reduciendo lo largo de nuestra zancada al correr, pero hay que trata que mantener el ritmo inicial. De esta manera forzamos a nuestro cuerpo a calentarse más, además de que recorremos más distancia en el mismo tiempo que antes. Sólo es cuestión de acostumbrarse, verás que después de unas semanas incluso sentirás extraño si das pasos más cortos. Receta recomendada: Raspado de naranja Respira correctamente Es muy simple, siempre respira por la nariz y exhala por la boca. Esta forma de respirar permite que la mayor cantidad de oxígeno entre a tu organismo y alcance los músculos. Subsecuentemente tendrás más fuerza y frescura para seguir con un ritmo constante y perder más calorías. Si corres y de repente te dan dolores de costado lo más seguro es que no estés respirando de la manera correcta. Receta recomendada: Sopa de frijol negro Proteína y carbohidratos Muchos piensan que hay que comer súper ligero antes de correr para perder más peso, pero esto no es correcto. Para correr bien y perder más calorías debes tener la energía necesaria que  tu metabolismo necesita. Te recomendamos carnes magras como la del pavo, y si vas a correr una distancia larga como un medio maratón sin duda come carbohidratos como pasta para mantenerte motivada y alerta. Receta recomendada: Papitas de camote  
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Es posible que tengas muchos productos en casa que se pueden usar para la limpieza y no te habías dado cuenta. Sí, existen varias opciones seguras para limpiar con ingredientes caseros orgánicos, naturales, no tóxicos, de usos múltiples y, lo mejor de todo, probablemente sean más económicos que los limpiadores comprados en la tienda. Por ejemplo, el bicarbonato de sodio es un gran aliado para limpiar la cocina y con él puedes quitar manches de tópers o desengrasar el horno. El vinagre, por su parte, también tiene varios usos y puedes aplicarlo en verduras, para limpiarlas o en las esponjas, para esterilizarlas.Pero quizá el ingrediente que no esperabas que funcionara para limpiar y pulir muebles en casa está en tus ensaladas, como aderezo. Se trata del aceite de oliva, que no sólo es una solución más suave en comparación con los pulidores de madera a base de petróleo, sino que también es ecológico y mucho más económico de usar.El uso de aceite de oliva nutre la madera y resalta su brillo natural, y se puede utilizar para tratar varios tipos de superficies de madera. Desde sillas y mesas hasta cajas de almacenamiento de madera, puedes usar aceite de oliva y dejar que actúe como barniz.Aunque el aceite de oliva no tiene el mismo grosor que el recubrimiento de barniz, puede proteger la madera de abolladuras y rayones leves. Para hacer tu limpiador casero para muebles con 2 ingredientes, mezcla 2 tazas de aceite de oliva con 1 taza de jugo de limón o de vinagre. Después simplemente aplica la mezcla en los muebles con un paño suave. Para suavizar los rayones en la madera de color claro, frótalos con una solución de partes iguales de aceite de oliva y jugo de limón, y listo.¿Conocías este uso del aceite de oliva y del vinagre?
Uno de los grandes atractivos de la famosa dieta keto es que no tienes que limitar tu consumo de grasas, pero hay de grasas a grasas y buscar las buenas y las más adecuadas para esta dieta será lo óptimo para llevarla a cabo con éxito. Sí, aunque parece fácil sólo comer queso, mantequilla o poder usar cualquier aceite, es un poco más complejo que eso, porque lo ideal es elegir las grasas buenas que le servirán más a tu cuerpo. Por ejemplo, las grasas saturadas (como la mantequilla y el aceite de coco) están bien con moderación, pero también pueden elevar tus niveles de colesterol LDL (también conocido como el colesterol malo), además de los buenos niveles de colesterol HDL. Por su parte, las grasas trans (las que se encuentran en cosas fritas) nunca son una buena idea; en realidad, elevan los niveles de colesterol LDL (el tipo malo), al mismo tiempo que reducen los del colesterol HDL. Es por eso que lo mejor es aferrarte con todo a las grasas buenas, también conocidas como poli o insaturadas (mezclando grasas saturadas ocasionalmente), para mantener los  niveles de colesterol bajo control y aun así perder peso siguiendo la dieta keto.  A continuación, te mencionamos algunas de las mejores fuentes de grasas para consumir en la dieta cetogénica. Aceite de aguacate El aceite de aguacate (o incluso los aguacates en general) está repleto de ácidos grasos saludables para el corazón. El aceite de aguacate también tiene un alto punto de humo, lo que lo convierte en una excelente opción para cocinar y freír a fuego alto. Aceite de coco En los últimos años, el aceite de coco se ha vuelto muy popular para todo, desde para cocinar hasta para problemas de la piel. En la cocina, el aceite de coco proporciona una dosis sólida de ácido láurico, un nutriente que estimula el sistema inmunológico y es un excelente sustituto de la mantequilla, pero sigue siendo una grasa saturada, así que trata de no comerla en absolutamente todo. Aceite de oliva Es muy probable que el aceite de oliva o aceite de oliva virgen extra haya estado en tu despensa incluso antes de la dieta keto, porque es fácil de usar para cocinar o saltear, pero también como aderezo para ensaladas o sobre verduras recién asadas. Otro beneficio de esto es que combinar el aceite de oliva con verduras ayuda al cuerpo a absorber más fácilmente ciertas vitaminas, como A, D, E y K. Aceite de canola El aceite de canola es un alimento básico de la cocina y hay una buena razón para tenerlo a la mano si sigues la dieta cetogénica: su ligero sabor no sólo lo convierte en una gran opción para freír o saltear, sino que también contiene una dosis moderada de omega-3, por lo que es beneficioso para todos. Mantequilla Con esta opción que hace de la dieta keto más atractiva sólo tienes que asegurarte de elegir una mantequilla de alta calidad, que sea más rica en ácidos grasos omega-3. Sin embargo, la mantequilla sigue siendo una grasa saturada, por lo que es importante usarla con menos frecuencia que otras grasas insaturadas. 
