Ensalada de Manzana y Arándanos
Dietas y Nutrición

Ensalada de Manzana y Arándanos

Por Kiwilimón - Diciembre 2011
  Una deliciosa ensalada, fresca y antioxidante que portará muchos elementos nutritivos a tu cuerpo. Esta receta es simplemente fácil de preparar y muy ad hoc para acompañar algún otro platillo si lo deseas. Para ver la receta completa haz clic aquí. Otras recetas de ensaladas recomendadas:
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El imponente bosque de coníferas coquetea con robarme la atención, sin embargo, mis sentidos se concentran en algo más: ahí, subiendo los escalones de las calles empedradas de Tlalpujahua, están los puestos de comida del mercado. Hay ollas exhalando el humo de sus tamales y corundas, conservas y ates acorralados por las abejas, pan apilado en bolsas. Ay, con el pan de pulque. Ay, con el pan de pucha. En Michoacán, la naturaleza es la que llama pero es la comida la que obsesiona a regresar. Quien no ha ido a comer a este estado se ha perdido de una de las tres mejores gastronomías regionales del país. Más claro, imposible. Michoacán es un conglomerado de michoacanes. La zona lacustre, el mar, la milpa, el bosque albergan una tradición, una colección de sabores enmarcados por las técnicas ancestrales y los ingredientes endémicos. A esa suma cultural, a esas coordenadas geográficas, les debemos más que éxtasis culinarios. Gracias a ellas aparecemos en la única lista que importa: la del Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO. “La gastronomía michoacana es única por la alineación de un paisaje fértil con muchos tipos de terreno y lagos ricos en pesca, así como una cultura prehispánica que ha pasado sus tradiciones a través de generaciones”, asegura el arquitectico Fernando Vela, presidente del Festival gastronómico Morelia en Boca. Desde sus heterogéneos rincones, collage de imágenes y climas, salen productos excepcionales como los charales, el pescado blanco, la trucha. En la meseta purépecha se dan productos como el amado aguacate; en Zamora del Valle, las fresas; en Valle de Apatzingán, los limones, las moras; en la milpa, esos maíces rojos, negros, azules, amarillos con la mineralidad en las entrañas; de Cotija, su queso. Aunque de quesos no son los únicos, pero sí los más prestigiosos. Otros menos conocidos son los quesos de la Ruana, de Tierra Caliente, frescos u oreados.Las manos detrás de la cocina complementan esta suerte de sortilegio. Lucero Soto, una de las chefs más representativas de la región, cree que el verdadero tesoro está en las cocineras tradicionales. Nombres como Esperanza Galván resuenan en embajadas del mundo haciendo lo que mejor saben hacer: ser guardianas de recetas y técnicas, exportadoras de cultura; ella, particularmente, de la purépecha. También está Blanca Villagómez, en Tzintzuntzan, quien según el arquitecto Fernando prepara una hueva de pescado en salsa de guajillo como ninguna otra. Lucero Soto, por su parte, no es cocinera tradicional pero acerca el folklor michoacano de las calles a los manteles emblemáticos del país desde el Restaurante Lu Cocina Michoacana. No se puede dejar de mencionar a Mariana Valencia de Cocina M, en Uruapan.En Morelia hay que emprender un peregrinaje por carnitas Don Raúl, o encaminarse de filón hasta Quiroga para probarlas confitadas en cazo de cobre. Ante una señora con una cubeta de charales hay detenerse por un taquito de tortilla de maíz, un puñito de charales fritos y unas gotitas de limón –poquita, porque no queremos críticas–. De mañana hay que estar por la catedral o el mercado y sentarse en uno de esos locales con nombres de mujeres para ser provistos de platos de plástico rojo y unos uchepos con los sabores del elote, unas corundas con la trinidad mexicana de la garnacha –crema, salsa y queso– y un atolito dulce.Yo no me pierdo la sopa tarasca para el medio día o las atapakuas purépechas, parecidas al mole; se preparan semillas como el cacahuate o la pepita de calabaza y van acompañados de verduras y carne. En Lu me gusta probar las enchiladas morelianas de pato que inhabilitan cualquier tipo de insatisfacción. El arquitecto Fernando prefiere la xanducata (una especie de pipián elaborado también con