Estos 7 alimentos no son saludables aunque lo parezcan
Dietas y Nutrición

Estos 7 alimentos no son saludables aunque lo parezcan

Por Kiwilimón - Enero 2017
En el mundo gastronómico hay ingredientes que pueden ser bastante engañosos, y más cuando hay intereses de por medio. Nos referimos a aquellos productos o alimentos que son vendidos como súper sanos y light pero que en realidad pueden tener igual o más cantidad de calorías que uno normal. Hoy te platicamos de 7 alimentos que aunque tengan fama de saludables, en realidad no lo son tanto.

Granola

La realidad es que la granola lleva bastante azúcar y además, la porción adecuada para comer es ¼ de taza, cantidad que todo el mundo duplica o triplica en el desayuno. Esto significa que puedes estar consumiendo pura azúcar y no suficiente fibra durante la comida más importante del día.

Fruta deshidratada

Parece súper sana por ser fruta, ¿verdad? La realidad es que está empaquetada de azúcar y además, tiene conservadores innecesarios para que su vida útil sea mucho más larga. Si le aumentamos algún condimento como chilito y chamoy, un solo manojo debe tener alrededor de 30gr de azúcar.

Yogurt con fruta

Cuando sea momento de elegir yogurt trata que sea el sencillo, e incluso griego de preferencia pues tiene más proteína. Los que llevan fruta, en la mayoría de los casos, no tienen fruta natural y sí un montón de azúcar agregada.

Barritas

Si utilizas barras de cereal o proteína para hacer ejercicio checa muy bien su información nutrimental. Lo más seguro es que dentro de esa barra lo que te de tanta energía sean carbohidratos, ósea pura azúcar.

Avena instantánea

La versión casera sí es sana, pues llega a tener alrededor de 18 gr de carbohidratos y poca azúcar. No es el caso de la comprada que puede llegar a tener hasta 32 gr de carbohidratos y 12 gr de azúcar.

Jugos

Si quieres algo dulce y acidito te recomendamos disfrutar de una fruta natural pues tiene un contenido de fibra importante. Por su lado los jugos de caja tienen muchísima azúcar, aún cuando son 100% hechos de fruta natural.

Aderezos para ensalada

Si lo que buscas es demasiada sal, preservativos y sabores artificiales entonces claro, compra una botella de aderezo para ensalada. Estos productos arruinan lo nutritivo y ligero de una buena ensalada, así que la mejor alternativa es un poco de balsámico, aceite de olivo y limón.

