La verdad sobre el Sudor

Por Kiwilimón - Agosto 2014
Si pusiste un poquito de atención en tus clases de biología, probablemente conoces el mecanismo básico de cómo y por qué sudamos. ¿Las razones principales? La excitación de nuestro sistema nervioso simpático y para refrigerar nuestro cuerpo.
Pero hay mucho más detrás de la transpiración, hoy te invitamos a conocer 4 datos curiosos que nos comparten nuestras amigas de ActitudFem, seguro te van a sorprender.

El antitranspirante funciona mejor de noche

Sabemos que no lo necesitas, ¿pero sabías que una aplicación de antitranspirante en la noche funciona mejor? Mucho de lo que aplicas en después de bañarte en la mañana nunca penetra las glándulas sudoríparas y se va junto con el agua que queda en tu piel después de una ducha. De acuerdo a David Bank, profesor de dermatología en el New York Presbyterian/Cornell Medical Center, aplicar un poco de producto antes de acostarte puede mantenerte seco después de dormir y bañarte en la mañana.

El sudor no tiene olor

Técnicamente, es verdad. Pero las bacterias que cubren nuestro cuerpo pueden romper las proteínas y lípidos en la humedad que excretamos y ¡zaz! bienvenido el olor. El sudor causado por estrés (en comparación con aquel de hacer ejercicio o de sentarse en el coche) tiene más de estas impurezas y por eso su olor es más fuerte. Por cierto, el sudor no tiene color. Las manchas amarillas en tus blusas son causadas por reacciones con las bacterias, grasa o el aceite natural de la piel.

La comida picante puede engañar a tu cuerpo

La capsaicina es el compuesto químico activo de los pimientos picantes y enciende los mismos nervios de la boca que detectan lo que está caliente.  Como resultado, la parte superior de tu labio (justo bajo la nariz) comienza a sudar. De acuerdo a la dermatóloga Jeannette Graf, el ajo y el curry pueden impactar en el olor del sudor y el tabaco y el alcohol aumentan su producción.

No puedes sudar toxinas o grasa

De acuerdo al profesor David M. Pariser el cuerpo rompe las toxinas en el hígado y las desecha a través de la orina. Así que sentarte en el sauna del gimnasio te puede hacer sentir bien, realmente no hace nada por ti (a menos de que hayas hecho ejercicio). El líquido que sudas es sólo agua y no grasa.   Ver artículo original  
 