pepita), las jahuácatas (una corunda preparada en capas y que lleva frijoles) y por supuesto, el aporreadillo de Tierra Caliente. Como gran conocedor de la gastronomía de aquel estado habla del churipo purépecha (un plato de cuchara), del mole de queso y el conejo estirado, tradicional de Corpus Christi.A la hora del postre la gastronomía michoacana ofrece variedad. Los chongos zamoranos, la fruta en conserva y los ates pueden conseguirse en las tiendas que resguardan mujeres ataviadas con vestidos virreinales. Lucero Soto dice que cuando el antojo llama a mitad de calles hay que recurrir al gazpacho moreliano.Yo no dejo el estado sin comerme unas morelianas de cajeta, nuez y papel estrella o sin buscar por cielo, mar y tierra la mejor heladería, esa que venda una buena nieve de pasta de gusto avainillado, tradicional de Pátzcuaro. Cuando llega la hora pido uno doble. Y es que Michoacán, nada de sencillo. Eso nunca.
Se fue la mitad del año y parece que la comfort food –tan necesaria para el apapacho del alma cuando las cosas no van del todo bien– llegó para quedarse. En 2020 vimos llegar harto pollo frito, comida thai, sandos japoneses, galletas de todos colores y sabores, smash burgers, omnipresentes conejitos Turín, entre otros bocados monchosos. Entre ellos está uno 100% mexicano que, curiosamente empezó a hacer mucho ruido hace un par de años en Estados Unidos antes de estar en boca de todos al sur del Río Bravo: la birria. Generalmente asociada con la comida típica de Jalisco, es en el municipio de Cocula donde se han preservado recetas de birria que se preparan, desde el siglo XVII, en la región occidental. Se dice que con los españoles llegó un buen cargamento de ganado caprino, alimento nada bien visto por la aristocracia y los conquistadores por su fuerte olor e intenso sabor cárnico. Era, desde luego, comida destinada a los pueblos originarios. Sin embargo, tan audaces cocineros como siempre demostraron ser los habitantes de nuestro territorio –sobre todo sus mujeres–, consiguieron arropar esta carne con especias que para entonces ya se usaban en la región: laurel, clavo, canela, orégano, comino, chiles asados… para después hornearla lentamente bajo tierra. El resultado: un platillo de carne suave, aromático, un tanto picosito y con un caldo sustancioso, bellísimo para comer con cuchara y acompañado de tortillas. Es en Guadalajara donde la birria afianza su popularidad entre lugareños y visitantes. Maravillosos exponentes se encuentran en el Mercado Alcalde –preguntar por la de Don David–; la de La Victoria en el mítico barrio de Santa Tere; Las nueve esquinas, favorita de los turistas del Centro; la de El Chololo, con rumbo a Chapala; la birria del Chino, donde se come la tradicional de chivo, pero también de res; el taco de gordito en la birriería Aceves, dentro del Mercado de Abastos; y un larguísimo etcétera. Pero a la birria no se le encuentra exclusivamente en Guadalajara, Tijuana tiene también una gran tradición de carretas de tacos de birria con su consomé, como los que se encuentran en los linderos del Mercado Hidalgo. Desde hace no más de tres años, la birria reventó en Estados Unidos, específicamente en Los Ángeles, Chicago y Nueva York. Tan sólo en la reconocida guía Eater de Nueva York hay una lista de 19 lugares imprescindibles para probar birria en la Gran Manzana. Y, claro, Instagram hizo su chamba: millones de usuarios han salivado ante el plato y uno de sus derivados: la quesabirria, una portentosa quesadilla de tortilla grande con carne de birria de res, lista para chopearse en un caldito bien espeso con limón, cebollita y cilantro. A partir del fenómeno birriamen –fideos de ramen en caldo de birria, de la autoría del chef Toño De Livier–, su constante presencia en Instagram y el auge de las dark kitchens, es que la birria se está haciendo un lugar en la Ciudad de México. Lo que resta de 2021 la vamos a seguir viendo y, con suerte, otras versiones se adueñarán de más esquinas de la capital. Mi consejo sería intentarla en casa. No muy lejos de aquí encontrarán una buena receta de birria de res, ideal para perfeccionarla con nuestro toque personal y así presumirla como si lleváramos años cocinándola. Manos a la obra.
