Vivir a dieta te está engordando
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Vivir a dieta te está engordando

Por Kiwilimón - Septiembre 2015
¿Les ha pasado que se ponen a dieta rigurosa y no pierden ni un kilo, pero la semana que se relajan bajan hasta 2? Este fenómeno no es el universo indicándonos que comamos chatarra, es nuestro cuerpo liberándose del estrés de la palabra dieta. Desde que decimos “dieta” ya tenemos una connotación negativa a algo que realmente debería entenderse como un cambio de hábitos en pos de una vida más saludable, pero como “estar a dieta” se asocia inmediatamente con restricciones nuestro cuerpo no responde favorablemente al término. El responsable de que la dieta no nos haga bajar de peso es el cortisol que producimos cuando nos estresamos. Por eso, cuando nos relajamos es más fácil que bajemos los kilitos que nos estorban. Las chicas de Kuzala Salud, un grupo que busca sembrar salud a través de talleres, retiros y cursos, nos invitó a escuchar la plática de la Nutrióloga Pamela Malvido, que nos convenció de vivir a dieta engorda. “Lo importante es crear hábitos saludables de tiempo completo para que los permisos que nos demos no impacten en el peso”.

¿Cómo actúa el cortisol en tu cuerpo?

El cortisol (el término médico correcto es hidrocortisona) es una hormona producida por la glándula suprarrenal cuando nuestro cuerpo está sometido a estrés o a situaciones de actividad física extrema, mala alimentación o falta de sueño. El cortisol es el mecanismo de defensa natural del cuerpo para sobrevivir ante los factores de estrés natural a los que durante años hemos sometido al cuerpo poniéndose en un estado de shock que nos obliga a buscar comida, dormir o incrementar nuestra fuerza. Su función principal es incrementar el nivel de azúcar en la sangre, suprimir el sistema inmunológico y ayudar a metabolizar grasas, proteínas y carbohidratos. Cuando aumentan los niveles de cortisol en el sistema el organismo intenta movilizar las reservas de energía para aumentar la actividad cerebral y la concentración. Tiene también un discreto efecto sobre la generación de vello, la retención de sal y de agua. El aumento del cortisol destruye algunos tejidos de manera saludable, pero cuando el estrés es constante se pueden presentar cambios negativos en el cuerpo, desde irritabilidad hasta obesidad. Controlar el estrés será el gran reto del siglo XXI… Porque sin duda el estrés excesivo al que sometemos a nuestro cuerpo es gran responsable de la obesidad que estamos viviendo en el mundo. Pamela Malvido nos compartió estos tips y sugerencias para ayudarle a nuestro cuerpo a disminuir el estrés y a no comernos nuestra ansiedad o nuestra tristeza:
  • 1. Lleva un diario de alimentos, escribe todo lo que te lleves a la boca y el estado de ánimo en que lo haces, desde el desayuno hasta la cena incluyendo todos los snacks. Poco a poco notarás un patrón emocional detrás de cada decisión alimenticia.
  • 2. Cuando entres a tu casa date 5 minutos antes de ir a la cocina a comer algo.
  • 3. Mide tu hambre en una escala del 1 al 10, 1 siendo antojo y 10 siendo hambre. Cuando pase del 6 busca un snack saludable.
  • 4. Toma medidas drásticas para ayudarte a romper los malos hábitos… Si sabes que tienes debilidad por los chocolates, ¡deja de comprarlos!
  • 5. Relájate en los eventos sociales. Estresarte por la comida sólo te engorda más que si te animas a disfrutar ese pedazo de pastel en un cumpleaños al mes.
Ver nota original Artículo cortesia de: Notas recomendadas:
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No dejes que la etiqueta de un vino te intimide. Ahora te explicaremos cómo elegir un vino, para que al entrar a una licorería o al caminar por el pasillo de vinos en el súper mercado no te sientas con estrés con tantas opciones. Entre los nombres de los vinos, los tipos de uva y, por supuesto, los precios puede ser difícil tomar una decisión. Pero, no te preocupes, no necesitas ser un sommelier experimentado para escoger una botella. Aquí te decimos cómo puedes elegir un buen vino:Identifica los principales tipos de vino. Lo primero que debes saber es que hay cuatro tipos de vinos: tinto, blanco, rosado y espumoso. Dentro de estas categorías hay más clasificaciones, dependiendo del grado de azúcar, taninos o edad del vino. Si no estás muy familiarizado con las variedades del vino, tal vez el factor que más te interese saber es el nivel de azúcar que contiene. Para saber qué tan dulce es un vino fíjate en la etiqueta: seco, semiseco, abocado, semidulce y dulce.Considera el objetivo de la botella. Obviamente no es lo mismo comprar un vino para preparar un platillo que para brindar. Los vinos de cocina suelen ser mucho más económicos y no requieren mucha complejidad en cuerpo o sabor. Para mezclar o preparar bebidas como el clericot, tampoco se necesita una botella muy sofisticada. Un Cabernet es más que suficiente. Pero si estás pensando en comprar una botella para un evento especial, vale la pena que inviertas en un vino gran reserva (añejado) o un