RECETAS

Aquí te dejamos algunas de nuestras recetas realmente saludables:      
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Los huesos son nuestro soporte y nos permiten movernos, nos protegen de lesiones al cerebro, al corazón y otros órganos importantes para vivir.Existen muchas maneras en las que podemos mantener nuestros huesos sanos y fuertes. Consumir alimentos ricos en calcio y vitamina D, hacer suficiente ejercicio y tener hábitos saludables ayuda a mantener los huesos sanos.Todos sabemos que el calcio es un nutriente clave para el buen estado y funcionamiento de los huesos, pero no es lo único que necesitamos para tener un sistema óseo óptimo, también hay alimentos que facilitan su absorción.Y pese a que todos asociamos a los lácteos como la fuente principal de calcio, en 2003, la Asociación de Dietistas Americanos (ADA) en su informe “ADA position: Vegetarian Diets” aseguró que el calcio está presente en muchos alimentos de origen vegetal.Estos son algunas de las frutas y verduras que te ayudarán a tener huesos más fuertes y sanos.Champiñones: Los hongos y champiñones son una fuente rica de calcio, nutriente esencial en la formación y el fortalecimiento de los huesos. Según la OMS el incluir calcio en la dieta puede reducir tus probabilidades de desarrollar enfermedades como la osteoporosis y también puede calmar y reducir el dolor articular y la falta general de movilidad asociada con la degradación de los huesos. Espinacas: Las espinacas y las verduras de hoja verde en general, son ricas en calcio, pero también contienen vitamina K, lo cual es fundamental para una correcta absorción del calcio. Sin embargo es importante que sepas que las altas temperaturas afectan este mineral por lo que se aconseja comerlas crudas. Zanahorias: La vitamina A que contienen las zanahorias te ayudará a sintetizar y asimilar el calcio en tu organismo. También son fuente de minerales como el potasio, y aporta cantidades discretas de fósforo, magnesio, yodo y calcio.Fresas y kiwis: El consumo de vitamina C también facilita la asimilación de calcio en tu organismo. Entre las numerosas fuentes que hay de este micronutriente, destacan las fresas y los kiwis. Pero también los pimientos y los tomates.Los huesos se van descalcificando con el paso de los años, por eso debes fortalecerlos con la mejor alimentación no importa si sigues una dieta tradicional, vegana o vegetariana.
La leche materna es el mejor alimento para los recién nacidos, pero también durante la lactancia las mamás tienen necesidades nutricionales especiales, debido a la pérdida de nutrientes que sufre a través de la leche materna.Además, los nutrientes presentes en la leche proceden de la dieta de la madre, por lo que para que tanto bebé como mamá tengan la mejor salud y bienestar, la mujer tiene que aumentar la ingesta de nutrientes.¿Qué frutas son buenas durante la lactancia?En principio, puedes comer todo tipo de frutas ya que ninguna es mala durante la lactancia, aunque es cierto que algunas frutas más ácidas o cítricas le pueden caer mal al bebé y causarle gases o diarrea, por lo que debes estar bastante atenta. También debes tomar en cuenta que algunas frutas como la piña, el kiwi y los cítricos pueden cambiar el sabor de la leche y esto podría provocar que la rechace. En cuanto a qué frutas son las mejores, aunque todas son beneficiosas ya que aportan gran cantidad de nutrientes al bebé, se recomiendan las más dulces y fáciles de digerir, como el mango, la pera, el plátano, el melón o la manzana dulce.Además, puedes consumirlas tanto crudas y enteras, como cocidas o al horno. Y si no te gustan mucho las frutas y te cuesta comerlas, opta por hacerte smoothies o jugos con fruta o mezclarlas en las ensaladas, con yogur. Sea de la manera que sea, recuerda que es importante que consumas unas 3 piezas de fruta al día para que tu dieta durante la lactancia y una vez acabe esta sea sana. Además, deberás beber mucha agua , por lo menos unos 2 litros al día, comer verduras, cereales integrales, legumbres, carnes magras, lácteos, pescado o frutos secos para que tanto tú como el bebé puedan estar en las mejores condiciones.
Uno de los padecimientos más comunes en las mujeres son las infecciones de vías urinarias y quienes las han padecido saben que son muy dolorosas e incómodas.Síntomas de la infección en vías urinariasLas vías urinarias son el sistema de drenaje del cuerpo para eliminar los desechos y el exceso de agua. Se compone de dos riñones, dos uréteres, una vejiga y una uretra. Las infecciones en vías urinarias son las segundas más comúnes en el cuerpo y a pesar de que cualquier persona es susceptible a padecerlas, las mujeres las sufren cuatro veces más que los hombres. Los síntomas de una infección urinaria son dolor o ardor al orinar, fiebre, cansancio o temblores, urgencia frecuente de orinar, presión en el abdomen bajo, orina con mal olor, náusea o dolor de espalda.Por supuesto que lo que debes hacer en casos como este es acudur con un médico para que diagnostique y te recete el tratamiento más adecuado para tu padecimiento, pero no dejes de lado algunos remedios caseros que pueden ayudar a contrarrestar los síntomas y malestares.De acuerdo con la Clínica Mayo, hay algunas medidas que puedes tomar para aliviar el malestar hasta que los antibióticos traten la infección. Agua. Sí, suena simple y sencillo, pero tomar una gran cantidad de agua ayuda a diluir la orina y expulsar las bacterias.Evita las bebidas que puedan irritar la vejiga. El café, el alcohol y los refrescos no ayudan cuando estás atravesando con una infección así, ya que irritan la vejiga y tienden a agravar la necesidad de orinar.Una compresa térmica. Aplica