Desayunar papaya o un delicioso jugo de papaya es una de las mejores maneras de iniciar el día, aunque también puedes preparar una fresca agua de papaya para la hora de la comida, ya que contiene muchas vitaminas y minerales. Por lo tanto, esta maravillosa fruta tropical no solo es muy rica, también tiene beneficios para la digestión, la diabetes y algunos usos medicinales. En cuanto a las variedades que existen, las más conocidas en México son: papaya maradol, papaya amarilla, papaya roja y papaya amameyada. Así que ya lo sabes, esta deliciosa fruta tiene muchos beneficios y es perfecta para el desayuno, como snack o para preparar bebidas. Vitaminas y minerales presentes en la papayaDe acuerdo con la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad, la papaya es una fruta rica en fibra, vitaminas, minerales y otras sustancias que son muy buenas para la salud: Vitamina AVitamina CComplejo BMagnesioFibraÁcido fólicoCalcioHierroPor si fuera poco, la papaya también contiene una importante cantidad de agua, tiene pocas calorías y muy poca azúcar, por lo que es ideal para las personas que buscan perder peso o aquellas que sufren de enfermedades como la diabetes. ¿Cuáles son los beneficios de comer papaya?De acuerdo con diversos medios, la papaya no solo es una fruta tropical ideal para preparar jugos, snacks, postres y hasta ensaladas, pues también tiene muchas propiedades que ayudan a mejorar la salud. ¡Aquí te contamos por qué es tan importante comer papaya todos los días! DigestiónUno de los principales beneficios de consumir esta fruta es que ayuda a mejorar la digestión gracias a su alto contenido de fibra, pero también a calmar el dolor de estómago. Te recomendamos consumir un plato de papaya en el desayuno o prepararte un delicioso licuado de papaya con avena cada mañana. Previene enfermedades gravesDe acuerdo con medios especializados, la papaya podría ayudar a disminuir el riesgo de padecer enfermedades del corazón, diabetes y cáncer. Por otro lado, también mejora el control de la glucosa en sangre, reduce la presión arterial y ayuda a la cicatrización. Huesos fuertesEsta fruta tropical contiene vitamina K, una sustancia que ayuda a mejorar la absorción del calcio, por lo que es un alimento ideal para personas de todas las edades. Usos medicinalesEn nuestro país esta fruta tropical se usa para tratar la diarrea, el asma, el estreñimiento, la bronquitis, los parásitos y el dolor pulmonar, según la Secretaría de Agricultura. Para bajar de pesoLa papaya es la fruta ideal para incluir en tu dieta si buscas bajar de peso, pues contiene mucha fibra, vitaminas, ácido fólico, complejo B, hierro, magnesio, calcio y además contiene una gran cantidad de agua. Cabellera saludableSegún los expertos, esta fruta también nos ayuda a tener un cabello sano y hermoso, pues contiene una cantidad importante de vitamina A, una sustancia que ayuda a la hidratación del pelo. Por otro lado, esta vitamina también ayuda a que el cabello crezca. Así que ya lo sabes, comer papaya es muy buena idea para tener una cabellera sedosa.
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