Sería injusto reducir como dieta a lo macrobiótico. Tal como fue concebida, esta filosofía parte de un principio: la conciencia de que lo que nos alimenta puede prolongar la vida, pues según George Ohsawa, el teórico fundador, los alimentos influyen en la salud física, mental, emocional y espiritual.La filosofía macrobiótica camina de la mano con las leyes de vida. “Está basada en lo cero tóxico: tanto en alimentos como en productos de uso personal y del hogar”, apunta Gina Rangel. La médula teórica pasa por reconocer el todo en los alimentos: el ying (energía fría) y el yang (energía caliente) presentes en cada ingrediente. Para lo macrobiótico la armonía se localiza justo al centro de ambas energías. Que no te sorprenda, entonces, que el plato macrobiótico sea campo minado. La base de la alimentación son los cereales, las leguminosas, las frutas y las verduras, pero la lista de restricciones es larga.Para ellos, todo alimento alejado de la constitución de la sangre tardará más tiempo en digerirse. Lo vital es que la proporción alimenticia tenga cinco ying por un yang. De ahí que haya demasiados alimentos que se queden fuera al considerarlos demasiado ying o demasiado yang. Por ejemplo, “están prohibidos los tubérculos, los pimientos, el jitomate, el café, el alcohol, los alimentos procesados y empacados (como cereales, galletas, panes blancos, los refrescos, los productos endulzados, la vainilla, las frutas tropicales como el mango, la piña, la papaya y la sandía, los sazonadores y los picantes”, confirma Gina Rangel.El ying y el yang no sólo está en los ingredientes, sino también en las preparaciones. Por un lado, está la fermentación y maceración que elimina yang, mientras que salar y cocer los alimentos elimina el exceso de ying. Los preceptos generales de esta dieta pasan por comer y beber sólo cuando se tiene hambre, haciéndolo en plena conciencia. Los alimentos deben provenir de un radio lo más próximo posible y deben ser de temporada para asegurar máxima calidad. Asimismo, deben estar mínimamente manipulados y procesados, y deben masticarse lo suficiente para que el proceso de digestión sea afable con el organismo. El pescado y los lácteos se pueden consumir una vez por mes o cuando el cuerpo así lo requiera; el huevo, una vez cada diez días. Se debe moderar el consumo de moras y frutos secos, semillas y nueces, pepino, apio y lechugas. Adicionalmente, “los utensilios que se utilizan para la preparación de alimentos deben estar libres de teflón; deben ser de maderas naturales, de cerámica o de acero inoxidable; eliminar plásticos y sustituirlos por vidrio o acero inoxidable”, complementa Gina.Te preguntarás qué es lo que queda en el plato macrobiótico. Las proporciones van del cincuenta porciento de granos integrales, treinta por ciento de frutas y vegetales y veinte por ciento de leguminosas y algas. Como esta filosofía alimentaria comenzó en Japón, las algas están incluidas. Las algas marinas son un alimento altísimo en vitaminas y minerales, por lo que si estás pensando en llevar una dieta macrobiótica, lo recomendable es no saltártelas. El resultado es una dieta compuesta mayormente por proteína vegetal formulada a través de la interacción de granos y leguminosas. “Es una dieta tan limpia y basada en ingredientes tan naturales que vas a gozar de buena salud. Con ella, dejas las toxinas prácticamente fuera de tu vida. La desventaja de la dieta macrobiótica es que puedes llegar a tener ciertas deficiencias en el cuerpo al no tener casi proteínas de origen animal. Cuida tu índice de masa muscular, el consumo de vitamina B12 y la vitamina D”, concluye Gina.Como en todo, lo recomendable es confiarle tu salud a un experto y comprobar si esta dieta es la óptima para ti. Si te dieron ganas de comenzar con un probadita de la dieta macrobiótica, aquí te incluyo una de mis recetas favoritas.Tortitas de garbanzo y verduras 2 tazas de zanahorias ralladas2 tazas de calabacitas ralladas y escurridas2 tazas de harina de garbanzo2 huevosSal marinaRalladura de limónRalladura de jengibre4 cucharaditas de aceite de aguacateEn un bowl incorpora todos los ingredientes hasta lograr una masa. Forma con ella unas tortitas de unos 8 centímetros y lleva a congelar por al menos 1 hora. Calienta el aceite de aguacate y dora las tortitas por ambos lados. Acompaña con arroz integral y sopa miso.
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