Jengibre: un súper ingrediente
Dietas y Nutrición

Jengibre: un súper ingrediente

Por Kiwilimón - Abril 2014
En diversas culturas asiáticas el jengibre es uno de los pilares de sabor y textura dentro de sus diversas gastronomías. Poco a poco este exótico ingrediente se ha colado dentro de nuestros mercados y alacenas. [list style="heart"] [li]El jengibre no es sólo galletas, té o cerveza. Este súper alimento da para mucho más y aquí te enlistamos varios de sus beneficios para que te convenzas y empieces a usar este ingrediente en tu propia cocina.[/li] [li]Es un ingrediente que se ha usado por más de 3000 años en las cocinas chinas y japonesas, un par de las más saludables en el mundo.[/li] [li]Los beneficios médicos no son sólo reconocidos por la medicina oriental sino que también se sabe de sus alicientes para la salud en Occidente. Es un desinflamatorio que además ayuda a la digestión.[/li] [li]Este súper ingrediente puede darte grandes cantidades de energía. Es por esto que un té de jengibre antes de hacer ejercicio o al iniciar el día es muy bien recibido por el metabolismo pues te mantendrá atenta el resto del día.[/li] [li]Se dice que tiene características afrodisíacas ya que incrementa nuestro sentido del olfato por lo que podemos captar de mejor manera las feromonas y además sus nutrientes causan una cierta alza de temperatura en nuestro interior.[/li] [li]Es un gran acompañante para cócteles. Ya sea en su versión de refresco (Ginger Ale), o como té se puede emparejar a la perfección whiskey, ron y vodka añadiendo un sabor acidito y potente.[/li] [li]Es polifacético. En su naturaleza el jengibre tiene un sabor y aroma altamente especiados. Si lo cocinas entonces su intensidad baja pero si lo usas en crudo entonces puedes apreciar de mejor manera sus características.[/li] [li]Dulce o salado, no importa lo que cocines, el jengibre puede quedar bien. Ten en mente que se lleva bien con sabores cítricos como el limón por lo que podría ser beneficioso para un panqué o un pie y al mismo tiempo para un guisado de pollo.[/li] [li]Batalla naturalmente contra las nauseas. Ya sea  mareo por estar sobre un barco o simplemente malestares matinales por el embarazo un poco de té con este exótico ingrediente te libra de ese malestar tan incómodo.[/li] [/list]

Recetas con Jengibre

Fresco Pescado con Cilantro y Jengibre

Licuado de Durazno y Jengibre

 

"¿Sabías sobre los beneficios de este súper ingrediente?"