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Una industria que marca paso izquierdo, paso derecho al unísono es un milagro que sólo existía en una utopía marxista. El gremio restaurantero en pandemia nos recordó que no es imposible. Cocineros, meseros, periodistas y proveedores decidieron que la mejor lucha es la unidad. En la guerra, la propiedad que pisan los zapatos no alcanza cuando lo inexorable es subsistir. La supervivencia de los restaurantes a todos los niveles ha sido posible desde la construcción de una masa única lo suficientemente grande y fuerte como para combatir a un bicho invisible, a un gobierno que ha hecho poco. No hay lucha más enardecida ni momento más humano que la de verse en el otro.Claudio Poblete, escritor y director de Culinaria Mexicana y de la guía que esta semana entregó sus condecoraciones –la Guía México Gastronómico 2021–, ha sido uno de los protagonistas de la unificación. Su guía nos llega en el momento correcto. Su selección, en conjunto con la de los miembros del Consejo editorial de votantes, recogió a 278 restaurantes, en vez de 120 como en otros años, para sensibilizar a la sociedad ante una realidad que tomó a todos por parejo. Otras listas premian lugares de cheques costosos o experiencias gourmet. La que edita Poblete en conjunto con Larousse Cocina es un conglomerado democrático de lo que significa comer bien en México. Cuando el semáforo cambiante lo permitía, salir a exponer el pellejo debía ser una experiencia trascendente. Cenar en un restaurante dejó de ser un commodity para convertirse en un vuelo en parapente. Había que premiar a aquellos por quienes valió la pena la aventura. Tal es el caso de Máximo, el nuevo spot de Lalo García con nueva locación y renovado concepto. Su valor y calidad le valió el premio al Mejor restaurante de México. A esos, que con toda resiliencia apechugaron más fuerte, se les reconoció igualmente.La guía toca cada tonalidad del arcoíris restaurantero nacional: los de toda la vida, como los Panchos en CDMX, o Los Curricanes en Tampico; los tradicionales, como La Teca en Oaxaca; los de bulla hipsterosa, como Elly’s en CDMX, o Cara de Vaca en Monterrey; los de hotel, como Ha’; y hasta los de autor, como Alcalde en Guadalajara o Maizal en Puebla. Y claro, como en la pandemia la frase “salir a comer” tuvo que resignificarse hasta los huesos, el hogar particular se convirtió en el terreno por conquistar de los grandes chefs. Algunos proyectos surgieron en locaciones sin interiorismo, sin comedor siquiera, –las llamadas dark kitchens– para que los platos emblemáticos llegaran a la puerta de uno. Qué meses aquellos de no poner un pie fuera y esperar contacto con el exterior a través de un bocado. Bajo esa premisa la guía reconoce la labor de Gaby Ruiz con Siempre Carmela, o de Salvador Orozco con Mi Compa Chava.Los proveedores no se quedaron atrás. Distribuidores de alimentos propusieron, enfilaron y nos dieron razones para sonreír. De Maizajo, propiedad de Santiago Muñoz y Gerardo Vázquez Lugo, se reconoció el hacer del nixtamal y la selección del mejor maíz criollo. De De Garo Ja Mat se premió que el fruto de mar de temporada llegara a casa desde la Baja con tan sólo apretar el botón de “comprar”. Los personajes fueron al final los héroes de la guía. Mar Castillo, próxima colaboradora de Kiwilimón, fue nombrada por unanimidad como la Periodista del año mientras que los cocineros Aquiles Chávez, Benito Molina, Solange Muris, Elena Reygadas, Juan Emilio Villaseñor y Jorge Vallejo fueron nombrados Chefs del año. Su ejemplo inspiró a la industria a hacer una restauración impecable cuando era vital poner al plato un poco de alegría, cuando era urgente izar la bandera del gremio y ser voz.Las razones para reír pendulearon el año pasado. El virus nos enseñó que hay que valorar los placeres que antes nos parecían lugar común. Esta guía reconoce que aquello que llamábamos superfluo en años anteriores puede ser conexión con la vida. Aquello que nos hizo contactar con frecuencias más altas, tocar nuestra humanidad, tenía que aplaudirse, ponerse bajo el luminoso reflector del “Gracias”.
La comida de Cuaresma es una increíble oportunidad para dejar de consumir carnes rojas y comenzar una dieta más saludable, sin embargo, esto suele asustar a las personas porque tenemos la creencia de que los alimentos de esta temporada son más caros. Pero no te preocupes, ya que hemos creado un listado con recetas baratas que te ayudarán a disfrutar de un delicioso y nutritivo menú económico para los viernes de Cuaresma. Sopas para Cuaresma Inicia tu menú económico con alguna de estas deliciosas sopas repletas de ingredientes saludables que además de ayudarte a ahorrar unos cuantos pesos para tu bolsillo, llenarán de sabor a toda tu familia.Sopa de pescado Crema de pimiento morrón Sopa de brócoli con champiñones Crema de lentejas Sopa de habas con nopales y zanahoria Recetas económicas sin carne Porque no todas las comidas de Cuaresma deben ser únicamente con pescado, a continuación te presentamos una amplia variedad de platillos con ingredientes baratos y muy fáciles de conseguir.Pepinos rellenos de atún a la mexicana Sopes de vegetales parrillados Tortitas de papa y poblano en salsa roja Tacos de jícama con ensalada de jamón y queso Pescado en salsa morita Dulces de Semana Santa Para que cierres con broche de oro y consientas a tu familia con lo mejor de la comida de Cuaresma, te presentamos estos deliciosos postres que no pueden faltar en tu mesa cada viernes. ¡Pruébalos todos!Capirotada con amaranto Budín de pan duro Nieve de limón Guayaba en almíbar Pay de limón con leche condensada¿Qué comidas de Cuaresma prepararás para este viernes?