una compresa térmica sobre el abdomen ayudará a reducir la molestia en la vejiga.Tomar jugo de arándanos. Existen indicios de que el jugo de arándano puede tener propiedades contra las infecciones. Los investigadores continúan estudiando la capacidad del jugo de arándanos rojos para prevenir las infecciones urinarias, pero hay personas que afirman que les ha ayudado con los síntomas.Bicarbonato de sodio. Agrega una cucharadita de bicarbonato a medio vaso de agua y tómatelo después de dos vasos de agua. Este ingrediente ayudará a cambiar del pH de la orina y por ende ayudará a controlar los síntomas.Té de cola de caballo. Es diurética, cicatrizante, antihemorrágica, y relajante de las vías urinarias. Se toma una cuchara sopera por vaso de agua, de 1 a 3 veces al día. Infusión de perejil. El perejil contiene antioxidantes y fibras naturales que ayudan al correcto funcionamiento de las vías urinarias. Sus activos naturales reducen la inflamación y promueven la eliminación de gérmenes y toxinas a través de la orina.Infusión de los pelos de elote. Los pelos de elote tienen propiedades antiinflamatorias y diuréticas, lo que lo hace un gran aliado contra las infecciones del sistema urinario; reducen la inflamación en la vejiga y ayudan a calmar el ardor y la necesidad recurrente de orinar. Hay remedios que nos ayudan de manera sencilla y natural a aliviar este tipo de infecciones, pero es importante que tomes en cuenta que, aunque todas las medidas anteriores ayudan a su alivio, es necesario el tratamiento antibiótico indicado por tu médico para curarlas.
¿Alguna vez te has puesto a pensar por qué comemos? ¿Cómo es el mecanismo de nuestro cuerpo que nos avisa cuando necesita comer? ¿Conoces la diferencia entre hambre y apetito? Para saber por qué comemos, es importante que tengas claro qué son el hambre y el apetito, dos conceptos diferentes y que muchas veces no sabemos diferenciar, incluso pensamos que son sinónimo y no lo son.El hambre es el instinto de supervivencia que impulsa a alimentarnos cuando el organismo lo requiere. El apetito es la sensación de comer, influenciada por aspectos psicológicos de la persona como el deseo de comer por placer, felicidad, aburrimiento, tristeza, ansiedad.Como todo en nuestro organismo, el apetito va cambiando conforme vamos creciendo y es preciso conocer sus etapas, para así aprender a comer mejor. Primer decenio, de los 0 a los 10 añosEn esta etapa es cuando se experimenta un mayor y rápido crecimiento. Es cuando los niños pueden adquirir los hábitos que, posiblemente, los acompañen toda su vida, es por eso que es muy importante que los pequeños aprendan a distinguir la comida que verdaderamente los nutre, pues lo que aprendan durante los primeros años de su vida determinará qué tan saludable será de adulto. Segundo decenio, de los 10 a los 20 añosYa en la adolescencia, con los cambios fisiológicos viene un aumento de apetito. Durante esta etapa, la relación con la comida suele ser más vulnerable, pues es cuando llega la pubertad, los jóvenes suelen estar más influenciados y son propensos a caer con comida que pueda provocar desnutrición u obesidad. Durante esta edad del apetito, las mujeres son más propensas a padecer deficiencias nutricionales por su biología reproductiva. Tercer decenio, de los 20 a los 30 añosEn la edad adulta joven, se producen cambios importantes que pueden causar un aumento de peso, por ejemplo, la vida universitaria, vivir en pareja o tener hijos; es cuando nos relajamos y no somos tan estrictos en la alimentación. También es la edad en la que podemos caer en excesos. Cuarto decenio, de los 30 a los 40 añosLa vida laboral en la edad adulta trae consigo los efectos del estrés, que según se ha demostrado, ocasiona cambios en el apetito y los hábitos alimentarios en 80% de la población. Esos efectos pueden consistir tanto en despertar un apetito voraz, como en ocasionar una pérdida de este. Quinto decenio, de los 40 a los 50 añosLa Organización Mundial de la Salud destaca que el tabaquismo, la dieta poco saludable, la falta de actividad física y el problema de la bebida son los factores del estilo de vida que más repercuten en la salud y la mortalidad. Es en estos años cuando los adultos deben cambiar su comportamiento en función de las necesidades de salud, pero con frecuencia los síntomas de la enfermedad son invisibles.Sexto decenio, de los 50 a los 60 añosEn este periodo comienza la pérdida progresiva de masa muscular y continúa de manera constante a medida que avanzamos en edad. Este fenómeno se denomina sarcopenia.Mantener una dieta saludable y variada, y practicar actividad física es fundamental para reducir los efectos del envejecimiento.Séptimo decenio, de los 60 a los 70 años y másLa vejez conlleva la falta de apetito y de hambre, lo que da lugar a una pérdida de peso involuntaria y una mayor fragilidad. La disminución del apetito también puede ser consecuencia de una afección concreta, como, por ejemplo, la enfermedad de Alzheimer.La alimentación es una experiencia social, por lo que factores como la pobreza, la pérdida de la pareja o un familiar, y el hecho de comer sin compañía, afectan la sensación de placer que se obtiene al comer.Otros efectos de la vejez, como las dificultades para tragar, los problemas dentales y la pérdida de gusto y olfato también interfieren en el deseo de comer y en los beneficios que obtenemos de esa práctica.Se dice que lo que no se conoce, no se puede mejorar, así que una vez que conoces las etapas del apetito y cómo van cambiando las situaciones y requerimientos de cada edad, puedes saber cómo llevar una vida más saludable y comer mejor.
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