Califica este artículo
Calificaciones (0)
Sé el primero en dar una calificación
PUBLICIDAD
Lo mas leído
El cine puede sembrarnos ideas sin que siquiera estemos dormidos. Ver Ratatouille, aunque sea una película animada, nos provocó a todos querer saber qué llevaba ese platillo, cómo se hacía y, sobre todo, a qué sabía para tener ese efecto en Anton Ego.Ver películas involucra todos los sentidos y el gusto por supuesto que también se estimula cuando vemos a un personaje comer o tomar una malteada de 5 dólares, por ejemplo. Aquí sólo nombramos 5 platillos que recientemente se quedaron en nuestra cabeza, con la curiosidad de querer probarlos o hacerlos con una receta que tenemos aquí, como la de ratatouille.Pastel de chocolate, en 'Matilda'“¡Bruce, Bruce, Bruce!”, viene a la mente cada que veo pastel de chocolate. El pastel de chocolate de Matilda, el cual Bruce se come completo, animado por todos sus compañeros de escuela, es quizá el más apetitoso que he visto en toda mi vida. Claro que Bruce se lo terminó, ese pastel seguro sabía como se ve en la película: delicioso y a victoria.Chapaguri, en 'Parásitos'La película de Bong Joon-ho nos abrió un panorama a todos, pero no sólo en cuanto a cómo se vive el clasismo en Corea del Sur, sino también uno culinario con esa escena del chapagurie, o JjapaGuri, el plato coreano tradicional que se prepara para el niño cumpleañero, pero que termina comiendo su mamá con muchas ganas. El chapaguri lleva fideos llamados chapaghetti, fideos de ramen, lomo de cerdo en cubos, ajos y aceite de oliva.El ramen, en '#Vivo'Esta es una historia de zombies y aunque podríamos pensar que una película de muertos en vida jamás nos podría antojar comer algo, en #Vivo sucede. Se trata de un ramen empaquetado, pero que el protagonista come con tantas ganas (y, pues, cómo no, si es el fin del mundo), que vas a querer ir por uno cuando la veas.La pizza, en 'Comer, Rezar, Amar'Esa famosa escena de Julia Roberts comiendo pizza resume lo que todos pensamos que sería probar pizza en su país natal: enamorarse como si fuera la primera vez. En general, Comer, Rezar, Amar nos abre el apetito una y otra vez cada que la vemos, pero la pizza se lleva una mención especial.La sopa de Cresson, en 'Las Brujas'Esta quizá no se nos antoja, pero a propósito de que el remake con Anne Hathaway está por estrenarse, vi la película de 1990 y me encantó la escena de la cocina en el hotel. Las brujas están en todas partes y es una la que está preparando la sopa para todo el grupo: la sopa Cresson es una crema de berros, que además es una famosa receta de la chef Julia Child y en la película, es la clave para derrotar a Anjelica Houston.Por ahora, te dejamos con estas ideas sembradas, ya sea para que veas la película o para que busques el platillo en algún restaurante o lo prepares en casa. ¿A ti qué película te hace ‘inception’ para comer?
La gastronomía de Perú tiene un sinfín de comida deliciosa que pocos pueden resistir, sin embargo, también cuenta con diversos platillos un tanto más extravagante que sólo los más valientes se atreverían a probar. Déjate sorprender y cuéntanos si se te antojan estos 6 platillos extraños de la comida peruana. Cuy chactado Seguramente has escuchado hablar del cuy chactado, un platillo peruano bastante famoso porque su principal protagonista es un roedor frito. Para sorpresa de muchos, este plato originario de la sierra andina está lleno de nutrientes y mucho sabor. Brochetas de suri Como los chinicuiles en México, el suri de Perú son unos gusanos de la Amazonia altos en proteína que generalmente se fríen y se consumen en brocheta. Este platillo exótico peruano es muy popular para los extranjeros. Estofado de lengua El estofado de lengua es una sopa, que como bien dice su nombre, se prepara con lengua de vaca y se puede encontrar en cualquier restaurante peruano. Se rumora que es un platillo andino lleno de proteínas, ¿te atreverías a probarlo? Sangrecita La sangrecita es un platillo peruano elaborado con sangre de pollo, maíz y algunas verduras como papa, principalmente. En México se podría equiparar a la moronga, así que si lo pensamos, realmente no es tan extraño. Sopa de tortuga Aunque muchos podrían considerarlo inimaginable, muchas culturas consideran la carne de este animal como un verdadero lujo. Si tuvieras la oportunidad de probar este extravagante platillo peruano hecho con carne de tortuga, ¿lo harías? Ceviche de cañan Perú es famoso por sus deliciosos ceviches, pero ninguno como el ceviche de cañan, un reptil pequeño originario de la localidad de Virú, al norte del país. Se rumora que es un verdadero manjar. ¿Qué opinas de los platillos más extraños de Perú?