espumoso. Toma en cuenta la comida de la reunión. La manera más sencilla de maridar los alimentos con el vino es mediante las similitudes de sabor. Por ejemplo, los platillos ácidos van mejor con vinos con toques ácidos, mientras que los platillos o las preparaciones dulces (por ejemplo, un pastel de chocolate relleno de crema pastelera se acompañan con vinos dulces. En cuanto a los ingredientes principales de la comida puedes guiarte por la ley de toda la vida: las carnes rojas se sirven con vino tinto, y las carneas blancas, con vino blanco.Recuerda que el precio es solo orientativo. Un vino barato no es necesariamente malo, y un vino caro tampoco es garantía de que sea la mejor elección para tu comida. Por lo general, las botellas de origen chileno o argentino suelen ser de las más económicas, mientras que las que vienen de Europa (Francia o Italia, sobre todo) tienen mayores precios. No te dejes llevar por el precio de la botella y anímate a probar nuevas opciones. Recuerda que hay vinos mexicanos del Valle de Guadalupe (Baja California) y del Valle de Parras (Coahuila) de muy buena calidad que seguramente se encuentran dentro de tu presupuesto.Déjate llevar por tus gustos. No te preocupes si no logras distinguir el retrogusto al probar un vino. Lo importante es que disfrutes cada copa. Para orientarte al momento de elegir el vino que más se ajuste a tus gustos, puedes tomar en cuenta esto:Vinos blancosChardonnay: afrutado, pero seco.Riesling: muy dulce, con intenso sabor a frutas. Más ligero que el Chardonnay.Sauvignon blanc: seco y ácido con sabores tanto herbales como afrutados.Vinos tintosCabernet Sauvignon: vino con mucho cuerpo con notas herbales.Merlot: afrutado, muy suave, con menos taninos que el Cabernet.Pinot noir: delicado y fresco, con aromas afrutados.Sigue estos pasos para elegir la botella y disfruta tu vino. ¡Salud!
Si nunca has vivido en Zacatecas o en La Laguna te puede parecer extraño ver en la calle una fila de personas llevando un tuper en la mano. Sin embargo, para los habitantes de estas localidades este curioso gesto indica algo bueno: “ahí dan reliquia”. La reliquia es una manera de dar gracias. A diferencia de otras mandas en las que únicamente se involucra la persona que recibió el favor, en las reliquias suelen participar todos los miembros de una familia o comunidad. De hecho, la organización de la reliquia puede heredarse, pasando la tradición de generación en generación. Esta acción de gracias surgió en el estado de Zacatecas hace más de 100 años. Los creyentes católicos de esa época decidieron demostrar su agradecimiento a la Virgen ofreciendo alimentos a los peregrinos. Así, poco a poco se fue haciendo costumbre el regalar comida el 12 de diciembre. Con la apertura de las líneas de ferrocarril a finales del siglo XIX la migración comenzó a expandirse en el territorio nacional, llevando a comunidades de zacatecanos a otros puntos del país. Una de las regiones donde se asentaron fue La Laguna (Torreón, Gómez Palacio y Lerdo, en los estados de Coahuila y Durango). La población de estos municipios comenzó a incorporar poco a poco las costumbres de los migrantes zacatecanos, dando lugar así a la reliquia lagunera. Aunque el objetivo de cualquier reliquia es dar las gracias, existen algunas diferencias entre la tradición zacatecana y la lagunera. Los creyentes del estado de Zacatecas suelen organizar más reliquias para el día de la Virgen, mientras que en La Laguna predominan los festejos el 28 de octubre, el día de San Judas Tadeo. Otro detalle interesante es la comida que se ofrece en estas reuniones. En Zacatecas se sirve comúnmente asado de bodas, mole, arroz, frijoles y pastas. Pero, dependiendo de las posibilidades de la familia que la organiza, también puede ofrecerse reliquia líquida, como birria, pozole o menudo. En cambio, en La Laguna los alimentos de una reliquia siempre son los mismos: asado de puerco y 7 sopas. Si bien estas costumbres tienen un origen religioso, en la actualidad la reliquia tiene un papel importante en la identidad cultural y tradición gastronómica de estas regiones. Según el Sistema de Información Cultural, la reliquia forma parte del inventario del patrimonio cultural inmaterial de nuestro país. La riqueza cultural de México no radica únicamente en el arte o los edificios históricos. La tradición gastronómica de las diferentes regiones del país refleja la herencia y el mestizaje únicos en México. Y de nosotros depende mantener vivas estas tradiciones. ¡A comer reliquia! Recetas para preparar reliquia en casa: Asado de puerco estilo norteño Birria de res casera Fideo seco con chipotle Sopita de fideo con jitomate   Fuentes: Sic.cultura.gob.mx Elsiglodetorreon.com.mx Elsiglodetorreon.com.mx Historiacocina.com Elsoldezacatecas.com.mx Milenio.com Ntrzacatecas.com