Mi papá dejó de comer carne hace treinta y ocho años. Según como lo cuenta mi mamá, un domingo en una comida familiar, y después de devorarse media vaca, mi papá se secó el sudor de la frente y dijo algo como: “Última vez que como carne”. Todos se rieron del comentario que consideraron un chiste; algo como el “no lo vuelvo a hacer” que suele acompañar la resaca. Para él fue una promesa. Hoy en su lista de razones por las que se volvió vegetariano resuenan palabras como “compromiso”, “karma”, “respeto por la naturaleza”. Ser vegetariano no es algo que aparece por generación espontánea; la decisión tiene que ver con las convicciones, con la filosofía personal. ¿Y qué más personal que la forma de comer? La alimentación casi siempre está ligada a la cultura, a la leche materna, a la comida de casa. En la mía –la de ustedes, pues–, el menú era un subibaja incluyente y casi siempre quesocéntrico: flautas de papa con queso y de pollo, pozole de hongos y de carne, mole con y sin carne. Pero para la mayoría, el vegetarianismo sigue siendo un tabú. ¿Una vida sin carne? ¿Ni pollito, ni huevito, ni pescadito? Una de las nutriólogas de casa, Mayte Martín del Campo, nos dice que existen distintos niveles de restricción en las dietas sin carne: “Los vegetarianos normalmente sí consumen ciertos productos de origen animal como leche, yogurt, huevo, pescado (si comen estos dos últimos se les denomina ovo o pescetarianos). Lo que generalmente suprimen son las carnes rojas y las aves. Por otro lado, los veganos no consumen productos de origen animal”. La cuestión es, ¿por qué alguien quisiera vivir sin carne? Existen cocineros como el máster Dan Barber del restaurante Blue Hill at Stone Barns que afirman que disminuir la porción de la carne en nuestro plato semanal es la única forma sustentable de enfrentar el cambio climático, de disminuir la contaminación de nitrógeno en la tierra y de frenar el deterioro de los suelos. En algunas vertientes del budismo, el vegetarianismo está indicado como precepto del ahimsa, que quiere decir “la no violencia”, pues afirman que comer carne animal, además de dañar directamente a los seres vivos, constituye una fuente de karma que vendrá por ti en la siguiente vida –para los que creen en las reencarnaciones–. Otros optan por una dieta vegetariana simplemente por un sincero amor a la naturaleza o como un acto incendiario contra la crueldad animal. Hay un punto medio. Autores como Mike Bittman optan por este estilo de vida sin labrarlo sobre piedra: el afamado escritor gastronómico del New York Times acuñó el término flexitarianismo para la dieta que deambula entre la vegetariana (o vegana) y la carnívora alternándola a distintas horas del día o de la semana. Dos comidas sin carne, una con.Personalmente creo que lo que entra al cuerpo es un diálogo que le corresponde a cada corazón y mente. Una decisión propia como llevar el pelo de cierta forma, creer en Santa Claus o elegir la maternidad. Lo cierto es que un trozo de carne tiene una gran cantidad de ácido úrico, fosfórico y sulfúrico; así como colesterol, antibióticos y hormonas, en el caso de la carne que no es orgánica.La tendencia ecológica y saludable del momento es comer carne tan solo una vez por semana. Si se opta por dejarla para siempre, nuestra nutrióloga de casa, Gina Rangel, recomienda suplementarse con vitamina B12, comer hojas verdes y vegetales todos los días, intentar no consumir carbohidratos simples y consumir fuentes de proteína vegetal: quinoa, frijoles, tofu, semillas, nueces, además de huevo y queso.Nuestra nutrióloga Jennifer Asencio afirma que los beneficios que puede aportar una dieta vegetariana son “un bajo aporte de grasas saturadas, bajo aporte de colesterol y, si se sabe combinar los cereales con las leguminosas, se obtendrá una proteína de muy buena calidad sin necesidad de recurrir a los suplementos”. Eso sí, ella afirma que entre más restrictiva sea una dieta sin carne, mayor será el riesgo de quedarse sin micronutrientes, Omega3, vitamina B12, calcio, hierro y vitamina D, por lo que hay que estar atentos al cuerpo y consultar a un especialista. Lo importante, como siempre, es aprender a combinar adecuadamente los alimentos y recordar que no por llevar una dieta vegetariana o vegana se es más saludable. Hay que evitar llenarnos los vacíos con kilos de pasta, comida grasosa o chatarra y consumir ingredientes de buena calidad nutricional.Si quieres algunas ideas que te ayuden a seguir una dieta vegetariana aquí hay una sección completa con recetas que te van a encantar.
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