Las papas son un ingrediente sencillo y que solemos tener en la cocina porque son versátiles a la hora de cocinar, pero también por resultan útiles con otras aplicaciones, por ejemplo, para quemaduras.Este tubérculo subterráneo conocido también como solanum tuberosum crece en las raíces de la planta y es por lo general barato, fácil de cultivar y contiene una gran variedad de nutrientes. Descubre todos sus usos y beneficios aquí.Beneficios de la papaGracias a las papas tenemos uno de nuestros snacks favoritos: las papas fritas. Aunque este plato no es tan saludable como debería ser, muchos otros platos con papas como ingredientes lo son y con ellos puedes aprovechar sus beneficios.NutrientesAunque el contenido nutricional de las papas puede diferir según la variedad y cómo se preparan, las papas están llenas de nutrientes y una papa mediana al horno (alrededor de 173 gramos), incluida la piel, proporciona:Calorías: 161Grasa: 0,2 gramosProteína: 4,3 gramosCarbohidratos: 36,6 gramosFibra: 3,8 gramosVitamina C: 28% de la IDRVitamina B6: 27% de la IDRPotasio: 26% de la IDRManganeso: 19% de la IDRMagnesio: 12% de la IDRFósforo: 12% de la IDRNiacina: 12% de la IDRFolato: 12% de la IDRContiene antioxidantesLas papas son ricas en compuestos como flavonoides, carotenoides y ácidos fenólicos, los cuales actúan como antioxidantes en el cuerpo al neutralizar moléculas potencialmente dañinas conocidas como radicales libres. Cuando los radicales libres se acumulan, pueden aumentar el riesgo de enfermedades crónicas como enfermedades cardíacas, diabetes y cáncer. Sin embargo, la mayor parte de la evidencia científica proviene de estudios de probeta, por lo que aún falta más investigación en humanos.Sin glutenLas papas están naturalmente libres de gluten, lo que las convierte en una excelente opción para las personas con enfermedad celíaca o con sensibilidad al gluten no celíaca.Te dejan satisfechoAdemás de ser nutritivas, las papas también son increíblemente llenadoras y los alimentos que llenan pueden ayudarte a regular o perder peso, ya que controlas mejor el hambre.Además, alguna evidencia muestra que cierta proteína de la papa, conocida como inhibidor de proteinasa de papa 2 (PI2), puede frenar el apetito. Esta proteína parece mejorar la liberación de colecistoquinina (CCK), una hormona que promueve la sensación de saciedad.¿Cuántas calorías tiene la papa?Las papas tienen alrededor de 100 calorías, pero son muy nutritivas y es su “mala reputación” proviene de la forma en la que la cocinamos. Además, también contienen fibra, potasio y vitaminas C y B6, las cuales son excelentes para la salud del corazón.Aplicaciones de la papaLas papas no solo son saludables, sino que también son deliciosas y versátiles. Se pueden preparar de muchas maneras: hervidas, horneadas o al vapor. Sin embargo, ten en consideración que freírlas puede aumentar drásticamente su contenido calórico si usas mucho aceite.Como alternativa, intenta cortar las papas en rodajas y luego asarlas en el horno con un chorrito de aceite de oliva extra virgen y un poco de romero. Asegúrate de no quitarles la piel, ya que la mayoría de los nutrientes se encuentran allí. Esto asegurará que reciba la máxima cantidad de nutrientes de la papa.Además de sus aplicaciones en la cocina, aprovecha estos usos que funcionan como remedios caseros útiles con papa:Limpiar plataUse el agua en la que herviste papas para limpiar plata, por ejemplo, cubiertos deslustrados. Deja enfriar el agua, sumerge la plata en ella durante 30 minutos, luego lava y seca.Remedio para quemaduras Este es una aplicación muy popular de la papa, en la cual sólo tienes que frotar suavemente una rodaja de papa sobre el área quemada. Se dice que el almidón neutraliza la quemadura y ayuda a prevenir las cicatrices, y el frescor de la papa ayudará a aliviar la quemadura.Remedio casero para desinflamar los ojosUn par de rodajas de papa cruda ayudará a reducir la hinchazón inflamación de los ojos. Colócalas sobre tus ojos y relájate durante 10 minutos para obtener este beneficio.Remedio casero de papa y aceite de oliva para la piel secaRalla 1 o 2 papas pequeñas y remójalas en aceite de oliva durante veinte minutos. Coloca la mezcla en tus manos secas y déjala actuar durante al menos 10 minutos. Luego enjuágate las manos y notarás la suavidad.