¿Conoces el origen de las papas a la francesa? Se dice que los norteamericanos les pusieron el nombre de “french fries” pero el país de origen se disputa entre Francia y Bélgica, te contamos por qué. Varias teorías indican que durante la Primera Guerra Mundial, por la escasez de alimentos, los belgas pescaban en el río peces pequeños y los freían en manteca y mantequilla, pero cuando el río se congelaba y no era posible pescar, freían papas cortadas en bastones para sustituir a los peces fritos. Cuando los soldados norteamericanos llegan a la región, les apodan “french fries” sin ser francesas propiamente. A lo largo de la historia, las papas francesas son conocidas bajo ese mismo nombre, incluso, hoy en día se han convertido en una guarnición de platillos internacionales, como hamburguesas, “hot-dogs”, cortes de carne, pescados e incluso como una deliciosa botana. Normalmente la forma de cocinar estas ricas papas es: quitar la cáscara, picar en bastones, remojar en agua para que suelten el almidón y finalmente freír entre 160°C y 180°C. Pero, ¿qué pensarías si te diéramos varias opciones para saltarte los tres primeros pasos y obtener tus papas fritas caseras, como si fueran de restaurante, igual de crujientes, deliciosas y además que puedas guardarlas por largo tiempo? Eso se puede lograr gracias a la gran variedad de productos que McCain, el experto en papas,  ha ideado para agilizar el procedimiento y obtener unas ricas papas francesas casi de forma instantánea.  A demás, ¿sabías que las papas congeladas tienen un gran sabor y además sí conservan nutrientes? este es el secreto de McCain. Cabe señalar que las papas congeladas absorben menos aceite que las frescas, siempre y cuando se cocinen correctamente y se frían directamente de congeladas al aceite caliente. De hecho, las papas congeladas de la gama de productos de McCain están diseñadas para conquistar cualquier paladar. Incluso, se siembran en el campo, se cosechan y después pasan por un estricto control de calidad en el que se seleccionan las mejores para así mantener un sabor de alta calidad y poder finalizar el proceso con cortes específicos. Puedes elegir entre cortes rectos, delgados, ondulados, gajos sazonados, o en forma de caritas. ¿Sabías que las papas congeladas conservan sus  nutrientes? Éstos son: hierro, vitamina C y  fibra soluble; Te damos algunas recetas que son perfectas para que acompañes con Papas a la Francesa: Mini Pastel de Carne con Tocino Hamburguesa con Queso Pollo a la Mostaza Papas Gajo a los Tres Chiles con Aderezo de Cilantro Tiras de Pollo Crujientes con Miel y Chipotle Guacamole con Camarones Adobados
El comienzo del Año siempre es una oportunidad para hacer borrón y cuenta nueva. Si en el último año sentiste que no estabas cuidando bien tu cuerpo o que tu salud comenzaba a sufrir los estragos de tu estilo de vida, aprovecha el Año Nuevo para construir nuevos hábitos alimenticios.¿No tienes ni idea de por dónde comenzar? Estos son los hábitos que mejorarán considerablemente tu salud.Bebe más agua natural. Cuando no tomas suficiente agua, el cuerpo se deshidrata. Esto puede provocar problemas de salud, hacerte sentir débil y comerás de más. Este año hazte el propósito de beber dos litros de agua natural todos los días.Come cinco veces al día. Los periodos de ayuno prolongados hacen que los niveles de azúcar se desestabilicen, haciendo que tengas más antojos de comida chatarra. Mantén tu metabolismo a buen ritmo con cinco comidas al día.Desayuna bien todos los días. Jamás comiences tu jornada sin haber desayunado. El brincarte esta comida no solo hace que sea más difícil arrancar motores, sino que además está relacionado con el aumento de peso. Inicia todos los días con una comida balanceada.Busca siempre frutas y verduras frescas. Parte de una buena alimentación, es comer menos comida con conservadores. Sí, es muy sencillo tener todo en reserva como enlatado, pero para absorver verdaderamente bien los nutrientes, tu cuerpo necesita comida fresca. Cocina más. Este año lucha contra la flojera y las prisas, y métete más a la cocina. El tiempo que inviertas en la preparación de tus comidas te ayudará a hacerte más consciente de tu alimentación y de tus hábitos alimenticios.Mejora tu relación con la comida. La ansiedad, el temor y la frustración son algunas emociones que pueden llevarnos a comer sin tener hambre necesariamente. Analiza las razones por las cuales comes y descubre si hay algún patrón que desencadene algún comportamiento negativo hacia la comida.Prueba nuevos alimentos. Date la oportunidad de descubrir nuevos sabores. Prueba nuevos ingredientes y estilos diferentes de comida. Es bueno tener platillos favoritos, pero no limites tu experiencia gastronómica a un par de recetas ya conocidas.Y sobre todo recuerda: Haz ejercicio tres veces por semana, aunque suene a cliché, en verdad tu cuerpo necesita que hagas más ejercicio. Y no se trata solo de una cuestión de perder peso, la actividad física tiene la capacidad de hacerte sentir mejor y con más energía.¿Tú ya tienes tus propósitos para el Año Nuevo? Si lo que quieres es comenzar a cocinar más, estas recetas son perfectas para ti:Ensalada de Camote con Frutos SecosCroquetas de Camarón con Salsa de HabaneroEnsalada de Espinacas con Fresas
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