En Perú me enamoré dos veces. La primera fue con las montañas, en el camino de seis meses que tracé de Cusco a Chiclayo. La segunda, más reciente, en una visita de diez días a Lima y Nazca. El motivo era casi contrario: en esta ocasión quería comerme la capital a mordidas. A la par extrañaba el acento, los huaynos, la cerveza Cusqueña, los chifles de la calle; en fin, extrañaba mi Perú. Pasadas las primeras veinticuatro horas de mi llegada no había duda: la cocina peruana me había reconquistado. En ese entonces su gastronomía ya había explotado como bomba ante la crítica mundial: por todos lados era reconocida como una de las más complejas y, claro, como una de las mejores. Después de recorrer prácticamente todo el país entre mi primera y segunda visita, lo que más añoro de la cocina peruana son los sabores del humo de la serranía. La pachamanca (manjar de carnes y verduras cocinadas bajo la tierra) me sabe a los Andes cuando sus picos inasequibles eran la cobija de mis noches. Lo relaciono con el recuerdo de las edificaciones monumentales incas, con su energía mística y abrumadora. Ahí, a más de 2400 m de altura, la cultura podía disfrutarse en un potaje denso donde no faltaba la papa, el ají, el huacatay. Jamás me he comido una palta (aguacate) más grande o una piña más dulce que las que probé allá en las alturas.Pero las regiones en Perú dividen los hallazgos. La accidentada geografía, los asentamientos y las migraciones terminaron por agrupar sus preparaciones: las hay marinas, las hay fusión –chifa y nikkei– andinas, criollas, africanas, amazónicas... Rico por donde se le vea. La más laureada quizá sea la cocina marina:es una ceremonia rendida al inmejorable producto de las corrientes frías de Humboldt en el Pacífico y adicionada casi siempre con toques orientales. Como en todos los países lo esencial se concentra en la capital. Hay que esquivar puestos y personas en las banquetas para llegar al ceviche o la leche de tigre más fresca en el Mercado no. 1 de Surquillo. Para un buen comilón de cocina china se toma camino al centro y se llega a San Joy Lao –imperdible el arroz chaufa de charqui y chanchito–. En barrios como Miraflores y San Isidro están las joyas intelectualizadas de los grandes chefs locales como Virgilio Martínez de Central, Pía León de Kjolle o mi gran favorito, Mitsuharu Tsumura de Maido, que lleva a la cumbre los sabores nikkei (mitad peruanos, mitad japoneses). Imposible dejar de mencionar a Astrid y Gastón de Gastón Acurio, el gran caudillo de la gastronomía peruana por el mundo; los sitios relativamente nuevos como Osso o los de siempre como Fiesta.Atrás nunca se quedan los guisos de las picanterías, los picarones que se consiguen en las tiendas cuando es temporada, y los anticuchos de las esquinas que lo encuentran a uno cuando lleva puesta la madrugada. Su olor a carne especiada hecha al carbón llama lo mismo que un anuncio gigante de neones. En las picanterías convergen los saberes de la cocina popular. Me da nostalgia pensar en sus chicharrones, sus chupes (caldos)– y sus patitas de chancho. En estos pequeños locales generalmente resguardados por una matriarca se recoge el génesis de la gran gastronomía peruana y las técnicas transmitidas por generaciones. Son de tanto valor las picanterías que varios distritos las han declarado Patrimonio Cultural de la Nación. La cocina peruana no se salva de lo exótico, lo intrincado. ¿Alguna vez han probado carne de llama, alpaca o cuy? En algunas zonas de Perú son un manjar. Y es que la textura de la alpaca es inigualable, se deshace a penas se le hinca el tenedor. Para mí era todo lo que pedía –y uno o dos pisco sours– tan pronto volvía al Cusco cada viernes, después de una semana internada en las montañas. A la cuenta faltan mil guisos, decenas de bebidas, postres que hacen suspirar y las preparaciones de regiones como Chiclayo o Arequipa. Trataré de hablar de todo en otras cartas editoriales. Tal vez con palabras pueda expresar todo el amor que siento por esta cultura y su comida. Mientras tanto, les comparto con todo cariño y respeto, una receta originaria de la ciudad de Huancayo y un imperdible de los restaurantes de Lima: la papa a la huancaína. La preparación original lleva obviamente ají amarillo, aunque aquí la hicimos con pimiento amarillo para que las cocineras de casa pudieran encontrarlo fácilmente. ¿Les digo algo? ¡Quedó buenaza!
NEWSLETTER
Suscribirme al Newsletter
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD